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lunes, 22 de mayo de 2017

A SEIS AÑOS DE LA REBELIÓN CIUDADANA



Con motivo del sexto aniversario de la rebelión cívica que supuso la ocupación de la Puerta del Sol de Madrid junto con otras muchas calles y plazas de distintas ciudades de nuestra geografía por honrados ciudadanos hastiados de tanta corrupción política y cansados del mal hacer de lo que es una casta encaramada en el poder que, lejos de estar al servicio del pueblo, está al servicio de un reducido grupo de privilegiados; la Asociación 16 de Abril ha hecho público y remitido el comunicado que a continuación reproducimos íntegramente:

            "La Asociación 16 de Abril, organización carlista de memoria histórica y pensamiento crítico, quiere manifestar su adhesión a los actos cívicos y apartidistas que se están celebrando estos días en diferentes  localidades de Las Españas, con motivo del sexto aniversario del movimiento social del 15 de Mayo de 2011.

            Aquella marea popular que espontáneamente inundó plazas y calles, con la consigna sencilla pero rotunda de “No nos representan”, implicó un extraordinario cambio de ciclo político.

            La degeneración cada vez más evidente del régimen caciquil de la Segunda Restauración, con sus permanentes escándalos de corrupción y su desvergonzada involución autoritaria, provocó en las nuevas generaciones, pero también en las viejas, una indignación que desbordaría los esquemas del consenso institucional de las elites neoliberales. Pero también las pautas rutinarias de unas organizaciones sindicales y partidistas que se encontraban replegadas sobre sí mismas, esperando recoger las nueces sin mover el árbol.

            Durante estos últimos años emergieron nuevas herramientas de acción colectiva, como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) o las Marchas de la Dignidad, que dieron forma a la esperanza. Tampoco podemos olvidar que en diversos municipios se ensayaron variadas experiencias de “gobierno del cambio”, que en más de un caso no han sabido estar a la altura de las ilusiones despertadas.

            Desde nuestro particular “aquí y ahora” los carlistas no podemos hacer otra cosa que manifestar nuestro profundo respeto por aquel irrumpir de la “intrahistoria” en la Historia, que hubiera dicho Miguel de Unamuno, como un momento luminoso que debe seguir orientando el camino del empoderamiento ciudadano de nuestros Pueblos.

            En la línea de vocación cívica expresada por Don Carlos Javier tanto en su Mensaje al Pueblo Carlista del 8 de Abril de 2011 como en su Comunicado a la ciudadanía española del 4 de Junio de 2014, que no es sino nuestra línea de siempre, seguiremos movilizándonos y llamamos a luchar por una verdadera democracia, por unas estructuras de participación popular desde la base, por el Concejo Abierto de nuestra tradición vecinal, y por la Autogestión Global de nuestro proyecto transformador. Porque los carlistas somos Pueblo, del Pueblo venimos y al Pueblo vamos.

            En ese camino nos encontraremos con todos aquellos que anhelen resolver la actual crisis de régimen no a través de una reforma constitucional pactada entre elites, sino mediante un proceso constituyente de “ruptura democrática”, que superando los límites de la “Transición” española, de voz al Pueblo como sujeto protagonista de su Historia."

Asociacion 16 de Abril. Apdo. Correos 62044 Madrid. 
E-mail: asoc16deabril@gmail.com

lunes, 15 de mayo de 2017

MIRANDO AL TENDIDO

 
            En 1950 la publicación de un libro titulado "Operación Cicerón" (1) escrito por Ludwig Carl Moyzisch generó una gran controversia en la sociedad británica de postguerra dando lugar a una muy seria interpelación parlamentaria al gobierno de Su Graciosa Majestad ya que dicho libro no era otra cosa que las memorias de su autor, un agente alemán en Turquía durante la II Guerra Mundial, en las que ponía de manifiesto como el ayuda de cámara del embajador británico en Ankara, Elyesa Bazna, había proporcionado a los alemanes entre 1943 y 1944 detallados informes e importante documentación microfilmada sobre las conferencias de El Cairo y Teherán así como sobre la invasión de Normandía (2).


            El 4 de Mayo pasado la editorial Galaxia Guttemberg presentaba en Madrid un libro colectivo que bajo el título "Juan Carlos I, el Rey de la Democracia" reúne ocho trabajos  que abordan desde distintas facetas el papel histórico del Jefe del Estado, hoy emérito. Pues bien, uno de los trabajos comprendidos en el libro, concretamente el escrito por Charles Powell, historiador y Director del Real Instituto Elcano; desvela  una información desclasificada por EstadosUnidos en 2014 según la cual el entonces Jefe del Estado habría manifestado al Senador norteamericano Ed Muskie, enviado especial del Presidente Jimmy Carter, y al embajador de Estados Unidos en España, Terence Todman, que "él (Juan Carlos) consideraba que Melilla se podría ceder a Marruecos en un plazo relativamente corto de tiempo porque allí solo vivían 10.000 españoles" y que Ceuta podría convertirse en un protectorado internacional tal y como lo había sido Tánger entre 1923 y 1956 y que, aunque estas decisiones podrían generar un malestar en el ejército éste solo duraría dos meses y nuevamente él (Juan Carlos) podría controlar la situación. Esta conversación quedo resumida en un telegrama secreto enviado por la Embajada Norteamericana en Madrid al Departamento de Estado y que, tras ser desclasificado su contenido, es mencionado en el citado libro.

            Han pasado casi dos semanas de la presentación del libro y de que la prensa se hiciera eco de la sorprendente noticia y nadie dentro de las diferentes castas institucionales ha dicho ni hecho nada. Aquí, en nuestro cada vez más destartalado país, no ha habido controversias sociales ni interpelaciones parlamentarias ni solicitud alguna de depuración de responsabilidades a pesar de la crucial trascendencia de esta información.

            La enorme trascendencia de la noticia radica en que estas conversaciones tuvieron lugar el 30 de Abril de 1979, es decir, cuatro meses después de la entrada en vigor de la Sacrosanta Constitución Española de 1978 que establecía que "la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado", preveía que Ceuta y Melilla pudiera constituirse en Comunidades Autónomas (Disposición Transitoria 5ª) y que enviasen representantes al Congreso y al Senado (Art.68.2 y Art. 69.4).  Asimismo, resulta curioso que el anterior Jefe del Estado solo se refiriera al "malestar del ejército" y no a la posibilidad de que las Cortes Generales denegasen esa cesión territorial lo que implica un cierto desprecio a esa institución. Igualmente resulta extremadamente curiosa la posición del Gobierno del Partido Popular que, quitando importancia a la noticia, ha situado las opiniones del Jefe del Estado emérito en el "Paleolítico Inferior", cuando afectan de manera radical a "la soberanía Nacional" que tanto enarbola el gobierno frente a las pretensiones de Cataluña.

En el fondo la noticia, de ser cierta, trata de una conversación de carácter delictivo sostenida por el  ex-Jefe del Estado con representantes extranjeros pues la supuesta cesión de Melilla y la conversión de Ceuta en un protectorado internacional atentaba directamente contra la Constitución 1978 modificándola sustancialmente sin acudir  a los trámites previstos en la propia Constitución para su modificación lo que constituye, como poco, un golpe de Estado y afectaba colectivamente a multitud de ciudadanos españoles que podrían haber dejado de serlo o verse obligados a trasladarse forzosamente por la unilateral decisión del ex-Jefe del Estado, lo que podría constituir un delito de genocidio.

            Así pues, sentado y argumentado la gravedad de la información y el carácter presuntamente delictivo de la conversación a la que se refiere es preciso que se aclare urgentemente si tal noticia es falsa o verdadera realizándose para ello la correspondiente investigación judicial y parlamentaria. Si la noticia es falsa debe dar lugar al correspondiente procedimiento por injurias y calumnias contra el autor del artículo contenido en el libro "Juan Carlos I, el Rey de la Democracia" y de ser verdadera debe ser el ex-Jefe del Estado, hoy emérito, quién rinda cuentas judiciales y políticas porque de no hacerlo se deslegitimarán aún más las Instituciones del Estado y una casta política que parece no haberse enterado de la extrema gravedad del asunto y permanece extasiada mirando al tendido ensimismada con su ansia de poder y con sus propios problemas que, evidentemente, no son los del pueblo español en vez de exigir la justa rendición de cuentas en vida a un ex-Jefe del Estado que, esta vez, no tiene extinguida la posible responsabilidad criminal por fallecimiento (3).




















(1) Este libro inspiró en 1962 la película "Cinco Dedos" u "Operación Cicerón" dirigida por Joseph L. Mankiewicz y protagonizada por Charles Mason.

(2) Se considera que la información proporcionada por Elysea Bazna a los alemanes es la más graves e importante información transmitida por un espía al enemigo durante la II Guerra Mundial.

(3) Hemos de tener en cuenta que en estos momentos hay personas que están yendo a la cárcel por robar una gallina o por casos de corrupción mientras que la información vertida en el libro pone de manifiesto que el emérito Jefe del Estado estaba dispuesto a jugar con la vida y la hacienda de unos cincuenta mil españoles (diez mil en Melilla y cuarenta mil en Ceuta) en lo que implicaría una quiebra constitucional y un acto de corrupción inaudito. Asimismo resulta difícil, por no decir imposible, apelar a la unidad de la soberanía nacional frente a los nacionalismos periféricos cuando el propio Jefe del Estado español estuvo dispuesto a romper con tal principio ante una potencia extranjera.

martes, 9 de mayo de 2017

DON JAVIER DE BORBÓN PARMA, MÁS ALLÁ DE LA DAMNATIO MEMORIAE



Portada del libro

El pasado Domingo 7 de Mayo de 2017, se celebró el tradicional acto carlista en Montejurra que este año, al igual que ocurrió con el del año pasado, tenía una especial significación al concurrir tres importantes conmemoraciones: la primera la Jura de los Fueros Vascos en Gernika por Don Javier de Borbón Parma en 1937, la segunda el sesenta aniversario de la presentación de su hijo, Don Carlos Hugo, en la cima de Montejurra en 1957 y la tercera y última el fallecimiento en el exilio del propio Don Javier el 7 de Mayo de 1977.

            Con motivo de esto último, el fallecimiento de Don Javier de Borbón Parma, se ha reeditado el libro de don Joaquín Cubero titulado "Don Javier de Borbón Parma en el Exilio. El Carlismo contra el Fascismo", edición que se ve enriquecida por el prologo del historiador e hijo del autor don Javier Cubero.

            Por la gran capacidad de síntesis que sobre la vida y obra de Don Javier tiene el mencionado prólogo lo reproducimos íntegramente a continuación:


            "No es un secreto que la “Marcha de Oriamendi” sea el himno más emblemático del carlismo en su historia. Ni tampoco que fue incluida en el cancionero institucional del franquismo. Lo que no es tan conocido es el hecho de que la dictadura falseó la letra de Ignacio Baleztena, manipulando los dos últimos versos de la tercera estrofa, al sustituir «Venga el rey de España/A la corte de Madrid» por «Que los boinas rojas/Entren en Madrid». Esta pequeña distorsión no fue más que una muestra más del discurso falsificador del régimen respecto al carlismo. Una vez que los requetés desfilaron por Madrid tras la contienda bélica, en el guión oficial no les correspondería ningún otro papel político que la disolución, pues supuestamente ya habrían cumplido con su misión tras un siglo de lucha.

            Pero la realidad histórica es muy diferente a la postal francojuanista de boina roja, camisa azul, y final feliz con el Conde de Rodezno visitando Estoril. La realidad es que en 1939 los carlistas vivieron la victoria militar como una derrota política, pero no por ello se desmovilizaron. La realidad es que se reorganizaron al margen de la legalidad establecida y alrededor de su Dinastía, como siempre lo hicieron después de cada guerra, pues no eran legitimistas en vano. La realidad es que para ellos, entre otras muchas cosas, todavía era una tarea pendiente lograr que «Venga el rey de España // A la corte de Madrid».

            La realidad es que quien representaba la «Legitimidad Proscripta», Don Javier de Borbón Parma, en su “Manifiesto a los españoles” de julio de 1945, su primer pronunciamiento político tras ser liberado por los Aliados del cautiverio nazi, planteó que «Los pueblos necesitan implantar sistemas que conjuguen la autoridad en el Poder con los fueros sagrados de la personalidad humana. España no puede sustraerse a esta necesidad de revisión. Necesita cancelar este régimen que compromete su porvenir (…) Que una cosa fue la guerra y otra muy distinta el régimen impuesto», considerando que «el debido orden político» es aquel «que establece que los primeros derechos (…) son los de la Sociedad, y que estos derechos no deben ser otorgados, sino reconocidos», y declarando claramente que el carlismo, «apartado desde su iniciación del régimen que impera en España, señaló a tiempo sus errores. Sus hombres han padecido persecuciones por mantener en alto su bandera, pero han logrado conservar viva y eficiente la organización».

            Por eso los carlistas empezaron a subir a Montejurra no solamente para honrar la memoria de los «Mártires de la Tradición» sino también para reclamar primero la reconstrucción orgánica de los cuerpos intermedios de la sociedad civil, después «Libertad política, sindical y regional», y por último la «ruptura democrática». Un proceso de evolución ideológica en paralelo a la propia sociedad, y en conflicto con el sistema fascista, en el cual Don Javier ejercería un rol de liderazgo como garantía de identidad y continuidad más allá de los necesarios cambios epocales. 

           También por eso Don Javier fallecería en el exilio, como tantos y tantos luchadores, hace cuarenta años, un 7 de mayo de 1977, concretamente en Suiza, ya que el Gobierno de Adolfo Suárez tenía prohibida a toda la Familia Borbón Parma la entrada en territorio español. La única excepción sería la del «tonto útil» de Sixto Enrique, que en ese mismo año de 1977, presidiría un funeral en Madrid conjuntamente con el Duque de Calabria, como representante oficial de La Zarzuela.             

           Durante los últimos meses se ha desatado una polémica mediática sobre el Museo del Carlismo de Estella/Lizarra. En relación a las múltiples e importantes carencias de su exposición permanente se escribieron diversos artículos, y por reciente decisión del Parlamento de Navarra se va ampliar su recorrido temporal desde la finalización de la Guerra Civil de 1936-1939 hasta las elecciones a Cortes Constituyentes de 1977.

Pegatina actual conmemorativa de Don Javier I
            Pero en relación a un vector tan importante de la Historia del Carlismo como es el legitimismo dinástico, hilo central de su continuidad política a lo largo del tiempo, no deja de ser llamativo el silencio existente en esta exposición de revisión pendiente, incluso dentro de sus estrechos y arbitrarios límites temporales, sobre la actividad política de Don Javier en su condición de Príncipe Regente del bicentenario Partido Carlista, por entonces denominado Comunión Tradicionalista.

            Resulta difícil de comprender como fue ignorado el papel de Don Javier en el trágico año de 1936. Con anterioridad al inicio de la triste Guerra Civil, Don Alfonso Carlos instituyó la Regencia en Don Javier, sin privación «de su derecho eventual a la Corona», por Real Decreto un 23 de enero. Por ese motivo Don Javier presidiría la Junta Militar Carlista de San Juan de Luz, con la finalidad de preparar un levantamiento armado exclusivamente legitimista en base al llamado «Plan de los tres frentes», al cual se intentó incorporar a sectores del Partido Nacionalista Vasco. Por esa razón, tras el fallecimiento de Don Alonso Carlos, el 1 de octubre Don Javier sería investido Príncipe Regente de la España tradicional. El mismo día en el que Francisco Franco, en un golpe de Estado, era proclamado Jefe del Gobierno por una Junta de Generales. A ese hecho le seguiría el arrinconamiento del carlismo con la prohibición de la Academia de Oficiales de Requetés, el Decreto de Militarización de las milicias y el destierro de Manuel Fal Conde; dinámica que culmina con el Decreto de Unificación de 19 de abril, mediante el cual se producía la ilegalización del Partido Carlista, así como la expropiación de sus bienes, locales y periódicos.

            También parece complicado de entender cómo se omitió la actuación de Don Javier en el no menos trágico año de 1937. No mucho después del bombardeo de Gernika, y no mucho antes del decreto por el que se suprimían los conciertos económicos de Bizkaia y Gipuzkoa, en confrontación con la nueva legalidad Don Javier visitaría la Casa de Juntas para jurar los Fueros vascos. No debe olvidarse tampoco que, ante las intenciones falangistas de talar el Santo Árbol, éste tuvo que ser protegido por un cinturón de requetés. En noviembre Don Javier entra nuevamente en territorio español para declarar expulsados de la Comunión Tradicionalista a aquellos carlistas que colaborasen con el partido único, entrevistándose con Serrano Suñer, al que manifestó que era contrario a que en España se aplicasen los métodos de la Gestapo alemana, y con Francisco Franco, al cual le expresó su oposición a la implantación del fascismo, pues tal régimen era incompatible con los ideales por los que luchaban los voluntarios del Requeté. Esta estancia en territorio español terminaría rápidamente con su expulsión por orden gubernamental e inspiración alemana.

            Tal cual parece como si la figura de Don Javier continuase siendo incomoda para algunos todavía en este año de 2017 en el que se cumplen no solamente cuarenta años de su muerte en el destierro, sino también del veto gubernamental a la legalización de Partido Carlista con el objetivo de impedir su participación en las mal llamadas «primeras elecciones democráticas», que estuvo acompañado de la ocupación policial de los accesos a Montejurra imposibilitando la realización del acto anual".

El Cristo Negro de Montejurra

El Cristo Negro de Montejurra
El Chouan Ibérico se suma a la iniciativa de la bitácora “Reflexión Crítica” y esta imagen estará presente en “El Chouan” mientras no cese la campaña contra los católicos en España.

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