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viernes, 6 de abril de 2018

"ASÍ SE DOMINA EL MUNDO" de Pedro Baños



 "Así se Domina el Mundo" es un libro escrito por Pedro Baños, Coronel de Estado Mayor actualmente en la reserva, y que alcanza ya su quinta edición a pesar de que la editorial Ariel lo ha publicado hace escasamente seis meses lo que ha hecho que se haya convertido en un verdadero "Best Seller" y se esté postulando a convertirse en un clásico de la política y de la geopolítica a la altura de "El Príncipe" de Maquiavelo o "De la Guerra" de Von Clausewitz.

            Tal vez el diseño de la portada así como el título, "Así se Domina el Mundo", no sean los más afortunados al dar a entender, a primera vista, que el libro pudiera tratar de "misterios históricos" o teorías de la conspiración en vez de contener entre sus páginas un tratado básico, muy bien escrito, de geopolítica y geoestrategia cuya lectura resulta imprescindible para comprender muchas de las cosas que están sucediendo en la política nacional e internacional y que afectan directamente a todos los ciudadanos.

            El autor, Pedro Baños, ha escrito un manual informativo para la generalidad de los ciudadanos y un manual preventivo para los políticos españoles  que, como es habitual en ellos, no atenderán. Tras la lectura de "Así se Domina el Mundo" los ciudadanos deben concluir que, a pesar de lo que veamos o nos puedan decir, las cosas jamás son lo que parecen y siempre obedecen a algún interés particular no confesado de algún grupo o estado.

            La política, y más aún la política internacional, no es generosa ni universal, sino que responde a los intereses particulares de los estados o grupos que están detrás de esos estados y tiene por finalidad influir decisivamente en los otros para obtener las mayores ventajas y beneficios para los ciudadanos del estado que alcanza tal influencia que siempre es a costa de los ciudadanos de los estados que son influidos. Las formas y modos de conseguir esa influencia están perfectamente descritos en el libro de Pedro Baños y, desde luego, todos ellos están bastante alejados de los principios humanitarios, democráticos e igualitarios que nos pretenden vender como valores que rigen las relaciones políticas.

            En "Así se Domina el Mundo", su autor pone de manifiesto que en política, todas las llamadas "reglas del juego" son para que las cumplan los otros nunca para que las cumpla aquel que pretende imponer su influencia, por lo que constituye un jarro de agua fría para los no pocos amantes de la política "Flower Power" porque incluso tras el poder de las flores se puede ocultar la violenta realidad de la tiranía y de los cañones.

            El fundamento de las relaciones o alianzas políticas es siempre el interés propio por lo que toda relación política no se debe considerar perpetua lo que debería imponer cierta desconfianza y vigilancia recíproca entre aliados; tal es otra de las enseñanzas que nos deja el libro del Coronel Baños.

            "Así se Domina el Mundo", de Pedro Baños es un libro escrito para el gran público totalmente alejado de la complejidad técnica de los grandes tratados políticos y geopolíticos que se suelen pasar por alto al ser totalmente incomprensibles para la gran mayoría. La lectura de "Así se Domina el Mundo" resulta imprescindible a fin de que la ciudadanía salga de la ingenuidad con la que contempla la acción política nacional y sobre todo la internacional y que suele constituir "un punto de ruptura" o posibilidad de dominación natural de toda sociedad.

viernes, 9 de enero de 2015

DECLARACIONES DE DON JAIME DE BORBÓN PARMA A RADIO VATICANO


Durante la Presentación al Santo Padre de las Cartas Credenciales que le acreditan como nuevo Embajador de los Países Bajos ante la Santa Sede, Don Jaime de Borbón Parma fue entrevistado por Radio Vaticano realizando las declaraciones que a continuación reproducimos:

"Su Alteza Real  Don Jaime de Borbón Parma es el nuevo Embajador  de Holanda en la Santa Sede.

Presentó sus Cartas de Credenciales al Papa Francisco en la mañana del sábado, 20 de diciembre, en el Vaticano. Durante el encuentro hablaron de una serie de temas de interés general, tales como la paz, el medio ambiente y Cuba.  

Tras la conversación con Su Santidad, y en una entrevista, en inglés,   con Sean Patrick Lovet de  Radio Vaticano, el nuevo embajador comentó sobre su deseo de continuar trabajando en la construcción de economías de paz.     
                                                            
Don Jaime explicó que la diplomacia y la gestión de conflictos han formado una parte importante de su vida hasta este momento. Comentó sobre su trabajo en zonas especialmente conflictivas,  llevando las negociaciones de paz en Afganistán, en Iraq y en algunos países africanos,  tales como el Congo.

La gestión de conflictos, señaló, también está en sus genes. Su abuelo, don Javier de Borbón Parma, luchó en la Primera Guerra Mundial, en la Guerra Civil española y con la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial.  Estuvo confinado en un campo de concentración y logró sobrevivir. Durante generaciones su familia ha estado marcada por una historia de guerra y de lucha por la paz, un anhelo que pervive en él todavía. 

“Venir al Vaticano es la culminación de mi experiencia”, ha declarado el Embajador, que  tiene una enorme experiencia en trabajo de campo, incluyendo  su trabajo internacional en organizaciones solidarias, en centros de estudio, siempre dentro de la diplomacia,  en  la búsqueda de soluciones y en  la creación de economías de paz. Por ello es por lo que valora las oportunidades que le brinda su nuevo trabajo, “Nunca había trabajado con organizaciones “de valores”.  La más importante organización “de valores” es la Santa Sede, y es lo que me ha traído aquí hoy”.               
                                                                                                                       
Don Jaime de  Borbón Parma también habló acerca de una serie de documentales que ha rodado con el título “África: la Guerra es Negocio” en el Congo, Sierra Leona y Liberia. La experiencia de estos conflictos ha dejado en él una marca indeleble: “Perdí a veintidós  compañeros en un ataque con bombas en Iraq.  Primero sientes una indignación indescriptible, y solamente tras unos meses, tristeza…. ¿Qué hacer si vives en Iraq y tu propia familia está bajo el fuego? La experiencia te crea un sentido de la compasión y de la comprensión por todo lo que ocurre en zonas de Guerra”.           
                                                                                                                            
En el Congo vio de primera mano la relación entre economía y conflicto. “Había unas minas en Kivu que proveían,  a los Señores de la Guerra,  de ingresos y de dinero para comprar armas. ¿Pero quienes compran estas materias primas? Todos lo hacemos y, por tanto, también todos indirectamente contribuimos  a la guerra en el Congo. Una vez que lo vi claro, con un grupo de industriales, trabajamos en crear una economía de paz en el Congo del Este”.     
     
El Embajador también describió su encuentro con el Papa Francisco en el Vaticano. Comentó que habló mayormente en español, el idioma de su padre, de paz y de los últimos acontecimientos relativos a Cuba. “Una de las cosas que le pregunté al Papa es porqué era posible ahora.  El contestó: “Bueno, querían la paz, pero no podían encontrarse, por lo que necesitaban un puente”. Y así el Papa desempeñó el papel de puente en las conversaciones de paz en Cuba…..”.                 
                      
Y así es como percibe, en definitiva, don  Jaime de Borbón Parma su papel como nuevo Embajador de Holanda: un puente entre el gobierno y el pueblo de su país con la organización de valores, de fe,  que es la Santa Sede".

viernes, 16 de agosto de 2013

GIBRALTAR: LA ROCA DE VERANO

En el periodo estival, cuando las noticias escasean, es antigua y tradicional costumbre periodística acudir a las llamadas “serpientes de verano”, noticias irrelevantes o intrascendentes que llenan las páginas de los periódicos durante las vacaciones veraniegas para ocupación de los plumillas y entretenimiento de los lectores. Como los tiempos cambian, las tradiciones se renuevan y el ecologismo gana terreno los periodistas españoles, en vez de acudir a una representante del reino animal como es la serpiente, han recurrido más bien a un representante del mundo mineral como es una roca y más concretamente al Peñón de Gibraltar.

            El Peñón de Gibraltar fue ocupado militarmente por un combinado de fuerzas anglo-holandesas el 4 de Agosto de 1704 y finalmente cedido a la Gran Bretaña, junto con la isla de Menorca, en virtud del Tratado de Utrecht de 1714 que ponía fin a la Guerra de Sucesión Española. Prácticamente desde el mismo momento de la ocupación los intentos militares españoles por recuperar la roca han sido varios y todos ellos infructuosos.

            La mala fe británica en el Peñón de Gibraltar ha sido siempre manifiesta desde los comienzos de la ocupación. Primeramente forzó el desplazamiento de los habitantes españoles autóctonos, que terminaron fundando el pueblo de San Roque en la Provincia de Cádiz, para introducir en la roca una heterogénea población procedente de los más diversos lugares, seguidamente concedió al territorio y a su población el status de colonia británica en 1830 para continuar apropiándose del istmo que une el peñón con la península, cosa que hizo durante los año de nuestra guerra civil cogiendo nuestra propia verja y subiéndola unos cuantos kilómetros más arriba. Posteriormente, sobre el istmo robado ha construido un aeropuerto para seguir construyendo un dique en el puerto de Gibraltar con el fin de apropiarse de una parte de la Bahía de Algeciras que no le pertenece. Por último, la política gibraltareña apoyada por la Gran Bretaña ha permitido que la roca se convierta en un paraíso fiscal en el que se encuentran domiciliadas numerosas sociedades mercantiles, en un refugio de todo tipo de contrabandistas, en un lugar donde los buques pueden repostar en diques flotantes instalados en aguas de la Bahía de Algeciras que son de legal soberanía española y finalmente haya comenzado a tirar bloques de hormigón a la Bahía con el fin de desecarla y agrandar su extensión terrestre tal y como los holandeses hicieron con Holanda. Todos estos actos han hecho que la colonia británica de Gibraltar se haya convertido en un parásito de la economía española, en un peligro ecológico para la biodiversidad de la Bahía de Algeciras y en un grave problema político para España que trasciende la mera reivindicación histórica y territorial.

            Ante la imposibilidad militar de recuperar el Peñón de Gibraltar, España optó, a mediados del Siglo XX, por aplicar estrictamente el Tratado de Utrecht que prohibía todo contacto terrestre entre el Peñón y la península y por desencadenar una gran ofensiva diplomática. El resultado de la primera medida fue la supresión de todas las comunicaciones terrestres entre el Peñón y España con el cierre de la verja en 1969 mientras que en virtud de la segunda opción, la Asamblea General de la ONU adoptaba las resoluciones 2231 de 1966 y 2353 de 1967 por la que se instaba a la Gran Bretaña a reintegrar el peñón a la soberanía española. A pesar de todo esto, y dentro del marco de las conversaciones sobre el ingreso de España en el entonces Mercado Común Europeo, el primer Gobierno Socialista de Felipe González acordó, en 1982, la apertura de la verja permitiendo el libre acceso terrestre del peñón a la península y viceversa e iniciándose una serie de sucesivos despropósitos al respecto del Peñón por parte de los siguientes gobiernos españoles que han rozado siempre la traición y el abandono de las reivindicaciones españolas.

            Siendo éste el estado de cosas y quedando muy claro que, desde 1982, ningún gobierno español ha tomado ni va a tomar las medidas pertinentes tendentes a evitar los abusos del Reino Unido en el Peñón de Gibraltar donde lleva décadas haciendo lo que le da la gana, llama poderosamente la atención el descubrimiento informativo del “contencioso gibraltareño” y el bombardeo de noticias al que el pueblo español esta siendo sometido desde los primeros días de este mes de Agosto, como si existiera algún tipo de interés de que se hable de Gibraltar y no de otras cosas.

            Ya es hora y resulta imprescindible que alguien manifieste a los españoles la cruda verdad sobre el tema del Peñón de Gibraltar y que no es otra que la siguiente:

            1º. El Peñón de Gibraltar es un territorio de la Gran Bretaña ocupado militarmente desde 1704 siendo su permanencia en la roca fruto de casi trescientos años de superioridad militar británica sobre España.

            2º. Mientras perdure esta ocupación británica del peñón, los británicos harán lo que les de la gana con el mismo y sus alrededores porque para eso lo tienen ocupado y son más fuertes.


            3º. La posibilidad de recuperación militar de la roca por parte del ejército español es poco más que un cuento considerando nuestra notable inferioridad militar respecto a los británicos por lo tanto cualquier medida militar debe descartarse totalmente.

            4º. No obstante de lo anterior, existen medidas diplomáticas, jurídicas y políticas que se pueden y deberían tomar como podrían ser, entre otras: la exigencia de la aplicación estricta de las resoluciones de la ONU y del Tratado de Utrecht,  el cierre de la verja con la supresión de las comunicaciones terrestres y el corte de todo suministro de la península al peñón, la construcción de altos edificios en la zona que dificulten el  tráfico aéreo del aeropuerto de Gibraltar, la prohibición de que las sociedades mercantiles domiciliadas en Gibraltar comercien o tengan relaciones comerciales con empresas españolas, el cierre de los puertos navales españoles a unidades de la flota británica, etc…

            5º. Parece ser que ningún gobierno español va a tomar medida alguna tendente a reivindicar eficazmente la reintegración del Peñón de Gibraltar ni a impedir o limitar los abusos británicos en la zona.

            6º. Al sesenta por ciento de los españoles no les importa el asunto de Gibraltar como tampoco parece importarles el futuro de sus hijos y nietos por lo que muestra total confianza y conformidad con todo lo que hace la casta política española dándose la surrealista situación en la que, parafraseando a un político de la llamada Transición, parece ser que “el ladrón roba a la víctima con su pleno conocimiento y consentimiento”.

            Así pues, permanezca tranquilo el español y siga disfrutando de sus vacaciones porque este revuelo periodístico al respecto del Peñón de Gibraltar no es más que la última pose histriónica que los políticos españoles han adoptado en trescientos años de poses y manifestaciones que amenazan con aburrir, si es que no lo han aburrido ya, al pueblo español con la cantinela de “la espinita que se ha clavado en mi corazón” y que resulta ser el “¡¡¡Gibraltar Español!!!”.

viernes, 6 de noviembre de 2009

SOLIDARIDAD CON LOS MARINEROS DEL “ALAKRANA”

Desde estás páginas y ante el cariz que están tomando los acontecimientos queremos mostrar nuestra solidaridad con los marineros del atunero “Alakrana” secuestrados en aguas somalíes por piratas de aquellas costas así como con sus familiares y deseamos recordar al Gobierno español, a las Fuerzas Armadas Españolas y a la Administración de Justicia que estamos ante una situación de crisis con rehenes donde lo más importante y lo principal es la salvaguarda de la vida e integridad física de los secuestrados.


Lo fundamental de toda esta situación es que los marineros del “Alakrana” regresen sanos y salvos a sus casas junto a sus familias lo antes posible no siendo deseable que la situación se prolongue a causa de estériles debates jurídicos o políticos.


Así pues, desde “El Chouan Ibérico” instamos al gobierno español y a todas las instituciones españolas a que hagan lo necesario e imprescindible para asegurar el pronto retorno con vida de todos los marineros aunque ello implique caer en alguna pequeña o no tan pequeña heterodoxia jurídica.


viernes, 4 de septiembre de 2009

TRAED A NUESTROS SOLDADOS A CASA

Yo, que recién aterrizado de las que fueron las frías tierras del eterno invierno (Hibernia, Irlanda o Eire, según guste) empezaba el presente curso con sorna, ironía y buen humor, antes de una semana me encuentro con la dura y triste realidad de nuestro país.


A la irresponsable actitud alarmista ante la Gripe A, a la absurda ceguera frente a la grave crisis económica que padecemos, a las eternas riñas de patio de colegio de los políticos, a la pandemia terrorista y a las eternas amenazas secesionistas, se suma ahora la guerra de Afganistán.


Afganistán es un país en ininterrumpida guerra desde que la entonces Unión Soviética invadiera el país en 1979 para sostener al gobierno comunista en su dura lucha contra la guerrilla islámica y en nada ha cambiado la situación tras la intervención militar de la OTAN en el año 2001 pudiéndose afirmar que el periodo más estable y pacífico de Afganistán es el comprendido entre 1919 (año en que termina la guerra anglo-afgana con la independencia del país asiático) y 1973 (año en el que un golpe de estado comunista acaba con la monarquía).


Los bombardeos de la OTAN en el año 2001 y la posterior ocupación del país por fuerzas militares de diversos estados de la alianza se nos ha querido vender a la población occidental en general y a la española en particular como una operación humanitaria para construir infraestructuras, entrenar fuerzas militares autóctonas y garantizar la seguridad de las elecciones en un país que tiene tantos líderes políticos como tribus ocultando en todo momento la situación bélica en la que vive Afganistán actualmente.


No voy a entrar a valorar la dudosa legalidad y la segura inmoralidad de los bombardeos del año 2001 y tampoco si estos respondían más a un acto de represalia por los atentados del 11 de Septiembre que a una operación policial de búsqueda y detención de terroristas, pero sí voy a recalcar que se ha engañado y se sigue engañando a la población española, la cual mayoritariamente desea ser engañada, sobre la situación en la que se encuentran nuestros soldados en Afganistán. En el país asiático no se esta produciendo ningún deterioro de la situación sino que simple y llanamente la situación hoy es la misma que hace dos años o la de hace treinta, es decir, es una situación de guerra clara y abierta entre unas fuerzas militares regulares y un grupo, no precisamente pequeño, de insurgentes que llevan a cabo una guerra de guerrillas.


Es cierto es que, a diferencia de lo que pasó en Irak, el silencio y la opacidad informativa sobre lo que ocurría y ocurre en Afganistán unido a la indiferencia con que la mayoría de la población acoge el hecho de que soldados que no conocen de nada y que no forman parte de sus respectivas familias vayan a derramar su sangre en tierras lejanas defendiendo intereses desconocidos y la cierta “alegría infantil” con la que centenares de jóvenes deciden ir voluntarios a misiones militares en el extranjero para “volver y liberarse de la hipoteca”, ha garantizado la neutralidad de la población y la ausencia de protestas contra el despliegue de fuerzas españolas en Asia Central, pero lo cierto es, que si un soldado español resulta herido aunque sea levemente toda la sociedad española debiera sentirse igualmente herida.


El ejército español y sus soldados están para servir a España y a la población española y no ser meros peones en el tablero de ajedrez en el que las grandes potencias han convertido el Asia Central desde hace casi dos siglos. Ningún español puede consentir que nuestro país se convierta en una carnicería donde cualquier otro estado venga a comprar carne de cañón a cambio de unas pequeñas contrapartidas políticas o económicas y si España se viera en la dolorosa y no deseable situación de ir a una guerra ha de ser solo para su propia defensa o para satisfacción de sus propios intereses y no intereses ajenos o poco claros.


Todos los políticos de nuestro país (de cualquier signo) nos han mentido: nos han dicho que en Afganistán no había guerra cuando sí que había y hay una guerra, no nos han explicado que pinta nuestro país interviniendo en una zona en la nunca hemos tenido especial presencia y en la que siempre se ha practicado “el gran juego” entre el Imperio Ruso y el Imperio Británico y por último no muestran intención alguna de enmienda expresando la voluntad de traer a nuestros soldados a casa. Más aún, nuestros políticos muestran un total desprecio hacia el pueblo español y ofenden su inteligencia, al llenarse rimbombantemente la boca sobre la necesidad de cambiar la constitución en aspectos nimios y ridículos como la prelación en la sucesión a la jefatura del estado y no haciendo mención a cuestiones fundamentales como sería recoger en el texto constitucional, tal y como hace la constitución de países como Japón o Suiza, la prohibición del envío de tropas españolas a cualquier lugar fuera de nuestras fronteras, salvo en caso de guerras formalmente declaradas.


Por todo ello es imprescindible que no nos dejemos engañar más, que abandonemos la indiferencia y que EXIJAMOS la inmediata vuelta a casa de todos los soldados españoles estén donde estén y qué jamás se vuelva a enviar a ninguno a lejanas y extrañas guerras en las que no se nos ha perdido nada porque, si permanecemos en silencio, nos convertiremos en cómplices culpables del mal hacer de nuestros gobernantes y compartiremos con ellos la responsabilidad moral por las pérdidas de vidas humanas que puedan producirse.



domingo, 15 de marzo de 2009

ASÍ PIENSO: IDEAS, CREENCIAS, AFIRMACIONES Y RECHAZOS

A tenor del contenido de diversos comentarios, creo que se hace imprescindible que exponga lo más claro que me sea posible, cuales son mis ideas, las cosas en las que creo, las que me gustan y las que no me gustan. Así pues, ahí va.


Creo sinceramente, que este mundo enloquecido en general y esta España nuestra en particular van por un camino que no conduce a ningún buen fin. Entre otras cosas, el desprecio por el Medio Ambiente amparado en un imprescindible desarrollo económico que solo termina beneficiando a una minoría muy minoritaria de la humanidad, la crítica demoledora a todo sistema de valores con la finalidad de crear una sociedad amoral, los medios de información masivos tendentes a desinformar y a crear una opinión pública sin criterio, homogénea y conforme con los mandatos del poder y la progresiva justificación del hombre solo en tanto en cuanto es consumidor vienen a corroborar esta opinión mía.


Afirmo que el nacionalismo es el último refugio de los canallas como prueba el hecho de que los más nacionalistas de hoy eran los que hace pocos años militaban en el más radical izquierdismo internacionalista. Por ello rechazo todo concepto de nación que vaya más allá de significar un “grupo de personas procedentes de un mismo lugar” y le contrapongo la idea de Patria, que no solo implica una comunidad humana forjada por siglos de historia y constituida en Estado sino también una tradición heredada que hay que respetar y, sobre todo, una tradición por legar.


Niego el derecho a decir estupideces a los que, por su formación cultural o por el puesto que ocupan en las administraciones públicas, no tienen derecho a decirlas.


Afirmo que la actividad política es un servicio público tendente al bien común y por tanto la mayor virtud de un político es la honradez. Rechazo la idea liberal de que en la persona del político se debe distinguir entre su vida pública y su vida privada porque los políticos no tienen vida privada ya que la “moral particular y privada no es diferente de la moral política y pública”.


Creo que no solo hay que confiar la justicia a las leyes porque las leyes, como obra humana que son, pueden ser imperfectas, y afirmo que por encima de toda legislación humana se encuentra el Derecho Natural y nuestra propia conciencia individual a la que siempre se debe ser fiel. Por tanto creo en el Imperio de la Virtud más que en el Imperio de la Ley.


Afirmo que la base de la administración de justicia penal, esta en la supremacía moral del Juzgador sobre el juzgado, si tal supremacía no existe y el Juzgador está al mismo nivel que el juzgado o incluso por debajo de él, el primero pierde toda legitimidad y toda sentencia se convierte en una aberración animal.


Rechazo el culto que las sociedades actuales rinden a la economía sometiéndola todas las demás facetas de la existencia y, lejos de cuestionarme tal o cual sistema económico, me cuestiono la economía misma. Niego que la globalización sea beneficiosa para la humanidad porque tal globalización no es más que el internacionalismo capitalista que ha sustituido a los “Proletarios” por los “Capitalistas” en el viejo lema de “Proletarios del mundo, uníos”.


Creo en un Socialismo que materializando la afirmación de San Pablo de que “lo que en unos sea exceso, revierta en lo que es necesario para otros” sea además Patriótico frente a las tendencias cosmopolitas y homogeneizadoras y Universal frente a la actual globalización liberal-capitalista y al antiguo internacionalismo marxista.


Afirmo que la libertad exige responsabilidad y que los ciudadanos solo son libres si de forma directa y responsable participan de forma continuada en las cosas del gobierno, teniendo además capacidad para revocar poderes en cualquier momento a sus representantes; creo por tanto que la democracia liberal es una idea falsa que solo da una apariencia de libertad abstracta al tiempo que de forma real la niega.


Niego que la limitación de los poderes de un estado pueda venir de una Ley Suprema o Carta Magna y afirmo que solo potenciando la articulación de la Sociedad Civil por medio de cuerpos intermedios se garantiza que los poderes políticos no caigan en tendencias dictatoriales. Asimismo afirmo que la Institución Monárquica solo tiene justificación si se convierte en la Magistratura Última que garantice los derechos y libertades de los pueblos.


Creo en la defensa de las Culturas y desprecio la idea de Civilización que no es más que la fase última, crepuscular y decadente de una Cultura. Afirmo que en la actualidad existe un total desprecio hacia la cultura siendo uno de los mayores males de la sociedad occidental moderna el que sus individuos han pasado del estado salvaje al estado civilizado sin pasar por la cultura.


Amo las ruinas antiguas porque ellas son testimonio de gestas realizadas por grandes hombres inspirados por bellas ideas. Amo las bellas y sublimes ideas en cuya defensa la muerte no es más que la rúbrica de un testamento. Añoro los antiguos tiempos en los que se veneraba el honor y la lealtad, desearía el retorno a los tiempos caballerescos en donde pudiera existir buen señor del que ser buen vasallo…


Ya se, ya se… Antiguo, reaccionario, raro, decimonónico, pero SOY YO y con pocas pretensiones que vayan más allá de la de mantenerme en pie en un mundo en ruinas.

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