CONTACTO (indicando como asunto El Chouan Ibérico): arturoen@hotmail.com

jueves, 29 de diciembre de 2011

GENIOS DE ESPAÑA Y ACTITUDES "EMPRESARIALES"

Todos recuerdan el famoso "¡Que inventen ellos!" con el que se lamentaba un famoso escritor de la generación del noventa y ocho de la ausencia de amor por la ciencia y la tecnología que había en las Españas de finales del siglo XIX y principios del XX abriendo un debate intelectual de gran duración y calado sobre el abandono de las disciplinas científicas y técnicas por parte de los españoles no resultando nada más falso que atribuir a la abulia, al desdén o a la más completa ausencia de inteligencia natural en los súbditos hispanos, que los hacían seres vedados para toda cuestión científico-técnica; la situación trágica de la investigación en nuestro país.


Ciertamente, en nuestra historia son escasos los premios Nobel en disciplinas científicas y más aun resultan escasas las patentes de inventos geniales reduciéndose el más famoso de ellos a la conocida y popular "Fregona", pero no es más cierto que tal escasez no se debe a la ausencia de personalidades geniales que con su trabajo y tesón individual dieron al mundo entero grandes inventos de suprema relevancia que aun hoy, perfeccionados y mejorados, se siguen utilizando.


Podemos y debemos citar a Monturiol que inventó el submarino moderno y a Isaac Peral que lo perfecciono creando el submarino eléctrico que fue utilizado hasta los años cincuenta del siglo XX, asimismo tenemos que citar a Torres Quevedo que diseño un dirigible superior al que en la misma época había diseñado el alemán Von Zeppelin y por último a Juan de la Cierva que inventando el "Autogiro" abrió el camino al helicóptero y al avión de despegue vertical.


Entonces ¿Como es posible que tales creaciones españolas se ignoren por parte de los mismos españoles y que se haya especulado durante mucho tiempo sobre la indisposición en España hacia la ciencia?. La respuesta a esta pregunta se encuentra en las mismas biografías de los genios anteriormente citados. Isaac Peral murió en Berlín donde el gobierno alemán le hizo toda clase de propuestas para hacerse con el invento del sumergible ante lo cual siempre respondía: "Este invento será para la Patria o no será para nadie", Torres Quevedo, firmó un contrato en 1913 con la compañía francesa ASTRA para fabricar su dirigible si bien en el contrato excluyo a España del pago de los derechos de patente en caso de que decidiera adquirir dirigibles y finalmente Juan de la Cierva, abandonó España en la década de los años veinte del pasado siglo para desarrollar su "Autogiro" en la Gran Bretaña. Es decir, todos estos genios y, sin duda muchos más que nos resultan anónimos, tuvieron que abandonar España para que sus inventos dejasen de ser sueños diseñados sobre el papel y se convirtieran en realidades concretas y todo ello porque no encontraron en este país el más mínimo apoyo económico del llamado "sector empresarial".


Empresario es, como su propio nombre indica, el que emprende, el que empieza, el que abre camino y el que, por tanto, se arriesga, pero en Las Españas de hoy, de ayer y de siempre, aunque algunos se llamen empresarios y se agrupen en "asociaciones empresariales" no existen tales siendo los individuos que tal nombre usurpan vulgares desalmados (no tienen alma ni espíritu generoso), apátridas (no conocen vinculación a tierra, tradición o comunidad alguna) y egoístas (no van más allá de su minúsculo interés individual) que buscan el mayor de los beneficios en el menor de los tiempos posibles, dan la espalda a todo tipo de innovación que implique un desembolso económico inmediato aunque posteriormente genere los mayores y mejores beneficios que son aquellos que perduran largamente en el tiempo y que, siendo más propensos a la práctica de la especulación y de la usura con el único objeto de conseguir un enriquecimiento tan rápido y grande como colectivamente estéril; tienen hipotecada toda la producción nacional y por tanto, gran parte de la economía española, a la obtención y graciosa concesión de licencias extranjeras para fabricación de los más elementales productos cotidianos.


Esta es la cruda realidad que hace que el país que ha dado el submarino moderno, tenga que fabricar sus submarinos bajo licencia francesa, que el país que ha dado el autogiro, precursor del helicóptero contemporáneo, carezca de una fuerte y competitiva industria aeronáutica propia; por tanto los programas de I+D (Investigación más Desarrollo) que planifiquen los gobiernos siempre fracasarán, no por la ausencia de investigación o investigadores, que aun en el falso caso de no existir genios propios y autóctonos siempre se podrán adquirir en el extranjero (1) sino por el total desinterés del llamado "Sector privado" en desarrollar lo inventado, diseñado o descubierto.


Una verdadera política de desarrollo científico y tecnológico no es ni puede ser ajena e independiente de una política económica general del país la cual exige cada vez más un cambio de la actitud empresarial y, en caso de no darse esta, la imposición de una férrea disciplina que haga que la economía sirva a los intereses generales del pueblo y del estado apartando de la vida económica a esos especuladores, usureros e ingenieros financieros que actúan como verdaderos parásitos de las clases creadoras y productivas de Las Españas, logrando su más completa defenestración social.











(1) Muchos podrían ser los ejemplos pero nos limitaremos a citar los casos del ingeniero aeronáutico Fockker el cual era holandés a pesar de haber desarrollado sus diseños e inventos en y para el Imperio Alemán en la primera década del siglo XX y el más sangrante caso de los ingenieros de la Messermicht que habiéndose refugiado en España tras el final de la II Guerra Mundial, trayéndose consigo los planos y diseños de los aviones a reacción no consiguieron financiación ni apoyo para producir y desarrollar sus diseños con lo que se renunció a tener una industria aeronáutica propia y competitiva.


lunes, 26 de diciembre de 2011

RECOMENDACIONES BIBLIOGRÁFICAS PARA ESTAS NAVIDADES 2011

Como ya es tradición de este blog y sumándose a la costumbre de intercambiar regalos en estas fechas navideñas, “El Chouan Ibérico”, desea sugerir nuevamente a sus lectores que regalen libros porque, en este tiempo de incertidumbre solo propicio para demagogos y sofistas, no está de más conocer para saber, saber para tener las cosas claras y tener las cosas claras para no ser engañado.


Así pues, “El Chouan Ibérico” ofrece a sus lectores la siguiente pequeña relación de libros editados recientemente y que se consideran de interés para próximos regalos siendo de excelentes temáticas y calidades editoriales.


- “Nuestro Amigo Común” de Charles Dickens, editorial Espasa Calpe. Novela social y costumbrista característica de este autor británico que refleja perfectamente los personajes y problemas sociales existentes en la sociedad Victoriana en plena Revolución Industrial.


- “Años Decisivos” de Oswald Spengler, editorial Altera. Ensayo filosófico-histórico del autor de “La Decadencia de Occidente” donde resume su obra más conocida y trata de explicar las causas de la pérdida de influencia de Europa en el mundo y predice la futura hegemonía económica y consecuentemente cultural de Asia.


- “Narraciones Completas” de Edgar Allan Poe, editorial Cátedra, en su colección AVREO. Obra fundamental y completa de este autor norteamericano de gran influencia en todos los autores que posteriormente cultivaron el género de misterio y de terror propio de la literatura gótica.


- “El Don Apacible” de Mijail Shólojov, editorial De Bolsillo. Magnífica novela histórica que partiendo de la descripción de la vida y costumbres de los habitantes de un poblado cosaco sirve al autor para narrar los avatares de la reciente historia rusa desde la Gran Guerra hasta el final de su contienda civil, pasando por la Revolución de 1917. Equiparada a “Guerra y Paz”, a través de “El Don Apacible” se puede llegar a conocer la historia reciente de Rusia mejor que en un manual de historia.


martes, 20 de diciembre de 2011

VUELTA A UN TIEMPO DE REFLEXIÓN


Nuevamente, como todos los años a mediados de Diciembre y hasta casi medidos de Enero se extiende el tiempo de las Navidades, de unas fiestas que teniendo un origen religioso y una finalidad familiar se han ido convirtiendo, con el devenir de los años, en unas festividades paganas en las que se rinde culto a la materia y al consumo, lo que las hace más propias de la última Roma consumida por la degeneración que de una sociedad que se encara con decisión a una crisis económica y a quienes la han provocado.


La gente se queja de ello, protesta por ello y por ello reniega de la Navidad pero se olvidan de una cosa fundamental que es que las fiestas navideñas, al igual que casi todas las demás cosas de esta vida, no son más que una manifestación real de nuestra voluntad espiritual. Así, si estas fechas se han convertido en un culto al consumo, la culpa, como en otros muchos casos; no es de nadie más que de nosotros mismos que las hemos convertido en algo que nada tiene que ver con lo que deberían ser.


En realidad, no estaría de más que en estas breves fechas navideñas, dedicásemos un poco de tiempo a reflexionar en familia sobre los orígenes de los males que nos afectan y cual es nuestra responsabilidad, por acción u omisión, en los mismos porque encontrando los orígenes encontraremos los remedios y tal vez lleguemos a la conclusión de que no hay mal que, con fe y voluntad, no podamos remediar.


En fin… en cualquier caso, a todos les deseo


UNA MUY FELIZ NAVIDAD


jueves, 15 de diciembre de 2011

LA HISTORIA OCULTA DEL CANAL DE ISABEL II

Hoy, cuando se ha reconocido por parte de la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, doña Esperanza Aguirre, que el Canal de Isabel II, empresa pública encargada de suministrar agua potable a los madrileños, va a ser privatizada con la excusa de “hacer partícipes a los ciudadanos de Madrid de la propiedad de su agua”, se impone desvelar, haciendo un ejercicio de una memoria histórica que existe a pesar de no recibir subvenciones ni tener reconocimiento expreso en ninguna ley, que se va a hacer negocio con dos líquidos: el agua y la sangre.


El canal de Isabel II se crea mediante el Real Decreto de 18 de Junio de 1851 refrendado por el entonces Presidente del Consejo de Ministros, don Juan Bravo Murillo, que disponía la realización de las obras para la construcción de un embalse de captación en el tramo superior del río Lozoya y un canal por el que pudieran circular las aguas en él embalsadas hasta la ciudad de Madrid. La primera piedra de las obras de la presa que pasaría a llamarse del “Pontón de la Oliva” fue colocada el 11 de Agosto de 1851 por el consorte de la mandataria, don Francisco de Asís de Borbón, prolongándose las mismas durante siete años hasta que por fin se inauguró y entró en servicio tan importante infraestructura el 24 de Junio de 1858.


Lo que se ignora por la mayoría de los españoles en general y de los madrileños en particular es que durante los siete años que duraron las obras de la presa del “Pontón de la Oliva” se utilizaron como mano de obra algo más de mil quinientos presos políticos procedentes todos ellos de la represión sufrida por los carlistas tras su derrota en la llamada Guerra de los Matiners (Septiembre 1846 - Mayo 1849) a pesar de que ninguno de ellos había combatido en ella y que solo se trataba de personas detenidas por su conocida y pública adhesión a la Dinastía Legítima que en aquella época estaba representaba por el Rey don Carlos VI.


Para alojar al contingente de presos, que permanecía constantemente custodiado por un nutrido número de miembros de la entonces recientemente creada Guardia Civil, se construyó una gran caserna cerca de las obras dividiéndose a los presidarios en cuatro categorías según las especialidades que iban a desarrollar: taller de herrería, para trabajos relacionados con las herramientas y accesorios de hierro; taller de carpintería, para los utensilios fabricados con madera; taller de espartería y cestería, para la elaboración de espuertas, cuerdas, cestos de mimbre, aguaderas…; taller de guarnicionería y albardería, para la realización y reparación de arreos y atalajes para el material de transporte.


Aunque el gobierno siempre pretendió justificar el empleo de mano de obra esclava en las obras del “Pontón de la Oliva” con la excusa de la “redención de penas por el trabajo”, lo cierto es que el régimen laboral de los presos era extremadamente duro, mucho más duro que el soportado en cualquier otra obra por los trabajadores libres, y aunque no existen datos precisos es de considerar, dado lo poco avanzado de las técnicas constructivas de aquella época, que se produjeran numerosos accidentes laborales con resultados fatales entre el contingente de cautivos.


También se ignora si hubo intentos de fuga entre los presos políticos o si, de haberlos, fueron estos coronados por el éxito o tuvieron un fin trágico, pero lo que sí ha trascendido por tradición oral es la anécdota que, en 1856, aconteció al entonces Director General de la Guardia Civil, Francisco Javier Girón y Ezpeleta, Duque de Ahumada, con uno de los trabajadores cautivos.


Parece ser que el señor Duque de Ahumada estaba inspeccionando a las fuerzas de la Guardia Civil destinadas a la vigilancia de los presos cuando entre estos reconoció a un jefe carlista no acogido al infame Convenio de Vergara de 1839 y al que ya había pretendido incorporar, con reconocimiento de empleo y rango, a la Guardia Civil cuando la creación de ésta en 1844. Al verlo pobremente vestido y haciendo el trabajo propio de un peón caminero, el Duque de Ahumada, se dirigió a él preguntándole con gran asombro:


- “¿Pero qué haces aquí trabajando en esto cuando tú eres de los míos, un oficial del ejército igual que yo?”


A lo que el interpelado, dejando la zapa que estaba utilizando y volviéndose a su interlocutor con justo desprecio se limitó a responderle:


- “Yo, de los míos lo soy todo. De los tuyos, no soy nada”, tras lo cual volvió a coger la zapa y continuo con su trabajo.


La presa del “Pontón de la Oliva” se encuentra localizada en la Sierra de Ayllón muy cerca del pintoresco pueblo de Patones y aunque esta ya en desuso, sigue en pie formando parte del patrimonio histórico de la Sierra Norte de Madrid pudiéndose ver todavía las ruinas de la caserna donde vivían los presos carlistas que hicieron posible su construcción y constituyendo, en la serranía madrileña, el primer testigo mudo de una represión política poco conocida.


viernes, 9 de diciembre de 2011

“LA TRILOGIA” DE JEAN LARTEGUY

Numerosos literatos quedan adscritos o se adscriben voluntariamente a una generación literaria, pero es un caso muy raro y excepcional que un solo autor cree e integre por sí solo una generación literaria; tal es el caso del novelista y periodista francés recientemente fallecido Jean Pierre Lucien Osty, conocido por el pseudónimo de Jean Larteguy.


Jean Larteguy (1920-2011) escribió alrededor de cincuenta novelas todas ellas ambientadas en los conflictos bélicos originados por la descolonización en África o Asía y de los que tuvo conocimiento de primera mano bien como oficial del ejército francés o bien como corresponsal destacado en el Extremo Oriente por la prestigiosa revista “Paris Match”. Por el objeto de sus novelas así como por el tratamiento psicológico de sus personajes y las no pocas reflexiones sobre la sociedad y la política francesa que estos realizan hacen que Jean Larteguy merezca ser considerado como el único escritor de la generación de la descolonización y de la decadencia europea.


Las vivencias personales adquiridas por Larteguy en el ejército francés, desde que en Diciembre de 1942 se incorporara, tras pasar nueve meses en un campo de concentración franquista, a las Fuerzas Francesas Libres en el Norte de África hasta que lo abandonara en 1951 al ser herido en Corea donde estaba destinado como capitán en el “Batallón Francés de Voluntarios” constituyen la fuente principal de su producción literaria dentro de toda la cual destaca la trilogía integrada por las novelas “Los Centuriones” (1), “Los Pretorianos” y “Los Mercenarios”.


En esta trilogía, centrada en las Guerras de Indochina, Argelia (“Los Centuriones” y “Los Pretorianos”) y Corea (“Los Mercenarios”), Larteguy no solo plantea, como pretenden desde los años setenta del pasado siglo ciertos mandos de determinados ejércitos, la cuestión de la entonces novedosa “guerra revolucionaria” y de la forma de enfrentarse a ella sino que sobre todo plantea la cuestión de la degradación política y social de Europa personificada en la Francia de la IV República que es la que fomenta con su actitud y errores la aparición de grupos insurgentes y terroristas. Así, por ejemplo, todos los personajes de las novelas que integran la trilogía de Larteguy y que representan a luchadores por la independencia de Vietnam o de Argelia (Ty, Mahmuhdi…) han pretendido siempre, previa y originariamente, la fusión y la integración de las colonias con la metrópoli francesa y solo tras haber sufrido la segregación, el racismo y la corrupción de la administración colonial se decantaron por una opción independentista que, considerando la política de bloques imperante en la época de la descolonización, no podía estar sino vinculada al comunismo y al bloque soviético.


Por lo tanto, todas las novelas de la trilogía de Larteguy son sobre todo y ante todo una crítica a la sociedad francesa y europea de la postguerra mundial que ponen de manifiesto la degradación moral de los ciudadanos, el snobismo de los intelectuales más preocupados por mantener la popularidad que por cumplir una función social de formación del pueblo y la corrupción del mundo político que hace que el poder se convierta en un fin en sí mismo.


Igualmente, y aunque se haya pretendido otra cosa, la trilogía de Larteguy esta totalmente alejada de una obra laudatoria del militarismo al tratar explícitamente la progresiva degradación de la profesión militar que aparece no solo en las numerosas reflexiones que hacen los personajes que encarnan a los paracaidistas o voluntarios franceses, sino en los propios títulos de las novelas que integran la trilogía: “Los Centuriones”, “Los Pretorianos” y “Los Mercenarios”. En este sentido es de tener en cuenta que históricamente en el Imperio Romano los Centuriones eran oficiales de las Legiones y ciudadanos romanos que hacían uso de su “Ius Connubii”, los Pretorianos eran soldados, no necesariamente ciudadanos romanos, que se dedicaban exclusivamente a guardar al Cesar y que terminaron derrocando y nombrando césares a su antojo y los Mercenarios era los integrantes de las fuerzas auxiliares, carentes de la ciudadanía romana y que eran reclutados entre todas las tribus para servir en último extremo como simple “carne de cañon”.


Así, en “Los Centuriones”, los paracaidistas que caen prisioneros en Dien Bien Phu y que posteriormente hacen la guerra de Argelia (Esclavier, Raspeguy, Boisferaus, Glatigny…) son soldados que cumplen las ordenes dadas por sus superiores defendiendo lo que creen los “valores franceses” en el Sudeste Asiático y en el Norte de África, posteriormente en “Los Pretorianos”; estos mismos paracaidistas toman conciencia de que en el fondo están siendo utilizados para defender un status quo que solo beneficia a unos pocos y por tanto, como los antiguos Pretorianos romanos, adquieren conciencia política, toman partido y pretenden reformar las cosas en beneficio de todos actuando políticamente mediante el golpe de estado del 13 Mayo de 1958 que llevará al poder al General De Gaulle, quien les traicionará al no poner en práctica una política de integración entre franceses metropolitanos, “Pieds Noirs” y musulmanes argelinos, lo que cuatro años más tarde llevará a reconocer la independencia de Argelia mediante “los Acuerdos de Evian” de 1962.


Finalmente, en “Los Mercenarios”, novela que fue la primera en publicarse con el título de “Sangre sobre las Colinas” y que en principio no estaba integrada en la trilogía al no guardar relación ni con la ambientación histórica ni con la galería de personajes de las otras dos, los soldados franceses son voluntarios que por distintos motivos personales y por huir de la mediocridad asfixiante instalada en los “Clubs de oficiales” y en la sociedad francesa terminan alistados en el “Batallón Francés en Corea”, luchando exclusivamente por “la visión que de ellos mismos quieren que tenga el mundo” y siendo sacrificados inútil y salvajemente a la ambición de un general norteamericano deseoso de hacer carrera y de promocionarse ante sus superiores. Si en “Los Centuriones” y en “Los Pretorianos” los personajes luchan por ciertas ideas, en “Los Mercenarios” los personajes carecen ya de idealismo y parecen entregarse al puro fatalismo.


Hoy, cuando la obra de Jean Larteguy, parece haber caído en el olvido y sus libros difícilmente se encuentran en librerías que no sean de libro antiguo o de ocasión es necesario que se reivindique, se reedite y se lea de nuevo no solo para comprender unos hechos históricos y conocer los errores de la descolonización sino también para revertir, en la medida de lo posible, la crisis social, política y moral de Europa que es denunciada por Larteguy y, sobre todo, para evitar que de la obra de este eminente autor francés nos llegue la interpretación errónea y nefasta que de ella se pueda hacer en determinadas academias militares y de policía (2) y que ya tuvieron una manifestación práctica en las prácticas represivas de las dictaduras militares de Argentina y Chile.








(1) De esta novela existe una adaptación cinematográfica titulada “Mando Perdido” interpretada por Alain Delon y Anthony Quinn.

(2) Parece ser que tal es la pretensión del general norteamericano David Petraus, comandante en jefe que fue de las fuerzas norteamericanas en Irak.


miércoles, 30 de noviembre de 2011

CONCILIACIÓN DE LA VIDA FAMILIAR Y LABORAL Y DEMOGRAFÍA

En España se lleva años, más aún décadas, hablando del envejecimiento de la población y de la inversión de la pirámide demográfica con los graves problemas que ello generará, a medio y largo plazo, al mantenimiento del sistema de pensiones.


Es público y manifiesto que en las últimas décadas el crecimiento demográfico español ha sido mínimo al mismo tiempo que se ha ido produciendo un progresivo envejecimiento de la población a causa de la disminución de nacimientos, intentándose subsanar el problema del crecimiento con la importación de ciudadanos por medio de la inmigración.


Este crecimiento mínimo y envejecimiento de la población española se debe, como es evidente y no puede ser de otra forma, al escaso numero de nacimientos que se producen en nuestro país, pero nadie ha analizado seriamente las causas del por qué las actuales generaciones de españoles no se deciden a tener hijos dedicándose nuestra casta política a politizar un tema tan importante reduciéndolo a cuestiones ideológicas en vez de considerarlo una Cuestión de Estado. Así, sectores conservadores buscaran la razón del retraimiento demográfico en el favorecimiento legal de las prácticas abortivas mientras que sectores llamados progresistas indicaran que los motivos de tal retraimiento se encuentran en una situación que impide a la mujer conciliar su vida familiar con su vida laboral.


Siendo cierto que todo influye, no es menos cierto, que estas causas interesadamente indicadas no son la causa principal ni la más grave que hace que las parejas españolas no se decidan a tener hijos siendo la principal causa de tal situación la prosaica y material economía.


La concepción biológica de un hijo exige una previa concepción ideal del mismo, es decir, la racionalización del deseo y voluntad de tenerlo y tal racionalización resulta muy difícil cuando en nuestro país, una pareja sin hijos necesita no solo dos sueldos para vivir sino también que el resultado de la suma de ambos sea una cuantía determinada que, como mínimo, debe rondar los dos mil euros mensuales porque, esto ya hay que proclamarlo en alta voz, para vivir modestamente, sin lujos y sacrificadamente en este país una sola persona requiere la cantidad mínima de mil doscientos euros mensuales, que se pueden reducir a mil por persona y mes si se trata de una pareja que convive.


Dicha cantidad mensual de mil doscientos euros por persona puede resultar excesiva al oído o a la vista, pero si desglosamos los gastos mínimos imprescindibles que una persona requiere al mes, tomando en consideración los precios existentes en España no resulta tan excesiva sino más bien ajustadísima tal y como demuestra el siguiente desglose presupuestario de gastos:


Vivienda (pago de alquiler o hipoteca) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 500.- Euros

Suministros de Gas, Luz y Teléfono . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100.- Euros

Gastos de transporte y desplazamiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100.- Euros

Alimentación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 200.- Euros

Ropa y Gastos Culturales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 200.- Euros

Dinero de bolsillo y gastos varios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100.- Euros

TOTAL . . . . . . . . . . . . . . 1.200.- Euros


Considerando que la inmensa mayoría de las retribuciones que reciben los trabajadores y pensionistas españoles rondan escasamente los mil euros al mes, no es de extrañar que los jóvenes no se independicen hasta pasados los treinta y cinco años de edad y que, en el caso de independizarse, la convivencia en pareja termine siendo más una “comunidad económica” que el proyecto de creación de una familia porque si hemos indicado los gastos mensuales que tiene una economía individual tenemos que decir que los gastos mensuales de una pareja que convive implica que los gastos mensuales dedicados a la vivienda y suministros serían los mismos aunque a dichos gastos contribuirían dos personas, mientras que los demás gastos se multiplican por dos por lo que los gastos mensuales de una pareja serían los siguientes:


Vivienda (pago de alquiler o hipoteca) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 500.- Euros

Suministros de Gas, Luz y Teléfono . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . 100.- Euros

Gastos de Transporte y desplazamiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .200.- Euros

Alimentación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 400.- Euros

Ropa y Gastos Culturales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 400.- Euros

Dinero de bolsillo y gastos varios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 200.- Euros

TOTAL . . . . . . . . . . . . . . 1.800.- Euros


Según este presupuesto, partiendo de que los ingresos mensuales de una pareja fueran dos mil euros al mes, resulta que tras hacer frente a todas las obligaciones económicas aún podrían ahorrar o incrementar el consumo en la cantidad de doscientos euros mensuales, que sin duda, les permitiría darse algún pequeño homenaje pero que, a todas luces, resulta una cantidad notoria y manifiestamente insuficiente para mantener dignamente a un solo hijo (no hablemos ya de dos o tres descendientes) porque como mínimo un niño o niña, en sus primeros años de vida, incrementaría los gastos mensuales de una pareja (o de una familia monoparental) en mil euros mensuales que se verían incrementados cuando éste llegase a la adolescencia al requerir también dinero para las distracciones normales de tal periodo vital.


Teniendo en cuenta que los cálculos anteriormente realizados se han ajustado al máximo previendo una existencia con lo mínimo imprescindible, solo cabe concluir que, con los salarios que se cobran en España, los cuales rondan, repetimos, los mil euros al mes y por persona y los precios que hay que pagar, nadie en su sano juicio puede considerar la posibilidad de tener, no ya dos o tres hijos (tres es el número de hijos deseable para que exista una tasa demográfica de relevo generacional), sino tan siquiera uno solo siendo pues en las razones puramente económicas donde se encuentra la principal causa de la escasa natalidad en España siendo otras causas tan solo aditivas y secundarias a esta causa principal por lo que la verdadera conciliación de la vida laboral con la vida familiar se debería fomentar fundamentalmente a través de la existencia de salarios dignos y no tan solo de salarios de subsistencia.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

VALORACIÓN DE LOS RESULTADOS ELECTORALES DEL 20-N

Transcurridos tres días desde la celebración de los comicios generales en España y ya con el cien por cien de los votos escrutados es procedente hacer una valoración de los resultados electorales que, a diferencia de lo informado rápidamente por los moldeadores de la opinión pública, no despejan para nada las incertidumbres que angustian a los ciudadanos de este pobre país.


Ciertamente el Partido Popular ha ganado las elecciones con una mayoría absoluta que le permitirá gobernar en solitario incluso aplicando la técnica del rodillo, pero no obstante su victoria ha sido pírrica debiéndose más al derrumbe del partido hasta ahora en el poder que a un incremento del apoyo ciudadano y es que el Partido Popular con 186 escaños (diez más de los necesarios para tener la mayoría absoluta) solo ha crecido en poco más de quinientos cincuenta mil votos, lo que indica que en realidad no ha ganado unas elecciones sino que, más bien, el partido contrario, el PSOE, las ha perdido.


El escaso crecimiento en número de votos del Partido Popular se debe a la irrupción en el arco parlamentario del partido del ex dirigente de dicho partido, Álvarez Cascos, que ha obtenido casi cien mil votos, la mayoría de ellos concentrados en la circunscripción electoral de Asturias por lo que fácilmente le ha restado al Partido Popular dos escaños. Mayor ha sido el freno que ha supuesto para el Partido de Mariano Rajoy el incremento en más de ochocientos mil votos del partido de la ex dirigente socialista doña Rosa Díez, Unión Progreso y Democracia, que se configura cada vez más como un partido de izquierdas pensado para que sea votado por gentes de derechas siendo muy sintomático que UPyD haya obtenido representación parlamentaria en dos feudos populares como son Valencia (donde ha obtenido 1 diputado) y Madrid (donde ha obtenido 4 diputados).


Por lo que se refiere al Partido Socialista Obrero Español, hasta ahora partido en el gobierno, ha sufrido no una derrota sino una debacle electoral cosechando los peores resultados de todas las convocatorias electorales habidas en nuestro país desde 1977. El PSOE ha perdido más de cuatro millones trescientos mil votos que han ido a beneficiar no solo a la coalición Izquierda Unida que ve incrementada, con setecientos mil votos más, su representación parlamentaria pasando de dos a once diputados sino también en las cuatro circunscripciones electorales catalanas (y es curioso este dato) a una coalición de derechas como es Convergencia i Unió que, con doscientos treinta y cuatro mil votos más que en 2008, ve aumentar su representación en seis diputados pasando de diez a dieciséis.


Respecto al fenómeno ciudadano nacido en la pasada primavera con el nombre de “Democracia Real Ya”, “15-M” o “Indignados”, parece que poco ha influido en los resultados electorales pues si bien es cierto que la abstención, el voto en blanco y el voto nulo se han visto incrementado, su aumento no ha sido tan espectacular como las masivas movilizaciones hacían preveer, teniendo que considerarse que la abstención que se ha situado en el 28´31 por ciento solo se ha visto incrementada en un 2´16 por ciento en relación con la experimentada en las elecciones del 2008 y que tal incremento se explica por la costumbre de la inmensa mayoría de los votantes socialistas que, si no se sienten conformes con su partido, se refugian en la abstención.


Especial interés tiene el resultado electoral en Cataluña y Euskal Herria. En Cataluña el voto nacionalista representado por la suma de una Convergencia i Unió cada vez más radicalizada y de una Esquerra Republicana claramente independentista se ha incrementado notablemente siendo extremadamente paradójico que CiU haya incrementado notablemente sus apoyos populares a pesar de la férrea política de recortes sociales que viene practicando y que Esquerra Republicana no haya sufrido un riguroso castigo por los años de gobierno “Tripartito” que dejaron a Cataluña en la quiebra económica.


Por lo que se refiere a Euskal Herria, el PNV se mantiene incrementando muy ligeramente su número de votos en poco más de veinte mil y obteniendo cinco diputados (uno menos que en el 2008) y sorprende el notorio éxito de Amaiur que obtiene, con trescientos treinta y tres mil votos, siete diputados, uno de ellos por Navarra donde renueva su escaño con cuarenta y dos mil votos GBAI, formación liderada por doña Uxue Barkos y heredera de Nafarroa Bai.


En definitiva, el panorama sociológico y político surgido tras las elecciones muestra claros síntomas de enfermedad tanto en el cuerpo electoral, el cual ha votado alegre y mayoritariamente a favor de una política de recortes sociales, como en la política general donde ya no se puede obviar ni mirar hacia otro lado ante el descontento generalizado de un porcentaje importante y creciente de ciudadanos concentrado en Euskal Herria y Cataluña que cada vez se sienten menos identificados con el proyecto de España y que, en realidad, han supuesto el único voto de protesta y descontento que ha habido en estas elecciones.


Finalmente, y para concluir, es más que previsible que el futuro gobierno del Partido Popular afrontará sin remordimientos de conciencia lo que los económetras llaman “reformas” y que no son más que recortes sociales que harán a los ciudadanos españoles más pobres en beneficio de los que siendo más ricos han provocado la actual crisis económica. Para ello, lo más probable es que el gobierno del Partido Popular no quiera asumir en solitario la responsabilidad de liquidar el estado de bienestar y, amparándose en la gobernabilidad y en el consenso, busque hacer corresponsables de la pérdida de derechos sociales a otros partidos, principalmente a los partidos nacionalistas que ven, con satisfacción, como la crisis económica alimenta la inestabilidad política que tanto les favorece y viceversa.


lunes, 21 de noviembre de 2011

DISCURSO DE DON CARLOS JAVIER I EN PARMA

Nobles damas, Ilustres caballeros, Queridos amigos,


Es para nosotros una gran emoción encontrarnos hoy aquí junto a vosotros para recordar la figura de Nuestro Padre; emoción reavivada por el hecho de que precisamente con Él nos hayamos reunido en esta iglesia para compartir momentos importantes.


Es muy difícil trazar en pocas frases la vida y la obra de un hombre, intentar transmitir y hacer comprender a otros su historia personal y el peso de su legado en la vida y en la historia de otras personas.


No queremos trazar un retrato histórico, sino más bien recordar Su compromiso, Su apasionada labor y Su legado.


De los muchos mensajes que con ocasión de Su desaparición nos han llegado y gracias al recuerdo que muchos conservan, sobresale con claridad Su capacidad para comprender a los demás y Su capacidad de crear puentes.


A menudo se ha encontrado confrontado con hombres diferentes que se movían en diversos ámbitos, pero siempre ha logrado encontrar un punto común con ellos: el deseo de construir un mundo en el que la paz, el amor, la solidaridad no fueran utopías sino hechos concretos.


El compromiso que ha desarrollado en Su actividad Humana y Política ha estado siempre marcado por un intenso acercamiento cultural: en un encuentro que tuvo lugar precisamente aquí, en Parma, Nuestro Padre había dicho: "Estamos todos nosotros sentados en la misma mesa y un mismo caudal de conocimiento se encuentra a disposición de todas y cada una de las naciones del mundo. El conocimiento será el instrumento para el desarrollo".


Como he dicho, no deseamos ofrecer un retrato histórico o biográfico, sino un recuerdo humano de los rasgos más sobresalientes que han caracterizado a Nuestro Padre y que, para muchos, Lo convertían en una persona querida y entrañable.


Podemos decir solamente que desde que Nuestro Padre alcanzó la edad adulta y según el testimonio de tantas personas, supo ejercer los deberes a los que había sido llamado como algo prioritario, aunque nunca vividos como una obligación sino más bien como una inclinación natural hacia la que se sentía atraído; en este sentido el ejemplo de Nuestros Abuelos fue siempre una referencia inestimable.


Después de la Segunda Guerra Mundial, Nuestro Padre se unió a Nuestro Abuelo Don Javier para liderar el movimiento Carlista, ejerciendo una oposición sin compromisos al régimen de Franco.


Para tal ocasión Nuestro Abuelo y Nuestro Padre prepararon un proyecto político de un estado democrático que preveía la máxima participación popular, y más concretamente el proyecto de un estado federal, en el respeto de la Tradición de los Fueros, con todas las autonomías locales existentes con idéntica dignidad, justicia social y libertad democrática.


Estos principios se mejoraban continuamente e iban incorporando nuevas ideas con el fin de poder garantizar un compromiso cada vez mayor de las personas.


En particular en Montejurra el compromiso de Nuestro Padre y de Nuestra Familia se evidenció con una profunda implicación: las vidas de aquellos que se implicaron sufrieron profundos cambios, algo que Le sucedería muy particularmente a Nuestro Padre.


En efecto, Nuestro Padre asumió el peso de lanzar un mensaje claro y sin ambigüedad, en su papel de Príncipe Carlista de Asturias, como haría más tarde en calidad de Rey Carlista de España.


Su mensaje fue un llamamiento al deber de reconquistar la propia libertad aún a sabiendas de los sacrificios que habrían de ser necesarios.


Toda Nuestra Familia ha cumplido personalmente este compromiso, y en primer lugar Nuestro Padre ha cumplido por Su coherencia e integridad en Su deber hacia España, hacia la Tradición que encarnaba, hacia Sí mismo y hacia nosotros como hombre.


Sus palabras en aquel contexto histórico tuvieron una relevancia capital en la medida en que se hacía cargo no sólo del aspecto político sino de todo un país: "Cuando los ciudadanos de un pueblo y de una nación son privados de su libertad, están obligados a reconquistarla a cualquier precio. Porque se trata de un derecho, de una obligación, de un deber. Y como el Carlismo quiere conquistar la libertad para todos, es objeto y será objeto de una pesada y peligrosa represión".


Estas palabras fueron proféticas puesto que tanto Nuestro Padre como Nuestras Tías se vieron obligados a exiliarse por mucho tiempo y muchos de los que compartieron los mismos objetivos sufrieron persecuciones.


El compromiso de Nuestro Padre y de Nuestra Familia, en aquel contexto histórico, se puede resumir en las palabras de Nuestra Tía María Teresa: "Cuando me pregunto las razones de nuestro compromiso con el movimiento del carlismo, que tan profundamente ha condicionado nuestra vida y nuestra juventud, mi respuesta es que ha representado para mí la esencia del espíritu de un pueblo, su fidelidad a una Tradición. Tradición que no es solamente costumbre, pero un modo de vivir profundamente personal y familiar. Y es al mismo tiempo una aspiración hacia un humanismo con raíces históricas pero de manera moderna: una auténtica democracia vivida dentro de la base de la sociedad. Este espíritu es tan auténtico y profundo que implica y compromete casi en contra de uno mismo, en contra de nuestros intereses más egoístas. Un espíritu auténticamente cristiano de fraternidad y al mismo tiempo de profundo respeto hacia cada persona".


Este espíritu, este modo de ser, lo ha desarrollado Nuestro Padre a lo largo de Su existencia con gran pasión y sin ataduras.


Su compromiso se ha cobrado un alto precio puesto que a lo largo de Su vida a menudo hubo de enfrentarse a la adversidad. Pero Nuestro Padre, en particular en calidad de Rey Carlista de España, no sólo nunca renunció a los derechos que había heredado, sino que fue un defensor tenaz y coherente de los mismos.


Nunca cesó de combatir por aquello en lo que creía y testimoniaba, aunque fueran distintos los ámbitos en los que se manifestó: en 1980, tras ser invitado por John Galbraith, premio Nobel de Economía, a ser Profesor en la Universidad de Harvard, aceptó y enseñó por muchos años teoría económica en dicha institución.


A lo largo de los años Nuestro Padre ha querido llevar adelante el compromiso que siempre Lo había distinguido, intentando favorecer nuevas experiencias de diálogo y comprensión entre los pueblos y, al mismo tiempo, defendiendo aquellos valores y aquella tradición que ha encarnado y actualizado.


En particular vosotros, queridos amigos, recordaréis lo que ha hecho en Parma, Piacenza y en los antiguos Ducados.


A menudo Le gustaba decir que era un “Embajador de la Historia”, un punto de unión entre diversas realidades históricas y sociales; se ha considerado un elemento de un recorrido en el que no sólo se articula la historia, sino también las relaciones humanas, las amistades, el sentido de pertenecia a una misma comunidad.


Este sentido de pertenencia Le ha hecho sentir y reconocerse en la historia y en la vida de Parma y de Piacenza, y en la de las personas que han vivido y viven en ella.


Es ésta una parte importante de la realidad que ha vivido en los últimos años de su vida: a pesar de encontrarse a veces lejos de Parma y de Piacenza, llevaba dentro de Sí mismo, en Su corazón, una profunda unión con estas ciudades, hasta el punto de manifestar Su deseo de ser sepultado en esta iglesia.


Es muy difícil, como hemos dicho al principio, recordar en pocas frases lo que Nuestro Padre ha sido, cuál ha sido el papel que ha desempeñado en la historia, qué influencia ha ejercido en muchos; Nosotros en estos momentos sólo podemos recordar Su sencillez y Su fe, cómo la vivió, frente a la certeza de lo que aguarda a todo hombre.


Ante la pregunta que se formula cada hombre de cómo ha empleado su propia vida, y ante la serenidad de cuanto había cumplido, deseó en efecto que sobre Su tumba se escribiera sólo Su nombre y una frase: "Ante Dios no existe alma anónima".


Algunos amigos, recordándolo de forma apasionada, han dicho que Nuestro Padre fue un profeta de los tiempos modernos, y que como tal, anticipándose a los tiempos tuvo grandes sufrimientos, como ocurre a menudo a aquellos que no quieren conformarse al pensamiento común sino que aventuran nuevas ideas.


No sabemos si fue un profeta, pero seguramente fue un Hombre que puso todo Su empeño por cambiar el mundo en el que vivía, siendo siempre vivo intérprete y testigo de los valores en los que creía. Y es de esta manera como deseamos recordarlo, junto a todos vosotros que con nosotros lo hemos amado.


(Parma 1 octubre 2011)


El Cristo Negro de Montejurra

El Cristo Negro de Montejurra
El Chouan Ibérico se suma a la iniciativa de la bitácora “Reflexión Crítica” y esta imagen estará presente en “El Chouan” mientras no cese la campaña contra los católicos en España.

Seguidores

-0-0-0-0- Carlistes de Catalunya -0-0-0-

Archivo del blog