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miércoles, 4 de septiembre de 2019

GÁRGORIS Y HABIDIS de FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ




 Cuentan que en el Siglo de las Luces los doctores pretendieron innovar los tratamientos psiquiátricos con nuevos métodos siendo uno de ellos el hacer escribir al paciente todo aquello que se le viniera a la mente  lo que, por otra parte, no era un método nuevo ya que según dicen tal cosa ya la practicaban los Jesuitas por los tiempos del Concilio de Trento con la intención de calmar los ánimos y sosegar el alma del escribiente clérigo. En cualquier caso no se trataba de un mal tratamiento pues el paciente reflejaba sobre el papel sus deseos y frustraciones  permitiendo al psiquiatra adentrarse en su mente para hacer un diagnóstico.

            Aunque alejado de tal intención, este tratamiento médico obtuvo notables resultados literarios debiéndose al mismo no pocas de las más conocidas obras del Marqués de Sade y la obra de Fernando Sánchez Dragó, "Gárgoris y Habidis", bien pudiera ser también tributaria de este método. 

            "Gárgoris y Habidis" es una obra publicada en 1978, en los primeros años del postfranquismo y la transición, que valió a su autor, Fernando Sánchez Dragó, el Premio Nacional de Literatura en su modalidad de ensayo en 1979  y que siempre se ha considerado polémica al pretender su autor adentrarse en unos mitos y leyendas que considera fundacionales de nuestro país en detrimento de los hechos objetivos. "Gárgoris y Habidis" no es realmente un ensayo sino una sucesión de ensayos, que se pueden considerar tan sinópticos como los Evangelios ya que se pueden "ver (o leer) juntos" y forman un todo en razón de su afinidad, aunque también se pueden leer independientemente.

            Sánchez Dragó pretendió adentrarse en el inconsciente colectivo español a fin de exponerlo y analizarlo como verdadero elemento fundador y cohesionador de España, pero realmente lo que expone el autor es su propia psicología, sus deseos y sus frustraciones. 

            Hemos señalado un poco más arriba que "Gárgoris y Habidis" es una sucesión de ensayos que se pueden considerar tan sinópticos como los Evangelios Canónicos y es que a lo largo de esta obra, su autor, Fernando Sánchez Dragó, parece estar muy interesado en consolidar y demostrar la existencia de una herencia ancestral española de carácter casi religioso o, al menos, metafísico. En este sentido, "Gárgoris y Habidis" bien pudiera haber sido el libro de cabecera de una organización como la Ahnenerbe, si esta hubiera sido una organización española.

            Sánchez Dragó parece sentar las bases en "Gárgoris y Habidis" para la creación de una religión nacional propia basada y fundamentada en una presunta "herencia ancestral" de la que él bien pudiera ser el máximo intérprete y sumo pontífice siendo en este aspecto donde esta obra revela la psicología de su autor que parece mostrarse como un gurú en ciernes en busca de acólitos.

            "Gárgoris y Habidis", que ha alcanzado más de setenta ediciones y que recientemente ha sido reeditada por la editorial Planeta, no es una obra original pues debe mucho a los grandes clásicos de la historia y de la antropología española como Menéndez Pelayo, Américo Castro, Julio Caro Baroja y Claudio Sánchez Albornoz. En el fondo no es un trabajo original ni cumbre de ninguna investigación, pues realmente no aporta nada nuevo, salvo el descubrimiento de la psicología de su autor. "Gárgoris y Habidis" es una obra escrita y publicada exclusivamente para mayor gloria de Fernando Sánchez Dragó cuya secreta ambición parece ser el convertirse en guía y consejero espiritual de unas masas devotas que abracen los toros, la trashumancia y el flamenco como dogmas nacionales. Por cierto, esto último ¿Le suena de algo al lector?.


lunes, 18 de agosto de 2014

EN EL IV ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE DON CARLOS HUGO DE BORBÓN PARMA

Don Carlos Hugo I
Hoy, 18 de agosto de 2014, se cumplen 4 años que no quedamos sin nuestro Rey Don Carlos Hugo I de Borbón.

Él representó  el carlismo de izquierdas y la tradición progresista y democrática de las Españas basadas en la Monarquía Federal. Explicó la revolución carlista socialista a la prensa  y cuando le preguntaron si quería heredar el trono de la Monarquía española impuesta por el dictador Franco, nuestro Rey, Don Carlos Hugo I, después de explicar el carlismo como un movimiento social popular y campesino que rechazaba toda privatización del comunal y de lo público, respondió de la siguiente manera: “Juan Carlos de Borbón quiere suceder a Franco, yo y los míos, queremos hacer la revolución”. 
Viva siempre el Rey  Carlos Hugo; desde aquí, donde estés, lucharemos por tu hijo nuestro  Rey, Don Carlos Javier I, porque sigue tus pasos.

Viva el Carlismo.

                                             Manuel Fernández Sevilla

lunes, 7 de julio de 2014

EL DESEMPLEO EN ESPAÑA NO ES PROBLEMA

En las sociedades esclavistas no existe desempleo
Un titular es una frase breve que tiene por objeto fundamental conseguir la atención del lector y despertar su interés sobre un texto mucho mayor y estoy seguro que con el título que encabeza el presente artículo voy a conseguir ambas cosas aunque solo sea de aquellos a los que escandalice una afirmación tan frívola e inconsciente.

Los datos del paro correspondientes al mes de Junio que se hicieron públicos la semana pasada arrojan la cifra de ciento veintidós mil desempleados menos siendo el quinto mes consecutivo que el paro desciende en nuestro país. ¡¡Cambio de tendencia en el empleo!! Gritan unos, ¡¡La luz al final del túnel!! Vociferan otros; pero en realidad no hay nada de eso porque a pesar de existir en nuestro país casi seis millones de parados, según los datos de la Encuesta de Población Activa correspondiente al primer trimestre del 2014, ya podemos decir (o deberíamos decir) que en España el desempleo ha dejado de ser un problema. Y es que efectivamente, el desempleo ya es un problema superado, es el problema del año pasado, no de este y por supuesto tampoco es el problema de los lustros, o décadas, que están por venir porque el problema real y cierto empieza a ser otro.

El problema que viene, o mejor dicho, que ya está aquí es que con las nuevas condiciones laborables y sociales que se han impuesto en los últimos tres años desde el gobierno a base de recortes y subida de impuestos es posible llegar a una situación de pleno empleo sin que esta solucione absolutamente nada porque la tendencia real, no la estadística, indica que los salarios son cada vez más bajos y los precios cada vez más altos lo que se traduce en una progresiva pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores en activo que se materializa en un número creciente de familias españolas a las que no les resulta posible llegar, no ya a finales, sino a mediados de mes.

Los distintos gobiernos que afirman centrar su actividad en la lucha contra el paro y a favor del pleno empleo adolecen de un error de base fundamental que les permanece oculto a sus razonamientos y formas de pensar que consiste en considerar el pleno empleo o a la lucha contra el desempleo como un fin en sí mismo y no como un medio para generar riqueza y combatir la pobreza y la exclusión social. Así pues, de nada sirve crear cientos de miles o millones de puestos de trabajo si el esfuerzo productivo que realiza el trabajador no se traduce en una justa remuneración en dinero y/o en especie y en una estabilidad laboral que le permita llevar una vida digna alejada de las incertidumbres y sobresaltos que provocan esos nuevos templos que se llaman “mercados” donde se practica la nueva religión denominada “economía”.

A pesar de tener empleo, la miseria es el problema del futuro inmediato
De hecho, la profundidad de la crisis que padecemos actualmente se debe en gran medida a que la situación de casi pleno empleo existente en los años 2007 y 2008, desconocía por completo la verdad anteriormente expuesta en el párrafo anterior y mientras la “moderación salarial” de aquellos contratos “mileuristas” no fomentaba el ahorro de los ciudadanos y sí su endeudamiento, la inestabilidad laboral debida a la concatenación de multitud de contratos laborales de carácter temporal hacía más que previsible pequeñas crisis económicas periódicas en el seno familiar al tener que compaginar el trabajador periodos de actividad con periodos de desempleo. Con una situación así, donde se ganaba poco y no se estaba seguro de seguir trabajando al año siguiente el fomentar el consumo y el permitir que se concedieran hipotecas a cuarenta años fue una locura, pero una locura inevitable si consideramos que la gente precisa de vivienda y que los bancos viven de dar préstamos ya que la única posible defensa contra esa situación solo podía haber sido que la gente gastase menos y ahorrara más y los bancos no dieran ningún préstamo por considerar que la situación laboral del solicitante no ofrecía garantía alguna de pago a medio y largo plazo; cosa esta que, por cierto, es lo que viene ocurriendo en la actualidad.

De forma práctica, el salario de un trabajador no está solo integrado por el dinero que percibe del empresario para el que trabaja sino también por las prestaciones sociales, como sanidad, educación, justicia etc… que el estado presta a la colectividad y que financia con los impuestos que pagamos todos. Así pues, si de un salario, ya bajo de por sí, restamos determinadas cantidades destinadas a cubrir necesidades que anteriormente venían cubiertas por las prestaciones sociales a cargo del estado resulta que la renta disponible real se reduce mucho más que lo que indican las estadísticas que solo tienen en cuenta el salario que se percibe y que figura en la nómina encontrándonos con un empobrecimiento progresivo de la población que, a fin de cuentas, es el verdadero problema, y no ya el desempleo, con el que los españoles estamos empezando a enfrentarnos actualmente.

Llegar a una situación de pleno empleo a costa de mantener los salarios bajos (incluso por debajo del actual Salario Mínimo Interprofesional si este se elimina como propone la Fundación FAES que dirige el expresidente y eminente lumbreras con bigote, José María Aznar) en un mercado laboral altamente flexible que favorezca despidos y movilidades geográficas de los trabajadores generará irremediablemente el empobrecimiento generalizado y radical de la población y muy posiblemente la reducción del país a una situación de colonia de diversas corporaciones y multinacionales interesadas en encontrar mano de obra dispuesta a aceptar un salario de pura y simple supervivencia. 

Este es, en definitiva,  el problema actual con cuyo agravamiento y generalización tendremos que enfrentarnos en un futuro no muy lejano: La situación de pleno empleo que no permita a los trabajadores mantenerse económicamente.

jueves, 10 de abril de 2014

“LA DAGA Y LA DINAMITA” de JUAN AVILÉS FARRÉ


Portada del Libro
Con el título de “La Daga y la Dinamita” la editorial Tusquets, en su colección “Tiempo de Memoria”, ha publicado un curioso, peculiar y raro libro escrito por Juan Avilés Farré que, como su propio subtitulo indica, -“Los anarquistas y el nacimiento del terrorismo”-, más que satisfacer un vacío historiográfico sobre la violencia anarquista pretende vincular al anarquismo con los execrables actos terroristas que se cometen actualmente por todo el mundo reseñando para ello los entresijos de diversos actos violentos y criminales cometidos por militantes anarquistas a finales del Siglo XIX y principios del XX.

            En realidad, esta obra resulta desde el punto de vista histórico gravemente deficitaria porque si su autor hubiera querido recopilar la historia de la violencia anarquista debería haberse extendido hasta nuestros días no dejando de mencionar y analizar hechos históricos tan importantes como, por ejemplo, el asesinato de Canalejas en 1912 o el de Eduardo Dato en 1921.

            Parece ser que en “La Daga y la Dinamita” se intenta sentenciar que fue el anarquismo el origen del actual terrorismo, ignorando que magnicidios siempre han existido y, sobre todo, que el primer atentado terrorista con coche bomba tuvo lugar en Paris el 24 de Diciembre de 1800 contra Napoleón I, esto es, varias décadas antes del nacimiento del anarquismo como corriente ideológica y política. En este sentido no se puede sostener la tesis que se viene a defender en “La Daga y la Dinamita” de que lo que caracteriza al terrorismo anarquista es su carácter indiscriminado, lo que le vincularía con el actual terrorismo Yihadista, porque, entre otras cosas, el ya anteriormente mencionado atentado contra Napoleón I fue indiscriminado al dejar 52 víctimas entre muertos y heridos y encontrándose entre los fallecidos una niña de corta edad.

            “La Daga y la Dinamita” tampoco pretende ser, y de ahí su rareza, una historia del terrorismo sino que exclusivamente constituye un esfuerzo pseudo histórico y pseudo científico de vincular el anarquismo con el terrorismo del momento presente resultando una muy pobre y deficiente obra sobre las motivaciones del terrorismo y la historia de la violencia terrorista.

            En el primer capítulo de la “La Daga y la Dinamita” el lector podrá encontrar varias definiciones legales de terrorismo, cada cual más tendente a calificar de terrorista cualquier rebelión irregular contra un estado constituido a pesar de que ya los clásicos griegos definieron el terrorismo, con una certeza absoluta, como “el acto de matar a uno para ahuyentar a decenas”. Partiendo de esta definición clásica, terrorista es todo aquel acto, no necesariamente indiscriminado ni realizado fuera de la ley, que se realiza con la intención de aterrorizar, asustar o ahuyentar y, por ende, con la intención de dominar o doblegar voluntades, individuales o colectivas, por medio del miedo. Así, en “La Daga y la Dinamita” se echa de menos un capítulo dedicado al terrorismo de Estado cuya paternidad y orígenes sí se pueden atribuir, más razonada y certeramente, al Comunismo Bolchevique y, más concretamente, al Jefe de la Comisión Extraordinaria para la lucha contra el Bandidaje, el Sabotaje y la Contrarrevolución (CHEKA), Félix Dherzhinski,  que al afirmar que “Se ha de inculcar en todos los ciudadanos la sensación de que pueden ser detenidos y fusilados en cualquier momento y por cualquier motivo” sentó las bases intelectuales del terrorismo de estado, el cual constituye la más perfecta forma de terrorismo.

            En definitiva, “La Daga y la Dinamita” de Juan Avilés Farré resulta un libro decepcionante que solo aporta a la historiografía del anarquismo y del terrorismo algunas curiosidades menores que si bien pueden justificar su lectura en ningún caso justifican su compra.

jueves, 19 de abril de 2012

SIETE DÍAS DE ABRIL

El epigrafe bajo el cual se publica este artículo se inspira en el título de una muy famosa película de Juan Antonio Bardem (“Siete días de Enero”) aunque también podría haberle puesto por nombre "Spanish Horror Week" ("Horrible Semana Española) inspirándome en una serie que en la actualidad se emite en el canal “Cuatro Televisión” y que se llama “American Horror House”.

Los siete días de este mes de Abril de 2012 que van del 14 al 21 son históricos y marcaran un antes y un después porque en poco menos de una semana se ha dado un golpe mortal al estado del bienestar en España, se ha iniciado el desmantelamiento de un sistema de sanidad publica lenta y trabajosamente construido durante años y se ha caído definitivamente la máscara del Regimen nacido de la llamada "Transición" revelándose el Estado Constitucional de 1978 como lo que es: una idea falsa.

Los siete días que “conmovieron España” comienzan y terminan, de momento, con noticias objetivas relativas a Su Excelencia el Jefe del Estado a Título de Rey.

En primer lugar, el día 14 de Abril salta la noticia de que Su Excelencia el Jefe del Estado a Título de Rey ha sido ingresado de urgencia a causa de la rotura de una cadera producida por una caída durante una caceria en el África Subsahariana, concretamente en Botswana. Este hecho en principio poco trascendente en una persona particular, alcanza notoria y política trascendencia al encontrarse atravesando España una grave crisis económica, tener cinco millones (y ascendiendo) de parados y al establecerse constitucional y legalmente que el Gobierno ha de saber en todo momento donde se encuentra el Jefe del Estado cosa ésta que al parecer no se sabía ateniendonos a lo manifestado por el Vicepresidente de Organización del Partido Popular, Carlos Floriano, quien dijo textualmente que “el gobierno se enteró del viaje del Rey a Botswana cuando sufrió la caída que le produjo la rotura de la cadera derecha, y no antes".

El hecho de que el Jefe del Estado a Título de Rey, que pocos meses antes había manifestado su protocolaria preocupación por el paro juvenil afirmando que habia que “arrimar el hombro” para hacer frente a la crisis económica; se hubiera ido de cacería a varios miles de kilómetros de distancia con el gasto que todo ello conlleva en seguridad, transporte, alojamiento y demás demuestra como poco su total falta de sensibilidad con los españoles que en estos mismos momentos están sufriendo apuros económicos porque se ha ejecutado una muy mala política sin que nadie, por encima de los diferentes Jefes de Gobierno, haya asumido responsabilidades ejerciendo funciones “arbitrales”.

El día siguiente, 15 de Abril, España se despierta con la noticia de que el Gobierno Argentino ha decidido expropiar y nacionalizar la empresa “Yacimientos Petrolíferos Federales” (YPF) perteneciente a la empresa española REPSOL, ante el estupor del gobierno español que veía como caía la cotización en bolsa de la multinacional española arrastrando al índice IBEX 35 y disparando las especulaciones sobre las posibilidades económicas de España así como la prima de riesgo de nuestro país.

Frente a esta nacionalización, el gobierno presidido por el señor (por llamarlo de alguna manera) Rajoy despliega al viento la bandera, habla de agresión a España ignorando que REPSOL es una empresa privada con accionariado multinacional y, sin flota ni fuerza aérea alguna, afectado de una rabieta de niño caprichoso amenaza con graves medidas contra la República Argentina obviando el hecho de que, en política, toda acción genera una reacción y que cualquier medida que se adopte contra Argentina por parte de España puede ser contestada por esta con medidas contra los españoles allí residentes o contra las sucursales argentinas de empresas españolas. En definitiva, ignorando que en un conflicto diplomático-económico con Argentina, España tiene más que perder que Argentina.

Posteriormente el día 18 de Abril surge la noticia de que el gobierno va a acordar imponer el copago farmacéutico, extendiendo a toda España, la iniciativa de la Generalitat de Catalunya, lo que va a suponer que los jubilados, el colectivo que más necesidad tiene de medicinas por ser muchos de ellos enfermos crónicos y que hasta ahora disfrutaba de las mismas gratuitamente, va a tener que pagar, en función de la renta, entre un diez y un veinte por ciento del coste de los medicamentos. Esta medida que no fue propuesta por partido alguno durante la campaña electoral pasada y que ahora se va a aplicar significa la quiebra total del sistema de representación indirecta por medio de partidos que se presentan a unas elecciones porque a partir de ahora cualquier partido político o candidato puede llegar al poder diciendo defender la libertad y terminar imponiendo una dictadura (más o menos como hizo Hitler).

Por esas mismas fechas, salta a la prensa la intención del Gobierno del Partido Popular de reformar el Código Penal para incrementar las penas para todos aquellos que tomen parte en protestas ciudadanas llegando incluso a tipificar como delito de atentado el simple hecho de sentarse ante un policia en señal de protesta. Igualmente se estudia establecer, exclusivamente para casos de terrorismo, la pena de “Prisión Perpetua Revisable”; lo cual no deja de ser extremadamente curioso en la presente situación donde la banda terrorista por excelencia en nuestro país, ETA, anunció, hace seis meses y tras cincuenta años de actividad delictiva, que deja definitivamente las armas y por tanto, a partir de ahora, lo actos terroristas serán excepcionales, escasos o inexistentes y, aunque siempre execrables, podrán ser condenados conforme a las penas vigentes en el actual Código Penal, salvo que el gobierno prevea tipificar como acto terrorista la reclamación de pan por parte de madres con niños en brazos.

Hasta aquí, una somera relación comentada de esta última semana en la que se consolida la política liquidadora del estado de bienestar en España ya que, en menos de un año y con dos huelgas generales de por medio, la situación social ha cambiado en lo siguiente:

HACE UN AÑO:

La jubilación estaba establecida a los 65 años (Ahora, la jubilación es a los 67 años)

Se requeria 15 años de cotización para cobrar una pensión (Ahora, se requiere un mínimo de20 años de Cotización)

Se indemnizaba al trabajador con 45 días por año trabajado en caso de despido declarado improcedente (Ahora indemnización para estos mismos casos se fija en 35 días por año)

Habia medicamentos gratis pensionistas (Ahora se va a requerir a los jubilados el pago de un 10 ó 20 por ciento del precio de los mismos)

Las retenciones de IRPF practicada sobre la renta del capital eran del 18 por ciento (Ahora, esas mismas retenciones se han incrementado al 21 por ciento)

Finalmente, esta nueva Semana Trágica Española han terminado con un simple "Lo siento mucho; me he equivocado y no volverá a ocurrir", pronunciado por Su Excelencia el Jefe del Estado a Título de Rey y que no aclara que es lo que siente, si siente no haber visitado a su nieto, convaleciente de otro accidente; si siente lo de su yerno, imputado en un proceso penal; si siente el haberse caído, si siente el haberse ido de caza o si siente los graves recortes que están sufriendo los españoles. No obstante, el verdadero grado de constricción de Su Excelencia se verá en las próximas semanas cuando figure o no su firma en el Decreto que impone el copago farmacéutico a los españoles, siendo, el hipotético hecho de que se negase a firmarlo unas verdaderas disculpas que, sinceramente, sería muy difícil el no aceptar.

jueves, 15 de marzo de 2012

AÑORANZA DE LA HIGUERA

Cuando me dicen que estoy en la higuera, no puedo menos de pensar ojala!. La mención del nombre de ese árbol me evoca aquella que había en una esquina del gallinero de mis abuelos en el pueblo. Mi memoria tiene grabada su aroma inconfundible y los recuerdos de cuando, de adolescente y joven, subía a sus ramas para desayunar los riquísimos higos, dejando los que no llegaba por la altura para que los disfrutaran los pájaros. Claro que, como es un pueblo de la sierra riojana, sólo maduraban en los veranos calurosos y ya a finales de septiembre.


Pero, si te dicen que estás en la higuera, te acusan de vivir en la inopia y de no darte cuenta de las cosas. Seguro que, como a todos, muchas me pasan desapercibidas. Eso que intento estar bien informado. Cosa difícil hoy día por dos motivos: el primero, la cantidad de noticias que nos llegan cada día en tal número que desbordan nuestra capacidad de información y el segundo, la selección sesgada que de las mismas nos hacen los medios de información, cada vez más concentradas en menos manos. Muchas veces mezclan confusa e insidiosamente noticias y opinión, para que el pensamiento único no tenga rivales en su imposición. Esta censura encubierta se ve desbordada en los últimos tiempos, gracias a Internet y las redes sociales, aunque también hay que ejercer sobre ellas el necesario discernimiento.


Con los años, he aprendido a dar mucha más importancia a las personas que a las ideas o creencias que puedan tener. Así, en la ciudad pequeña en que vivo, conozco a bastante gente que milita en diversos partidos políticos. Y no puedo evitarlo, me suelen caer mejor los militantes de base que los dirigentes. En estos, con honrosísimas excepciones, abundan los trepas, gentes en las que la lucha por el poder pesa mucho más que las ideas. Hacia fuera y hacia dentro, porque las zancadillas internas se prodigan abundantemente. Lo peor con nuestro sistema político de bipartidismo imperfecto, con algunos partidos bisagra que venden cara su apoyo al vencedor, es que se han convertido en agencias de colocación para los amiguetes, a quienes se premia por encima de su posible competencia, por su habilidad para la adulación y el asentamiento. Opino sinceramente que en España, más que funcionarios públicos lo que sobran son enchufados políticos. La tijera de la austeridad debería recaer primeramente sobre sus prebendas.


Otro mal que se compartimos con democracias con más años de antigüedad, es la facilidad con que dirigentes de grandes empresas o grupos financieros llegan a ocupar cargos en el gobierno. O, al revés, políticos que al cesar en su cargo, pasan a ser dirigentes de esos grupos económicos. (Fenómeno común tanto en partidos conservadores como en los ex-socialdemócratas). Por mucho que nos esforcemos en no pensar, las sospechas de que esos grupos se vean favorecidos por decisiones gubernamentales son abundantes y, desgraciadamente, ciertas en abundantísimos casos.


Resulta curiosa la interpretación que se ha dado al fenómeno del 15-M. Para gente de derechas, inspirada seguramente por consignas del grupo mediático Intereconomía era una maniobra del maquiavélico Pérez Rubalcaba. Desde fuentes sociatas, se trataba de una maniobra conservadora para debilitar al PSOE. Resultados electorales: PP conserva a sus votantes. Los ex-socialdemócratas pierden cuatro millones de votos. Si era cierta, la primera tesis, fue aprendiz de brujo, cuyo experimento se le volvió en contra. Opino que examinar la realidad con anteojeras partidistas, produce estas distorsiones. Máxime una realidad, compleja, multiforme y bisoña de gentes cabreadas por la deriva económica que empezaban un camino nuevo, desde la base social, ocupando espacios públicos y con alergia al partidismo político. Una de sus consignas más coreadas, NO NOS REPRESENTAN, íba dirigida principalmente al tinglado político representativo. Formaba parte de un movimiento global, no encerrado en fronteras, inspirado en la primavera árabe, y extendido a través de ese fenómeno nuevo que son las redes sociales.


Algo parecido pasa con lo de la Memoria Histórica. La mezquina ley del gobierno Zapatero apareció como una revancha de los vencidos contra el franquismo. La verdad es mucho más profunda. Sobre el olvido no puede construir paz alguna. En España tuvimos una horrorosa guerra civil, en que aparte de los muertos en el frente, hubo miles asesinados en la retaguardia de ambos lados Y la violencia siguió ejerciéndose por el bando vencedor en los duros años de la posguerra. La transición hacia la democracia se hizo con una injusta ley de amnistía, lógica para delitos políticos, pero no para los de sangre. Dirigentes destacados de la izquierda la defendieron enérgicamente pues algunos podían ser procesados. Después de los horrores nazis, sabemos que los crímenes contra la humanidad no pueden prescribir y que las leyes de punto final son radicalmente injustas. Por eso, la Memoria y la no impunidad deben exigirse. Sabiendo que la memoria no es única, sino plural. Y ha de hacerse desde la reparación a las víctimas. La regla rige también para el terrorismo etarra. Me honro con la amistad de Maite Pagazaurtundúa, presidenta de una Fundación de Víctimas del Terrorismo. Un familiar próximo suyo murió asesinado por los "nacionales" en la guerra incivil y su hermano Joseba por ETA. Las víctimas necesitan memoria, respeto y justicia. Sólo, a partir de ellas, puede construirse una paz verdadera que nos exigirá años de esfuerzos de restaurar y restañar justicieramente los traumas causados.


Por eso, me vuelvo a mi higuera. A saborear en el recuerdo su aroma, pero sin dejar de otear la realidad que me circunda. Con los dos ojos bien abiertos y sin miedo a lo políticamente incorrecto, de ayer, de hoy o de mañana. No poseo la verdad, pero no renuncio a seguir yendo en su búsqueda. Sé que no estoy sólo en ese caminar. Y no faltarán los fanáticos, de uno u otro bando, que ataquen a quienes se atrevan a pensar por su cuenta, a correr el riesgo de equivocarse y a enmendar el posible error cuando lo adviertan.


Pedro Zabala


jueves, 15 de diciembre de 2011

LA HISTORIA OCULTA DEL CANAL DE ISABEL II

Hoy, cuando se ha reconocido por parte de la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, doña Esperanza Aguirre, que el Canal de Isabel II, empresa pública encargada de suministrar agua potable a los madrileños, va a ser privatizada con la excusa de “hacer partícipes a los ciudadanos de Madrid de la propiedad de su agua”, se impone desvelar, haciendo un ejercicio de una memoria histórica que existe a pesar de no recibir subvenciones ni tener reconocimiento expreso en ninguna ley, que se va a hacer negocio con dos líquidos: el agua y la sangre.


El canal de Isabel II se crea mediante el Real Decreto de 18 de Junio de 1851 refrendado por el entonces Presidente del Consejo de Ministros, don Juan Bravo Murillo, que disponía la realización de las obras para la construcción de un embalse de captación en el tramo superior del río Lozoya y un canal por el que pudieran circular las aguas en él embalsadas hasta la ciudad de Madrid. La primera piedra de las obras de la presa que pasaría a llamarse del “Pontón de la Oliva” fue colocada el 11 de Agosto de 1851 por el consorte de la mandataria, don Francisco de Asís de Borbón, prolongándose las mismas durante siete años hasta que por fin se inauguró y entró en servicio tan importante infraestructura el 24 de Junio de 1858.


Lo que se ignora por la mayoría de los españoles en general y de los madrileños en particular es que durante los siete años que duraron las obras de la presa del “Pontón de la Oliva” se utilizaron como mano de obra algo más de mil quinientos presos políticos procedentes todos ellos de la represión sufrida por los carlistas tras su derrota en la llamada Guerra de los Matiners (Septiembre 1846 - Mayo 1849) a pesar de que ninguno de ellos había combatido en ella y que solo se trataba de personas detenidas por su conocida y pública adhesión a la Dinastía Legítima que en aquella época estaba representaba por el Rey don Carlos VI.


Para alojar al contingente de presos, que permanecía constantemente custodiado por un nutrido número de miembros de la entonces recientemente creada Guardia Civil, se construyó una gran caserna cerca de las obras dividiéndose a los presidarios en cuatro categorías según las especialidades que iban a desarrollar: taller de herrería, para trabajos relacionados con las herramientas y accesorios de hierro; taller de carpintería, para los utensilios fabricados con madera; taller de espartería y cestería, para la elaboración de espuertas, cuerdas, cestos de mimbre, aguaderas…; taller de guarnicionería y albardería, para la realización y reparación de arreos y atalajes para el material de transporte.


Aunque el gobierno siempre pretendió justificar el empleo de mano de obra esclava en las obras del “Pontón de la Oliva” con la excusa de la “redención de penas por el trabajo”, lo cierto es que el régimen laboral de los presos era extremadamente duro, mucho más duro que el soportado en cualquier otra obra por los trabajadores libres, y aunque no existen datos precisos es de considerar, dado lo poco avanzado de las técnicas constructivas de aquella época, que se produjeran numerosos accidentes laborales con resultados fatales entre el contingente de cautivos.


También se ignora si hubo intentos de fuga entre los presos políticos o si, de haberlos, fueron estos coronados por el éxito o tuvieron un fin trágico, pero lo que sí ha trascendido por tradición oral es la anécdota que, en 1856, aconteció al entonces Director General de la Guardia Civil, Francisco Javier Girón y Ezpeleta, Duque de Ahumada, con uno de los trabajadores cautivos.


Parece ser que el señor Duque de Ahumada estaba inspeccionando a las fuerzas de la Guardia Civil destinadas a la vigilancia de los presos cuando entre estos reconoció a un jefe carlista no acogido al infame Convenio de Vergara de 1839 y al que ya había pretendido incorporar, con reconocimiento de empleo y rango, a la Guardia Civil cuando la creación de ésta en 1844. Al verlo pobremente vestido y haciendo el trabajo propio de un peón caminero, el Duque de Ahumada, se dirigió a él preguntándole con gran asombro:


- “¿Pero qué haces aquí trabajando en esto cuando tú eres de los míos, un oficial del ejército igual que yo?”


A lo que el interpelado, dejando la zapa que estaba utilizando y volviéndose a su interlocutor con justo desprecio se limitó a responderle:


- “Yo, de los míos lo soy todo. De los tuyos, no soy nada”, tras lo cual volvió a coger la zapa y continuo con su trabajo.


La presa del “Pontón de la Oliva” se encuentra localizada en la Sierra de Ayllón muy cerca del pintoresco pueblo de Patones y aunque esta ya en desuso, sigue en pie formando parte del patrimonio histórico de la Sierra Norte de Madrid pudiéndose ver todavía las ruinas de la caserna donde vivían los presos carlistas que hicieron posible su construcción y constituyendo, en la serranía madrileña, el primer testigo mudo de una represión política poco conocida.


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