CONTACTO (indicando como asunto El Chouan Ibérico): arturoen@hotmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta REFERENDUM. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta REFERENDUM. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de diciembre de 2016

POLÉMICAS INTERESADAS




            Un dicho popular  dice que "Cuando el Diablo no tiene nada que hacer, con el rabo mata moscas" y algo de cierto ha de tener cuando la emisión por televisión, hace dos semanas, de una entrevista que la periodista Victoria Prego realizó a Adolfo Suárez hace más de veinte años ha levantado cierta polémica aprovechada e interesada por algunas fuerzas políticas al afirmarse por el entrevistado que "se introdujo la figura del Rey en el texto de la "Ley para la Reforma Política" a fin de someterlo a referéndum indirecto y no plantear directamente la cuestión monarquía-república por si perdía la opción monárquica". Tal manifestación ha servido para que algunos se atribuyan el hecho de un supuesto y mayoritario republicanismo burlado, lo que resulta muy alejado de la realidad.

            La " Ley para la Reforma Política" de 1976 se hizo para salvar lo que, a juicio del entonces Presidente del Gobierno Adolfo Suárez, se pudiera salvar del Régimen Franquista haciendo las reformas necesarias que permitieran incorporar a la actividad política del país a aquellos sectores considerados como de "oposición al régimen". De esta forma, la "Ley para la Reforma Política" no fue una ley ajena al Régimen Franquista sino que fue una ley fundamental más, concretamente la octava, de ese mismo régimen que a falta de una Constitución se fundamentaba en una serie de leyes denominadas "Leyes Fundamentales del Reino".

            Que en la "Ley para la Reforma Política" de 1976 se mencionara o no al "Rey" carece de toda trascendencia porque el régimen político español quedó definido como una monarquía desde que en 1947 se aprobara la "Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado" (1).

            El proceso de aprobación de la "Ley para la Reforma Política" siguió los cauces establecidos en el Régimen Franquista para la aprobación de las Leyes Fundamentales y si fue discutida y cuestionada lo fue por los sectores del régimen  que no veían con buenos ojos ni la reforma ni la monarquía. En este sentido es de indicar que en 1976, no existían monárquicos partidarios de Juan Carlos pues los que lo eran o se consideraban como tales eran partidarios o bien de Juan de Borbón o de la legitimidad dinástica que representaba Don Carlos Hugo de Borbón Parma, e incluso dentro del Régimen Franquista existían muy importantes sectores republicanos que no aceptaban la monarquía ni a Juan Carlos.

            De 1939 a 1976, la evolución social y económica de España fue enorme. Social y económicamente la España de 1939 estaba anclada en el Siglo XIX  con seis o siete décadas de retraso respecto a los estados europeos de su entorno y con este panorama cualquier régimen político que hubiera actuado con cierto pragmatismo puro, alejado de cualquier pretensión doctrinaria (2), habría conseguido alcanzar niveles de crecimiento espectaculares por la sencilla razón de que todo estaba por hacer. Esta evolución social y económica hizo que en nuestro país surgiera por primera vez en su historia una clase media que dio estabilidad política al régimen y que, sin ser necesariamente franquista, huía de todo radicalismo político y se situaba siempre al lado del poder fuese este del color que fuese. En este contexto sociológico no se puede afirmar, como lo hacen algunos, que toda la sociedad española de 1976 fuera franquista pero sí se puede decir que la inmensa mayoría de la sociedad española estaba con el poder y con todo lo que emanaba del mismo haciendo muy fácil que esa sociedad aceptase cualquier ley que propusiera el gobierno por el simple hecho de provenir del poder.

            Así pues, la "Ley para la Reforma Política" única y exclusivamente tuvo que superar dos obstáculos y ninguno de ellos fue una masiva oposición republicano-democrática a la monarquía franquista. El primero de esos obstáculos fue su aprobación por las propias Cortes Franquistas, aprobación que consiguió, el 18 de Noviembre de 1976, por 425 votos a favor, 59 en contra y 13 abstenciones (3) y el último obstáculo fue su aprobación popular por medio de un referéndum celebrado conforme a la "Ley de Referéndum Nacional" de 1945 que tuvo lugar el día 15 de Diciembre de 1976  y en el que participó casi el 78 por ciento de un censo electoral de 22.664.290 de electores siendo los resultados:  16.573.180 de votos a favor, 450.102 votos en contra, 523.457 votos en blanco y 52.823 votos nulos. A este respecto es de indicar que el voto negativo solo fue solicitado por la extrema derecha franquista mientras que la oposición, considerada republicana y de izquierdas, o bien pidió una abstención que no superó el 32 por ciento del censo o dejó plena libertad de voto, lo cual deja claro que la principal, y posiblemente única, oposición a la "Ley para la Reforma Política" y a la forma monárquica de estado venía de sectores radicales del propio Franquismo que ya se habían manifestado sin ambages en este sentido en manifestaciones o actos públicos celebrados durante los últimos años del régimen (4), por lo que en ningún caso se puede pretender que la introducción de la figura del "Rey" en la citada Ley tuviera por objeto evitar una república traída de la mano de una supuesta "oposición republicana al régimen" y que esta fuera burlada por el que, en su día, fue calificado como "el tahúr del Misisipi".









            (1) Desde la teoría política estricta, a Francisco Franco se le puede considerar cono un Jefe de Estado con carácter de Regente de un reino.

            (2) En realidad no existió un solo Franquismo, sino varios según lo que le interesaba al régimen en cada momento. El Franquismo fue un régimen personalista cuyo rumbo político estaba marcado por la voluntad exclusiva y personal de Francisco Franco, el cual no fue fiel ni leal a ninguna ideología, principio o filosofía política.

            (3) Mucho y muy gratuitamente se ha afirmado que la aprobación de la "Ley para la Reforma Política" por parte de las Cortes franquistas fue un acto de patriótico "Harakiri" siendo tal extremo radicalmente falso porque el resultado fue fruto de una ardua negociación entre el gobierno y los Procuradores en Cortes en la que el primero aseguró a los segundos cierta continuidad en la vida política española si daban su apoyo a la Ley, es decir en ningún caso el apoyo de los Procuradores en Cortes fue algo generoso y sin contrapartida, lo que contrasta con la reunión del Gran Consejo Fascista de Julio de 1943 en el que los consejeros, ante la inminente derrota de Italia en la Guerra, votaron la destitución de Mussolini con tan grave riesgo para su vida que algunos terminaron siendo ejecutados tras el Proceso de Verona.

            (4) El rechazo a la monarquía y a Juan Carlos quedó patente en los actos del entierro de Carrero Blanco en Diciembre de 1973 donde sectores ultras profirieron gritos en contra de la monarquía y del sucesor del General Franco así como en las manifestaciones que Torcuato Fernández Miranda, preceptor que fue del Príncipe de España, soportaba diariamente en la puerta de su domicilio donde jóvenes falangistas gritaban brazo en alto "Ni Juan Carlos, ni Sofía no queremos monarquía".

miércoles, 8 de julio de 2015

LOS DOS "NO" DE GRECIA



            El resultado del referéndum celebrado el pasado 5 de Julio en Grecia no ha podido ser más claro y contundente. Los Griegos dijeron a las instituciones europeas simplemente, "NO"; "NO" a más sacrificios suicidas, "NO" a más imposiciones usurarias. Aunque el triunfo de este "NO" tan rotundo ha sido celebrado por la inmensa mayoría de los ciudadanos griegos y buena parte del resto de los ciudadanos europeos muchas personas ignoran que no es la primera vez que Grecia dice "NO" a un amenazante ultimátum.

            De hecho, en Grecia cada 28 de Octubre es un día de fiesta nacional que se denomina "El Día del NO" o la "Efeméride del NO" (Επέτειος του «Όχι»). El origen de esta festividad griega se remonta al 28 de Octubre de 1940 cuando el embajador del Reino de Italia ante el Reino de Grecia, tras regresar a su domicilio en la embajada italiana en Atenas después de haber disfrutado junto al  Primer Ministro griego, Ioannis Metaxas, de una velada teatral, tuvo que cumplir las graves órdenes dictadas por Roma en virtud de las cuales debía presentar, antes de las 24.00 horas del 28 de Octubre, una carta al Gobierno Griego que contenía, en forma de ultimátum, una serie de exigencias a las que Grecia debía responder favorablemente en el plazo de tres días. Ante la premura de tiempo, el embajador italiano en vez de acudir a la mañana siguiente al Ministerio de Asuntos Exteriores Griego vestido como exigía el protocolo diplomático para tan graves ocasiones, se vistió apresuradamente de etiqueta  y se presentó en el domicilio particular del propio Primer Ministro griego que, ya en la cama, le recibió en pijama y en el vestíbulo de su casa. El embajador italiano entregó a Ioannis Metaxas la carta que contenía el ultimátum y le informó del plazo para responder al mismo, Metaxas, abrió la carta y tras leerla se la devolvió al embajador con un escueto y rotundo "NO".

            El "NO" del 28 de Octubre de 1940 y el "NO" del pasado Domingo 5 de Julio de 2015, constituyen los dos heroicos "NO" dados por Grecia en la historia contemporánea y, aunque ciertamente guardan ciertas similitudes, también es verdad que entre ambos existen importantes diferencias.

            Ambos "NO" fueron pronunciados rotundamente ante unas exigencias clara y manifiestamente injustas, esa es la mayor de sus semejanzas pero en cuanto a las diferencias entre los dos "NO" podemos decir que son más sustanciales.

            En primer lugar, el Primer Ministro Griego en 1940, Ioannis Metaxas, sabía perfectamente que aquel "NO" implicaba la entrada de Grecia en la II Guerra Mundial, pero también sabía que el ejército griego podría defenderse con éxito de los ataques del ejército italiano, al cual llevó en cinco meses al borde de la derrota total, sabía también que una intervención de Alemania a favor de Italia provocaría la desestabilización de todos los países balcánicos y la extensión de guerra a toda la Península Balcánica y finalmente sabía también que contaría con el apoyo de la Armada y del Ejército Británico en su lucha contra las potencias del Eje.

            Por su parte el Primer Ministro Griego en 2015, Alexis Tsipras, no sabe realmente que es lo que va a pasar a partir de ahora. La gestión del gobierno griego ante las instituciones europeas ha ganado en legitimidad y, con la victoria del "NO" en el referéndum, ha obtenido una enorme victoria moral, pero sería un error por su parte el considerar que las victorias morales son también victorias reales y que la legitimidad, por sí misma, puede terminar imponiéndose. Si Metaxas con su "NO" obtuvo la certeza de la guerra, Tsipras con su "NO" ha obtenido la incertidumbre de si la solución negociada es posible.

            Tras el "NO" de Grecia el panorama se complica. Tsipras puede seguir negociando con las instituciones europeas, pero no puede aceptar  partir de las bases del 25 de Junio pasado porque, primero, tales bases han sido expresamente rechazadas por los ciudadanos griegos en el referéndum ya que la pregunta se refería concretamente a ellas y, en segundo lugar, tampoco puede aceptar ninguna medida que implique la subida del Impuesto del Valor Añadido porque ello ahogaría aun más a las extremadamente frágiles economías domésticas griegas ni retrasar la edad de jubilación a los 67 años porque ambas cosas supondrían una traición al "NO" expresado por los griegos. No nos engañemos, los recortes se pueden practicar de dos formas: de una forma perceptible y de otra forma imperceptible y el rebajar un 1 por ciento la cuantía de las pensiones de los griegos para el año 2016 como exige Europa es una forma de recortar muy visible, en cambio ampliar la edad de jubilación y los años de cotización para calcular la pensión futura supone una rebaja de las pensiones totalmente imperceptible.

            El "NO" griego del 5 de Julio puede convertirse en una trampa para Tsipras pues ahora está obligado por la voluntad popular a no aceptar la más mínima imposición, exigencia o ultimátum europeo que suponga mayores recortes a los derechos de los ciudadanos griegos y cualquier aceptación del ejecutivo griego en tal sentido solo puede entenderse como una traición al pueblo griego.

            Por su parte es muy dudoso que las instituciones europeas estén dispuestas a seguir prestando más efectivo al estado griego si este no hace gestos tendentes a demostrar que pagara sus deudas en un tiempo razonable lo que solo puede suponer nuevos sacrificios para la población griega. En definitiva, ningún acreedor puede obligar a un deudor a que vaya muriendo por consunción a fin de que pague sus deudas  pero no es menos cierto que un deudor no puede obligar a un acreedor a renunciar al cobro de lo que se le debe y además obligarle a seguir prestándole dinero.

            Realmente, desde el punto de vista de quien esto escribe, a partir de ahora Tsipras solo puede desarrollar lógicamente el "NO" griego del 5 de Julio e intentar crear una liga euro mediterránea que agrupe a los países del Sur de Europa a fin de hacer frente a los países ricos y exigentes del norte europeo, rescatando en gran medida la idea de la llamada "Liga de Fiume" creada por el poeta belga León Kochnitzky con el fin de agrupar a los pueblos oprimidos.

            Los dos "NO" de Grecia son muy reveladores porque el segundo viene a ser como una repetición del primero, convirtiéndose en una demostración empírica de aquel aserto hegeliano en virtud del cual "Los grandes acontecimientos de la historia siempre se repiten dos veces"; aserto que posteriormente sería completado por aquel aventajado discípulo de Hegel que fue Carlos Marx al concretar que "Los grandes acontecimientos de la historia siempre se repiten dos veces, la primera vez como tragedia y la segunda como farsa". En breve tiempo sabremos si quien estaba en lo cierto era el maestro o el discípulo.

martes, 21 de octubre de 2014

LOS ERRORES OBJETIVOS DEL 9-N



Artur Mas, ha terminado engañando al pueblo catalán al que prometió un referendum y no una mera encuesta

Mientras que España entera contenía la respiración ante el primer caso confirmado de contagio de ébola fuera de África, el Presidente de la Generalitat Catalana anunciaba la renuncia de su ejecutivo a celebrar el Referéndum convocado para el mes que viene y que fue la propuesta estrella de su programa electoral en las elecciones autonómicas catalanas de 2012 dejándolo reducido a una puro y simple representación para engañabobos.

            El tema del Referéndum ha recibido desde el principio un tratamiento erróneo y errático por todas las fuerzas políticas situadas a ambas riberas del Ebro hasta convertirse en un despropósito político de enorme magnitud, empezando por la fecha misma elegida para su celebración, el 9 de Noviembre, que coincide curiosamente con aquel "Supuesto Anticonstitucional Máximo" que fue el Putsch de Múnich de 1923.

            Coincidencias y curiosidades aparte, es imprescindible analizar los errores cometidos por ambas partes a fin de vislumbrar una explicación, no a lo que ha pasado, sino a lo que va a pasar en los próximos años o, tal vez, meses.

            El gravísimo error del Gobierno que preside Mariano Rajoy ha sido no dialogar con el ejecutivo catalán y no pactar con el mismo la celebración del Referéndum dando una salida al deseo de votar de una porción, muy posiblemente mayoritaria, de la población catalana. Los puntos a concretar en la necesaria negociación (la cual debería haber sido extremadamente discreta) entre el gobierno autonómico y el gobierno central hubieran sido los siguientes: fijar la fecha adecuada (reiteramos que hacer coincidir la fecha de un Referéndum con la fecha del Putsch de Munich de 1923, no resulta de lo más apropiado para nadie), fijar la pregunta a formular para hacerla más clara y menos compleja y fijar el derecho a voto de quienes podrían votar en dicha consulta a fin de que fuera acorde con la legalidad vigente respecto a las consultas electorales. A cambio, el Gobierno popular debería haber tolerado la celebración de la consulta no recurriéndola ni poniendo obstáculo alguno a la misma. A este respecto es de indicar que el Referéndum convocado por Artur Mas, al igual que todos los celebrados desde la entrada en vigor de la Constitución de 1978, era consultivo y no vinculante por lo que ningún gobierno quedaba obligado a elevar su resultado a categoría de ley y que el Gobierno Español podía haberse limitado a no hacer nada, no recurriendo la convocatoria de la Generalitat ante el Tribunal Constitucional y limitándose simple y llanamente a permitirla sin entorpecerla ni apoyarla institucionalmente.

            La negativa del Gobierno que preside el señor Rajoy a que el Referéndum convocado por la Generalitat se celebrase incide aún más en "el problema español" del que Cataluña no es más que un síntoma, probablemente el más llamativo, pero no el único y que no es otro que un problema de concepto, organización y visión del estado que este país arrastra desde hace casi doscientos años.

            Por otra parte, Mariano Rajoy, su gobierno y su partido, así como el partido de la oposición, han demostrado individual y conjuntamente carecer de la capacidad, de la inteligencia y de la voluntad política imprescindible para solucionar el verdadero "problema español" deseando exclusivamente aplazar un debate existente y queriendo engañar a todos los ciudadanos españoles haciéndoles creer falsamente que el problema ni existe ni existió nunca.

Esquerra debería llevar inmediatamente al Parlament una propuesta de Ley que declarase la independencia
            Por su parte el Govern Catalá presidido por Artur Mas también ha cometido sus graves errores que pasan fundamentalmente por el objeto mismo de la convocatoria del Referéndum porque ¿Para qué se convoca ese Referéndum?. En principio el Referéndum se convoca porque es una promesa electoral del candidato de Convergencia i Unió, Artur Más, cuyo cumplimiento es requisito "sine qua non" para conseguir el apoyo de los 21 diputados de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el parlamento catalán y así poder formar una mayoría estable de gobierno. Es decir, originariamente, el Referéndum no es más que una medida electoralista lanzada por Convergencia i Unió a fin de conseguir el poder político y lo que el mismo lleva aparejado. Una vez formado gobierno, la idea va tomando forma hasta que, por fin, el año pasado se fija la fecha de celebración del Referéndum, el 9 de Noviembre de 2014, y las preguntas a formular en el mismo. No obstante, la gran pregunta sigue en el aire: ¿Para qué se quiere celebrar el Referéndum?. En palabras del presidente catalán es para "saber que opinan los catalanes" por lo que el referéndum vendría a ser solo algo más que una simple encuesta que es a lo que parece reducirse ahora lo que va a acontecer el próximo 9 de Noviembre. Por otra parte, el socio del gobierno convergente, Oriol Junqueras, siempre se ha referido al referéndum como "el derecho a decidir". Y aquí, precisamente se encuentra el meollo de la cuestión: si el fin último de este referéndum es la independencia de Cataluña como el transcurso del tiempo parece demostrar ¿Para qué se quiere celebrar?. En el Parlament hay una amplia mayoría de representantes del pueblo catalán, libre y legalmente elegidos, que podrían votar favorablemente una moción política que implicara una declaración unilateral de independencia y, en todo caso, luego, una vez proclamada esa independencia y ya bajo una legalidad propiamente catalana se podría hacer un referéndum para pulsar la opinión de los catalanes al respecto de la misma.           
Por otro lado, si la finalidad última del Referéndum es la independencia de Cataluña, que es un supuesto clara y manifiestamente inconstitucional a tenor de lo dispuesto en el artículo 2 de la Constitución de 1978, ¿Por qué hay tanto empeño en que el medio para llegar a esa independencia, el referéndum, sea legal cuando su finalidad es ilegal?. Parece realmente absurdo, máxime si consideramos que siendo el fin último la separación de Cataluña ello implica la ruptura de todos los vínculos que la unen al resto de las Españas, pero sobre todo implica la ruptura de todos los vínculos jurídicos; es decir, si Cataluña se independizara, ello implicaría en primerísimo lugar que las leyes de este lado del Ebro no serían de aplicación allí y que la autoridad judicial representada por los actuales Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional y Audiencia Nacional no tendrían competencia ni jurisdicción territorial en el nuevo estado catalán independiente.

            Así pues, el Referéndum y su convocatoria constituyen objetivamente un grave error del Govern catalá y de sus socios porque si lo que realmente deseaban era la independencia deberían haberla proclamado unilateralmente con la legitimidad que les concedía las mayorías parlamentaria de que disponen en el Parlament ya que los dos años de debate sobre un referéndum fallido han contribuido a sentar las bases de un problema que hasta ahora no existía, un "problema catalán en Cataluña", que el tiempo dirá en qué queda siendo extremadamente curioso comprobar cómo la formación política supuestamente más partidaria de la independencia que es Esquerra Republicana de Catalunya y cuya bandera partidaria ha logrado eclipsar a la Senyera como bandera nacional catalana, no ha retirado todavía su apoyo al gobierno de Artur Mas, quien verdaderamente ha engañado a los catalanes, y no lleva al parlamento catalán una propuesta de Ley que conllevara la proclamación unilateral de independencia a fin de obligar a la siempre ambigua Convergencia i Unió a posicionarse claramente al respecto dándola el golpe de gracia, políticamente hablando, si no lo hace. Cada minuto que pasa sin que Esquerra Republicana de Cataluña rompa su alianza con Convergencia i Unió o sin que presente una propuesta de Ley a favor de la declaración unilateral de independencia es una prueba más de que la casta política catalana en su conjunto poco o nada tiene que echar en cara a la casta política nacional a la hora de engañar al pueblo y de conducirle a la ruina material y moral en aras de seguir encaramados en el poder y en sus prebendas.

Seguidores

contador de visitas blogger

-0-0-0-0- Carlistes de Catalunya -0-0-0-

Archivo del blog

CARLISMO DIGITAL