
Reflexionando es como hemos de encarar la presente Navidad de este año 2010 que se despide con más de cuatro millones de parados y un empobrecimiento generalizado de la presente y de la futura población española.
Los que aún disponemos de la suerte de departir entre turrones y cava con familiares y amigos en esta Navidad, tenemos que tener muy presentes a los que están sufriendo los efectos de esta terrible crisis por encontrarse en el paro, por tener próxima la extinción de la ayuda familiar o por tener puestos de trabajo precarios y mal remunerados y reflexionar sobre la situación que padecen muchos de nuestros compatriotas.
La reflexión que en este tiempo deberíamos encarar es un ejercicio espiritual e intelectual libre e individual, pero las conclusiones de la misma no puede ser más claras: han fracasado todos los discursos materiales, ha fracasado el neoliberalismo económico que nos ha llevado a la actual situación y han fracasado todos los discursos políticos que, pretendiendo independizarse de toda moral, se han dedicado a fomentar y a justificar tal neoliberalismo.
No obstante, no podemos ni debemos caer en la desesperación, sino todo lo contrario, debemos tener Esperanza, mucha Esperanza, y ponerla allí donde no nos han defraudado porque lo que realmente nos sacará a todos y a cada uno de esta terrible crisis es un sencillo programa político-social ya enunciado precisamente por estas fechas hace dos mil años: “Amaos los unos a los otros”.
De todas formas y a pesar de las circunstancias, a todos aquellos que deseen reflexionar en estos días, a los que no y a los que están siendo azotados por esta maldita crisis que no han generado y que, por lo tanto, no pueden solucionar, les deseo: UNA MUY...



