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viernes, 17 de diciembre de 2021

EL MUNDO MULTIPOLAR ¿UN VIEJO NUEVO ESCENARIO INERNACIONAL?

En política, el mundo se ha convertido en un tablero de ajedrez

Cuando en 1989 cayó el muro de Berlín y tres años más tarde la bandera roja dejó de ondear en el Kremlin siendo sustituida por la que había sido la bandera del antiguo Imperio Ruso, se ponía fin a casi cincuenta años de guerra fría y de una política internacional basada en la existencia de dos polos antagónicos que, por mucho que pareciera, jamás habrían llegado a enfrentarse en un conflicto abierto porque, hoy ya se puede concluir, que los dos tratados que dieron lugar al mundo de postguerra, el Tratado de Yalta y el Tratado de Potsdam, han sido los tratados internacionales más respetados de toda la historia de las relaciones diplomáticas y las dos potencias enfrentadas actuaban, en no pocas ocasiones, como fuerzas de contención de las aspiraciones y peligrosos deseos de sus aliados dando una gran estabilidad a la política mundial.

            Tras el derrumbe de la URSS.  prácticamente todos los analistas coincidían, de una u otra forma, en que el Nuevo Orden Mundial, nombre que se dio a la nueva situación  surgida de la desaparición del bloque soviético, pivotaría sobre una única potencia hegemónica, Estados Unidos, que facilitaría el libre comercio y la expansión del capitalismo por todo un planeta que ya solo podría entenderse y considerarse de forma global y, efectivamente, así ocurrió durante aproximadamente una década tras la cual, Estados Unidos ha ido perdiendo hegemonía debido a sus numerosos errores y falta de previsión, apareciendo en el panorama internacional nuevos y poderosos actores que aspiran a ser tenidos en cuenta y que no se conforman con ser personajes secundarios. Estos nuevos actores, evidentemente, son Australia, Alemania, China, Francia, India, Pakistán y Rusia, lista ésta que posiblemente se amplíe en los próximos años.

            Las características de estos nuevos actores de la política internacional, que ya a finales del Siglo XX era previsible que surgieran, es que tienen intereses propios claramente contrapuestos a los de Estados Unidos y, si bien algunos de esos intereses son coincidentes entre ellos mismos, otros muchos son también de ellos mismos divergentes por lo que vamos a asistir en los próximos años, de hecho estamos asistiendo ya, al nacimiento de una nueva diplomacia tendente a crear nuevas alianzas que solo podrán ser relativas y frágiles y en ningún caso absolutas como en su momento lo fueron el Pacto de Varsovia o la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).  A esa nueva diplomacia responde la salida del Reino Unido de la Unión Europea, la sustitución de la prioridad europea por la del Pacífico en la estrategia norteamericana y la creación de la alianza AUKUS entre el Reino Unido, Estados Unidos y Australia en septiembre de 2021 y que seguramente se ampliara en el próximo lustro con la incorporación de Japón, Nueva Zelanda y, muy posiblemente, Korea del Sur, aunque no creemos que sea capaz de incluir en ningún caso a Taiwan pues podría ser visto por China como un acto hostil y tener consecuencias imprevisibles.

Que cada vez se asemeja más al tablero del mundo de ayer
 
La política internacional siempre ha sido un juego de ajedrez en el que los jugadores han buscado ventajas geopolíticas intentando ocupar y mantener el centro del tablero siendo ahora varios los jugadores que buscan sus propias ventajas surgiendo, no realmente una situación nueva, sino reproduciéndose la política de hegemonías y alianzas inestables que comenzó en 1870 y culminó en 1914 con el estallido de la Primera Guerra Mundial (1).

            En el mundo multipolar que se está consolidando, al igual que ocurrió en el mundo inmediatamente anterior a la I Guerra Mundial, las alianzas serán cambiantes según las concretas circunstancias de cada momento pudiéndose llegar a contemplar como surgen sorprendentes alianzas y no menos sorprendentes desafecciones entre aliados, en las que el amigo de hoy se convierta en el enemigo de mañana y viceversa. No obstante, lo más relevante de todo ello es que entre las potencias surgirán, están surgiendo ya,  multitud de puntos de fricción por todo el planeta en los que puede surgir la chispa que lo incendie sin que exista la posibilidad de una vigilancia constante que lo evite pues, cuanto más actores desean ocupar el centro del tablero y más compromisos adquieren éstos, la libertad de acción y el control que poseen es cada vez menor y no siempre el aliado más poderoso puede imponer sentido común a un aliado menor pudiendo verse arrastrado por éste a la tragedia con tal de no perder credibilidad frente a otros aliados. A este respecto resulta imprescindible aclarar dos verdades no escritas, pero en las que se fundamenta toda la política internacional:  

            1º.- Las relaciones políticas no son relaciones de amistad sincera sino que siempre responden a un juego de intereses en los que existen contrapartidas de algún tipo.

            2º.- En política internacional, nada es eterno, ni siquiera las desafecciones pues aunque se pueda traicionar alguna vez o eximirse del cumplimiento de algún compromiso adquirido, no se puede adoptar eternamente esa actitud pues terminaría por minar totalmente la credibilidad de la potencia en cuestión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(1) Todo el mundo sabe ya quienes fueron los contendientes durante la I Guerra Mundial, lo que muchos ignoran es que tales contendientes pudieron ser otros debido a los puntos de fricción, intereses y alianzas existentes. Así la Guerra podría haber enfrentado a Inglaterra, Austria, Alemania y Japón contra Francia y Rusia, o incluso, Inglaterra podría haber permanecido neutral si Bélgica no hubiera sido invadida por Alemania en 1914 o se hubieran llevado a efecto  los acuerdo secretos anglo-germanos que preveían el reparto del Congo Belga entre ambas potencias, y los árabes podían haberse sumado al bando de los Imperios Centrales pues sus contactos tuvieron con los germanos. Incluso Turquía podría no haber intervenido en la guerra si los Británicos hubieran hecho honor a los compromisos comerciales contraídos con la Sublime Puerta; Igualmente Italia podía haberse unido a los Imperios Centrales en la lucha o permanecer neutral.

            En 1914, podía haber ocurrido cualquier cosa en cualquier momento y con cualquier tipo de consecuencias... surgió en Sarajevo el 28 de junio con las consecuencias por todos conocidas.

 

martes, 26 de enero de 2021

ESPAÑA, GIBRALTAR Y EL COVID

El gobierno de la Gran Bretaña anunciaba hace poco más de un mes y medio que había detectado en su territorio una nueva cepa de coronavirus mucho más contagiosa y que hoy es popularmente conocida como "la cepa británica". Mientras que de una forma rápida y eficiente algunos estados europeos como el holandés, sin duda con la intención de salvaguardar la salud de sus ciudadanos, cerraron inmediatamente sus aeropuertos a los vuelos procedentes de las Islas Británicas; el gobierno español demoraba tomar tan elemental medida a que se tomase en el seno de la Unión Europea para, finalmente, tomarla tres días más tarde de que la hubiera adoptado el primero de los estados de nuestro entorno. 

            Veinte días después de que el Gobierno PSOE-PODEMOS adoptase, el 21 de diciembre de 2020, la decisión de cerrar los aeropuertos a los vuelos británicos, el Director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias sanitarias, doctor Fernando Simón, manifestaba, el 11 de enero de 2021, que la cepa británica "solo tendría un impacto marginal" en nuestro país, para terminar reconociendo, el 21 de enero de 2021, que se esperaba que dicha nueva cepa de coronavirus fuera "una cepa dominante, aproximadamente, para mediados del mes de marzo".

            Lo cierto es que en el momento en que los británicos anunciaron la aparición de la "Cepa Británica", el gobierno español estaba negociando con Gibraltar el tratamiento que iba a tener la frontera entre la colonia inglesa y España tras la finalización del periodo transitorio del Brexit  previsto para el 31 de diciembre de 2021 habiéndose llegado a un acuerdo,  precisamente el día 11 de enero de 2021, por el cual el Peñón de Gibraltar se unirá al territorio Schengen, se derribará la verja que marca la frontera y existirá libre circulación entre España y el territorio ocupado por la Gran Bretaña pudiéndose entrar y salir de dicho territorio sin necesidad de pasaporte dejando el control de entrada en la península por el puerto y el aeropuerto de Gibraltar a las autoridades gibraltareñas quienes, curiosamente, sí pedirán pasaporte para entrar en Gibraltar a los ciudadanos procedentes de las Islas Británicas.

            Ahora bien, este acuerdo resulta gravemente perjudicial para los ciudadanos y los intereses españoles por varios motivos: en primer lugar porque el Estado Español está elevando a rango de estado a una entidad que no es más que una colonia dependiente de otro estado que es el Reino Unido de la Gran Bretaña por lo que está desistiendo tácitamente de la reclamación de la soberanía de un territorio ilegal e ilegítimamente ocupado por una potencia extranjera y, en segundo lugar, porque considerando que la economía gibraltareña se basa en actividades tan "honorables", "honradas" y rentables como el contrabando, la creación de sociedades "offshore" y el juego "on line",  pensar que ese acuerdo va a ser respetado escrupulosamente por las autoridades que ocupan y administran el territorio gibraltareño, es simplemente.... ¡¡¡Creer en los Reyes Magos!!! (1).

De momento, este acuerdo ya está reportando sus frutos negativos para la población española de la provincia de Cádiz porque mientras España cerraba sus aeropuertos a los vuelos procedentes de Gran Bretaña, éstos seguían aterrizando libremente en el territorio ocupado de Gibraltar lo que ha provocado que, unido a la libre movilidad de la población gibraltareña por todo el Campo de Gibraltar, la "Cepa Británica" del Coronavirus haya entrado en nuestro país antes de lo esperado y que los casos de contagios en la ciudad fronteriza de La Línea de la Concepción, población de 62.940 habitantes, se haya disparado a más de cinco mil desde el uno de enero.

            Otra consecuencia negativa del acuerdo alcanzado por el gobierno español y las autoridades que ocupan Gibraltar, se verá a medio plazo, y será cuando la población de la colonia británica, la cual asciende a casi 34.000 habitantes, empiece, sin generar ingresos a la hacienda pública española y andaluza, a utilizar los servicios sanitarios y asistenciales existentes en la provincia de Cádiz y, especialmente, en el Campo de Gibraltar lo que llevará irremediablemente a la saturación y degradación de los mismos.

            Este acuerdo, que el gobierno de coalición PSOE-PODEMOS quiere vender como un éxito  y del que solo pueden sentirse orgullosos los ciudadanos británicos, no es más que otro fracaso de la diplomacia española que ha hecho renuncia de sus derechos y reivindicaciones históricas y legítimas al no situar cualquier tipo de conversación sobre la cuestión gibraltareña dentro del marco impuesto por el Tratado de Utrecht y las distintas resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre Gibraltar. Una vez más, el gobierno español persiste en una política exterior claudicante mientras que la "patriótica" oposición integrada por el Partido Popular, Ciudadanos y VOX, guardan un vergonzoso y vergonzante silencio aunque, desde luego, al igual que no se puede esperar que un olmo nos proporcione peras no se podía esperar otra cosa de gentes cuya baba se les cae mientras se postran de rodillas ante la figura de Margaret Thatcher.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(1) Las autoridades británicas del Peñón nos han obsequiado, en no pocas ocasiones, con imágenes tan amistosas y generadoras de confianza como las de sus patrulleras entorpeciendo la persecución de las planeadoras de contrabandistas por parte de la Guardia Civil.  ¿Y con esta clase de gente hemos llegado a algún tipo de acuerdo?

 

miércoles, 15 de mayo de 2019

CRUCEROS Y OSCURIDADES IMPERIALES


Portaaviones Abraham Lincoln

 El 14 de mayo de 2019, los telediarios abrieron con la sorpresiva noticia, que al día siguiente se reproducía en la primera página de la prensa escrita, de que "el gobierno español había decidido retirar la fragata Méndez Núñez de la flota norteamericana encabezada por el portaaviones Abraham Lincoln" y a partir de ahí comienzan unas justificaciones y unas explicaciones  de lo más absurdas, delirantes y  ofensivas, sobre todo para el pueblo español, al cual la casta política que mangonea en el país continua tratando como a un pobrecito deficiente.

            En primer lugar, la gran pregunta que surge es la siguiente: antes de que saltara la noticia de la retirada de la fragata española de la flota norteamericana ¿Alguien sabia o tenía conocimiento de que había un buque de la Armada Española destinado a una escuadra norteamericana en las proximidades del Mar Arábigo?. Evidentemente, la primera noticia que los ciudadanos españoles hemos tenido de tal cosa ha sido la de la retirada de dicha fragata. Y esta primera pregunta genera, a su vez, una segunda interrogante: ¿Qué es lo qué hacía una unidad naval de la Armada Española incorporada a una escuadra norteamericana?.

            Una de las explicaciones que el gobierno socialista de Pedro Sánchez ha dado de la retirada de la fragata "Méndez Núñez" ha sido por boca de la Ministra de Defensa, Margarita Robles, quien ha dicho que "se ha debido a un cambio de la misión prevista", lo cual genera otra pregunta que es: ¿Cual era la misión prevista?. Según la titular de Defensa, la misión fue pactada hace dos años y consistía en conmemorar el quinto centenario de la primera vuelta al mundo realizada por Juan Sebastián el Cano y Magallanes, pero esta explicación cojea, y mucho, porque como todo el mundo sabe, Estados Unidos tiene un grupo de combate naval integrado por un portaaviones, un crucero lanzamisiles, cuatro destructores y un submarino, que gasta millones de dólares al día en combustible y mantenimiento, para hacer un crucero turístico conmemorativo de la primera vuelta al mundo que bien pudiera haber realizado una escuadra de bergantines o una única unidad naval moderna. De hecho, el mismo estado español, a pesar de la crisis económica, podría haber destinado la fragata "Méndez Núñez" o la "Numancia" (F-83) en solitario a realizar tal travesía conmemorativa, máxime si consideramos que fue el almirante Casto Méndez Núñez quien, en 1867, realizó una vuelta al mundo con la fragata "Numancia", lo que supuso la primera vuelta al mundo realizada por un buque blindado o tipo "ironclad" y que fue literariamente inmortalizada por Pérez Galdós en  uno de sus Episodios Nacionales ("La vuelta al Mundo en la Numancia"). Así pues, la explicación sobre cuál era la misión que desempeñaba la fragata "Méndez Núñez" sigue siendo un misterio o, como mínimo, queda envuelta en una niebla marinera.

            Otra de las explicaciones ofrecida por el Gobierno español, esta vez, a través de su portavoz, Isabel Celaa, pasa de lo increíble a lo esperpéntico ya que ha declarado que el  motivo de la retirada de la fragata "Méndez Núñez" responde a la "cautela y prudencia" del Ejecutivo español ante la "imprevisibilidad" de Trump. Analicemos esto un momento: Según la Ministra de Defensa la misión se pactó hace dos años, como Donald Trump es presidente de los Estados Unidos desde el 20 de enero de 2017 resulta evidente que dicha misión ya se acordó siendo Trump presidente, así pues, las distintas instituciones del estado español, no solo el gobierno, sino todas las instituciones del estado, ¿No detectaron en el presidente estadounidense esa peligrosa imprevisibilidad cuando se pactó la oscura misión?. Que un aliado califique a otro de "imprevisible" no es que resulte muy poco adecuado y correcto en el mundo diplomático sino que además genera otra cuestión que es ¿Por qué el estado español tiene y conserva esos aliados "imprevisibles"?. Hay muchos motivos para firmar una alianza, tantos como para no firmarla, pero cuando un estado suscribe una alianza es porque aspira a qué exista un "quid pro quo" y si el aliado resulta inestable, inseguro, "imprevisible" o le supone una grave carga, no solo ha de desvincularse de tal aliado sino que previamente ha de deshacerse de los políticos y de las instituciones que le llevaron a suscribir dicha alianza, la cual algún responsable político ha de tener (1), y emprender un cambio en las directrices de la política exterior.

Fragata "Numancia" primer buque blindado en dar la vuelta al mundo en 1867
 Por último y para aumentar la confusión y las contradicciones, el Gobierno amplia su catálogo de justificaciones y explicaciones de la retirada de la fragata "Méndez Núñez" alegando "decisiones técnicas pero no políticas", es decir, decisiones exclusivamente militares y no políticas. Una cuestión técnica que obligue a  separarse una unidad naval de la escuadra de la que forma parte solo puede ser una avería que la imponga ir a puerto a realizar reparaciones, cosa que no parece ser el caso, por tanto no ha podido existir esa alegada decisión técnica. Por otro lado, tampoco puede ser una decisión militar porque el envío o la retirada de una unidad naval desplazada a miles de quilómetros de su base, integrada o no en una fuerza internacional, no la puede tomar por su cuenta y riesgo el comandante de dicha unidad, el cual habrá obedecido las órdenes emitidas por el Estado Mayor de la Armada, el cual, a su vez, habrá planificado la misión de despliegue y repliegue, conforme a su mejor saber y entender, cumpliendo en todo momento las decisiones del gobierno que son, por definición, decisiones políticas y es que, a diferencia de las decisiones tácticas, todas  las decisiones estratégicas obedecen a decisiones políticas porque es la política quien define al enemigo. De hecho, si la fragata en cuestión estuviera integrada en la flota norteamericana desarrollando una misión de "pasear la bandera" y el mando de esa escuadra, que desde luego es seguro que nunca lo ha desempeñado el comandante de la "Méndez Núñez", se ve obligado, por las razones que sean,  a cambiar esa misión por una misión de combate; la decisión de aceptar o no esa nueva situación siempre dependerá de una decisión puramente política, no militar.

¿Que es ese jaleo?. Es el banquete de la Victoria. ¿De la victoria, ah, vaya, serán paisanos
 En definitiva, parece ser que el gobierno español, poseído por reminiscencias imperiales, decidió que una unidad naval de la Armada Española, con un desconocido coste económico a pagar por los contribuyentes, hiciera un crucero turístico-conmemorativo por los siete mares integrado en una escuadra norteamericana y, ahora, ha decidido suspender dicho crucero dando unas oscuras y absurdas explicaciones de las que solo se pueden extraer las siguientes conclusiones:

            1ª. Hubo un despliegue de una unidad naval a miles de quilómetros de sus bases sin que el pueblo español tuviera el más mínimo conocimiento de ello ni de la misión que iba a desempeñar.

            2º. Se decidió que esa unidad naval se integrase en una escuadra norteamericana sin saberse el motivo real de dicha integración.

            3º. Se decidió retirar esa unidad naval de la escuadra norteamericana en la que estaba integrada sin saberse si es por la imprevisibilidad y volubilidad de nuestro aliado, por modificación de la misión (que no se sabe cuál era) asignada a la escuadra de la que formaba parte, o porque ha tenido una avería y debía ser sometida a reparaciones en puerto.

            4º. El gobierno moviliza tropas, las despliega sobre el terreno y las repliega a su antojo y capricho sin justificación aparente y como si estuviera en un saloncito jugando al Risk y los militares parecen encantados de tal cosa sin ser conscientes de que algunos ya empezamos a considerar que la revista "¡Cut-Cut!" tenía toda la razón y a pensar que en España existe un ejército exclusivamente para que determinados apellidos puedan portar charreteras y una Armada para que otros determinados apellidos puedan vestir de marineritos más allá de la Primera Comunión.

            No obstante, hay una cosa que debemos tener claro. Todo este proceder del gobierno español ha supuesto un gravísimo golpe a la escuadra norteamericana que ha visto mermada notablemente su capacidad militar con la retirada de la fragata española, llegando a tal extremo que altos mandos de la Armada Norteamericana  han confirmado oficiosamente a quien esto escribe que no encajaban un golpe tan duro de la Armada Española desde la batalla de Santiago de Cuba en 1898, donde al parecer las fuerzas navales españolas les ocasionaron graves perjuicios económicos en concepto de proyectiles disparados.













(1) Como ejemplo podría citarse el caso italiano, que en 1943 expulsó del gobierno a Mussolini y al Partido Nacional Fascista por haberse aliado con el "imprevisible" Fhürer alemán.

miércoles, 17 de enero de 2018

ESPAÑA Y RUSIA. ¿CONFLICTO DIPLOMÁTICO?




 Aunque el Presidente Ruso, Vladimir Putin, lo niega rotundamente, no paran de publicarse noticias sobre la intromisión de Rusia en la política interna de distintos estados de Occidente, entre ellos España, con gran escándalo e indignación por parte de nuestros mal gobernantes que son incapaces de entender lo más elemental de la política internacional y de las reglas de este nuevo "Gran Juego" (1) que se comenzó hace algunos años entre Rusia y los aliados de Estados Unidos.

            La última noticia sobre esta supuesta intromisión, ha sido que el líder de la ultraderecha rusa y candidato en las elecciones presidenciales que tendrán lugar en Rusia el 18 de Marzo próximo, Vladimir Zhirinovski, ha protagonizado una manifestación ante la embajada Española en Moscú  en apoyo del reconocimiento de la independencia de Cataluña y aunque Zhirinovski no es miembro del gobierno ruso, no por ello deja de apoyar la política del presidente Vladimir Putin en cuanto a política exterior se refiere por lo que es dudoso que  dicha manifestación no contase, como poco, con el beneplácito del gobierno y del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, tal y como  ocurría en los primeros años de la década de 1940 con las manifestaciones ante la embajada británica en Madrid reclamando Gibraltar (2).

            Las relaciones políticas no son relaciones de amistad sincera porque son precisamente eso: relaciones políticas, lo que es lo mismo que decir que son relaciones de interés, y la política internacional no es nada más que un enorme tablero de ajedrez en el que los  estados ocupan la posición que les corresponde, hacen los movimientos que pueden y que les interesa y luego... tienen que soportar deportivamente las acciones del contrario pues solo un tonto puede creer que una acción no genera una reacción.

            Desde la descomposición de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) a principios de los años noventa del siglo pasado, Rusia, su estado sucesor, ha visto como iba perdiendo influencia en el mundo y que la zona de seguridad, que Stalin consiguiera situar bajo la órbita soviética en 1945, constituida por los estados del Este Europeo no solo se ha perdido sino que dichos estados se han ido integrando progresivamente en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hasta el extremo de que en estos mismos momentos Rusia tiene en sus fronteras unidades de combate de dicha organización militar. Por si esto no fuera poco, la Unión Europea capitaneada por Alemania ha llevado a cabo en los dos últimos años una agresiva política tendente a extenderse con la incorporación de Ucrania, lo que ha provocado que Rusia haya reaccionado con todo su potencial diplomático que incluye la advertencia firme y la utilización de las diversas grietas que le ofrecen sus enemigos que no son otras que la ambición y estupidez de algunos dirigentes y las disputas internas.  

En este nuevo "Gran Juego" que Rusia se ha visto obligada a jugar con Occidente y que terminará por desembocar en una nueva "Guerra Fría", lo inteligente hubiera sido que nuestro país hubiera permanecido neutral, pero no ha sido así. A España le faltó tiempo para apoyar la desmembración de Yugoslavia en 1999, lo que significaba la pérdida de la tradicional influencia rusa en los Balcanes, corrió velozmente a sumarse al proyecto de escudos antimisiles autorizando el despliegue de cuatro destructores norteamericanos en la base naval de Rota  y, finalmente, desde hace poco más de un año nuestro país aporta, con trescientos militares y ochenta vehículos blindados,  el contingente militar más potente de los desplegados en Letonia por la OTAN.

            Con estos antecedentes, los distintos miembros de la casta política española, y especialmente los que forman parte del gobierno, deberían hacérselo mirar porque no pueden extrañarse ni asombrarse de que Rusia haya utilizando o esté utilizando el tema de Cataluña para perjudicar a una potencia que tiene desplegadas fuerzas militares a tan solo doscientos kilómetros de sus fronteras y de este modo intentar desestabilizar el Sur de la Alianza Atlántica mientras ésta tiene todo su empeño en el frente Sureste (Ucrania) y Noreste (Países Bálticos).

            A Rusia, como a cualquier otra potencia internacional, prácticamente le sale gratis utilizar las debilidades y los conflicto internos de sus oponentes, por lo que la cuestión de Cataluña, aún cuando claramente le trae sin cuidado, sin duda le supone una enorme oportunidad para demostrar a sus contrarios que "donde las dan las toman y callar es bueno".








(1) Con el nombre de "El Gran Juego" se conoció el enfrentamiento geopolítico sostenido durante el Siglo XIX entre Gran Bretaña y Rusia por el control de Asia Central y especialmente por el control de Afganistán. De hecho, durante la segunda mitad del Siglo XX lo que se llamó "Guerra Fría" no fue más que una reedición de "El Gran Juego" entre la URSS y Estados Unidos, potencia sucesora del Imperio Británico, a escala global y no solo limitada a Asia Central.


(2) En cierta ocasión y ante una numerosa manifestación de ciudadanos españoles ante la embajada británica en Madrid, el Ministro de Asuntos Exteriores, Ramón Serrano Suñer se puso en contacto telefónico con el Embajador Británico en España, Samuel Hoare, y al ofrecerle el envío de más policía el embajador británico le contestó: "Prefiero que me envíe menos manifestantes".

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