
Tanto “El Código Da Vinci”, cuya temática ya fue tratada por un pseudo-reportaje periodístico publicado a mediados de los años ochenta del pasado siglo bajo el título de “El Enigma Sagrado”; como “Ángeles y Demonios”, son novelas que pueden integrarse junto con otras muchas obras literarias en un subgénero literario que podríamos denominar “Literatura de la Conspiración”. La característica común de esta “Literatura de la Conspiración” es que, partiendo de un hecho histórico auténtico sobre el que existen muchas sombras o de una noticia actual poco clara, se elabora, utilizando un estilo periodístico, policial y/o científico, una trama conspirativa con muchos rasgos de autenticidad y de credibilidad que constituye el único argumento de este tipo de literatura y sobre el cual gira la acción y los personajes de la novela.
Al igual que es innegable que Dan Brown cultiva la “Literatura de la Conspiración” y que es un autor que cosecha éxitos de ventas, también es innegable que Dan Brown no es ni el inventor ni el único cultivador de este subgénero literario. La “Literatura de la Conspiración” nace en el Siglo XIX intentando dar una explicación conspirativa a la Revolución Francesa, siendo tal vez su precursor Leo Táxil. En sus orígenes la “Literatura de la Conspiración” no tenía la intención de servir de entretenimiento sino más bien de alertar de la existencia de minorías subterráneas y sociedades secretas que, guardianas de grandes y terribles secretos a la vez que amparadas por poderosos poderes, intentaban subvertir la sociedad y a sus instituciones; por eso en sus orígenes la “Literatura de la Conspiración” no adopta la forma de novela sino más bien la de tratado histórico o reportaje periodístico. Es en el Siglo XX cuando aparecen las tres obras cumbres de la “Literatura de la Conspiración” que son: “Los Protocolos de los Sabios de Sión”, la “Revue Internationale de las Societes Secretes”, periódico de París dirigido por Monseñor Jouin aparecido en los periodos 1912 -1914 y 1920 -1922 y “La Cara Oculta de la Historia Moderna”, enciclopédica obra sobre las más diversas conspiraciones de la historia desde 1453 a nuestros días escrita por Jean Lombard y de la que Dan Brown difícilmente puede negar que constituye una de sus fuentes principales.
Curiosamente, a pesar de lo importante que es el subgénero de la “Literatura de la Conspiración” sobre todo en cuanto a ventas, número de lectores y generación de ingresos, existen muy pocos estudios literarios sobre el mismo que alcancen a estudiar las causas de su éxito, sobre todo en sociedades como al estadounidense. La magnífica novela “El Péndulo de Focault” de Umberto Eco, que también se puede encua

1 comentario:
Un artículo interesante. Creo también que hay un componente de misterio que las hace intrigantes y que, además, la posibilidad de que sean "reales", es decir, una posible realidad paralela, les da muchos lectores.
Para muestra, las colas de turistas que se generaron en su momento en París en su momento siguiendo la "ruta" de El Código Da Vinci y preguntando si era real la teoría de ficción de la novelita.
¡Un saludo!
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