CONTACTO (indicando como asunto El Chouan Ibérico): arturoen@hotmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta RECORTES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta RECORTES. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de marzo de 2018

A VUELTAS CON LAS PENSIONES



Desde la semana pasada se vienen sucediendo en nuestras ciudades numerosas manifestaciones de jubilados que están viendo peligrar sus pensiones a pesar de los mensajes de tranquilidad que se emiten desde el gobierno asegurando reiteradamente que las pensiones públicas están garantizadas. Y es que, los jubilados se han dado cuenta de la trampa que les hizo el gobierno del Partido Popular al establecer, durante su anterior mandando, que las pensiones subirían siempre y de forma anual un 0.25 por ciento.

            La congelación de las pensiones que hizo el gobierno socialista presidido por Rodríguez Zapatero permitió al Partido Popular utilizar la más básica psicología y sociología de masas para presentar la subida anual y permanente del 0.25 por ciento como un "éxito" social ya que frente a la congelación que habían realizado sus antecesores  por primera vez, y gracias a Mariano Rajoy, "se garantizaba por ley que las pensiones subirían siempre".

            Al encontrarse en una situación en que sus pensiones estaba congeladas, es decir no subían nada, los jubilados acogieron con cierto beneplácito esta subida anual de un cuarto de punto sin darse cuenta de que iban a ir notando progresivamente como sus pensiones perdían un enorme poder adquisitivo que se iría agrandando según iban transcurriendo los años por lo que la "garantizada subida anual del 0.25 por ciento" significaba, material y realmente, un recorte en la cuantía de las pensiones públicas. Antes de la congelación de las pensiones y del "éxito" de que las mismas subieran siempre "por ley" un 0.25 por ciento, una pensión media de 900.- Euros mensuales se hubiera incrementado en cinco años, atendiendo a los Incrementos de Precios al Consumo (IPC), en unos noventa euros mientras que con el nuevo sistema del 0.25 por ciento, esa misma pensión y en esos mismos cinco años tan solo se ha visto incrementada en unos quince euros. En definitiva, mientras el gobierno socialista de Rodríguez Zapatero estipuló que las pensiones no subirían dejando abierta la posibilidad de que, pasado un tiempo más o menos breve, las mismas volvieran a revalorizarse nuevamente conforme al IPC, el gobierno popular presidido por Mariano Rajoy ha bajado las pensiones.

            Lo que resulta más grave aún que esta bajada real de las pensiones es la situación general de las mismas porque se sabe fehacientemente que el fondo de reserva de las pensiones establecido en el llamado "pacto de Toledo" ha sido utilizado por el gobierno para comprar deuda pública por lo que dicho fondo, que constituía una verdadera hucha para urgencias, prácticamente ha desaparecido al destinarse a una finalidad para la que no se constituyó y generándose una situación tan grave que, incluso, se ha tenido que recurrir a un préstamo para abonar las pensiones del mes de Enero de 2018.

            Evidentemente, el sistema público de pensiones peligra gracias a la garrafal gestión gubernamental de todo el país y que repercute en el sistema público de pensiones, pero detrás de esta nefasta gestión es muy posible que se encuentre un inconfesable interés político por forzar un cambio en el modelo de financiación de las pensiones, y para ello nada mejor que ponerlas en peligro para que la gente acepte, como un hecho irremediable, que hay reformar profunda y substancialmente dicho modelo.

En este sentido, el Ex-Ministro de Asuntos Exteriores del anterior gobierno del Partido Popular, José Manuel García -Margallo, actúa como un globo sonda explicando que las pensiones peligran por una inversión de la pirámide demográfica, cosa que constituye un verdadero sofisma, es decir una mentira con apariencia de verdad porque, como ya explicamos en nuestro artículo de enero del 2011 titulado "El Sofisma de la Reforma de las Pensiones", tal inversión solo implica un desplazamiento del gasto público en el sentido que supondrá gastar más en Seguridad Social y menos en otros Ministerios y además resulta que el aumento de la población activa no implica un incremento de cotizantes por el alto porcentaje de paro juvenil y el cada vez mayor retraso de la edad de incorporación al mundo laboral. Todo esto sirve al señor García-Margallo para proponer determinadas soluciones que son:

            1º. Favorecer la natalidad mejorando y ampliando las políticas de conciliación familiar y laboral, ignorando el hecho de que fundamentalmente no se tienen hijos porque con la media salarial que hay en nuestro país unida a la carestía de los bienes y servicios básicos, especialmente de la vivienda y la educación, es muy difícil que la gente se decida a tener hijos aunque se dieran todas las facilidades de conciliación de la vida familiar y laboral.

            2º. Señalar la importancia de la inmigración, es decir, cubrir los déficit de la pirámide poblacional con importación de población foránea lo que plantea el mismo problema de que el aumento de la población activa no implica necesariamente el incremento de cotizantes debido al alto nivel de desempleo existente en nuestro país y que tiene un carácter estructural en un muy elevado grado.

            3º. Cambiar el modelo del sistema de pensiones de tal forma que las mismas no se financien con las cotizaciones de los trabajadores sino con los impuestos. En realidad, de todo el discurso que sostiene el señor García-Margallo en esta materia, esto es lo único que verdaderamente quiere decir: que hay que cambiar el modelo del sistema público de pensiones para que se financien de otra manera. Ahora bien, esta propuesta presenta una muy sutil trampa porque si las pensiones se financian con los impuestos, además de que el estado conservará la potestad para fijar la edad de jubilación, la cuantía de la pensión resultante de este nuevo modelo será lineal, es decir, igual para todos y el que esto escribe tiene motivos para sospechar que dicha cuantía no va a ser de mil quinientos euros mensuales para cada uno sino notablemente más baja. Es de suponer que, de este modo, el estado garantizará a todos los ciudadanos el derecho a cobrar una pensión pública a partir de cierta edad pero que la cuantía de dicha pensión será mínima por lo que luego empezará a vender la idea de que dicha cantidad deberá ser complementada con alguna suscripción de planes de pensiones u otros productos financieros que garanticen al ciudadano, a partir de cierta edad, unos ingresos mensuales suficientes para su subsistencia.

            En definitiva, una vez más la casta política española juega al trile con los ciudadanos intentando vender, bajo la máscara de las garantías y de derechos universales, aparentes soluciones que no son más que burdos maquillajes con los que tratan de engañarnos demostrando el más grosero desprecio por nuestra inteligencia.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

LA CRISIS DEL PSOE UNA CRISIS DE RÉGIMEN




El PSOE, hoy por hoy es un partido roto que seguramente verá escisiones y abandonos significativos
Hace casi un mes escribíamos un artículo en el que afirmábamos qué la crisis delPSOE era realmente una crisis de toda la izquierda española. Ahora, después del escandaloso y bochornoso espectáculo que expulsó a Pedro Sánchez de la Secretaria General del Partido Socialista y de la desafortunada decisión de abstenerse en la sesión de embestidura de Mariano Rajoy, podemos afirmar que la crisis socialista trasciende a cualquier crisis partidaria o de sector político y se ha convertido en una crisis política de todo el régimen porque la decisión de permitir la formación de un nuevo gobierno popular mediante la abstención, prácticamente liquida a uno de los dos partidos en los que se sustenta la segunda restauración que es el régimen de 1978.

            Con la abstención, el Partido Socialista Obrero Español reafirma la larga historia de múltiples y variadas hipocresías de ese partido de "los cien años de honradez" a las que ahora se suma la falta de la más mínima inteligencia y visión política. Esa afirmación de falta total de inteligencia, esa falta absoluta de luces y hasta de honestidad, se puede sustentar en las recientes manifestaciones del presidente de la gestora socialista, Javier Fernández, cuando ni corto ni perezoso y sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo dejo caer esa perla jurídico-política de "El objetivo era desbloquear la situación institucional. El Gruposocialista se abstendrá en la segunda votación y es un mandato imperativo delComité Federal". No, señor Fernández, en política no se trata de desbloquear ni de bloquear ninguna situación sino de construir, de favorecer lo bueno y de impedir lo malo y por cierto señor Fernández  ¿Es usted ignorante del contenido del artículo 67.2 de la todavía vigente Constitución de 1978?, sí ese preciso artículo que dice textualmente " Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo". Por cierto, que si los diputados socialistas votaron "abstención" siguiendo el mandato imperativo del Comité Federal, el del señor Javier Fernández o el del ente psíquico de Indalecio Prieto aparecido a Susana Díaz en una sesión de oui-ja, tal voto debería reputarse nulo por claramente inconstitucional. Pero en fin... las preclaras inteligencias de los prohombres, los nuevos y los viejos, de la casta política española no están para estas pequeñas sutilezas jurídicas que definen la legalidad.

            Con la abstención, el Partido Socialista Obrero Español ha traicionado a numerosos militantes y votantes y ha confirmado la fractura orgánica en su seno. Si hace un mes en el PSOE había dos tendencias (la que pretendía permitir el acceso al gobierno al Partido Popular y la que pretendía llegar a algún tipo de acuerdo con PODEMOS); ahora existen tres facciones condenadas a separarse: la oficial que ha permitido el acceso a la presidencia del Gobierno a Mariano Rajoy, la que representa Pedro Sánchez y el PSC.

            El oficialismo del PSOE ha llegado al absurdo. Ha permitido que Mariano Rajoy  forme gobierno pero ¿A cambio de qué? ¿Cuáles son las contrapartidas? y sobre todo ¿Para qué?. "El desbloqueo de la situación" del que hablaba Javier Fernández y que ha llevado a los socialistas a la abstención no es otra cosa que la formación de un gobierno que imponga los mandatos de Bruselas y realice los recortes de cinco mil quinientos millones de Euros exigidos por la Unión Europea. Esto hará al Partido Socialista Obrero Español, o al menos a sus actuales dirigentes, corresponsable de la situación social que se pueda dar en un futuro inmediato y le inhabilitará para ser alternativa al Partido Popular.

La política española se radicalizará al radicalizarse la sociedad
Por su parte Pedro Sánchez, verdadero baluarte del "no es no", tras lo manifestado en su entrevista con Jordi Evolé en "Salvados",  no va a dudar en dar la batalla en el próximo Congreso Socialista para hacerse de nuevo con la Secretaria General y para ello cuenta con la nada despreciable baza de aquellas mismas bases socialistas que le eligieron en 2014. No obstante, ante ese escenario solo pueden ocurrir dos cosas: primera que Pedro Sánchez logre volver a ser Secretario General lo que supondría que debería empezar una importante depuración del Partido, lo que le llevaría a una desestructuración territorial y a una pérdida de cuadros o, segunda, que Pedro Sánchez no logre volver a ser Secretario General con lo que sería un perfecto candidato para ser atraído, junto con sus seguidores, a las filas de PODEMOS, lo que significaría un durísimo golpe para todo el Partido Socialista Obrero Español.

            Por último, el Partit Socialista de Catalunya (PSC) puede intentar buscar su espacio político propio en Cataluña totalmente al margen del PSOE con el que ha mantenido desde hace tiempo numerosos desencuentros siendo la salida de Pedro Sánchez de la Secretaria General y la exigencia de la abstención el último de ellos y el que puede significar la gota que colma el vaso llevándole a formar parte de nuevos proyectos políticos que no tengan nada que ver con la actual organización socialista.

            Hace un mes, el Partido Socialista Obrero Español estaba exteriorizando una crisis que tenía su origen en la salida de la Secretaria General de Felipe González, pero ahora ya ha trascendido del periodo crítico y, tras la sesión parlamentaria del pasado 30 de Octubre, ha pasado a una fase degenerativa que de forma definitiva le alejará de toda posibilidad de formar gobierno y de encabezar, en el futuro, las fuerzas parlamentarias de oposición. Esta situación llevará al PSOE a convertirse en un residuo parlamentario que bien podrá fluctuar, atendiendo a las concretas circunstancias de cada convocatoria electoral, entre cuarenta y sesenta diputados haciendo muy difícil que la llamada izquierda pueda acceder parlamentariamente al gobierno de este país, al menos en muchos años.

            Esta situación hipotética, no significaría nada grave si no fuera por las formas y maneras del otro partido que sustenta el actual régimen, el Partido Popular, el cual ha demostrado sobradamente carecer por completo de voluntad constructiva y de ser un puro partido de poder que se justifica por la conquista del mismo para beneficio propio no teniendo más proyecto que el de ejecutar lo que le ordenan distintas potencias o instituciones extranjeras de las que es un apasionado e irreflexivo seguidor lo que llevara irremediablemente a una progresiva radicalización política de la sociedad española que terminará por desbordar cualquier gobierno y cualquier legalidad tal y como ocurrió con la crisis del Régimen Canovista de la primera restauración.

martes, 17 de mayo de 2016

SEGUNDA RONDA ELECTORAL



Seis meses después de las elecciones generales del 20 de Diciembre, ante la falta de acuerdo entre las distintas fuerzas políticas para formar gobierno, se ha dado por finalizada la XI Legislatura, la cual pasará a la historia como la más corta de los últimos cuarenta años, convocándose nuevamente a los españoles a otras elecciones a las que acudirán alegremente, el próximo 26 de Junio, sin hacer un examen crítico de lo ocurrido ni exigir responsabilidades, como mínimo, por el nuevo gasto público provocado por unos pequeños hombrecillos ególatras cultivadores de una política mezquina.
           
            No hacía falta ser muy avispado para llegar a la conclusión de que los resultados electorales del pasado 20 de Diciembre imposibilitaban la formación de un gobierno estable que durase al menos la mitad de la legislatura y es que aquí es imprescindible distinguir entre formación de gobierno y estabilidad del mismo. Con los resultados del 20-D la formación de un gobierno hubiera sido relativamente fácil acudiendo a la vía de los 161 propuesta por el líder de PODEMOS a Pedro Sánchez, pero tal gobierno habría sido totalmente inestable al ser un tripartito y al tener que acudir al apoyo puntual de ERC, Bildu, PNV y Democracia y Libertad para aprobar los presupuestos generales por lo que dicho hipotético gobierno hubiera caído en el momento en que cualquiera de las tres formaciones que lo integrasen o cualquiera de las minorías que lo apoyasen le diera la espalda siendo un gobierno de una duración muy corta tras la cual habría que haber convocado nuevas elecciones.

            Ante este panorama surge irremediablemente la pregunta ¿Por qué no se convocaron nuevas elecciones desde el primer momento y se ha estado seis meses mareando la perdiz mientras que los ciudadanos afrontan como pueden el progresivo empobrecimiento al que les ha avocado la actual crisis económica?. La respuesta a esta pregunta no puede ser más desoladora ya que solo puede encontrarse en la imperiosa necesidad de los distintos miembros de la casta política (los antiguos y los nuevos) de foguearse un poco en el ambiente parlamentario y aparentar lo que evidentemente no son: grandes hombres de estado con gran visión política.

            Desde el 13 de Enero de 2016, día que comenzó la XI Legislatura, las distintas fuerzas políticas se plantearon su actuación como si estuvieran en precampaña electoral y si bien existieron negociaciones las mismas se plantearon como un juego para ver quién era el primero en levantarse de la mesa y calificarlo de falta de voluntad de entendimiento y responsabilizarle de la nueva convocatoria de elecciones.

            No obstante, los movimientos políticos de estos últimos meses han marcado tendencia y han puesto de manifiesto hasta para cualquier mediocre observador los sofismas y vacuidades de los modos y discursos de las viejas y nuevas formaciones políticas quienes simplemente se han revelado como tahúres en una timba de póker donde todos van de farol.

            El Partido Popular tras lanzar una vaga propuesta de coalición al PSOE que de antemano sabía que éste no podía aceptar salvo que se quisiera suicidar, manifestó que no podía lograr una mayoría parlamentaria para encabezar un gobierno estable y su estrategia se ha limitado a poner todas sus esperanzas en unas nuevas elecciones y ver como los demás se desgastaban y ponían sus cartas bocarriba dejando entrever no pocas contradicciones y luchas internas.

            El Partido Socialista, ha utilizado todo el tiempo que ha durado la legislatura para realizar una operación de lanzamiento y proyección de su Secretario General, Pedro Sánchez, y de blanqueamiento del propio partido muy manchado no ya por los casos de corrupción de la época felipista sino por la política de recortes sociales realizada durante el último gobierno de Rodríguez Zapatero (2008-2011).

Por su parte "Ciudadanos" se ha confirmado como una formación carente de todo principio inamovible dispuesta a pactar con unos o con otros según su conveniencia a fin de conseguir alguna parcela de poder demostrándose que posee una visión extremadamente favorable de sí misma y que ha sobreestimado su propia fuerza. No obstante, como esto parece que la formación naranja lo lleva rotulado en todas sus imágenes con un cartel de parpadeantes luces de neón, no se puede decir que pretendan engañar a nadie.

            Finalmente, la actuación del partido regenerador por excelencia, la gran esperanza para el pueblo que suponía "PODEMOS" no ha podido ser más decepcionante al desvelar que no es transversal y al contradecir con sus hechos, formas y manifestaciones la integridad de su propio discurso. "PODEMOS" surgió en la escena política española con el discurso de que "no eran de derechas ni de izquierdas sino que eran los de abajo que venían a por los de arriba, que eran nuevos e inmaculados y que la política española había estado ocupada durante los últimos cuarenta años por dos partidos, PP y PSOE, siendo el fruto de este binomio político la corrupción generalizada que padecemos y la pérdida progresiva de derechos". Ahora bien, tras el éxito electoral del 20-D, en cuanto se vieron con capacidad para poder asaltar, no los cielos, sino una simple parcela de poder, "PODEMOS" rompió radicalmente con la coherencia de ese discurso y pasaron a postularse como compañeros de viaje con ese novedoso partido sin, al parecer, tacha de corrupción en el que se convirtió, de la noche a la mañana, esa formación política que es el Partido Socialista Obrero Español.

            No vamos a subrayar que en el discurso de "PODEMOS" siempre se ha echado en falta alguna alusión a la depuración de responsabilidades por lo acaecido política y socialmente en este país durante los últimos cuarenta años, depuración sin la cual no se puede hablar de regeneración sino todo lo más de "borrón y cuenta nueva" como en la Transición iniciada en 1975; pero desde luego la actuación de la formación morada en los 188 días que ha durado esta XI legislatura, su primera legislatura con representación parlamentaria, plantea muchas dudas sobre que su máxima y exclusiva inspiración y aspiración, al igual que ocurre con "Ciudadanos", no sea la de acceder a parcelas de poder para realización personal de no pocos individuos que forman parte de ella.

            Ahora, ya convocadas las elecciones para el próximo 26 de Junio, "PODEMOS" de nuevo incurre en contradicciones radicales con su inicial discurso al cerrar un pacto de coalición electoral con Izquierda Unida. No pediremos que los líderes de la formación morada expliquen si la antigua formación izquierdista constituye "lo nuevo" a pesar de haber tenido consejeros en Caja Madrid y haber sostenido en más de alguna ocasión a gobiernos del PSOE, pero lo mínimo que debe Pablo Iglesias a sus votantes y no votantes es una explicación del por qué, cara al 20-D, desdeño las propuestas de Alberto Garzón de ir en coalición en candidaturas de Unión Popular y para el 26 de Junio se ha cerrado tan rápida y satisfactoriamente un acuerdo similar con quién el líder de "PODEMOS" calificaba en sus mítines electorales de "Pitufo Gruñón". Tal vez se trate de enmascarar la pérdida de votos que las encuestas auguraban a la formación liderada por Pablo Iglesias en beneficio de la liderada por Alberto Garzón pero lo fundamental son las contradicciones en las que incurre este emergente partido morado porque quien se contradice con tantas variaciones es que, simplemente, miente.

            Este es el claro panorama con el que los ciudadanos afrontan la convocatoria del 26 de Junio, una segunda ronda que pagará la inmensa mayoría del pueblo llano mientras las cañas y las tapas las disfrutaran la minoría que integra una casta política engrosada por nuevas caras. ¿Cuánto aguantará este pueblo? ¿Cuándo decidirá arrancarse la venda de los ojos?.

Seguidores

contador de visitas blogger

-0-0-0-0- Carlistes de Catalunya -0-0-0-

Archivo del blog

CARLISMO DIGITAL