CONTACTO (indicando como asunto El Chouan Ibérico): arturoen@hotmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta LEYENDA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LEYENDA. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de noviembre de 2014

A VUELTAS CON EL SANTO GRIAL



           
Portada del libro "Los Reyes del Grial"
La reciente publicación, por la editorial "El Reino de Cordelia", del libro titulado "Los Reyes del Grial" escrito conjuntamente por Margarita Torres Sevilla y por José Miguel Ortega del Rio así como el éxito que ha obtenido entre los lectores ha vuelto  a levantar el interés popular, jamás extinguido, por las leyendas artúricas y la interminable búsqueda emprendida por los Caballeros de la Tabla Redonda.

            En realidad "Los Reyes del Grial" no es ni una novela ni un libro de aventuras sino un estudio histórico y científico que pretende demostrar, a la luz de unos documentos encontrados tras las revueltas árabes en la biblioteca de la universidad egipcia de Al-Azhar, que el cáliz que fue utilizado en la Última Cena por Nuestro Señor Jesucristo llegó al Reino de León como regalo del Califa fatimí de Egipto al Rey de Denia y de éste al Rey de León, Don Fernando I (1037-1065). Por tanto, los autores de "Los Reyes del Grial" entran en contradicción y vienen a discutir la, hasta ahora, indiscutible autenticidad del "Santo Cáliz de Valencia", que durante mucho tiempo fue considerado como el auténtico recipiente que contuvo la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.

            Si bien es cierto que los documentos que sirven de base a los autores para su investigación y para la redacción del libro ponen de manifiesto que en el Siglo X se veneraba por los fieles cristianos un Cáliz al que se tenía como el utilizado por Jesucristo en la Última Cena y que éste se encontraba custodiado en la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, de tales documentos y afirmaciones no sé puede deducir sin duda alguna que tal Cáliz fuera el verdaderamente utilizado en la Última Cena a causa de los casi mil años transcurridos desde ésta hasta las primeras referencias documentales del mismo.

            No obstante, lo que sí parece no dejar lugar a dudas la documentación utilizada por Margarita Torres y José Miguel Ortega es que el Cáliz venerado en su momento en la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén fue regalado al Rey Fernando I de León por el Rey de la Taifa de Denia y es el mismo que se custodia actualmente en la Basílica de San Isidoro de León pero, como ya hemos indicado anteriormente, tal extremo no significa que, a ciencia cierta, tal Cáliz fuera el verdaderamente utilizado en la Última Cena y, por tanto, una reliquia auténtica. Más aún, es extremadamente discutible la identificación del Cáliz de la Última Cena con el famoso Grial por innumerables motivos.

            La primera aparición del Grial en la literatura europea tiene lugar entre los años 1181 y 1191 en un romance titulado "Perceval o El Cuento del Grial" cuyo autor es Chretíen de Troyes. En dicha obra el Grial, al que no se le califica de santo, aparece ante los ojos del protagonista durante una cena en el "Castillo del Rey Pescador"  presentándose en una procesión en la que desfilan "una lanza que gotea sangre, un cosa muy santa que se denomina Grial y un plato". El hecho de que no se describa el Grial y se mencione también la presencia de un plato en la procesión que observa Perceval debería excluir la interpretación etimológica según la cual la palabra "Grial" procede del latín "Gradalis" que significa escudilla, bandeja o plato porque si ya estaba presente un plato en la procesión del Castillo del Rey Pescador ¿Por qué iba a introducir el autor de "El Cuento del Grial" otro plato más específico al que se le denomina por el nombre propio de "Grial"?.

            La dimensión cristiana del Grial y su identificación con el Cáliz de la Última Cena no aparecerá hasta varios años después de la obra de Chretién de Troyes y será Robert de Boron en su obra "José de Arimatea y La Historia del Grial" quien calificará al Grial de Santo y lo identificará como el Cáliz de la Última Cena que, posteriormente, servirá para que José de Arimatea recoja la sangre que mana del costado de Nuestro Señor Jesucristo como consecuencia de la herida que le causa Longinos con su lanza mientras esta prendido en la cruz.

            Así pues, no existen datos científicos, ni lingüísticos, ni históricos que justifiquen a ciencia cierta que el Grial al que hace referencia Chretién de Troyes en "Perceval o El Cuento del Grial" sea realmente el Cáliz de la Última Cena por lo que, aun en el caso de que se llegase a probar que el Cáliz de Doña Urraca que se encuentra en la Basílica de San Isidoro de León (o el Santo Cáliz de Valencia) fue el que estuvo presente en la Última Cena y que sirvió en la primera Eucaristía, ello no probaría que dicho Cáliz y el Grial mítico sean la misma cosa.

            Mientras que el Cáliz de la Última Cena constituye, con independencia de su autenticidad o no, una reliquia venerada por la fe de los creyentes, que es la que en último extremo la viene a autentificar y a legitimar; el Grial en la actualidad sigue siguiendo un misterio inmaterial que tal vez simbolice un camino místico en la  búsqueda sin fin de un mundo ideal.

jueves, 9 de mayo de 2013

LA MONTAÑA MÁGICA



No, no se equivoque el lector pues, a pesar del título del presente artículo, no voy a reseñar en él la famosa novela de Thomas Mann sino que voy a referirme a la historia de cierto monte que hay en el norte de nuestro país.

            Resulta probado que, repartidos por toda la geografía mundial, existen diversas montañas envueltas por la magia o la leyenda como, por ejemplo, el volcán Snaefell a través de cuya chimenea descendieron al interior de la Tierra los personajes de la novela de Julio Verne “Viaje al Centro de la Tierra” o la Colina de Tara donde se cree enterrada la famosa Mesa Redonda del mítico Rey Arturo siendo común a la inmensa mayoría de todos estos montes el que su historia se remonte muchos siglos atrás hasta hundirse incluso en los tiempos oscuros y míticos de falsas divinidades de extinguido culto.

            No obstante en España, concretamente en la localidad navarra de Ayegui, muy cerca de Estella; existe un monte cuya leyenda más bien es pura historia, que de haber ocurrido en los generosos tiempos clásicos tal vez hubiera inspirado una epopeya al mismísimo Homero y que es tan solo de siglo y medio de antigüedad. Este monte no es otro que el Jurramendi o el Montejurra.

            Montejurra es un monte de hermosa estampa de poco más de mil metros de altura (1.045 m) que debe su originaria fama a la victoria que obtuvieron los carlistas sobre los liberales en la batalla homónima que tuvo lugar durante los días 7, 8 y 9 de Noviembre de 1873 en plena Tercera Guerra Carlista, pero lo que hace entrar a Montejurra en la leyenda no es esa histórica batalla sino el haberse convertido en la segunda mitad del siglo XX en un lugar de peregrinación en el que se mostraba el malestar primero, la reivindicación después y finalmente, la clara y rotunda exigencia de libertad cuando la libertad en España no existía.

            La historia legendaria del Jurramendi comienza a principios de los años cuarenta del siglo pasado, cuando tras terminar la guerra civil y en plena persecución iniciada contra los carlistas por parte del régimen del General Franco, éstos intentan reorganizarse políticamente utilizando para ello el asociacionismo religioso y creando en Navarra la “Hermandad de los Caballeros de la Cruz”, verdadera tapadera del Partido Carlista que había visto como la Falange se había incautado de sus locales y como la Guardia Civil irrumpía en las viviendas de los antiguos Requetés para hacer registros e intentar meterles el miedo en el cuerpo. Pero ese miedo que Espoz y Mina, el incendiario de Navarra, a pesar de su ferocidad criminal no logró arraigar en los nobles hijos del Reino de Navarra que constituían el Pueblo Carlista no lo iban a imponer los serviles del residente del Pardo ni los dignos herederos de ahumados duques. Así, como muestra de indignación contestataria frente a los atropellos del franquismo nace el “Vía crucis de Montejurra” con sus catorce estaciones que jalonan un duro y empinado camino hasta la cumbre del monte coronada por una gruta en cuyo interior se encuentra el “Cristo negro de Montejurra” y que, desde entonces, se ha venido celebrando anualmente el primer Domingo de Mayo, coincidiendo con la “Cruz de Mayo”.

            En su origen las cruces eran de madera pero debido al clima las mismas se deterioraban con facilidad por lo que fueron sustituidas, a comienzos de los años cincuenta, por cruces de piedra pudiéndose leer en la primera estación del Vía crucis la siguiente inscripción que recuerda al epigrama que Simónides de Ceos compuso para coronar el montículo funerario de los trescientos en las Termópilas: “Caminante: Reza este Vía crucis en memoria de los carlistas que murieron por el ideal en los siglos diecinueve y veinte” (1).

            Lo que comenzó como un acto religioso de contestación, pronto se convirtió también en un acto político de protesta que se celebraba tras el Vía crucis en la campa que existía, y aún existe aunque mutilada por la moderna autovía, en la falda del monte. Paulatinamente el número de participantes tanto al Vía crucis como al acto político posterior fue incrementándose como también se incrementaron las medidas de seguridad y control del estado franquista que termino desplazando numerosos efectivos policiales a fin de controlar todo lo que en la “Campa de Ayegui” se decía y hacía.

            Ya bien entrados los años sesenta del Siglo XX, Montejurra y las localidades de alrededor, principalmente Estella, se convirtieron, con toda certeza, en el único lugar de las Españas donde los asistentes, que llegaron a ser cien mil en 1968, abiertamente mostraban su oposición al régimen de Franco llegándose incluso a quemar los retratos oficiales del general y de su sucesor ante el asombro de los oficiales y números de la Guardia Civil que puntualmente procedían a informar al Gobernador Civil de lo que sucedía tanto en el Vía crucis, como en la Campa y en las localidades adyacentes.

            Siendo como era una numerosa reunión que mostraba la fuerza de un carlismo rebelde y opuesto al régimen de Franco y, una vez muerto éste, a su sucesor, no podían las autoridades consentir tal cosa por lo que, en 1976, apoyaron, financiaron y encubrieron la llamada “Operación Reconquista” donde grupos de extrema derecha entre los que se encontraban numerosos extranjeros que luego se verían implicados en diversos crímenes del GAL, apostaron una ametralladora con trípode en la cima del Montejurra con la intención de impedir el normal desarrollo del tradicional Vía crucis, resultando de aquello dos muertos y cinco heridos entre el pueblo carlista (2) y ningún condenado por la justicia de entre los agresores aunque sí se procedió a la detención de varias personas, más para lavar la cara a las fuerzas de seguridad que para otra cosa.

            Hoy, Montejurra se continúa celebrando anualmente (el último celebrado ha sido el Domingo pasado día 5 de Mayo del 2013), los carlistas continúan, continuamos, subiendo a la cima del monte recordando el camino de Jesucristo hacia el Calvario y continúan, continuamos, realizando el acto político en la Campa de Ayegui en la que se muestra, como siempre se ha hecho, la repulsa y la indignación frente a un régimen que no sirve a los intereses de los pueblos que integran las Españas y el monte sigue allí, irradiando su belleza mágica y su leyenda a todos los que de buena voluntad se acercan a él.












(1) El epigrama compuesto por Simónides de Ceos grabado en la piedra que coronaba el montículo funerario de Leonidas y sus trescientos espartanos dice así: “Caminante, ve e informa a Esparta, que sus hijos yacen aquí en obediencia a sus leyes”.

(2) Los asesinados en el Montejurra de 1976 fueron Ricardo García Pellejero y Aniano Jiménez Santos, un monolito recuerda el crimen por el que nadie cumplió condena.          

jueves, 26 de enero de 2012

DIÁLOGO ENTRE COLBERT Y MAZARINO (Reinado de Luis XIV)

Colbert: Para conseguir dinero, hay un momento en que engañar al contribuyente ya no es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta al cuello...

Mazarino: Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a la prisión. ¡Pero el Estado...! ¡Cuando se habla del Estado, eso ya es distinto! No se puede mandar el Estado a prisión. Por lo tanto, el Estado puede continuar endeudándose.


¡Todos los Estados lo hacen!



Colbert: ¿Ah sí? ¿Usted piensa eso? Con todo, precisamos de dinero, ¿y cómo hemos de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?

Mazarino: Se crean otros.

Colbert: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.

Mazarino: Es cierto, eso ya no es posible.

Colbert: Entonces, ¿sobre los ricos?

Mazarino: Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta, sí.

Colbert: Entonces, ¿cómo hemos de hacer?

Mazarino: Colbert, ¡tú piensas como un queso de Gruyere o como un orinal de enfermo! Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres. Es a esos a los que debemos gravar con más impuestos..., cada vez más..., ¡siempre más!


A esos, ¡cuánto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos!


¡Son una reserva inagotable!


¿Alguien encuentra algún paralelismo con la situación actual en España?

martes, 20 de septiembre de 2011

GUY FAWKES: DEL PASADO A LA REVOLUCIÓN QUE LLEGA

Quien iba a decir hace más de quinientos años, concretamente el 5 de Noviembre de 1605, que un oscuro personaje católico, cuya fama proviene de su participación en la llamada “Conspiración de la Pólvora” que pretendió volar por los aires el Parlamento Británico, iba a convertirse en un superhéroe de una novela gráfica titulada “V de Vendetta” e inspiración de un movimiento de indignación generalizado contra lo existente. El nombre de este personaje oscuro: Guy Fawkes.


Guy Fawkes, nació en la ciudad de York (Inglaterra) el 13 de Abril de 1570 en el seno de una familia católica que era víctima de la persecución religiosa que sufrían los católicos en la Inglaterra de aquella época, lo que hizo que el joven Fawkes se exiliara a los Países Bajos donde sentó plaza bajo las banderas del Rey de las Españas combatiendo como soldado en los Tercio Españoles.


Tras su aventura militar en Flandes, Guy Fawkes, que había cambiado durante su tiempo de servicio su nombre anglosajón por el más latino de Guido, regresó a Inglaterra donde se incorporó a una de las sociedades secretas que luchaban contra la opresión que los católicos sufrían bajo el despótico gobierno de Jacobo I y por la reinstauración católica en el país. A causa de su experiencia militar enseguida se le puso al frente de la ejecución de lo que se conoce en la historia británica como “La Conspiración de la Pólvora” la cual consistía en un plan ideado por Robert Catesby para matar al rey Jacobo I haciéndolo volar por los aires junto a todo su Parlamento justificando tal acción en la afirmación de que “la naturaleza de la enfermedad requiere un tratamiento radical”.


Sin duda alguna Guy Fawkes planeo la ejecución de la acción recordando su experiencia en la guerra de minas por lo que en diciembre de 1604, junto con otros conjurados, comenzó a excavar un túnel bajo el Parlamento abandonando dicha excavación cuando los conspiradores consiguieron alquilar una bodega justo debajo de la Cámara de los Lores en la que almacenaron gran cantidad de leña y carbón sobre la cual colocaron numerosos barriles de pólvora para hacerlo estallar en cuanto el Rey Jacobo I diera comienzo a las sesiones parlamentarias. No obstante la conspiración fue desvelada a un ministro inglés por una carta anónima y tras diversas inspecciones alrededor del Parlamento, Fawkes fue descubierto saliendo de la bodega en la que se almacenaba el explosivo y detenido. Sometido a tortura solo reveló los nombres de los implicados que ya eran conocidos por las autoridades o que habían muerto y tras un juicio donde se conocía de antemano la sentencia fue condenado a muerte y ejecutado en Londres el 31 de Enero de 1606.


Durante siglos se ha conmemorado cada 5 de Noviembre el fracaso de la “Conspiración de la Pólvora” con grandes fuegos artificiales y hogueras en las que se quemaban muñecos con una máscara de Guy Fawkes, no obstante en la actualidad dicha conmemoración ha decaído por el marcado carácter anticatólico militante que había terminado por adquirir.


Esta es la historia pura y simple de Guy Fawkes, el cual habría quedado relegado a unas líneas en cualquier texto escolar de historia de no haber sido porque en la década de los años ochenta del pasado siglo la publicación de una novela gráfica compuesta de diez cómics, escrita por el guionista Allan Moore e ilustrada por el dibujante David Lloyd y titulada “V de Vendetta” resucitara al personaje para enfrentarlo como un superhéroe similar a los de la factoría Marvel a un estado totalitario implantado en la Gran Bretaña. Si bien es cierto que tanto Moore como Lloyd afirmaron que se habían inspirado en Guy Fawkes por ser éste el personaje más conocido de todo el Reino Unido no deja de ser curioso que el héroe de “V de Vendetta” sea precisamente un personaje que ya en el momento mismo de la publicación de la novela podía ser calificado por las modernas mentalidades de “integrista y fanático católico”.


Actualmente la novela “V de Vendetta” sigue editándose con éxito sobre todo después de que en el año 2006 se estrenara la película del mismo título y Fawkes ha dado un paso hacia su resurrección e inmortalidad al convertirse en icono de todos aquellos que muestran su indignación frente a los abusos del poder y la tiranía de la oligarquía económica liberal y es que, católico o no o tal vez precisamente por serlo, el Fawkes histórico no dejó de ser en el tiempo en que le tocó vivir un rebelde justiciero que se enfrentó a un régimen despótico que no respetaba a las minorías a las que obligó a reivindicar por la vía insurreccional los derechos y las libertades que se les negaba desde la legalidad.


martes, 19 de octubre de 2010

MADRID: VILLA COMUNERA

La llamada España de las Autonomías, que más bien son satrapías, creadora de dislates geográficos e históricos solo serviles a familiares intereses de neos caciques locales, ignora y desea ignorar el hecho incuestionable de que la hoy ciudad de Madrid, mucho antes de ser Corte, fue Villa Comunera quedando su adhesión a la Santa Junta de Ávila en 1520 y su aportación al ejército comunero de un centenar de infantes y cuarenta caballeros (aportación nada desdeñable si consideramos que el Madrid de 1520 tenia menos población que la propia Segovia) no solo manifestada en los libros históricos y en los documentos que de aquélla época se guardan y sino en el nombre mismo de muchas de sus más céntricas y famosas calles y plazas.


Así es de citar la muy céntrica y populosa calle “Carretas” que antes de ser zona tan transitada y, durante un tiempo no muy lejano, de tan mala fama; fue donde se dio el primer levantamiento comunero de la Villa madrileña tomando su nombre de las barricadas que con las carretas de los hortelanos de las huertas próximas se formaron contra las huestes imperiales obedientes al regidor de la ciudad logrando su retirada y la adhesión definitiva de Madrid a la Causa Comunera.


Pero más aún que la precitada “calle Carretas” es famosa la mundialmente conocida “Puerta del Sol”; lugar donde al poco tiempo de la expulsión del poder Austro-Flamenco de la villa se levantó un fortín comunero en cuya puerta destacaba pintado un Sol de donde toma el nombre que ha conservado hasta hoy la madrileña plaza de la que dicen que parten todos los caminos.


Y ahora viene la manipulación histórica sustentada por los sátrapas autonómicos en general y los madrileños en particular que es la ocultación y el fomento del olvido de la Castellanidad de Madrid. Así los madrileños tenemos que acatar la festividad del 2 de Mayo en vez de concurrir a una fiesta puramente castellana el 23 de Abril, fecha en que por cierto, además de conmemorar la Batalla de Villalar se conmemora el fallecimiento, en 1616; del mayor escritor en habla castellana de todos los tiempos, don Miguel de Cervantes Saavedra.


El 2 de Mayo, al conmemorarse la declaración de guerra a la Francia Napoleónica, por el Alcalde de Móstoles, Don Andrés Torrejón, debería ser una fiesta nacional pues es una de las pocas fechas en la historia de nuestro común país en las que se puede conmemorar un hecho de todos los pueblos de Las Españas contra un extranjero mancillador de nuestro suelo y de nuestras libertades. Más no debería ser una fiesta exclusivamente madrileña pues en primer lugar no hubo un esfuerzo exclusivamente madrileño ni castellano contra el tirano francés sino que en la lucha participaron todos los demás pueblos de Las Españas y a quien esto ponga en duda, recuérdesele las batallas del Bruch y de Vitoria o las de Bailen y Zaragoza y en segundo lugar porque con la festividad del 2 de Mayo como conmemoración exclusivamente madrileña se pretende diluir la castellanidad de la Villa y mermar el espíritu castellano de sus habitantes.


Así pues, Madrid, debe volver a reintegrarse en la geografía política de una única castilla sin mutilaciones territoriales que en honor a sus antiguas tradiciones otorgue su legítimo derecho a formar una comunidad propia a los leoneses de los cuales adquirió castilla su condición, primero de condado independiente y posteriormente de reino, pues como reitera un popular refrán castellano “de bien nacidos es ser agradecidos”.


¡¡¡UNIDAD PARA CASTILLA!!!

¡¡¡LIBERTAD PARA LEÓN!!!


lunes, 15 de marzo de 2010

MITOS, LEYENDAS Y CIENCIA HISTÓRICA

El ser humano solo puede testimoniar y tener certeza de los acontecimientos que suceden en el tiempo presente en el que vive ignorando, por inciertos, los que pueden acontecer en el futuro y solo tener conocimiento de los acontecimientos pasados por referencias ajenas a través de narraciones de sucesos que no siempre se corresponden con la realidad.

Partiendo del conocimiento del pasado y de la certeza de lo que ocurre en el presente se puede crear un pronóstico de futuro, cosa ésta que es más fácil que conocer el pasado pues tal conocimiento es mucho más complejo no limitándose a retener en la memoria unas fechas y unos hechos que se encuentran en tal o cual fuente.

El primer contacto que tiene el ser humano, incluso actualmente, con la historia son unos textos que no hacen más que repetir lo que hace años otros textos decían y así hasta llegar a unas fuentes primigenias que no siempre son fáciles de interpretar por estar envueltas en nebulosas por deficiencias originarias o manipulaciones interesadas y que, en muchas ocasiones, constituyen verdaderos mitos y leyendas. Así se puede llegar a la conclusión de que en no pocos casos la historia tiene una base mítica y legendaria.

Que un acontecimiento ocurrido en el pasado sea considerado un mito o una leyenda no quiere decir que sea falso o que nunca ocurriera, sino solo que ese acontecimiento aparece embellecido con tales florituras y explicado con razonamientos tan sobrenaturales que tienden a ocultar la verdad teniendo el historiador que despojarlo de todas esos “accidentes”, en muchos casos pedagógicos y literarios, para averiguar realmente lo ocurrido. Los mitos y las leyendas no son patrimonio exclusivo de la Edad Antigua porque en la Historia Contemporánea podemos encontrarnos con no pocos sucesos y personajes elevados a la condición de legendarios por interesados motivos y por medio de la propaganda que les rodea.

Siempre se ha dicho que “la historia la escriben los vencedores” siendo tal afirmación una notoria falsedad pues no ha existido jamás un vencedor que escribiera la Historia limitándose simplemente a justificar su forma y modo de actuar en un momento presente y ante sus contemporáneos, elevando y embelleciendo si es preciso su actuación, siendo exclusivamente el transcurso del tiempo el que hace que esas justificaciones se conviertan en fuentes históricas. Así por ejemplo, “De Bello Civili” de Julio César realmente no es más que la justificación y explicación que el autor ofrece a sus contemporáneos del por qué pasó el Rubicón y persiguió a Pompeyo y a Catón hasta la muerte de ambos, siendo muy dudoso que César la escribiera con la intención de que fuera utilizada en el futuro como fuente histórica.

Considerando que una fuente histórica puede estar integrada, y de hecho todas lo están, por numerosas figuras retóricas, por falseamientos y ocultaciones interesadas y por explicaciones fantásticas que hacen que tal fuente constituya más bien un mito o una leyenda, la labor del historiador consiste en desprender a dicha fuente de tal costra de banalidades sin interés científico y, contrastándola con otras fuentes coetáneas de signo contrario, elaborar una aproximación a lo ciertamente acontecido y a la participación real que en los hechos tuvieran unos u otros personajes.

Si el mito y la leyenda son necesarios para que exista el estudio histórico porque sin ellos no existirían fuentes históricas, son imprescindibles para el engrandecimiento del alma humana al inspirar todas las artes que embellecen la vida y al fomentar en el hombre el deseo de la eterna búsqueda, el inconformismo y el deseo de alcanzar lo sublime. Si, a través de Homero, la diosa no hubiera cantado la ira de Aquiles, Schliemann no habría descubierto las ruinas de la ciudad de Troya demostrando que la mítica guerra tuvo lugar siendo tan grande el atractivo que las leyendas y los mitos engendran en el ser humano que a pesar de estar históricamente demostrado que en las Termópilas lucharon cuatro mil griegos contra el tirano persa únicamente el hombre de a pie recordará y hablará de Leónidas y sus trecientos espartanos como los únicos defensores del famoso paso.

lunes, 8 de febrero de 2010

CON ANIMUS JOCANDI: ¿COBRARÁ LA SGAE A AZNAR?

No hace mucho el expresidente del gobierno don José María Aznar se permitía afirmar, refiriéndose al actual presidente del gobierno don José Luis Rodríguez Zapatero, que “nunca nadie ha hecho TANTO daño en TAN POCO tiempo” y es que la derecha conservadora española tan huérfana y desorientada desde que falleciera el invicto general en superlativo no ha hecho otra cosa que buscar ancestros y lideres a los que emular y a los que plagiar.


Hace ya varias décadas, cuando la derecha que representa el Partido Popular trataba de demostrar su vinculación y lealtad a la máxima magistratura del estado, se identificó con la vida, obra y milagros del restaurador de la dinastía alfonsina e instaurador de la oligarquía y del caciquismo como forma de gobierno de nuestro país, don Antonio Cánovas del Castillo, no regateándole homenajes, conferencia y ediciones de libros sobre tan nefasto político.


Años después, cuando se produjo la reconversión política (que no industrial ni intelectual) de la entonces Alianza Popular mudándose en Partido Popular, la búsqueda del centro político les llevo a elogiar, de la mano de don Federico Jiménez Losantos, al presidente de la II República, don Manuel Azaña, volviendo a organizar conferencias y simposium sobre la figura del líder republicano que fue elevado a los más altos altares de la intelectualidad para veneración de los mismos que durante la vida del mismo le llamaban “el tío verrugas” y hacían circular por calles y cafés los chistes de peor gusto sobre su persona.


Ahora, en el momento presente, y desde que en unas vacaciones estivales don José María Aznar confesase a la prensa que entre los libros que portaría para leer en su tiempo de asueto se encontraban las “Memorias de la II Guerra Mundial” del Primer Ministro británico Winston Churchill, parece ser que tal personaje es el inspirador de modos y modas en el triunfal icono y esperanza última del Partido Popular en el que se ha convertido el señor Aznar.


De hecho, si se observan con ligera atención las imágenes aparecidas en televisión en las que don José María Aznar pronuncia la lapidaria frase “Nunca nadie ha hecho TANTO daño en TAN POCO tiempo” parece estar tan inspirado, quizás incluso poseído, por el espectro de Winston Churchill que duda, titubea y, casi estuvo a punto de repetir aquel “Nunca TANTOS, debieron TANTO a TAN POCOS” dedicados a los heroicos pilotos de la Royal Air Force (RAF) tras la Batalla de Inglaterra de no haber adaptado sobre el terreno la frase, sin duda memorizada y mil veces repetida, a las circunstancias actuales de tiempo y lugar.


No obstante, no nos cabe la menor duda de que desde hace tiempo, tal vez desde que se le ocurriera la “maravillosa” idea de la soberanía conjunta de Gibraltar o desde que participara como “estrella invitada” en la conferencia de las Azores, don José María Aznar se ha vuelto muy británico o al menos muy anglosajón y, a falta de bombín y paraguas, parafrasea y emula al viejo y mítico Winston. Ante este hecho sugerimos a la SGAE, tan llena de espíritu recaudatorio, que preste mucha atención al próximo fenómeno histórico mundial, más aún universal, que tendrá lugar en las futuras elecciones generales ya que, aunque siendo indiferente quien las gane, porque seguro que será el pueblo trabajador español quien las pierda, no nos cabe la más mínima duda que, de ganarlas nuevamente el Partido Socialista Obrero (desempleado) Español, el discurso dictado al oído del Partido Popular por su líder espiritual será: “les combatiremos en las playas, en los lugares de desembarco, en los campos y en las calles; les combatiremos en las montañas; no nos rendiremos jamás” y claro… suponemos que eso tendrá derechos de autor.


lunes, 18 de enero de 2010

“SOL EN LAS BARDAS” de Ignacio Ipiña

Las memorias escritas constituyen un género prolífico y variado en la literatura universal existiendo memorias personales, memorias históricas, memorias literarias y memorias políticas, siendo sin duda éstas últimas las generalmente más aburridas y tediosas para el lector.


No obstante, para desmentir a la generalidad, la Editorial Arcos nuevamente en la colección “Biblioteca Popular Carlista” que dirige don Javier Onrubia Rebuelta, ha tenido el excelente criterio de publicar con el título de “Sol en las Bardas” las, hasta ahora inéditas, memorias políticas de don Ignacio Ipiña.


“Sol en las Bardas”, que lleva como subtítulo “La Forja Oculta de Carlos Hugo” se centra en la gran aventura voluntarista que, un reducido grupo de jóvenes carlistas de los que formaba parte el propio autor y militantes todos ellos de la sección estudiantil del Partido Carlista (la Agrupación Escolar Tradicionalista); emprenden para sacar al Carlismo de la inoperancia política y la languidez a la que la habían llevado la guerra, la represión franquista y las tribulaciones de sus dirigentes, trayendo clandestinamente a España, concretamente a Bilbao, al entonces Príncipe de Asturias, Don Carlos Hugo de Borbón Parma, para someterle a un aprendizaje acelerado de la historia y costumbres de los españoles que culminaría con su presentación pública en el acto de Montejurra de 1957.

En “Sol en las Bardas” no solo se narra las aventuras de estos decididos jóvenes carlistas y del no menos joven y decidido príncipe, sino que también se refleja la vida y la sociedad del Bilbao industrial de mediados de los años cincuenta del siglo pasado dejándose patente a lo largo de toda la obra el espíritu leal, valiente e incorruptible del pueblo carlista dispuesto a un mismo tiempo a correr importantes riesgos y a desdeñar los máximos honores en aras de sus principios y representado el mismo en estas memorias por don Ramón Massó, don Pedro Echevarría, don Perico Ulaurtúa, don Alfonso Lescurain, por el propio autor y por otros muchos más.


Es mérito de estas memorias de don Ignacio Ipiña acabar con no pocos estereotipos sobre la figura de Don Carlos Hugo de Borbón Parma, levantados y defendidos por desinformadas, cuando no simplemente viperinas, lenguas aclarando y manifestando que fue iniciativa del propio príncipe llevar al Carlismo a la renovación ideológica necesaria para entroncar con la realidad social que padecía el pueblo español aportando modernidad y europeidad al Partido Carlista sin que por ello perdiera sus peculiaridades y tradicionales reivindicaciones.


“Sol en las Bardas” de Ignacio Ipiña, a pesar de constituir unas memorias políticas, se lee con la facilidad y la avidez de una novela de aventuras haciendo bueno el viejo axioma de que “la realidad siempre supera a la ficción” y dejando tras su lectura el buen sabor de boca que solo dejan las mejores obras del género como “Las Memorias de Ultratumba” de Chateubriand.


lunes, 21 de diciembre de 2009

¿FELIZ NAVIDAD O FELICES FIESTAS?


Ya entrados en estas entrañables fechas en las que todo el mundo se felicita y se desea lo mejor para el año próximo surge una pequeña, pero no baladí, cuestión que va más allá de ser un simple tema terminológico y que consiste en la creencia errónea de que es lo mismo el felicitar la Navidad que el felicitar las fiestas.

Mientras que el felicitar las fiestas es simplemente congratularse y desear pasar lo mejor posible unos días de asueto y de jolgorio, la felicitación de la Navidad implica la creencia sincera en que hay unos días al año que aparecen envueltos en misteriosa espiritualidad y en los que, aunque sea por unos breves minutos, haremos un pequeño examen de conciencia y nos propondremos enmendarnos para ser mejores a la vez que disfrutamos de la compañía de familiares y amigos.

La felicitación de las “fiestas” es una costumbre relativamente moderna que poco a poco, y de forma sibilina, va sustituyendo a la tradicional felicitación de la Navidad so pretexto de ser una forma liberal de manifestarse cuando no una forma de manifestar unas creencias paganas. No obstante la felicitación de las “fiestas” no es ni siquiera una forma pagana de expresarse pues el paganismo también implica una creencia, aunque falsa, en una espiritualidad religiosa, por lo que la felicitación de las “fiestas” constituye una expresión vacía de toda espiritualidad y repleta de significado mercantilista. En su error religioso un pagano felicitará el “solsticio” pero no las “fiestas”, siendo el “Felices Fiestas” la expresión típica y propia de los usureros y de los grandes almacenes que aprovechan estos últimos días de Diciembre y primeros de Enero para engrosar sus riquezas fomentando el consumo.


Esperando que jamás se extinga entre los hombres ese espíritu nacido hace más de dos mil años y que constituye la esencia de la Navidad y terminando con esta reflexión que sin duda muchos considerarán aburrida y estúpida deseo predicar con el ejemplo y por ello os deseo



¡¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!!!

lunes, 14 de diciembre de 2009

RECOMENDACIONES BIBLIOGRÁFICAS PARA ESTAS NAVIDADES


Como ya es tradición de este blog y sumándose a la costumbre de intercambiar regalos en estas fechas navideñas, “El Chouan Ibérico”, desea sugerir a sus lectores que regalen libros porque el regalar libros no solo constituye el arte supremo del regalo sino que además ayuda a difundir ideas, a remover conciencias y a elevar el grado de conocimiento de la persona a regalar.


Un libro jamás cae en saco roto y puede constituir un valorado presente que, perdurando en el tiempo, pase de padres a hijos. Con independencia de que se trate de una novela de ficción o de un tratado de divulgación científica siempre se puede augurar con seguridad que cualquier libro será leído y quién sabe si incluso más de una vez, pues aunque en un principio se le acoja como un mero objeto decorativo para una estantería, no tardara mucho en seducir al lector despertando en él la curiosidad por conocer lo que dice en su interior.


Así pues, como suele hacer siempre “El Chouan Ibérico” aprovechando la Navidad, se ofrece la siguiente pequeña relación de libros editados recientemente y que se consideran de interés para próximos regalos siendo de excelentes temáticas y calidades editoriales.


- “Las Vísperas Sicilianas” de Steven Runcinan, editorial Reino de Redonda. Estudio histórico sobre la decadencia y caída del poder francés en el Sur de Italia y su sustitución por la influencia aragonesa.


- “Así Fueron, Así Son” de S.A.R. doña María Teresa de Borbón Parma, editorial Planeta. Libro que recoge diversas estampas biográficas de importantes figuras históricas vinculadas a España, al Imperio Austro-Húngaro y al Carlismo.


- “Manuscrito Encontrado en Zaragoza” de Jan Potocki, editorial El Acantilado. Novela Gótica con numerosas historias dentro de historias que se ramifican y entremezclan constituyendo una obra de misterio y manteniendo el interés del lector hasta el final de la misma.


- “Los Relatos del Padre Brown” de G. K. Chesterton, editorial El Acantilado. Reunión en un solo volumen de todas las historias detectivescas escritas entre 1910 y 1935 por Chesterton y que tienen por protagonista a un sagaz sacerdote que constituye la contrapartida intuitiva al deductivo Sherlock Holmes.


Seguidores

contador de visitas blogger

-0-0-0-0- Carlistes de Catalunya -0-0-0-

Archivo del blog

CARLISMO DIGITAL