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jueves, 13 de enero de 2022

DESPEDIDA Y CIERRE. EL ULTIMO ARTÍCULO DE EL CHOUAN IBERICO

 
         
Hace quince años, concretamente en el mes de enero de 2008, comenzó a publicarse este blog con mucha ilusión por parte de quiénes lo realizaban y encuadrado dentro de una estrategia mayor cual era promover el conocimiento sobre el Carlismo, su organización política, la Dinastía que lo representa y sus propuestas de futuro.

            En el último trimestre del año 2019 se decidió poner fin a la publicación de "El Chouan Ibérico" en fecha 31 de diciembre de ese año, pero por solicitud de determinada persona de reconocida autoridad y gran valía política se mantuvo dos años más,  hasta el día de hoy en que informamos de su cierre definitivo.

            Tras casi 800 artículos publicados (preferimos la palabra clásica "artículo" a la moderna "post") en los que, en gran medida, se ha podido constatar que "El Chouan Ibérico" bien podría haberse llamado "El Robinson Político" y atisbados, desde finales de 2018, indicios, y más que indicios, de un cambio de paradigma que difícilmente podemos compartir no solo por lealtad a lo que se dio en llamar "la Clarificación Ideológica" y a las regias personas que la dirigieron y encabezaron sino, también y sobre todo, por lo mucho que tal cambio de paradigma tiene de "Horcas Caudinas" por las que nos negamos a pasar, resultándonos muy doloroso ver pasar por ellas a no pocos de los nuestros, en muchos casos, con una alegre frivolidad que espanta; decidimos poner fin a la continuación de este blog que no será eliminado de la red pero que ya no se actualizará con nuevas publicaciones sobre ningún tema.

            Como el antiguo "Sacramentum" de las Legiones Romanas, la lealtad solo se presta una vez  en la vida y nuestra lealtad permanece firme e inalterada a la Dinastía Legítima,  a los principios que siempre defendió y a la persona que hoy ejerce su jefatura; tan solo no compartimos ni comprendemos cierto indefinido "accidentalismo" de algunos, refugio de un neutralismo estéril y extravagante ni la actual derrota de otros, de la que en privado ya hemos advertido en no pocas ocasiones, que parece haberse fijado y que consideramos que, inexorablemente, solo puede llevar a la extinción por consunción, al olvido, al abandono de nuestra memoria histórica en manos ajenas y a la reducción de una Causa política, que en casi doscientos años de historia ha dado lugar a multitud de héroes, mártires y santos,  a una mera pose estético-sentimental vacía de todo contenido práctico-político conectado con la realidad social de Las Españas, sin olvidarnos de la penitencia absurda y sin beneficio que el paso por las anteriormente mencionadas "Horcas Caudinas" supone.

            Así, pues, queridos y respetadísimos lectores, cuando terminéis de leer este artículo habréis leído el último artículo de "El Chouan Ibérico".

           

miércoles, 19 de mayo de 2021

¡¡¡NI UN TONTO MÁS!!!

A las 00.00 horas del día 9 de mayo pasado terminaba el estado de alarma que ha estado vigente durante seis meses sin que se haya renovado cada quince días como, en principio, establece la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, reguladora de los estados de alarma, excepción y sitio siendo celebrada dicha finalización con numerosas concentraciones festivas en las que se relajaron las medidas de protección y el consumo desmedido de alcohol produjo numerosos ingresos en los servicios de urgencias hospitalarios ocasionados por "comas etílicos" e hicieron dispararse todas las alarmas de que la falta de responsabilidad de los ciudadanos pudieran provocar nuevos brotes de COVID19 en los próximos días y todo ello a pesar de la vacunación que, si bien avanza, no ha alcanzado todavía un porcentaje mínimo de seguridad colectiva.

            Aunque el estado de alarma ha terminado la epidemia continua y si los ciudadanos deben mantener todo tipo de precauciones para evitar contagios, las autoridades han de adoptar las medidas pertinentes para contener la epidemia, pero el gobierno que preside Pedro Sánchez, alegre e irresponsablemente, ha pasado la responsabilidad de la toma de medidas de contención del virus a las Comunidades Autónomas, las cuales no disponen de los instrumentos jurídicos necesarios para tomarlas. Por su parte el Jefe del Partido Popular y líder de la oposición, Pablo Casado, acusa al gobierno de no haber querido acordar con él una "Ley de Pandemias" que permitiera a las Comunidades Autónomas gestionar limitaciones al ejercicio de derechos fundamentales.

            Pues muy bien, la aún vigente Constitución de 1978 es muy clara, extrañamente clara en comparación con otros temas, cuando dice en su artículo 55 que "Los derechos reconocidos en los artículos 17, 18, apartados 2 y 3, artículos 19, 20, apartados 1, a) y d), y 5, artículos 21, 28, apartado 2, y artículo 37, apartado 2, podrán ser suspendidos cuando se acuerde la declaración del estado de excepción o de sitio en los términos previstos en la Constitución"; es decir, fuera de los estados de Alarma, Excepción y Sitio no se pueden establecer medidas restrictivas de derechos fundamentales y el pretender crear una ley en este sentido sería una clara vulneración de la Constitución.

            El problema, el único problema, radica en que el Gobierno de Coalición PSOE-PODEMOS ignora qué es gobernar. Gobernar es asumir responsabilidades y tomar decisiones y el Sr. Sánchez no quiere tomar ninguna decisión que pueda suponer una merma de su popularidad cara a unas elecciones y como el "Estado de Alarma" supone una incomodidad para los ciudadanos y merma la popularidad de quien lo decreta pues no desea asumir tal responsabilidad y eso que la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, que regula los estados de alarma, excepción y sitio deja un enorme margen de maniobra al gobierno que es el único competente para acordar cualquiera de esos estados excepcionales pudiéndose acordar el "Estado de Alarma" tan solo en una Comunidad Autónoma o en una parte concreta de ella haciendo posible, en tal caso, compartir la gestión del "Estado de Alarma" con las autoridades autonómicas de la comunidad de la que se trate por lo que a todo punto resulta innecesaria la elaboración de la "Ley de Pandemias" sugerida por el Sr. Casado, la cual lo único que aportaría sería mayor conflictividad legal y competencial además de suponer un peligro cierto para las libertades.

En realidad el gobierno y el principal partido de la oposición están planteando un problema donde no lo hay y suscitando un debate a todas luces innecesario. Ante la crisis sanitaria que padece nuestro país lo que tiene que hacer el gobierno es gobernar y si tiene que decretar un "Estado de Alarma" en todo el territorio nacional o ir decretando "Estados de Alarma" en determinadas Comunidades Autónomas que lo haga pero lo que desde luego no puede continuar es desplazando la responsabilidad a otras instituciones que no tienen instrumentos jurídicos para asumirlas y por supuesto, no se pueden crear esos instrumentos, como pretende Pablo Casado, cuando ya existen y lo único que tiene que hacerse es que quien tiene la facultad y la obligación de utilizarlos los utilice.

            El Gobierno que preside el Sr. Pedro Sánchez está demostrando que no es un mal gobierno, sino algo mucho peor. Un mal gobierno es el que toma malas medidas, hace malas o injustas leyes y toma malas o erradas decisiones; el gobierno del Sr. Sánchez es, simplemente, un gobierno que no quiere asumir responsabilidades ni tomar decisiones convirtiéndose, por tanto, en el mero desgobierno.

            Ante una crisis sanitaria como la que padecemos no se puede confiar todo a la responsabilidad de los ciudadanos cuando los propios dirigentes políticos se niegan a asumir las responsabilidades inherentes al ejercicio de sus cargos. Si se volviera a hacer necesario tomar medidas restrictivas de derechos fundamentales ya existe en el ordenamiento jurídico español un instrumento para ello que es la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los estados de alarma, excepción y sitio no siendo necesaria ningún otro, requiriéndose tan solo la voluntad y el valor de asumir la responsabilidad de aplicarlo.

            No quiero terminar sin poner un símil cómico o, mejor dicho tragicómico, que explica muy bien lo que está pasando. Considerando que la responsabilidad más grave que se tiene que asumir en política es tener que declarar una guerra ¿Alguien se imagina que Pedro Sánchez y Pablo Casado hubieran sido respectivamente "el Primer Ministro" de la Gran Bretaña y el "Leal Jefe de la Oposición" el día 1 de septiembre de 1939? Pues seguramente, en tal caso, Pedro Sánchez hubiera derivado la responsabilidad de declarar la guerra a Alemania a los distintos pueblos y territorios que integraban el Imperio Británico y Pablo Casado hubiera exigido del Gobierno de Su Majestad que se elaborara de mutuo acuerdo una ley ordinaria que permitiera a esos distintos pueblos y territorios del Imperio Británico combatir con las armas a la Alemania nazi y en la que la guerra no se llamara guerra ni la movilización, movilización.

    Por mucha corrupción, irresponsabilidad, cortedad de miras, oportunismo y egoísmo procedente de los políticos que pueda aguantar un estado, desde luego no puede aguantar durante mucho tiempo la acción de unos idiotas que poseen un muy alto e injustificado concepto de sí mismos como el que están demostrando poseer los distintos miembros de la hispánica casta política.

            Señores: ¡¡¡la política española ya no soporta ni un tonto más!!!

 

jueves, 13 de mayo de 2021

¿TERREMOTO POLÍTICO EN MADRID?

El pasado 4 de mayo se celebraron elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid con los resultados ya por todos conocidos y que, alegremente, muchos aspiran a trasladar a un escenario nacional.

            La aplastante victoria del Partido Popular en Madrid, que ha obtenido novecientos mil votos más que en las elecciones autonómicas anteriores de 2019,  no debe entenderse realmente como una victoria de dicho partido sino, más bien, de su líder autonómico, Isabel Díaz Ayuso, quien ha conseguido ganar las elecciones más por deméritos de los contrarios que por méritos propios. En primer lugar los madrileños han votado menos a favor del Partido Popular que a favor de Díaz Ayuso y en segundo lugar lo han hecho menos a favor de Díaz Ayuso que en contra los partidos del gobierno (PSOE y PODEMOS).

            La pésima gestión de la pandemia por parte del gobierno de coalición PSOE-PODEMOS, así como la crisis económica, la falta de coherencia de los líderes de la izquierda y que, en año y medio de gobierno "progresista", no hayan sido capaces de tomar medidas sociales de alcance real ha pasado factura tanto a PODEMOS como al PSOE y la pérdida de casi doscientos setenta y cinco mil votos por parte del PSOE no se compensa ni de lejos con el incremento de setenta y nueve mil votos de PODEMOS sumados a los ciento treinta y nueve mil nuevos votantes que se han decantado por MÁS MADRID.

            En el nuevo panorama político español en el que el bipartidismo tiende a ser sustituido  por una política parlamentaria bipolar o bifronte en el que cada "polo" o "frente" dispondrá de un partido emblemático, al igual que toda flota tiene su buque insignia; el "polo" de izquierdas en Madrid solo ha perdido realmente cincuenta y cinco mil votos respecto a las elecciones de 2019, pero sobre todo, considerando que la participación se ha incrementado en doce puntos y que el censo electoral había aumentado respecto a hace dos años, ha demostrado una notable incapacidad para ganarse a nuevos votantes lo que acrecienta el fracaso real de PSOE, PODEMOS e incluso MAS MADRID que, aunque crece y se pone por delante del Partido Socialista, no logra compensar la pérdida lineal de votos que ha sufrido el "polo" de izquierdas y mucho menos su pérdida de escaños en la Asamblea de Madrid, por lo que su aparente éxito puede no ser más que una ilusión puntual.

            Los resultados electorales en las elecciones autonómicas madrileñas del 4 de mayo de 2021 marcan una tendencia, pero todavía no la definen. Parece ser que "Ciudadanos" tendrá algún problema para lograr representación parlamentaria en las próximas elecciones generales y, si la obtiene, será menor a la que actualmente ostenta repartiéndose sus votantes entre el Partido Popular, que continuará siendo el partido hegemónico del "bloque" de la derecha, y VOX, que además podrá incrementar su representación parlamentaria en base a qué muchos de quienes han votado por Díaz Ayuso en las autonómicas muy probablemente no lo harán por Pablo Casado en las generales lo que permitirá al Partido de Santiago Abascal reunir algunos cientos de miles de votos más en detrimento del Partido Popular.

Por su parte, el PSOE continuará siendo el partido más votado del "polo" de la izquierda, recuperando parte del voto del electorado madrileño que, siendo electorado socialista, se ha decantado por Díaz Ayuso en las recientes elecciones autonómicas y tendrá la posibilidad de remontar notablemente en los dos años que quedan de legislatura si finalmente se acaba con la epidemia de COVID19 mediante la aceleración del proceso de vacunación y con la mera percepción por parte de la ciudadanía de que la situación económica mejora, cosa que no será difícil de conseguir con la apropiada utilización de los fondos y ayudas prometidas por la Unión Europea. Asimismo, es previsible que una parte relevante del voto que pueda perder PODEMOS termine beneficiando al PSOE.

            Así pues, los resultados de las elecciones autonómicas madrileñas del 4 de mayo de 2021 no suponen ningún terremoto político en el panorama político español, quedando aún todas la opciones abiertas cara a las futuras elecciones generales de dentro de dos años, aunque sí es cierto que se pueden sacar algunas conclusiones respecto al cuerpo electoral como las que se enumeran a continuación y que pueden resultar incluso alarmantes:

            1º. Los electores se inclinan más hacia las personalidades de los líderes que hacia sus propuestas.

            2º. Los electores votan en contra de algo o de alguien más que a favor de alguien o de algo, es decir existe más interés en acabar con determinadas situaciones que en construir situaciones alternativas.

            3º. La bipolarización que ha surgido es fruto exclusivo de cierto radicalismo verbal de los líderes políticos que, en realidad, están jugando con fuego al exigir que los electores no se posicionen a favor de alguien o algo sino, sobre todo, ante todo y por encima de todo; en contra de algo o alguien.

martes, 16 de marzo de 2021

A LA RIÑA TUMULTUARIA

 Manual del Político Español

La tormenta política o pelea de barateros de la que hablábamos la semana pasada se ha incrementado con la descomposición de la que fuera la "regeneradora" fuerza política de "Ciudadanos", la aparición de unos tránsfugas que en Murcia parecen ofrecerse veladamente al mejor postor y el imprevisto anuncio de abandono del gobierno del Vicepresidente Tercero, Pablo Iglesias, para presentarse como candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid en las próximas elecciones del 4 de mayo.

            Si ya apuntábamos que la moción de censura en Murcia se había gestado directamente en los despachos del Palacio de la Moncloa sin que el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tuviera la cortesía de comunicar sus intenciones a su socio de gobierno, Pablo Iglesias; ahora, nos encontramos con que en los "Idus de Marzo" (15 de marzo) de este año, es el Vicepresidente Tercero del Gobierno, Pablo Iglesias, quien sin comunicárselo a Pedro Sánchez ha decidido generar, por su cuenta y riesgo, una crisis y remodelación del gobierno, todo ello, también hay que decirlo, sin que el jefe del Gobierno haya mostrado una especial pena.

            Pablo Iglesias, ferviente admirador de la serie televisiva "Juego de Tronos" parece haberse quedado de la misma con las conspiraciones, juego sucio y traiciones, más que con las elevadas consideraciones de alta política de alguno de los personajes y ha emprendido un juego estratégico que resulta más que evidente.

            Muy posiblemente, nuestro país se enfrentará en el próximo otoño a una dura prueba pues muchas grandes empresas ya han anunciado que emprenderán Expedientes de Regulación de Empleo (EREs) que afectarán a miles de trabajadores en lo que no es más que la constatación de que muchos Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) se van a convertir en EREs y en desempleo real y estadístico que será el prólogo inicial de una gran crisis económica y social que le tocará gestionar al gobierno de coalición PSOE-PODEMOS con todo el desgaste electoral que ello conllevará y como, evidentemente, Pablo Iglesias no desea tomar las decisiones que hay que tomar en tiempos duros ni asumir responsabilidades reales que puedan suponer un desgaste de su liderazgo abandona el gobierno en un momento muy oportuno para él. Así pues, el líder de PODEMOS aspira a obtener, o al menos a arrogarse, en las elecciones autonómicas madrileñas unos resultados que le permitan recuperar parte del espacio político perdido o al menos mantenerlo o aparentar que lo mantiene y para ello no dudará en intentar aliarse de alguna forma con la formación que fundó Iñigo Errejón al irse de PODEMOS por sentirse marginado. Tal alianza, sin duda, será electoralmente beneficiosa para una candidatura situada a la izquierda el PSOE, pero afectará gravemente al liderazgo de Errejón pues será exclusivamente Pablo Iglesias quien capitalice el posible éxito electoral.

Otra escena costumbrista de la política español

Si tal éxito electoral de PODEMOS se produce en las elecciones autonómicas madrileñas, entendiéndose como éxito, el superar al PSOE, igualarlo técnicamente en porcentaje de votos o, al menos, mantener la representación parlamentaria con un ligero incremento de votos, es muy probable que Pablo Iglesias busque algún motivo social para hacer caer al gobierno de coalición y provocar la convocatoria de elecciones generales. Al fin y al cabo el objetivo verdadero de la maniobra puesta en marcha por Pablo Iglesias no es ni VOX ni el Partido Popular, sino el PSOE y Pedro Sánchez.

            Esto puede parecer política ficción, pero no se puede negar que la candidatura de Pablo Iglesias ha sorprendido  a Díaz Ayuso y a VOX quienes ante la noticia no han podido  tener una reacción más pobre e inadecuada al decir la primera que cambiaría el lema de su campaña por el de "Comunismo o Libertad" y al manifestar Rocío Monasterio, dirigente de VOX, que "nos vamos a divertir y mucho, pues tenemos experiencia en sacar a los comunistas de Madrid y de toda España". Si el Partido Popular y VOX centran su campaña electoral en el anticomunismo pueden encontrarse con un discurso a la contra, poco o nada constructivo, que genere una mayor movilización de la izquierda y cierto cansancio en sus propios electores que no ven el comunismo ni a Pablo Iglesias como un peligro cierto y real por lo que aquello que parecía seguro la semana pasada, una amplia victoria del Partido Popular en Madrid, ya no es tan seguro y todas las opciones permanecen abiertas pudiéndole salir la jugada a Isabel Díaz Ayuso, cuyo verdadero enemigo es Pablo Casado y su verdadero objetivo es la presidencia del Partido Popular como paso previo a alcanzar la Moncloa, no tan bien como en un principio esperaba. 

 

miércoles, 17 de febrero de 2021

LECTURA DE LOS RESULTADOS ELECTORALES EN CATALUÑA

Tras las elecciones autonómicas catalanas celebradas el pasado domingo, 14 de febrero de 2021, parece que todos los medios de comunicación se han puesto de acuerdo en señalar como lo más destacado de la jornada electoral el triunfo en número de votos, que no en escaños, del PSOE y el "sorpaso" de VOX  a "Ciudadanos" y al Partido Popular.  Ni siquiera la alta abstención que ha dejado la participación en poco más del cincuenta y tres por ciento del censo electoral parece haber sido merecedora de algún análisis político y eso que la baja participación ha influido de forma efectiva, notable y real en el reparto de los escaños pues de haber habido una participación más alta los tres partidos mayoritarios hubieran obtenido más diputados y, muy posiblemente, el resto de formaciones hubieran conseguido menos por la mera aplicación de la Ley D´Hondt.

            Aunque los dirigentes de "Ciudadanos" y del "Partido Popular" parecen estar llorando por las esquinas vislumbrando un oscuro futuro para sus respectivos partidos  políticos a escala nacional; el españolismo más rancio canta victoria por los once escaños obtenidos por VOX y algunos hasta consideran la elevada abstención de más del cuarenta y siete por ciento como un desapego a las tesis independentistas o la justificación plena a sus respectivas debacles electorales, cuando lo cierto es que la abstención perjudica más, como es matemáticamente deducible, a los partidos mayoritarios que ven como numerosos votantes suyos se quedan en casa mientras que a los partidos minoritarios les resulta "más barato" el escaño. En el caso concreto y puntual de las elecciones autonómicas catalanas de 2021, la abstención no tiene ni puede tener más lectura política que la de si su alto porcentaje deslegitima o no el proceso electoral, pero considerando que la participación ha quedado por encima del cincuenta por ciento no se puede dudar de la legitimidad de dicho proceso, aunque los distintos miembros de nuestra casta política no dudarían en defender su "legitimidad democrática" aunque tan solo participase en las elecciones el quince por ciento del censo. Por otro lado, en este caso concreto, en la elevada abstención ha influido, de forma definitiva y sobre cualquier otra motivación, el miedo al contagio por COVID y no el hastío del electorado ante la corrupción política o ante la constante "gresca" que parece instalada en la política catalana de los últimos años por lo que no se puede hacer una valoración demasiado política de dicha abstención pues el miedo a contraer una infección médica no es un hecho políticamente evaluable aunque sí pueda tener consecuencias políticas, como efectivamente las ha tenido.

Lo más llamativo de las elecciones catalanas de este año 2021 es que, después de casi una década de tensiones entre el nacionalismo centrífugo y el centrípeto, entre el secesionismo y el constitucionalismo (o como lo queramos llamar), el primero parece ganar definitivamente al segundo porque, que nadie se engañe, en el parlamento catalán surgido de las elecciones del 14 de febrero pasado tan solo hay veinte diputados (los 11 de VOX, los 6 de "Ciudadanos" y los 3 del Partido Popular) que representan indiscutiblemente a los defensores de la permanencia de Cataluña en el seno de España; por su parte setenta y cuatro diputados (los 33 de ERC, los 32 de "Junts" y los 9 de la CUP) son claramente representantes de los electores partidarios de la secesión y, por último, cuarenta y un diputados (los 33 del PSOE y los 8 de "En Común") representan un no desdeñable porcentaje de electorado que no está claro que sea homogéneamente partidario de la secesión o de la permanencia de Cataluña en España.

            Si a estos hechos objetivos añadimos que también se han presentado otras formaciones políticas independentistas que no han obtenido representación parlamentaria aunque sí han conseguido determinados porcentajes o número de votos; la única lectura racional y razonable que se puede sacar de los resultados electorales de las elecciones autonómicas catalanas es que el secesionismo ha avanzado hasta el punto de imponerse de forma, muy posiblemente, irreversible y definitiva a los partidarios de la permanencia de Cataluña en España.

            Ahora, ante esta situación lamentable de la que todos los partidos y dirigentes políticos, absolutamente todos, que han tenido cualquier tipo de responsabilidad de gobierno en España durante los últimos cuarenta años, sea ésta estatal, autonómica o municipal, son responsables; no cabe preguntarse o discutir las razones del cómo y el por qué se ha llegado a esto. Ahora, es el dramático momento de afrontar el problema con estoico fatalismo y obrar en consecuencia porque de otro modo, la cuestión catalana que ya ha condicionado nuestra economía y nuestra política exterior e interior durante bastantes años, amenaza con convertirse en el nuevo Flandes español del Siglo XXI en el que, si bien, no será la sepultura de ningún soldado sí será la tumba de la hacienda de la totalidad del estado español.

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