CONTACTO (indicando como asunto El Chouan Ibérico): arturoen@hotmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta JUEGO DE TRONOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta JUEGO DE TRONOS. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de mayo de 2019

EL FINAL DE JUEGO DE TRONOS




Tras ocho temporadas  emitidas a lo largo de casi diez años, ha terminado la serie "Juego de Tronos", la cual ha constituido un hito en la historia de la televisión convirtiéndose en un fenómeno social que ha dado lugar a la publicación de diversas tesis y trabajos académicos que la vinculan con una descripción histórica y algo críptica del mundo medieval o con ciertos mensajes filosóficos.  No obstante, la temporada final de la serie no ha estado exenta de polémicas pues los numerosos seguidores de la misma esperaban otro final distinto al que los guionistas y productores han ofrecido al público; polémica en la que ha entrado, como no podía ser de otra manera, cierto miembro del estamento político español que de todo sabe, de todo opina, de todo habla y del que la serie "Juego de Tronos" tenía el dudoso honor de contar entre sus más apasionados fans.

            El final de la serie ha sido el que todos conocen y posiblemente haya defraudado a los que esperaban (el político español entre ellos) un final feliz en el que Jon Nieve y Daenerys se unieran en amoroso matrimonio en un mundo nuevo y feliz entonando la canción "Aquarius" del musical Hair, pero no ha sido así, porque la serie no estaba exenta de contenido político y de cierto realismo y no hay cosa más real en política que la decepción, porque la política, sépanlo todos, decepciona siempre a los honestos.

            "Juego de Tronos" ha sido, sobre todo y ante todo, un televisado manual de sociología y estrategia política, de juego de poder y manipulación social en lo que lo único que verdaderamente está en juego es la culminación de la ambición de unos pequeños seres que tan solo parecen grandes porque son poderosos.

            No pocos han criticado la transformación de Daenerys en una criminal de masas, pero dicha transformación ha sido paulatina y queda justificada con la locura de su antecesor el Rey Aerys II Thargaryen, asesinado por Jaime Lannister mientras ordenaba quemar todo y a todos, pero, sobre todo, encuentra fundamentación en los psicológicamente probados cambios mentales que muchos líderes políticos sufren según van adquiriendo más poder. La libertadora, rompedora de cadenas, se convierte en una tirana que desprecia al pueblo llegando a afirmar, en una escena que recuerda algunas imágenes de "El Triunfo de la Voluntad", que "ha liberado al pueblo de Desembarco del Rey" cuando, simple y llanamente, lo ha exterminado convirtiéndolo en  unas cenizas que no dejan de caer y que recuerdan otra escena, esta vez, de "La Lista de Schindler". Daenerys representa a muchas doctrinas políticas y a muchos políticos que a lo largo de la historia han "querido asaltar los cielos" y acabar con las prisiones para, una vez en el poder, terminar construyendo extensos y numerosos sistemas penitenciarios y convirtiendo sus respectivos países en unos verdaderos infiernos.

            Frente a la tirana que se perfila surgen, en los dos últimos capítulos de la serie, las clásicas teorías sobre el tiranicidio pronunciadas de diversas  formas por Lord Varys y Tyron Lannister, que actúan como verdaderos instigadores y que la final son puestas en práctica por Jon Nieve. Hay que tener en cuenta que el tiranicidio es siempre un acto excepcional realizado por un hombre de fe que no aspira a sacar ningún provecho individual con su realización por lo que es un error grave confundir el tiranicidio con cualquier atentado contra la vida de un Jefe de Estado. El tiranicida considera su acto como un servicio a la colectividad por lo que no se preocupa de asegurarse ninguna vía de escape, alcanzado el objetivo y cumplida la misión autoimpuesta, matar al tirano, salvar la vida o la libertad es prescindible.

 A este respecto, hay que decir que, tras matar a Daenerys, Jon Nieve es juzgado rápidamente por Drogon quien descubre el cadáver de  la "madre de dragones" y, si no es absuelto por tan poderoso juez, al menos es perdonado limitándose a destruir el "Trono de Hierro" y a recoger el cadáver de su amazona para desparecer con él en la infinidad del Mar Angosto.

            Ejecutada la tirana, el juego político no concluye, simplemente se recompone con otros protagonistas. Los que, lejos de buscar el bien común, buscaban saciar sus ambiciones personales en mayor o menor medida lo consiguen siendo la familia Stark la más beneficiada al saciar todas sus aspiraciones colocando a uno de sus miembros en un "Trono de Hierro" reconvertido en un "Trono de Ruedas" y conseguir la independencia del Norte, Tyron Lannister continúa siendo "La Mano" del nuevo rey actuando siempre con gran pragmatismo y alejado de cualquier idealismo. La Monarquía hereditaria es sustituida por una Monarquía electiva, elegida por un pequeño número de notables, jefes de las grandes casas, que de este modo mantienen su influencia y que, si a corto plazo proporciona cierta estabilidad, según se vaya aproximando el momento de la sucesión del proclamado Rey, Bran el Tullido, dará lugar, sin duda alguna, a un nuevo "Juego de Tronos". Establecido un nuevo rey; sin grandes conflictos bélicos a la vista, con la economía saneada al no verse lastrada por las deudas, seguramente por la desaparición física de todos los acreedores, y con una gran tarea de reconstrucción por delante; como si de la vida misma se tratase, la serie refleja como el Consejo Real, presidido por la "Mano del Rey", se enzarza en una discusión sobre si es mejor endeudarse para construir una flota, mejorar las conducciones de agua de la ciudad o... ¡reconstruir los burdeles!.

            "Juego de Tronos" podía haber tenido otro final más heroico, más romántico o más justiciero, pero ha sido fiel a una realidad donde los buenos no siempre ganan y la justicia no siempre resplandece, una realidad donde la honestidad no es recompensada mientras que la ambición individual es habitualmente premiada, una realidad, en definitiva, en la que hay poco espacio para el idealismo generoso.

            Jon Nieve, sobre el que  se descubrió que recaía toda la legitimidad de origen para reclamar el trono, que demostró no ambicionar nunca el poder, ni tener interés personal alguno, que preservó a la humanidad del peligro que representaba el ejército de "los Caminantes Blancos" renunciando generosamente a cuantos derechos pudieran corresponderle, salvó la vida pero fue sacrificado en el juego político recibiendo por toda recompensa el destierro a una "Guardia de la Noche" ya inexistente. Jon Nieve representa todo aquello que es imprescindible en política pero de lo que la política decide siempre prescindir.

            Y así concluyó "Juego de Tronos", con un Jon Nieve acogido entre los "salvajes" que forman "el pueblo libre" y marchando sobre la blanca nieve más allá del Muro  en una escena final que parece un guiño a nuestro Valle Inclán y nos hace recordar la "Sonata de Invierno" cuando el Marqués de Bradomín dice: "yo hallé siempre más bella la majestad caída que sentada en el trono". 

jueves, 30 de noviembre de 2017

DE CINE Y LITERATURA



           
Desde el momento mismo de la aparición del séptimo arte, a finales del siglo XIX, éste siempre ha encontrado en las numerosas obras de la literatura universal, arte muchísimo más antigua, el más extraordinario de los filones de los que extraer historias que, debidamente plasmadas en guiones adaptados, eran finalmente llevados a la gran pantalla.

            El proceso de adaptación de una obra literaria al cine es relativamente sencillo: existiendo una novela famosa o que había tenido un enorme éxito de ventas, una productora cinematográfica compraba los derechos de dicha novela, si es que los mismos no eran públicos, y encargaba a un guionista que escribiera un guión cinematográfico basado en la historia narrada en la misma. El guión era solo inspirado por la obra literaria lo que quiere decir que no era una mera reproducción de los diálogos, personajes e historias concretas  que aparecían en la obra original por lo que dicho guión podía ser más o menos fiel a la narración literaria pero, en ningún caso, era esa misma narración llevada al cine.

            A lo largo de la historia del cine, las adaptaciones literarias han sido numerosas y nunca han estado exentas de polémica ya que si en un principio se veía en ellas un sustituto de la obra literaria original, en no pocos casos las adaptaciones eran tan poco fieles al original que en realidad el guionista se había inventado otra historia que poco o nada tenía que ver con la narrada en la obra en la que se pretendía inspirar.

            Si siempre se ha dicho que la obra literaria original siempre supera en calidad  y tensión dramática a su adaptación cinematográfica, es decir, que la novela siempre es superior a la película, (cosa que no tiene que ser necesariamente cierta) no por ello la industria del cine ha dejado de producir centenares de exitosas adaptaciones en estos últimos años que en realidad han servido para promocionar la literatura aumentando la venta de las obras literarias en las que se inspiran y siendo una verdadera mina de beneficios económicos para los autores literarios.

            Hasta hace unos pocos años, toda adaptación al cine tenía un denominador común que era que la publicación de la obra literaria siempre era completa y anterior a la producción cinematográfica; no obstante, de unos años a esta parte, esto está cambiando de una forma peligrosa. Series de novelas, como "Las Aventuras del Capitán Alatriste" o la no menos famosa "Canción de Hielo y Fuego"  han sido adaptadas al cine y a la televisión cuando todavía quedaban novelas por escribir para completar la serie literaria lo que ha provocado que la adaptación no solo se haya inspirado en la obra literaria sino que se haya adelantado a la acción que la misma narra lo que, en puridad lógica, solo puede provocar que el guión cinematográfico deje de ser una pieza inspirada para convertirse en una obra original que sea la inspiración de la novela aún por escribir.

En el caso de la película "El Capitán Alatistre", producida en 2005 por Tele5, la misma se inspiraba en la totalidad de una serie de novelas escritas por Arturo Pérez Reverte bajo el título compilatorio de "Las Aventuras del Capitán Alatriste"  y que, hasta el año del estreno de la película, estaba compuesta por cinco novelas quedando por escribir cuatro de ellas, una de las cuales, "Corsarios de Levante",  se publicó precisamente el mismo año del estreno de la película (2006).  Al abarcar el guión de la película la totalidad de la serie literaria incluyendo cuatro novelas que ni siquiera se habían escrito aun, dicha película tal vez haya puesto en peligro la continuación de dicha serie (1) porque al autor no le quedará más remedio que inspirarse en parte de le película para las futuras novelas haciéndolas perder cualquier originalidad y convirtiéndolas, como poco, en previsibles.

            Y en el mismo caso se encuentra la serie de novelas "Canción de Hielo y Fuego", escrita por el autor norteamericano George R.R. Martin y que ha dado origen a la popular serie televisiva "Juego de Tronos", la cual terminará el año que viene a pesar de que aún quedan por publicarse dos novelas una de las cuales, "Vientos de Invierno", lo hará previsiblemente en 2018 y la última, titulada "Sueño de Primavera", todavía no ha sido escrita.

            Hasta ahora ha sido la literatura la que, con mayor o menor fortuna, ha inspirado al cine en una feliz simbiosis donde el segundo favorecía a la primera por generar publicidad de determinadas obras literarias y fomentar el interés del público por su lectura, pero ahora que las adaptaciones cinematográficas se anticipan y se adelantan a la producción literaria, sí que se pueden generar graves perjuicios a la literatura al hacerla parecer carente de originalidad y apagando en los potenciales lectores el interés por la lectura de los contenidos que ya les anticipan las imágenes y los diálogos proyectados en la pequeña o gran pantalla.









(1) La publicación por la editorial Alfaguara, el año pasado,  de la recopilación de las siete primeras novelas de la Serie "Las Aventuras del Capitán Alatriste" en un solo volumen titulado "Todo Alatriste" hace presagiar que dicho volumen abarca la serie completa y que las dos novelas que aún faltan por escribirse no serán publicadas. 

Seguidores

contador de visitas blogger

-0-0-0-0- Carlistes de Catalunya -0-0-0-

Archivo del blog

CARLISMO DIGITAL