CONTACTO (indicando como asunto El Chouan Ibérico): arturoen@hotmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta 15M. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 15M. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de marzo de 2017

SALVEMOS MONTEJURRA



Con motivo de una intervención urbanística que se planea sobre el histórico y medioambiental entorno de Jurramendi e Iratxe, la Asociación 16 de Abril ha hecho público, mediante su envío a distintos medios de comunicación, el siguiente comunicado que por su interés e importancia para la concienciación ecológica reproducimos íntegramente a continuación:



            "La Asociación 16 de Abril, que agrupa a los legitimistas carlistas, quiere expresar públicamente su oposición al proyecto de instalar una planta de tratamiento de lodos en Azqueta, en la falda de Montejurra, así como manifestar su adhesión a la plataforma vecinal «Salvemos Montejurra-Jurramendi Salba Dezagun», que ha surgido durante los últimos días en Tierra Estella.

            Consideramos que la actuación institucional del Ayuntamiento del Distrito de Igúzquiza, rechazando el proyecto y exigiendo al Gobierno de Navarra la búsqueda de una alternativa, ha sido totalmente acertada. Celebramos igualmente que a esta declaración municipal se hayan sumado otros ayuntamientos como los de Estella-Lizarra, Lodosa, Luquin, Barbarin, Murieta, Abáigar, Villatuerta, Ayegui o Arróniz, junto con entidades como el Consorcio Turístico de Tierra Estella.

            Desde la Asociación vemos con gran preocupación el deterioro que en múltiples ámbitos ocasionaría un proyecto de tratamiento de lodos que no se caracteriza precisamente por su transparencia:

            – Contaminación del subsuelo y de los acuíferos por los elementos disueltos y el arrastre de materiales en días de lluvia. Los factores contaminantes son principalmente metales pesados, nitritos y nitratos (peligrosos para la fauna piscícola y sus depredadores), además de hongos y bacterias, que participan en el proceso del compostaje.

            – A las tierras obtenidas en el proceso, según el proyecto se les pretende dar un uso agrícola. Pero los sustratos o enmiendas previstos contienen un nivel elevado de Cadmio, elemento que, si bien no es tóxico en la planta, si lo es en el consumidor.

            – Modificación de la topografía: los movimientos de tierras realizados para la actividad han modificado los cursos naturales del agua, compactando el suelo y favoreciendo la erosión, lo que ha provocado la apertura de nuevos cauces por los que el agua baja a gran velocidad arrastrando materiales, con destino final al río Ega.

            – Olores. Los lodos de depuradora emiten fuertes olores, derivados de los gases que se generan en la descomposición de la materia orgánica.

            – Polvo: El tránsito de vehículos por los caminos de acceso a la instalación, así como de los que circularían dentro de la misma, generará un importante aumento de los niveles de polvo.

            – Turismo: El proyecto distorsionaría negativamente el atractivo turístico que hoy posee Montejurra, una zona de elevado valor paisajístico".

miércoles, 22 de febrero de 2017

DE ESPALDAS A LOS CIUDADANOS Y A LOS PUEBLOS

         

 En el transcurso de una conferencia titulada  "Cataluña en la Unión Europea del siglo XXI"  impartida ante un auditorio de unos sesenta estudiantes  de la Universidad Autónoma de Madrid; el ex-presidente de la Generalitat, Artur Mas, manifestaba que entre el independentismo y la situación actual "puede existir una tercera posibilidad pero que la tiene que proponer el estado, no el gobierno".

            Tal manifestación ha levantado grandes expectativas en el mundo informativo y también en el gobierno que preside el señor Rajoy el cual, según ha difundido tanto la televisión pública como Radio Nacional de España, tiene un total de cuarenta y cinco propuestas para realizar a Cataluña que permitan reconducir el proceso independentista hacia la legalidad vigente.

            Esta información objetiva plantea ciertas cuestiones no insignificantes que merecen un mínimo análisis.

            En primer lugar, surge la cuestión de quienes pueden ser los interlocutores válidos para mantener unas conversaciones entre Cataluña y el Estado central que desbloquee la actual situación. Si en el caso del Estado central está claro quiénes pueden ser esos interlocutores que podría ser cualquier enviado especial designado por el Gobierno apoyado en último extremo en la legalidad vigente, en el caso de la Generalitat de Cataluña no está claro quién podría ser ese interlocutor porque siendo el más lógico el actual presidente de la Generalitat , Carles Puigdemont, es de tener muy en cuenta que ocupa el cargo con el apoyo de varias fuerzas políticas (ERC, CUP) precisamente para pilotar el proceso independentista, no para desmontar el mismo por lo que el precitado interlocutor carece completamente de cualquier capacidad negociadora real que no sea la de acordar con el Estado la celebración de un referéndum o un reconocimiento de independencia pudiendo ocurrir que si tratase cualquier otra cuestión se enfrentase a una moción de censura del parlamento catalán que le depusiese de la Presidencia con lo que Cataluña se quedaría sin representante en la negociación.

            En segundo lugar se plantea la cuestión de fondo que es sobre lo que se va a negociar. Aquí hay que tener muy claro que el parlamento catalán ha sido elegido en unas elecciones democráticas tras una campaña electoral en que los partidos que han obtenido el apoyo mayoritario de los ciudadanos catalanes pedían y prometían la independencia configurándose de este modo una mayoría parlamentaria partidaria de la secesión y que ya ha dado pasos legislativos en ese sentido. Así pues surge la pregunta de ¿A qué tipo de acuerdo se puede llegar?. 

Las respuestas a esta pregunta pueden ser dos y las marca la pura lógica. La primera respuesta es que ambas partes negociadoras se pongan de acuerdo en un punto medio en la forma y en los tiempos de proceder a la independencia, lo que implicaría que el estado aceptaría, de una u otra forma, la ruptura constitucional después de haber santificado la Constitución de 1978 hasta el segundo antes de su ruptura y la segunda respuesta implica que ambas partes se pongan de acuerdo en un punto medio en el que el estado aceptaría una reforma constitucional para otorgar mayor peso político y mayor autonomía a  Cataluña en España hasta el extremo de llegar a una especie de "poder dual" similar al existente en el Imperio Austro-Húngaro mientras que, por su parte, Cataluña renunciaría a ir más lejos, es decir, renunciaría a la independencia.

            Estando fuera del ámbito del presente artículo el analizar el por qué no es lógico que el actual gobierno pacte el modo y los tiempos de la independencia de una parte del territorio y el por qué resulta prácticamente imposible constituir un estado dual "Madrid-Barcelona" similar al "Viena-Budapest" existente en el imperio Austro-Húngaro, queda por poner de manifiesto dos importantes cuestiones que las posibles respuestas a estas dos preguntas hacen aflorar.

            Primeramente resulta muy difícil, si no imposible, negociar con una parte que cada vez que llega a un acuerdo siempre lo considera provisional en virtud del principio "Rebus Sic Stantibus" y un simple medio para conseguir ir más allá unos años más tarde, es decir, estando la situación política y, sobre todo, sociológica en Cataluña como está actualmente nada implica que el acuerdo al que se pudiera llegar fuera definitivo y dentro de un tiempo prudencial no volviera a surgir de nuevo la cuestión de la independencia. Por último, y probablemente lo más grave por marcar  definitiva tendencia, es que curiosamente en este país donde todo el mundo clama con vehemencia por la transparencia, la democracia y la participación ciudadana resulta que es posible que el gobierno de la nación y los políticos catalanes estén dispuestos a transigir en sus respectivas posiciones irrenunciables, que son las que precisamente les han granjeado el apoyo electoral manifestado en unas elecciones democráticas, en unas supuestas negociaciones que se estarían llevando a cabo de espaldas a los ciudadanos y a los pueblos de Las Españas.

            Desde "El Chouan Ibérico" no nos cansaremos de repetir que en este país no existe un "problema catalán" en España sino un "problema español" que es existencial y que entronca con la visión de Las Españas como un ideal permanentemente traicionado. El problema es muy grave pero no irresoluble y la solución al mismo parte de reconocer los fracasos e iniciar un pleno y nuevo proceso constituyente que mostrando una clara voluntad integradora de todos y cada uno de los pueblos que integran Las Españas en un estado común permita a los catalanes expresarse libremente si desean o no participar en ese nuevo proceso constituyente y formar parte de ese estado común que pudiera surgir del mismo.


Seguidores

contador de visitas blogger

-0-0-0-0- Carlistes de Catalunya -0-0-0-

Archivo del blog

CARLISMO DIGITAL