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lunes, 12 de enero de 2009

¿QUÉ PASA EN GAZA?

Desde hace casi tres semanas y bajo la justificación de una acción antiterrorista, el ejército israelí ha movilizado todo su potencial bélico contra la pequeña franja de Gaza, al Sur de Israel, desde donde el grupo radical islámico Hamas, viene lanzando periódicamente cohetes caseros Kasam sobre territorio israelí y provocando algunas víctimas.

La acción israelí ha generado un importante y justo rechazo entre los ciudadanos de muchos países, entre ellos España, pero lo que no se quiere entender ni se ha analizado es que la acción militar del ejército de Israel, responde a un criterio comúnmente aceptado en el mundo occidental desde el 11 de Septiembre del 2001 y que, si bien estuvo legalmente autorizado hasta 1945, fue expresamente prohibido en el Protocolo I Adicional a la Convención de Ginebra, el 8 de Junio de 1977.

En realidad lo que está ocurriendo actualmente en Gaza, con el rechazo de los pueblos de Occidente, es lo mismo que ocurrió en el 2001 en Afganistán con el apoyo de los mismos: UN ACTO DE REPRESALIA.

Sin querer entrar a discutir sobre las consecuencias y eficacias de los actos de represalia, hay que decir que una represalia no tiene por finalidad terminar con un objetivo, sino castigar indiscriminadamente a una población por actos delictivos o terroristas cometidos por una minoría. La filosofía a la que responden los actos de REPRESALIA se ha demostrado históricamente errática y contraproducente y consiste en la falsa creencia de que al castigar a una colectividad por actos cometidos por una minoría, esa colectividad rechazará a esa minoría al mismo tiempo que esa minoría se lo pensará dos veces antes de actuar contra una potencia capaz de desarrollar represalias por temor a éstas.

Las REPRESALIAS realmente no pretenden obtener un éxito ante un enemigo terrorista sino que más bien son sangrientas acciones realizadas para consumo interno, es decir, para generar entre la población propia una sensación de seguridad cierta y hacer que entre dicha población aumente la confianza en el propio gobierno. En este sentido la represalia responde al principio, muy poco racional, de que “más vale hacer algo que sea espectacular que no hacer nada”.

En esta represalia cruel, vulneradora del derecho internacional y por tanto criminal, que viene sufriendo el pueblo palestino en Gaza, la población civil, que es la mayoría de los habitantes de la franja; sufre los ataques indiscriminados del ejército israelí porque a tenor de lo dispuesto en el artículo 51.5.b del I Protocolo Adicional a la Convención de Ginebra se considerarán ataques indiscriminados un ataque del cual pueda esperarse que cause pérdidas fortuitas de vidas civiles, heridas a civiles, daños a objetos civiles, o una combinación de ellas, que puedan ser excesivas en relación a la ventaja militar concreta y directa que se espera” a lo que hay que unir el entorpecimiento por parte de las fuerzas militares y demás instituciones israelíes a la llegada de ayuda humanitaria a toda la población de Gaza.

Así pues, la Comunidad Internacional no puede seguir siendo incongruente con su propia legalidad y sus propios principios actuando con la doble moral de siempre y, sin más demora, debe exigir a Israel; bajo las presiones diplomáticas oportunas y la imposición de las correspondientes sanciones si las mismas llegaran a ser necesarias, todo lo necesario e imprescindible para proteger a la población civil inocente y que se concreta en lo siguiente:

1º. Poner fin a los ataques contra civiles o edificios civiles en la Franja de Gaza o aquellos que son desproporcionados e ilegales.

2º. Permitir el acceso sin trabas de ayuda humanitaria en la zona.

3º. Garantizar que los miles de heridos puedan acceder a la asistencia sanitaria que necesitan,

4º. Dejar salir de la Franja a la población Palestina que quiera escapar del conflicto.

viernes, 9 de enero de 2009

“IMPERO” de GORE VIDAL

Que Estados Unidos de América es un imperio es un hecho que ya nadie discute, pero ¿En qué momento se convirtió en tal imperio? Esta es la pregunta a la que da exitosa respuesta la novela histórica escrita en 1984 por Gore Vidal (nacido en West Point, New York, el 3 de Octubre de 1925) titulada “Imperio” y publicada en España por la editorial Edhasa.

Si para unos el imperialismo norteamericano comenzó con la llamada “Conquista del Oeste” y para otros con la intervención en la II Guerra Mundial, la tesis mantenida por Gore Vidal en su novela “Imperio” es que comenzó en 1898 con la victoria sobre España en la Guerra Hispano-Norteamericana.

“Impero” es una novela histórica, magníficamente escrita y ambientada que refleja fielmente a los Estados Unidos y a la sociedad norteamericana de finales del Siglo XIX y principios del XX a través de diversos personajes históricos como William Randolph Hearst, J. P. Morgan o el presidente Theodore Roosvelt. La novela comienza con el gran impacto político y el patrioterismo que despertó entre los norteamericanos la rápida y aplastante victoria sobre España en la que se denomina “la guerrita maravillosa” de 1898 con la incorporación de territorios como Filipinas, Puerto Rico, Guam y la propia isla de Cuba así como el desarrollo, casi compulsivo, en la política norteamericana de un afán expansionista que, de forma inmediata, le lleva a anexionarse el archipiélago de Hawai, a bombardear, junto con la flota Alemana, la ciudad de Apia en la Isla de Samoa, a intervenir en Centro América apoyando la independencia de Panamá para favorecer la construcción del canal y a intervenir en el Lejano Oriente pensándose primero en declarar la guerra a Rusia con motivo del pogromo de Kishinev en 1903 y finalmente apoyando el expansionismo japonés que originó la guerra Ruso-Japonesa de 1904 a 1905 e intermediando tan activa y favorablemente a los intereses japoneses en la finalización de dicha guerra que le valieron al Presidente Norteamericano, Theodore Roosvelt, el Premio Nobel de la Paz de 1906.

“Imperio” pone de manifiesto la “Doble Moral” siempre presente en la política norteamericana a través del puritanismo de los personajes masculinos secundarios, la gazmoñería en los personajes femeninos y el maquiavelismo en los personajes políticos y mercantilistas históricos descritos en la obra.

Igualmente, en la novela de Vidal se mencionan episodios que, por poco conocidos, no dejan de ser ciertos como la intención de Hearts de provocar, como en su momento hizo con España, una guerra con Francia que la llevase a perder sus posesiones en el Caribe a favor de los Estados Unidos con motivo del caso Dreyfus y el pensamiento de Theodore Roosvelt de declarar la guerra a Rusia.

No se puede negar que “Imperio” de Gore Vidal es digno heredero de la obra crítica contra el imperialismo norteamericano de Mark Twain inspirándose en muchos episodios, sobre todo en lo referente a la biografía de William Randolph Hearts, en la obra de Jack London “El Talón de Hierro” e igualmente es innegable que “Imperio” inspiró en su momento la novela histórica “1898” del español Vidal Manzanares. En cualquier caso la lectura de “Imperio” es imprescindible para aquellos que quieran informarse de lo que realmente se cuece en la política exterior norteamericana así del modo como funcionan los grupos de intereses o “lobbies” que regulan la gran democracia anglo-sajona.

viernes, 25 de julio de 2008

¿QUÉ ES UNA CRISIS ECONÓMICA?


En estos días cuando mucho se habla de crisis, pero sobre todo mucho se sienten sus efectos por las dificultades económicas con las que la inmensa mayoría de los ciudadanos afrontan sus compromisos pecuniarios y sus necesidades vitales, es imprescindible explicar que toda crisis económica responde a las exigencias de los mercados no siendo nada más que un fuerte reajuste de las economías que atiende, como el propio sistema capitalista, a criterios darwinistas de selección y oportunidad.

Creo que fue el economista británico John Maynard Keynes quien en contestación a la pregunta ¿Qué es economía? Dio la respuesta de “¿Sabe usted eso de los seis años de vacas gordas y los seis años de vacas flacas?... pues bien, eso es la economía” dando explicación con esa sola y escueta frase a su teoría de los ciclos económicos en la economía de libre mercado. Pues bien, Keynes tenía toda la razón.

Lo que el común de la gente llama crisis económica y como tal la percibe por sus particulares dificultades para llegar a fin de mes, no es más que un reajuste de la economía que tiende a expulsar del mercado a los que en el ciclo de bonanza no han sido lo suficientemente previsores y no han sabido replegarse a tiempo queriendo abarcar demasiado y que, llegado el momento de reajuste, se ven sin posibilidad de seguir avanzando ni poder retroceder quedando completamente endeudados y obligados a cerrar sus empresas o cesar en sus actividades, provocando el incremento del paro, el aumento del déficit público al aumentar el gasto del estado en prestaciones por desempleo, etc… y arrastrando a otros individuos y empresas en su caída al igual que caen las fichas de un dominó chino.

Durante estos reajustes del sistema, denominados “crisis económicas”, muchas empresas cerrarán para no volver a realizar actividad alguna, lo cual no quiere decir que sus respectivos propietarios o accionistas queden desamparados pues sin duda, habrán tenido la previsión de incrementar sus patrimonios particulares durante el tiempo de alza de la economía y aunque sus empresas terminen quebradas o en suspensión de pagos no ocurrirá lo mismo con sus economías particulares.

Asimismo, son en los momentos más duros de la “crisis”, cuando se empieza a preparar el siguiente ciclo alcista de la economía y si bien hay empresas que quiebran, otras se crean con la finalidad de especular a la baja con los escombros de los negocios que cierran, surgiendo la nueva generación de empresarios de moda que rentabilizarán el futuro ciclo expansivo, siendo la cuestión fundamental en el momento presente entre esos empresarios “si estarán comprando demasiado caro”.

Realmente estos reajustes de la economía suelen ser fatales y más bien significan ruina económica que “crisis” para los que dependen de otros para trabajar o tener ingresos y además se encuentran endeudados a medio o largo plazo. Así, por ejemplo para las pequeñas y medianas empresas que vean retrasados o suspendidos el cobro de las prestaciones o servicios realizados a empresas mayores quebradas o en suspensión de pagos, este reajuste económico significará su cierre y para los trabajadores por cuenta ajena de estas empresas o de otras que también cierren y que encima se encuentren endeudados a medio o largo plazo por hipotecas o por otro tipo de préstamos con bancos significará prácticamente su ruina total.

Si al menos, los “seis años de vacas gordas” del que hablaba Keynes se utilizara por parte de los empresarios y de los gobiernos para preparar los “seis años de vacas flacas” los reajustes económicos serían mucho menos traumáticos, pero el “factor humano”, individual o colectivamente considerado, no está exento de responsabilidad en los duros momentos de las cíclicas “crisis económicas” del capitalismo porque la tendencia humana generalizada en los buenos tiempos económicos es consumir más y más a prisa, invertir lo que se tiene y lo que se pide para obtener descomunales ganancias invadiendo todos los aspectos de la vida al culto al becerro de oro, olvidando por completo que la economía y el beneficio económico esta al servicio de la humanidad y no a la inversa, la humanidad al servicio de la economía y del beneficio como parece reflejar la actual política imperante en el mundo capitalista globalizado.

Por último me gustaría hacer reflexionar sobre este punto: todas las “crisis económicas” responden en cierto modo a criterios democráticos y naturales pues afectan a todos lo mismo que una gran tormenta en el océano afecta a todos los buques que en él navegan, pero no afecta por igual a un acorazado que a un pequeño balandro.

martes, 1 de julio de 2008

“LOS BUDDENBROOK” de Thomas Mann


Cuando en el año 1929 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura al escritor alemán Thomas Mann (1875 – 1955) en reconocimiento a la inmensa popularidad que alcanzó toda su obra escrita hasta entonces, solo de forma expresa se menciono su novela “Los Buddenbrook”, escrita en 1901, cuando el autor contaba con veintiséis años de edad y aún militaba en el nacionalismo alemán nacido de la victoria sobre Francia de 1870 y que para el autor tendría su máxima expresión en su novela “Príncipe Imperial”.

“Los Buddenbrook” es una novela costumbrista que narra el transcurso de una familia de comerciantes hacia su decadencia y prácticamente desaparición en una pequeña ciudad alemana a lo largo de una serie de años que van desde 1830 a 1880 aproximadamente. En la mencionada novela, Thomas Mann, desarrolla todas las influencias recibidas de diversos autores pero principalmente de Nietzche, Schopenhauer y sobre todo Edgar Allan Poe, una de cuyas principales obras, “La Caída de la Casa Usher” influye notablemente en la historia de “Los Buddenbrook” reproduciendo prácticamente el argumento.

Por su parte la influencia de Schopenhauer queda patente en el pesimismo que manifiestan diversos protagonistas de la novela, especialmente el senador Buddenbrook, quien duda, en la última etapa de su vida, no solo de su propia obra sino sobre todo del futuro que espera a la firma comercial con su hijo Hanno Buddenbrook.

“Los Buddenbrook” constituyen realmente un análisis subliminal sobre la decadencia histórica en general sosteniéndose una explicación biológica a la misma que queda reflejada en como, desde el abuelo Johann Buddenbrook, cada sucesor primogénito es portador de algún defecto moral (debilidad, ambición desmesurada…) que hace ir perdiendo progresivamente fondos a la firma comercial que terminará en tres generaciones con toda la fortuna.

Los personajes femeninos de “Los Buddenbrook” presentan a la vez una gran superficialidad intelectual a la vez que una notoria influencia sobre los personajes masculinos que empiezan a manifestarse tras la muerte del abuelo Buddenbrook cuando la consulesa insiste a su marido para empezar una vida más cómoda contratando a un mayordomo para la casa y culmina con la influencia que Antoine Buddenbrook, solamente preocupada por las apariencias de grandeza, mantiene durante toda la obra sobre su hermano el senador Buddenbrook. Todo ello es sin duda resultado de la influencia de cierta misoginia que Thomas Mann recibió de Frederich Nietzche y de Schopenhauer.

Por ultimo es de destacar que a pesar de que la novela “Los Bruddenbrook” se desarrolla en Alemania en un lapso de tiempo aproximado de cincuenta años, entre 1830 y 1880, cargado de notorios acontecimientos para la Unificación Alemana apenas son éstos mencionados limitándose exclusivamente el autor a pasar de puntillas por hechos de extrema importancia como el Zollwerein o Unión Aduanera alemana, la Guerra de los Ducados contra Dinamarca, la victoria de Sadowa en la guerra contra Austria y sobre todo la Guerra Franco-Prusiana, por lo que esta obra de Thomas Mann no tiene más pretensión que ser una novela psicológica y costumbrista donde lo importante son los personajes y la intrahistoria de los mismos, no el entorno social ni la época en la que se encuentran inmersos.

martes, 8 de abril de 2008

LA SITUACIÓN CHINA Y LA HIPOCRESÍA LIBERAL


Hace unos años, cuando el Comité Olímpico Internacional concedía la organización de las Olimpiadas del año 2008 a la ciudad de Pekín, los ciudadanos del mundo occidental recibían la noticia con la mayor indiferencia y pasividad al tiempo que sus gobiernos aplaudían la decisión ante la oportunidad de negocio.

Nadie se acordaba ya, porque la falta de memoria o la existencia de una memoria selectiva es carácter propio de las masas contemporáneas, de la matanza de la Plaza de Tianammen en 1989 y solo se hablaba en los medios de comunicación occidentales del aperturismo chino y de su gran despegue económico.

En la actualidad, cuando se aproxima la inauguración de las Olimpiadas, el próximo día 8 de Agosto del 2008, nadie ha podido evitar que saltase a los medios de comunicación la situación de represión que se vive en el Tibet; represión que si hace pocos días se veía en todos los televisores del mundo, no es nueva ni reciente sino que se prolonga en el tiempo desde la invasión militar del extenso y montañoso país por parte de la República Popular China en 1950.

Hace tan solo unas pocas semanas, de la ocupación del Tibet solo hablaban algunos “excéntricos de Hollywood” como el actor Richard Gere, pero han bastado unas pocas imágenes para que surgieran numerosas protestas pro-Tibet, resultando escandalosamente curioso que tan solo se hable de la represión china en el Tibet y se ignore la situación general que padece la población del gigante asiático.

La represión etnocida ejercida por la República Popular China y que tiene por objeto el cambio de mayorías étnicas en determinados territorios, ni es nueva ni se limita al Tibet sino que se extiende a otras provincias, como Sinkiang que, siendo de mayoría musulmana se está viendo “repoblada” con ciudadanos procedentes de China central prohibiéndose tajantemente el uso del idioma propio.

Por otro lado, la existencia de esta represión etnocida, no debería hacer olvidar la grave situación de falta de libertad y de todo tipo de garantías en el que mal vive la inmensa mayoría del pueblo chino, que sufre la existencia de más de veinte millones de presos políticos utilizados como mano de obra esclava y la aplicación generalizada de la pena de muerte además de poder ser objeto de cualquier traslado geográfico forzoso.

Igualmente se ha de mencionar y recordar el carácter expansionista de la República Popular China que mantiene reivindicaciones territoriales sobre gran parte de Asia Central pudiendo, por ejemplo, en cualquier momento reducir a Mongolia Exterior a la misma situación que padece el Tibet.

No obstante, no hay que echar todas las culpas de la situación china a los actuales dirigentes chinos ni a su régimen de mandarines comunistas, pues la responsabilidad mayoritaria de lo que está sucediendo en China desde siempre y especialmente desde 1989 recae sobre el liberalismo occidental que, carente de toda base ética y moral, sobrepone hipócritamente el interés puramente económico a sus más que supuestos, inexistentes, principios de libertad poniendo de manifiesto que la libertad es una cosa y el liberalismo, otra. Lo único verdaderamente importante para los dirigentes liberales de occidente es la economía y el beneficio económico viendo en China tan solo un mercado de dos mil millones de consumidores mostrando un total desinterés ante los demás aspectos de la realidad china por el que tendrán que pagar un alto precio en un futuro no muy lejano.

Así pues, llegará la fecha del 8 de Agosto del 2008, habrá una espectacular ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos en Pekín que servirá de escaparate propagandístico mundial para el régimen chino al igual que los Juegos de Berlín de 1936 fueron el primer éxito internacional de la propaganda goebbeliana, las protestas ciudadanas por la causa tibetana remitirán hasta desaparecer de las calles y de los medios de comunicación para verse reducidas a los “excéntricos” salones de siempre y el liberal-capitalismo imperante en Occidente, que ya perdono la masacre de Tianammen, hará innumerables negocios, obtendrá incalculables beneficios y volverá a mirar a otro lado en todo cuanto se refiere a derechos y libertades colectivas e individuales en China, pero que los pueblos e individuos que en occidente sufren y padecen el invisible “talón de acero” del liberalismo tengan en cuenta que “quien pierde la honra por el negocio, termina perdiendo negocio y honra”.

lunes, 31 de marzo de 2008

“LOS MISERABLES” de VÍCTOR HUGO O LA NOVELA COMPLETA


Cuando en 1862 Víctor Hugo escribió “Los Miserables”, no pudo ser consciente de que posiblemente estaba escribiendo, no una de sus obras más emblemáticas, pues “Nuestra Señora de París” también lo fue para su autor, sino la que posiblemente sea la mejor novela de la literatura contemporánea.

“Los Miserables” adquiere su condición de mejor novela de la literatura contemporánea tanto por su argumento como por su estructura narrativa.

En cuanto al argumento de la novela pretende ser una epopeya popular que extrae de las clases populares la mayor parte de sus protagonistas principales (los cuales resultan ser en numerosos casos de noble y heroica condición) siendo el mensaje subliminal y principal de la obra la idea de que hay individuos que se ensalzan desde su más baja condición mientras que otros, por la maldad intrínseca a su personalidad, serán siempre unos miserables morales. En este sentido, “Los Miserables” es una novela que, aunque escrita en un momento en el que el anticlericalismo y el laicismo militante hacían furor en el mundo literario y político, esta totalmente impregnada de un mensaje social y moral cristiano (no en balde el protagonista Jean Valjean, es redimido al principio de la historia por un obispo) que la hacen una obra literaria atemporal cuya lectura no desmerece por el tiempo transcurrido desde su publicación.

No obstante, es en su estructura narrativa donde “Los Miserables” alcanza una cota de perfección difícilmente lograda por otras obras posteriores. Así en primer lugar, nos encontramos en la extensa obra de Víctor Hugo con historias de multitud de personajes, en principio independientes las unas de las otras, que terminan confluyendo en la historia principal donde finalmente todos los personajes están históricamente relacionados y guardan conexión. Así, por ejemplo; Thenardier guarda relación con Mario Pontmercy por haber sido el primero un saqueador de heridos en Waterloo donde intentando robar un reloj al padre del primero, éste cree que le está salvando la vida y le queda eternamente agradecido haciendo también deudor de gratitud a su hijo. Igualmente ocurre con el personaje del pilluelo parisino de Gavroche quien, teniendo aparentemente una historia sin relación alguna con ningún otro personaje, resulta ser hijo de Thenardier. En gran medida esta estructura donde los personajes siempre guardan íntima relación aunque en un principio no sea aparentemente así hace que el lector de “Los Miserables” mantenga siempre el interés y no deje de asombrarse de lo que va descubriendo según va recorriendo las páginas.

Por otra parte, “Los Miserables” es una novela completa porque en ella se aparecen felizmente reunidos infinidad de estilos prosaicos, siendo a la vez un folletín amoroso y de aventuras, una novela social y una novela histórica, siendo la descripción de la batalla de Waterloo que contiene de una belleza y perfección tal que el mismísimo ex Ministro de Asuntos Exteriores francés Villepin no pudo prescindir de tal descripción para escribir su reciente historia de “Los Cien Días”. Además de contener todos los estilos novelísticos anteriormente mencionados, existen en “Los Miserables”, varias digresiones técnicas que, manteniendo el hilo de la narración, constituyen auténticos ensayos de diversas materias como es el dedicado al “Caló”, que se convierte en un discurso lingüístico sobre el argot de las gentes del hampa propio de un académico de la lengua.

Todo esto hace de “Los Miserables” no solo la mejor novela de la literatura contemporánea a cuya calidad muchas se le han acercado pero ninguna la ha igualado (y mucho menos superado), sino también una novela completa o novela de novelas que vale la pena leer y releer aunque solo sea por puro deleite.

miércoles, 12 de marzo de 2008

MEMORIAS del GENERAL BARON DE MARBOT


Aprovechando el bicentenario del inicio de la guerra de la independencia y entre las numerosas obras que se han publicado, muchas de ellas puro ejemplo de oportunismo editorial y, francamente, prescindibles; la editorial Castalia ha tenido el buen juicio de publicar la parte de las “Memorias” del General Barón de Marbot correspondiente a las campañas napoleónicas en la Península Ibérica.
Sin entrar a valorar si lo correcto hubiera sido publicar las “Memorias” completas y no únicamente la parte de las mismas correspondiente a la guerra de la independencia, lo cierto es que la publicación de las “Memorias” del General Barón de Marbot resulta fundamental para incrementar el conocimiento histórico de la gesta emprendida por aquellos españoles de 1808, de cuyo carácter y esencia se encuentran tan alejados los españoles de hoy, porque aporta la visión de un oficial francés agregado al Estado Mayor de los principales generales que hicieron la campaña de España (Lannes y Massena) y por tanto reflejan la perspectiva de los hechos vistos desde el otro lado, es decir, del francés.
Desde el punto de vista literario, las “Memorias” del General Barón de Marbot, están escritas con un estilo dinámico y, aunque contienen importantes elementos técnico-militares, resultan fáciles de leer y de comprender enganchando al lector desde la primera página hasta la última adquiriendo no pocas características de la novela de aventuras.
Por su parte desde la perspectiva histórica, las “Memorias” narran numerosas anécdotas vividas por el protagonista que vienen a desmentir la versión oficial que de aquellos acontecimientos se ofrece en la actualidad, mencionando el hecho conocido, pero que hoy parece que se pretende ocultar, de que hubo españoles colaboracionistas con el ocupante (como por ejemplo Alburquerque) así como la decisiva influencia que tuvo la religión católica en el alzamiento contra el francés que queda claramente reflejada en el hecho de que numerosas guerrillas fueran capitaneadas por sacerdotes y que el mismo autor resultase herido en el sitio de Zaragoza por una bala en la que tirador había cuidadosamente grabado una cruz.
Asimismo, y desde la misma perspectiva histórica, las “Memorias” del General Barón de Marbot, aportan una serie de informaciones desconocidas o poco conocidas por los lectores españoles, como por ejemplo que el guerrillero Mina, el joven, al principio de la contienda fuera miembro del partido afrancesado para posteriormente cambiar de bando o que la defensa de Zaragoza no fuera dirigida por el general Palafox, al caer éste enfermo al poco de iniciarse el sitio, sino por el general belga al servicio de España, Saint-Marc.
En contraste los numerosos libros que la conmemoración del bicentenario de 1808 ha originado y cuya publicación en elevado número nos debería hacer pensar en la deforestación de los bosques, las “Memorias” del General Barón de Marbot merecen realmente la pena y deben ser consideradas una obra del máximo interés para conocer la historia de las primeras décadas del Siglo XIX español equiparable a la muy erudita “Historia de la Guerra de la Independencia” de Gómez de Arteche o al “Dos de Mayo de 1808” del Conde de Toreno.

sábado, 8 de marzo de 2008

PESADILLAS LITERARIAS DESCONOCIDAS


Si la época del Renacimiento fue pródiga en ilusiones o fantasmagorías políticas que dieron lugar a las tres obras literarias por excelencia que inauguraron el género utópico que fueron “Utopía” de Tomás Moro, “La Ciudad del Sol” de Campanella y “La Nueva Atlántida” de Francis Bacon; más fructífero aún ha sido el Siglo XX en la producción de novelas que con un carácter altamente pesimista de la humanidad mostraban un futuro aterrador creando el subgénero literario de lo que se ha venido en denominar “Distopías” o “Novelas Pesadilla”.
No me cabe duda de que la inmensa mayoría de los integrantes del universo de lectores conocen, han leído o, simplemente, han oído hablar de “Un Mundo Felilz” de Aldous Huxley y de “1984” de George Orwell, más desconocen otras obras que, no por desconocidas, son de menor calidad en el mencionado subgénero de las novelas pesadillas.
Tres “novelas pesadilla”, escritas todas ellas en el Siglo XX, merecen ser mencionadas y leídas. Estas novelas son “666” de Hugo Wast, “El Señor del Mundo” de R. H. Benson y “El Talón de Hierro” de Jack London.
Mientras Huxley y Orwell muestran en sus conocidas y precitadas obras un futuro donde la humanidad vivirá sometida a dictadores políticos que todo lo ven, todo lo controlan y todo lo imponen por el terror y por la fuerza; en “666” (e igualmente en su continuación “Juana Tabor”) y en “El Señor del Mundo” Wast y Benson respectivamente muestran un mundo donde la pérdida de Fe, la ausencia de la disciplina intelectual que implica el tenerla y la erradicación del cristianismo y de su moral todo ello favorecido y fomentado, pero jamás impuesto, por los poderes públicos; lleva a la humanidad a la libre aceptación e incluso a la defensa de las más arbitrarias y totalitarias medidas, perdiendo el ser humano todo deseo de libertad en aras de la comodidad, la prosperidad material y el egoísmo individualista. En estas “novelas pesadilla” de Wast y Benson no queda la más mínima posibilidad de resistencia al ser la situación libremente aceptada por la generalidad y quedando toda posibilidad de liberación en manos del cumplimiento de los designios divinos expresados en las Sagradas Escrituras.
Por su parte, novedosa resulta la novela pesadilla de Jack London “El talón de Hierro”, pues en ella no se muestra un mundo dirigido por ideologías políticas totalitarias ni en el que la ausencia de Fe religiosa lleve a la humanidad a someterse voluntariamente a la esclavitud, sino que por el contrario el objeto de la novela es un futuro donde todo queda sacrificado a la economía y al beneficio de la clase empresarial. Constituye “El talón de Hierro” una crítica feroz al economicismo en general y al capitalismo en particular donde todo queda sacrificado en beneficio de unos pocos particulares propietarios de los medios de producción en detrimento de la inmensa mayoría de la población trabajadora, quedando la sociedad dividida en tres categorías que son “los capitalistas”, poseedores de todos los medios económicos que viven en recintos fortificados rodeados de lujos, “los esbirros”, numerosos policías, confidentes y militares que, a cambio de determinadas ventajas, defienden los intereses de los capitalistas y sus fortalezas y “el pueblo del abismo” integrado por todos los seres humanos que trabajan sin posibilidad alguna de salir de la miseria ni de obtener el más mínimo beneficio. A diferencia de las anteriormente mencionadas obras de Wast y Benson, en “El talón de Hierro” se menciona la existencia de una cierta resistencia social frente a lo existente, pero al finalizar la novela se patentiza el mayor de los pesimismos sobre la posibilidad de triunfo de la misma y de que la situación narrada pudiera cambiar.
Estas poco conocidas novelas futuristas, cuya lectura es muy recomendable, se encuentran editadas en las siguientes editoriales:
- “666” (con su continuación “Juana Tabor”) de Hugo Wast publicada en España, en el 2005 por la Biblioteca Homo Legens.
- “El Señor del Mundo” de R. H. Benson, publicada en España en el 2006 por la Biblioteca Homo Legen
- “El Talón de Hierro”, de Jack London, publicada en España en el 2005 por editorial Hiru.

miércoles, 20 de febrero de 2008

INCOHERENCIAS DEL PP Y DEL PSOE ANTE LA SITUACIÓN POLÍTICA ACTUAL




La presente legislatura, iniciada en el año 2004 es la más extraña y demencial de toda la historia del postfranquismo. Del Partido Socialista no se sabe donde quiere ir y del Partido Popular se ignora a donde quiere llegar, no obstante ambos partidos niegan hoy lo que ayer afirmaban y hoy hacen lo que ayer se negaban a hacer por todo lo cual, si bien no se puede apuntar que todo el estado se haya rendido, lo que si se debe ir ya vislumbrando es la quiebra de toda legalidad en España, la abrogación de todo su marco constitucional y la eliminación de cualquier apariencia de decencia que en un futuro muy próximo permitirá afirmar en alta voz, con justicia y con razón que “EN ESPAÑA NO HAY LEY, NI MORAL NI VERGÜENZA”. He aquí una sucinta relación de despropósitos e imposturas del Partido Popular y del Partido Socialista.

1º. El PSOE, en el año 2003 encabeza y se moviliza contra la guerra de Irak y contra la presencia española en las Azores propiciada por el Partido Popular. No obstante se ignora que fue el PSOE quien el 25 de Agosto de 1990 rompió la tradicional neutralidad española ante diversos conflictos bélicos con el envío de una fragata y dos corbetas a la primera guerra del Golfo pérsico… ¡¡Todo ello con intenciones humanitarias!!.

2º. El P.P. en el 2005 critica la actuación del gobierno socialista en materia de extranjería así como la regularización de centenares de miles de emigrantes ilegales, ignorando que, ellos; cuando eran gobierno en el año 2000, regularizaron a centenares de miles de emigrantes ilegales cuando redactaron una nueva Ley de Extranjería. El pasado año 2006 al mismo tiempo que uno de los líderes del P.P., el Sr. Aceves afirmaba en Telemadrid que España esta al límite de la admisión de emigrantes, la presidenta popular de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre, afirmaba en el mismo medio que “la Comunidad de Madrid necesita más emigrantes”… ¡¡No es preocupante… solo una pequeña falta de coordinación!!

3º. El PSOE aumenta la participación militar en Afganistán con la excusa de garantizar la elecciones que tendrán lugar en dicho país constituyendo todo ello una “operación humanitaria”. Para terminar participando en una guerra en Asia Central en donde no se ha perdido nada a los españoles es cuestión de preguntarse el por qué los socialistas protestaron con tan gran virulencia contra una guerra patrocinada entre otros por el gobierno del Partido Popular en Oriente Medio… ¡¡¡Al menos Irak está más cerca y cuesta menos el transporte!!!.

4º. El P.P. critica al gobierno socialista de Rodríguez Zp por no conceder a la soldado muerta en Afganistán la Cruz al Mérito con distintivo rojo cuando el gobierno del Partido Popular del Sr. Aznar negó el distintivo rojo a los agentes del C.N.I. muertos en Irak en el 2004.

5º. El P.P. inicia en el año 2006 una fuerte campaña contra el Estatuto Catalán entre otras cosas porque este prevé la definición de Cataluña como nación y un ámbito judicial único cuando en el presente año del 2007 el mismo Partido Popular ha favorecido la aprobación del estatuto andaluz que se refiere a Andalucía como “Realidad Nacional” y ha redactado el estatuto valenciano que prevé competencias únicas en materia de justicia. Y… paramos en este punto pues no vamos discursear sobre la labor en Galicia del dirigente popular y exministro franquista, D. Manuel Fraga Iribarne, que durante todos sus mandatos ha favorecido la inmersión lingüística, el crecimiento del nacionalismo gallego y la propagación de la idea del “Estado Único”; es decir todas aquellas cosas que el Partido Popular niega y combate cuando no es él o cualquiera de sus líderes quienes las proponen.

6º. El PSOE lleva a cabo una activa política tendente a marginar a la Iglesia Católica de los planes de estudios y de la financiación mientras por otro lado ha hecho que España sea el único estado en Europa que tenga una asignatura, aunque opcional, de educación de la religión islámica.

7º. El P.P. combate con gran ardor la política del Partido Socialista en materia de terrorismo cuando resulta no solo que ellos también han negociado (sobre todo durante la tregua de 1998) sino que, además como herederos manifiestos del centrismo de la extinta UCD fueron los primeros en negociar e incluso en excarcelar a numerosos presos terroristas mediante las leyes de Amnistía que posteriormente… ¡¡Volvieron a matar!!.

8º. El P.P. combate durante toda la legislatura el proyecto socialista de una “Ley de Memoria Histórica” por considerar la misma contraria al espíritu de reconciliación nacional que inspiró la llamada transición, en cambio niega o no reconoce que fue el Gobierno del Partido Popular presidido por el Sr. Aznar quien, en 1999 y tal vez por la necesidad de apoyos parlamentarios, sacó adelante una estrambótica e injusta ley por la que se reconocía la nacionalidad española a los combatientes de las Brigadas Internacionales.

Podríamos seguir sacando contradicciones de los dos partidos políticos mayoritarios, explotadores de la situación de oligopolio político, que los españoles estamos sufriendo aunque por el momento la memoria no nos da más de sí. Detrás de estas acciones contradictorias solo esta la ambición megalómana y egoísta de unos líderes sin escrúpulos que aspiran a llegar al poder a todo trance, aunque sea sobre montones de cadáveres, para luego incluir el ser jefe del gobierno en sus curriculums vitae medrando personalmente en el mundo de las empresas multinacionales privadas y si esto hay quien lo niega o quien lo duda que reflexione un poco sobre estos extremos: Si Felipe González no hubiera sido Presidente del Gobierno de España ¿Quién le contrataría para dar conferencias en Universidades? Y si Aznar no hubiera desempeñado el mismo cargo político ¿Hubiera llegado a estar en el consejo de administración de una gran empresa multinacional?.

Por cierto… ¿Como se puede creer que tales personajes u otros similares pueden amar y sacrificarse por un país si en cuanto dejan de vivir de él y de sus presupuestos se marchan ellos y/o sus familiares a vivir al extranjero?

martes, 19 de febrero de 2008

LA NOTA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DEL 30 DE ENERO


El pasado día 30 de Enero, quizás como homenaje al actual Papa y ex “PanzerCardenal”, la Conferencia Episcopal Española hacía pública una “nota ante las elecciones generales 2008”. En dicha nota y como es costumbre cural, no se dice ni a quien hay que votar ni a quien no hay que votar, lavándose al respecto las manos como en su momento hizo el que podría considerarse el primer caso documentado de cristiano liberal de la historia, Poncio Pilatos, que además fue el primero en optar por el llamado “Mal Menor”.
La “nota” de tres folios de extensión (incluida la portada), es el ejemplo perfecto de cómo “nadar y guardar la ropa” y tras emplear dos párrafos introductorios en los que justifica cierta intervención orientadora de la Iglesia ante las próximas elecciones empieza pidiendo comprensión y, en cierto modo disculpas, (punto 3 de la “nota”) a los que, ya de antemano se sabía, que la publicación de tal nota no les iba a sentar muy bien, haciendo por tanto y en puridad lógica, innecesarias las disculpas o bien innecesaria la nota.
A continuación prosigue la “nota” con una serie de párrafos, hasta un total de 10, en los que reitera todo el magisterio de la Santa Madre Iglesia sobre temas morales con el que no se puede estar más de acuerdo y he ahí donde se detecta la más grave bilocación psicológica de los señores obispos que hacen dudar de que en el momento de redactar la “nota” estuvieran en Gracia Divina pues a los que, sin tener memoria histórica nos preciamos de tener buena memoria, nos llama la atención ciertas posturas digamos… farisáicas de los señores obispos.
En primer lugar y a tenor de lo expuesto en el párrafo 1 de la “nota”, la Conferencia Episcopal habla y se dirige a la sociedad española como “pastores de la Iglesia que tienen la obligación y el derecho de orientar el discernimiento moral que es necesario hacer cuando se toman decisiones que han de contribuir al pleno reconocimiento de los derechos fundamentales de todos y a la promoción del bien común”, pues bien, considerando que se atribuyen la obligación de orientar a fieles y no fieles y siendo la fundamental obligación de un pastor aquella que consiste en impedir que sus ovejas se extravíen, los Señores obispos deberían haberse alejado del barroquismo del que adolece toda la “nota” y haber dicho simple y claramente a quien había que votar y a quien no había que votar.
Más aun, la “nota” alejada de toda la sapiencia eclesial hispánica que debió agotarse por completo en las sesiones del Concilio de Trento, viene a caer en gravísimas contradicciones entre lo que dice y lo que los señores obispos han venido haciendo en estos últimos quince años (por no irnos más lejos). Así pues, la Conferencia Episcopal, avisa a los votantes, principalmente a los votantes católicos, que no hay que votar a partidos abortistas y divorcistas, llamando poderosamente la atención el silencio de la Conferencia Episcopal, (que no el Silencio de Dios, que siempre es estruendoso) sobre el tema del divorcio y del aborto durante los años de gobierno del Partido Popular en los cuales incluso se llegó a legalizar la píldora abortiva RU-2.
Por otra parte y en materia de terrorismo, la conferencia episcopal afirma en el punto 8 de su “nota” que “El terrorismo es una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión moral de la vida justa y razonable. No sólo vulnera gravemente el derecho a la vida y a la libertad, sino que es muestra de la más dura intolerancia y totalitarismo (n. 65). Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político”, olvidando la intención mediadora que la Iglesia Española pretendió tener o tuvo durante la tregua de ETA del año 1998 y su negativa a sumarse al “gran pacto político y social contra el terrorismo” que impulsó el Gobierno del Sr. Aznar.
Finalmente, y para asegurarse el bajar un escalón más en la descendente escalera hacia los infiernos, terminan los Señores Obispos en sus puntos 9 y 10 de su “nota” coqueteando, como alegres quinceañeros que nacen con inocencia al flirteo amoroso, primero con las opciones nacionalistas olvidando la reiterada doctrina de condena o entredicho que la Santa Madre Iglesia mantiene sobre los “nacionalismos exacerbados” desde prácticamente la Primera Guerra Mundial y luego con las “preocupaciones juveniles” como la vivienda, la ecología, la emigración, etc… sin duda para no ser mal vistos en algunos territorios en el primer caso y para parecer jóvenes activistas frente a los problemas de la modernidad en el segundo.
Una cosa sí que es de agradecer a tan nobles almas cristianas como las de los Señores Obispos españoles y es que piden en su “nota” que Dios, Nuestro Señor, “ilumine y fortalezca a todos” yo, como católico también pido por ellos, pido a Nuestro Señor Jesucristo que interceda por ellos y les evite persistir en los errores en que están cayendo, pido a Nuestra Señora, la Santísima Virgen María, que interceda por ellos ante su hijo para que les impida seguir descendiendo por ese camino que han emprendido hace muchos años y que conduce al infierno y afirmo con Fe, Pasión y deducción lógica que DIOS EXISTE, no porque me lo encontrará, sino porque solo la verdad de la existencia Divina, explica que aun exista este país nuestro, donde las personas cada vez más viven de milagro y solo la existencia de Dios justifica que, con pastores como estos, aún haya Iglesia Católica en España.

lunes, 4 de febrero de 2008

LA ECONOMÍA INCOMPRENSIBLE

Cual ciencia esotérica y oculta, así actúa la economía sobre los individuos y las sociedades pues incomprensible resulta que la crisis económica que empieza a vislumbrarse y que sin duda arrasará gran número de economías domésticas de los más menesterosos se de en una zona monetaria tan estable como es la Zona Euro a la que pertenece España y donde la divisa, el Euro, no deja de cotizarse al alza, superando notoriamente al Dólar que es la moneda de las grandes transacciones internacionales.
La progresiva desaceleración económica que se ha producido en la Unión Europea se achaca a la imparable subida del precio del petróleo que el mundo viene sufriendo desde la desestabilización de Irak en el año 2003, no obstante tal incremento en el precio del crudo debería paliarse en gran medida por la revalorización del Euro frente al Dólar ya que el petróleo se compra en los mercados internacionales con Dólares norteamericanos y éste se encuentra en tan baja cotización frente al Euro que por dos Euros se consiguen casi tres Dólares.
El imparable incremento de los precios de los alimentos también se achaca a la subida del petróleo porque derivados del petróleo, como el gasoil agrícola, se utilizan en la producción, recolección y distribución de los alimentos, pero como hemos dicho antes, la subida del petróleo en España, debería ser paliado por el cambio Euro-Dólar, cosa que no ocurre en gran medida.
La verdad es que la crisis económica, viene, se nos echa encima y a algo o a alguien hay que echar las culpas y a qué mejor que a la subida del precio del petróleo.
Lo cierto es que detrás de la subida imparable de los precios y de la inflación que padecemos esta la entronización en el mundo globalizado del economicismo que supone la subordinación de todo, incluida la política, a la economía y esa subordinación se ha traducido en nuestro país en tener una política que ha creado una economía cuasi-bananera que dando la espalda a la producción agrícola e industrial se ha centrado en la construcción, en el sector servicios y en el turismo, tres sectores de riesgos mínimos donde las inversiones se amortizan rápidamente y que, al prácticamente no existir más sectores económicos, se encuentran endiabladamente conectados entre sí ya que constituyen una especie de rueda económica. Así, la construcción crea, directa e indirectamente, millones de puestos de trabajo para personas que a su vez consumen en ocio, en servicios, en bienes de equipo que, por cierto, en su mayoría no se fabrican en nuestro país o que de fabricarse se hacen en plantas situadas en territorio español pero propiedad de multinacionales y por supuesto, compran viviendas. El problema es que al incrementarse el número de créditos con el consiguiente endeudamiento de las familias así como los precios, la política bancaria aconsejaba ya no conceder más préstamos lo que ha llevado a un gran descenso en la demanda de viviendas y por ende un descenso en la construcción que genera desempleo y reducción en el consumo y de ahí nos viene una gran crisis económica que poco o nada tendrá que ver con las crisis que puedan afectar a otros países de nuestro entorno.
La sana economía de un estado moderno debe basarse en la producción diversificada. Si no hubiéramos desmantelado nuestra agricultura para entrar en la Comunidad Económica Europea en 1986, sin duda habría más producción agropecuaria que contendría los precios de los alimentos básicos e igualmente si hubiéramos favorecido el mantenimiento y desarrollo de nuestro tejido industrial, tendríamos una economía competitiva que nos permitiría producir bienes de equipo con los que comerciar. Asimismo, si hubiera habido una legislación moderadamente intervencionista en los sectores estratégicos y de primera necesidad, se habría evitado la especulación que es la que al final ha matado en gran medida “la gallina de los huevos de oro” que era la construcción.
En fin, como siempre; la crisis económica viene, pero para unos más que para otros. Ahora lo importante es que los que siempre sufren las crisis económicas saquen conclusiones y dejen de confiar en los que les venden motos que no funcionan o que, en el caso de funcionar, lo hacen por muy breve tiempo.

sábado, 2 de febrero de 2008

UN DEBATE IRREAL


“Seguiré luchando por la tercera república española y malditas las guerras y canallas los que las apoyan”. Con estas lacónicas palabras comenzaba don Julio Anguita, pocas horas después de enterarse de la trágica muerte de su hijo en Irak, una conferencia con motivo del aniversario de la República Española de 1931. Sin duda la afirmación relativa a la guerra se puede y se debe compartir pues recordando a Herodoto “no hay nadie que en su sano juicio prefiera la guerra a la paz porque en tiempos de paz, los hijos entierran a sus padres y ello resulta normal; mientras que durante las guerras son los padres los que entierran a sus hijos y ello, alejado de toda normalidad, resulta antinatural”, pero la mención a la forma de gobierno, monárquica o republicana, siempre es cuestionable y en cualquier caso no se puede aceptar una u otra alegremente sin que existan unos mínimos análisis y estudios de los que, por otro lado, tanto agradan al dirigente comunista.
No cabe duda que la creciente aparición de banderas tricolores en las pasadas manifestaciones antibelicistas supone un revulsivo y un escándalo para los beatos de la monarquía encastillados en cierta centenaria corte de papel que apresuradamente comenzaron una denodada defensa de la institución monárquica personificada en Juan Carlos de Borbón; no obstante, todo este debate sobre la Monarquía o la República, aparece como irreal y ficticio por no decir claramente que resulta inútil y estéril.
Es innegable que la república tiene sus ventajas sobre la monarquía, así como también es innegable que la monarquía tiene sus ventajas sobre la república siendo una de ellas, cuando no la fundamental y única, que la función del monarca es constituir una magistratura que, estando por encima de toda opción y ambición política y económica (que no por encima de la ley), conserve la prerrogativa de garantizar en último extremo los derechos de los más desfavorecidos frente a todo abuso de los poderes políticos o económicos y sirva de garantía infranqueable frente a todo desviacionismo de la acción de gobierno hacia la tiranía y la ilegalidad. Pero hoy en día la cuestión no es esa, no es hacer grandes y eruditas disertaciones propias del clasicismo o del renacimiento sobre las formas de gobierno, hoy la cuestión es menos sabia y más grosera. En el mundo actual todo esta mezclado y confundido, no hay formas de gobierno puras y toda forma de estado responde a intereses espurios en los que el pueblo solo es un convidado de piedra en el carrusel electoral.
Si se observa y analiza la república moderna más antigua existente encarnada por Estados Unidos de América, vemos en ella elementos comunes a todos los estados occidentales contemporáneos con independencia de que se trate de monarquías o repúblicas. En ella el pueblo es convocado a las urnas con periodicidad y teóricamente cualquier ciudadano puede acceder a la Presidencia de la República, pero hay datos objetivos que no pueden dejar de llamar la atención como es el hecho de que en la República de los Estados Unidos el poder político esta en manos de algunas familias que históricamente han intervenido directa o indirectamente en el gobierno desde su independencia en 1776, así podemos citar entre otras muchas a la familia Roosvelt que dio dos presidentes y numerosos graduados en West Point, a la familia Kennedy que dio un presidente, varios candidatos a la presidencia y multitud de políticos menores (diplomáticos, senadores...), a la familia Bush, con otros dos presidentes proporcionados al emergente imperio y algún que otro Gobernador. A este hecho hay que añadir que los presidentes norteamericanos deben su acceso a la presidencia a grupos económicos y financieros encarnados también por un número reducido de familias como la Rockefeller (que también desempeña actividades políticas directas), la Morgan, la Vanderbilt, la Hearts, la Carnegie... que controlan poderosas multinacionales y medios de comunicación y que imponen la política a seguir al mismísimo gobierno a cambio de su apoyo siendo la forma de gobierno que realmente rige en Norteamérica no una república ni una monarquía sino una verdadera aristocracia en la que los intereses del pueblo resultan irrelevantes no gobernando por y para el interés general y bienestar común sino para el interés particular de esa misma aristocracia político-económica.
Por lo que respecta a nuestro país (que francamente, es el único que me interesa), a pesar de que la Constitución de 1978 viene a confirmar como forma de gobierno la monarquía que fue instaurada por voluntad exclusiva de “Su Excelencia” en 1969, viene a suceder lo mismo que en la anteriormente mencionada República Norteamericana y que en las demás repúblicas y monarquías del Hemisferio Norte. En Las Españas, desde hace más o menos doscientos años, el poder político es patrimonio casi exclusivo de unas pocas familias que, capeando incluso muy sangrientas turbulencias políticas, han mantenido siempre su presencia política con monarquías, repúblicas y dictaduras. Estas familias entre las que se encuentran los Aznar, los Suárez, los Cabanillas, los Fernández Cuesta, los Primo de Rivera, los Calvo Sotelo, los Morán, etc. ... perpetúan sus cargos transmitiéndoselos a sus descendientes y llevando una muy interesante táctica de enlaces matrimoniales entre ellos que les permiten conservar siempre su influencia con independencia del partido que resulte vencedor en las elecciones. A estas familias “políticas” hay que añadir la existencia de otras familias “económicas” que se perpetúan en la vida económica del país del mismo modo y que aportan el apoyo financiero, económico y mediático al poder político para que éste gobierne en beneficio de sus intereses. Así podemos observar con estupor que nuestra política europea esta dirigida por grupos financieros e industriales, nuestra reciente política internacional en Oriente Medio, concretamente en Irak, ha estado condicionada gravemente, desde 1991, por los intereses económicos de las petroleras y constructoras españolas y que las relaciones diplomáticas con los países hispanoamericanos esta en su práctica totalidad en manos privadas, en manos de empresas multinacionales como Telefónica, el Banco Bilbao-Vizcaya o el Banco Santander Central Hispano. También resulta claramente manifiesto que la política interior ejecutada por el gobierno central o por los gobiernos autonómicos no es efectivamente elaborada y planteada por el Congreso de los Diputados, por las Cámaras Autonómicas o por el Consejo de Ministros sino por ciertos consejos de administración de entidades financieras y empresariales.
Así pues, atendiendo a estos hechos difícilmente cuestionables, la discusión sobre la Monarquía o la República resulta un debate altamente irreal, no tanto por la verdaderamente escasa militancia monárquica o republicana como porque, hoy en día, ni la República es sinónimo de libertad ni la Monarquía equivale a estabilidad. Actualmente ha quedado sobradamente probado que tan bananera puede ser una Monarquía como una República y que tan criminal y tiránica puede ser una República como una Monarquía, siendo el sistema de gobierno universal que impera en todos los estado occidentales sin excepción un sistema neoaristocrático nacido de una muy provechosa simbiosis entre un reducido número de familias que ejercen el poder o la influencia política y otro numero igualmente reducido de familias que disponen del poder y la influencia financiera y económica.

jueves, 31 de enero de 2008

HISTORIA DE UN PERRO


No ha mucho que habían callado los cañones y se habían apagado las últimas fogatas de la guerra civil. Los campesinos volvían a sus campos, los artesanos a sus talleres y aquellos que no se mostraban conformes con el nuevo estado de cosas marchaban al exilio.
No lejos de la frontera había fijado su residencia, junto con unos pocos leales que constituían su personal servicio, uno de esos emigrados que obligados por el espíritu del idealismo y no por las necesidades de la materia trascienden los límites de su país y hacen de sus ideas su patria. Había sido oficial en la pasada guerra y habiendo perdido su causa, descontento con los que todo prometían y nada realizaban, abandonó su país para pasar sus días alejado de los agitados mares de la política y dedicarse sobre todo a amar en secreto.
Vivía el emigrado, cuyo nombre guardaremos en secreto por el momento refiriéndonos a él por las iniciales DE., en un gran caserón desvencijado que tan solo guardaba las apariencias de un brillante pasado. Junto a él vivían un anciano coronel viudo, antiguo ordenanza durante la guerra, que en las nuevas circunstancias le servía de mayordomo y las dos hijas de éste que atendían el mantenimiento de la casa así como a sus moradores. Además de éstas personas es justo mencionar la existencia discreta en el viejo caserón de un pequeño perrillo de pocos años de edad y abundante pelo blanco que camino al exilio fue encontrado al borde del camino por DE. quien lo recogió en sus brazos haciéndolo, desde ese momento, prácticamente inseparable de su persona.
Transcurría la vida tranquila y sin sobresaltos en ese microcosmos en que se había convertido el exilio, cuando la atmósfera europea comenzó a agitarse, se cubrió con esas negras nubes que anuncian terribles tormentas guerreras y alguien, al otro lado de la frontera, reparó en la ya olvidada existencia de DE. Ese alguien, guiado por su temor a perder su puesto y sus prebendas, difundió falsos rumores, magnificó los peligros que podría representar el emigrado y finalmente convenció a sus superiores de la conveniencia de hacer justicia rápida con el que ya no era más que un antiguo adversario.
Así pues se organizó una gran operación policial y militar que movilizó a una gran fuerza que contrastaba con la persona única a detener. Se violó la frontera de un país con el que aun no se estaba en guerra, se rodeó el gran caserón y se asediándolo se intimó a sus moradores a rendirse.
Viendo toda resistencia inútil, DE. inició breves conversaciones con los bandidos pues tal es la condición que ostentan los que obedeciendo leyes de un estado ignoran las leyes que impone el Derecho Natural y asegurando la vida y hacienda de sus servidores, se dio por preso más su detención debería producirse sin que el inocente reo abriera su vivienda, convertida en fortín, a sus apresadores quienes tuvieron que forzar puertas y ventanas dejando las cerraduras desvencijadas como primera protesta de injusticia para la posterioridad.
Apartados los miembros del leal servicio de DE. subió éste al vehículo que debía conducirle al otro lado de la frontera y comenzó el viaje sin que nadie se percatase que detrás, con un muy bonito galope y salido a gran velocidad por una de las ventanas del viejo caserón iba el único servidor leal en quien nadie había reparado: el pequeño perrillo de abundante pelo blanco. Tras varias horas agotadoras de viaje, llegó el vehículo a un gran castillo que en aquel entonces servía de prisión y mientras el detenido era registrado, reseñado y dotado de una manta y una escudilla para pasar la noche repararon en la presencia del perrillo, que burlando a los guardias había penetrado hasta el interior de la fortaleza para situarse al lado de su amo y compartir con él la oscuridad del calabozo.
Hizo uso el preso de la escudilla, pero apenas pudo hacerlo de la manta pues de forma inmediata, tras la cena, fue requerido por los guardianes y conducido a una habitación contigua donde varios generales sentados se disponían a juzgarle sumariamente. Breve fue el número de preguntas, inexistentes los testigos e inconsistentes las pruebas lo que no impidió que los jueces dictasen una sentencia de muerte que sin apelación posible debía ser inmediatamente cumplida.
Unos escasos minutos le fueron concedidos al condenado para ponerse a bien con Dios en la solo aparente soledad de su calabozo pues en el mismo seguía acompañando a DE. el blanco perrillo quien, ignorante de lo sucedido y de lo que iba a suceder, jugaba a los pies de amo dando graciosas volteretas. Puesto en Gracia de Dios, la puerta del calabozo se abrió y entraron dos guardias, uno de los cuales puso la mano sobre el hombro del condenado indicándole que ya era la hora y que debía acompañarlos, atravesaron los tres la puerta aunque solo uno de ellos caminaba hacia la libertad eterna dejándola entreabierta y comenzaron a descender por una escalera interior hacia el foso del castillo que en los días festivos servía de lugar de paseo para los paisanos de la población. Una vez allí, situaron al reo de espaldas a un muro en el que se observaban orificios recientes de primitivos actos, frente a él se había tenido la precaución de cavar una fosa que debía servirle de última y anónima morada.
Poco fue el tiempo que hubo que esperar hasta que se vio aparecer al pelotón de soldados que debía ejecutar la sentencia. El pelotón formó frente al reo, el oficial al mando le ofreció cubrir sus ojos con una venda a lo cual se negó y por lo cual pudo observar como aquel perrillo que tiempo atrás había recogido al borde de un camino trotaba hacia él resaltando su blancura con la oscuridad de la noche, el can llegó a sus pies, poniéndose sobre sus patas traseras requería de su amo que lo abrazara por última vez y una vez realizada la acción reclamada y ubicado nuevamente sobre el suelo, se situó a los pies de quien le había dado cariño y se encaró al pelotón. Este era el cuadro cuando se oyó la voz de “¡Fuego!” y sonó una descarga de fusilería. Todo había terminado.
El cadáver del ajusticiado fue enterrado tan en secreto como en secreto había sido secuestrado, juzgado y ejecutado. Más el secreto no pudo sostenerse ni un día y la población se enteró del hecho acaecido calificándolo de lo que realmente era: un asesinato. El pueblo hizo pronto del lugar donde estaba la anónima fosa lugar de peregrinación colocando siempre flores que hacían perder al lugar el anonimato exigido por las autoridades y aunque la diligencia de la policía era grande ya que constantemente hacía desaparecer las flores y devolvía la fosa al anonimato, el lugar siempre era reconocible para los lugareños porque en sus proximidades siempre se encontraba un pequeño perro de un largo pelaje blanco que se ponía sobre sus patas traseras llamando la atención de los transeúntes a los que conducía hasta un lugar sin aparente interés donde el leal can se tumbaba, escarbaba y lloraba.
Esta Historia no es fruto de la imaginación, ocurrió realmente y el hecho esta históricamente documentado. El emigrado era el Duque de Enghien y el perro se llamaba, como no podía ser de otra forma, Fedêle, cuyo equivalente en castellano es Fidel, que significa FIEL.

martes, 29 de enero de 2008

LIBROS: MEMORIAS DE UN HOMBRE DE ACCIÓN por D. PÍO BAROJA


En este año que recién estrenamos y que a todos deseo muy feliz, se va a conmemorar el bicentenario del 2 de Mayo de 1808 (conmemoración de considero falsa y mal enfocada y sobre la cual posteare más adelante) y sin duda alguna se publicarán numerosos libros al respecto entre los cuales no faltarán los muy famosos “Episodios Nacionales” de Benito Pérez Galdós y que, como todos sabemos comienzan con la serie de diez novelas dedicada a la Guerra de la Independencia.
A pesar de la fama que gozan los “Episodios Nacionales” de Pérez Galdós en la literatura universal considerándose a los mismos como la obra cumbre de la novela histórica en castellano, lo cierto es que existe otra serie de relatos históricos que han pasado casi desapercibidos con gran injusticia y que para nada son inferiores a los “Episodios Nacionales”. Me estoy refiriendo a la serie de veintidós novelas que bajo el título genérico de “Memorias de un Hombre de Acción” publicó don Pió Baroja entre los años 1912 y 1934.
Don Pío Baroja empezó a concebir “Memorias de un Hombre de Acción” en 1911, cuando oyó hablar en su familia de un pariente lejano suyo llamado Eugenio de Aviraneta (Madrid 1792 – 1872), lo que le hizo interesarse en dicho personaje y documentarse a fondo sobre el periodo histórico vivido por Aviraneta.
A diferencia de los “Episodios Nacionales” de Pérez Galdós, las novelas que integran “Memorias de un Hombre de Acción” se pretenden escribir, como su propio título genérico indica, en forma de memorias, aunque realmente no constituyen una memorias convencionales pues entre las veintidós novelas que forman la magna obra, se mezclan hábilmente novelas narradas en primera persona, donde el protagonista, Eugenio de Aviraneta, cuenta personalmente sus aventuras con novelas narradas por un narrador conocido de nombre Pello Leguía y con novelas narradas en tercera persona, siendo siempre el hilo conductor de todas ellas el personaje de Eugenio de Aviraneta.
Por otro lado, si bien es cierto que el periodo histórico narrado en “Memorias de un Hombre de acción” es más breve que el narrado en los “Episodios Nacionales” ya que solo abarca desde la Guerra de la Independencia hasta la vejez de Eugenio de Aviraneta, allá por 1860; se puede afirmar que es más intenso al abarcar acontecimientos de la Historia Universal. Así “Memorias de un Hombre de Acción” no solo refleja la Guerra de Independencia, donde el protagonista se inicia como guerrillero a las órdenes del Cura Merino y de “El Empecinado”; sino también los acontecimientos que ocurren en las Américas, como las aventuras del sobrino del General Mina quien, cumpliendo órdenes de la Masonería, intenta sublevar el Virreinato de Nueva España o el intento de reconquista de México y la resistencia del Fuerte de San Juan de Ulúa. Asimismo también refleja, los acontecimientos que ocurren en Europa como la independencia de Grecia en donde el protagonista llega a conocer personalmente a Lord Byron. No obstante, en “Memorias de un Hombre de Acción” no falta la casi obligada referencia a la intervención de los “Cien Mil Hijos de San Luís” narrada con gran objetividad histórica, que, por otro lado, se puede decir que falta en las novelas dedicadas a la Primera Guerra Carlista y que constituyen la mayor parte de la obra, aunque en ningún caso se intenta ocultar o disimular las conspiraciones y tramas que sufrieron los Carlistas por parte de los Isabelinos, mereciendo especial mención el asunto de “El Simancas”, conjunto de documentos falsos que se hizo circular profusamente entre las filas carlistas y que provocaría la sucesión de traiciones que llevaría a la firma apresurada del Convenio de Vergara.
“Memorias de un Hombre de Acción” en su conjunto reúne las características no solo de la novela histórica perfectamente documentada sino también los caracteres imprescindibles de las novelas de aventuras no teniendo nada que envidiar a las grandes obras de Alejandro Dumas pues en ellas hay misterio, tramas conspirativas y, sobre todo, una muy buena y realista descripción de las acciones y actividades de las sociedades secretas en la Europa de los años inmediatamente posteriores a las guerras napoleónicas.
Los títulos de las veintidós novelas que integran “Memorias de un Hombre de Acción” son los siguientes:
El Aprendiz de Conspirador
El Escuadrón del Brigante
Los Caminos del Mundo
Con la Pluma y con el Sable: Crónica de 1820 a 1823
Los Recursos de la Astucia
La Ruta del Aventurero
La Veleta de Gastizar
Los Caudillos de 1830
La Isabelina
Los Contrastes de la Vida
El Sabor de la Venganza
Las Furias
El Amor, el dandismo y la intriga
Las figuras de Cera
La Nave de los Locos
Las Mascaradas Sangrientas
Humano Enigma
La Senda Dolorosa
Los Confidentes Audaces
La Venta Mirambel
Crónica Escandalosa
Desde el Principio hasta el Fin
A pesar de que en conjunto la obra resulta muy extensa, se puede afirmar que desde el comienzo de la lectura de la primera novela, el lector queda enganchado y sumergido en la historia de tal forma que desearía leerla de un solo tirón.

lunes, 28 de enero de 2008

EL BICENTENARIO DEL 2 DE MAYO DE 1808


En este año, 2008, recién estrenado y siguiendo la tradición iniciada en 1964 con la conmemoración de los “Veinticinco Años de Paz” y continuada después con las conmemoraciones fallidas del “Quinto Centenario del descubrimiento de América”, “El Quinto Centenario del Nacimiento de Carlos I”, “Los Veinticinco Años de la Constitución” y la reciente, aunque más exitosa, del “Setenta Aniversario de su S.E. el Jefe del Estado” se anuncia ahora a bombo y platillo la conmemoración del bicentenario de la sublevación del pueblo de Madrid contra el ocupante francés.
A diferencia de las otras conmemoraciones mencionadas y celebradas desde 1975, se pretende que esta sea más popular y masiva y por tanto tiende a ser más politizada adoleciendo, como todas las anteriores, de multitud de errores e inmoralidades.
El primer error y, además, error académico, es centralizar los actos iniciales de la Guerra de la Independencia en la ciudad de Madrid, ignorando que una guerra es un acto colectivo y no individual en el que, aunque pudiendo sobresalir personalidades individuales, todos los actos por insignificantes que parezcan y todos los individuos por muy anónimos que sean cuentan. De este modo se centrará la conmemoración en torno a la fecha del 2 de Mayo, pasando a un segundo plano la “Declaración de Guerra” del Alcalde de Móstoles, Andrés Torrejón, y la organización provincial de las “Juntas” que serían fundamentales en la organización de la guerra y posterior victoria sobre el invasor. Este calculado “error” sin duda obedece a una tendenciosidad política de la conmemoración porque aprovechando la fecha del 2 de Mayo de 1808 lo que realmente se pretende reivindicar es el contenido de la vigente constitución de 1978 utilizando la conmemoración como una piedra para descalabrar al oponente político identificando la Guerra contra el Invasor como una guerra nacional cuando realmente fue una guerra ideológica del pueblo llano español contra los ideales de la Revolución Francesa personalizados en aquel momento en el Soldado Francés.
Por otro lado, nos encontramos con la inmensa inmoralidad que muestran los políticos españoles que, pretendiendo conmemorar este año el bicentenario del 2 de Mayo de 1808 y poner coronas florales en el Cementerio de La Florida donde descansan los cuerpos de los héroes de aquella jornada, son capaces de militar filosófica y políticamente en los ideales de la Revolución Francesa de 1789 y de llevar una política de subordinación a Potencias Extranjeras, como muestra el hecho de que los dos partidos mayoritarios en la política española solicitaran unánimemente, en el año 2005, el voto afirmativo a la llamada Constitución Europea redactada unilateralmente por el francés Valery Giscard d´Estaing cuyo aprecio por España y los españoles es público y conocido.
La Guerra de la Independencia, que comenzó en el año de 1808 y en la que la fecha del 2 de Mayo solo constituye un suceso importante, pero no decisivo en la victoria final sobre el francés; fue una guerra que hizo el conjunto de los individuos y pueblos de las Españas privados todos ellos, en aquellos momentos, de toda institución pública, pues recordemos que las mejores unidades del Ejército Español se encontraban en Dinamarca bajo el mando del Marques de la Romana, El Rey Carlos IV y su sucesor Fernando VII se hallaban en Francia cometiendo felonía ante Napoleón y no poca nobleza y demás clase dirigente buscaban en la corte del Rey José Bonaparte conservar sus prebendas con el nuevo régimen. En palabras del viajero británico John Ford, en la España que se levantó contra Napoleón “todo fue noble menos la nobleza” y siendo por tanto a ese noble pueblo español que, huérfano de instituciones y de clase política, se levantó contra la esclavitud que le imponía un extranjero al que hay que rendir homenaje, lo mejor que pueden hacer los políticos y las instituciones oficiales actuales como herederas de las de antaño es bajar la cabeza y permanecer calladas porque, entre otras cosas, tal vez fue esa orfandad institucional la que permitió que en 1808 los españoles lucharan todos juntos contra el enemigo extranjero en vez de enfrentarse los unos con los otros.

domingo, 27 de enero de 2008

REIVINDICACIÓN DE LA CABALLERÍA


En estos tiempos modernos, cuando se han perdido innumerables valores morales y grandes ideales, los que no nos conformamos con lo existente porque lo existente no nos gusta, miramos hacia atrás y añoramos. Añoramos, los inhóspitos bosques nevados en invierno y floridos en primavera, añoramos las noches estrelladas alumbradas por la tenue luz de la Luna, añoramos el limpio y sonoro mar que la luz del Sol refleja y añoramos aquel viejo Código de Servicio practicado hace siglos y que recibía el nombre de Orden de Caballería.
No faltará hoy en este nuestro mundo, ese tipo de hombre; más pernicioso y dañino que cualquier otro, que, destruyéndolo todo con la irreverente y demoledora arma de la risa; haga mofa, befa y escarnio de la añoranza por aquella Caballería europea que surgió en el siglo XII, floreció en el XIII, declinó en los siglos XIV y XV y se transformó en el XVI en el ideal renacentista de la caballerosidad, redescubierto en el Siglo XIX con el Romanticismo; especialmente a través de las obras del escocés Walter Scott y del francés Alejandro Dumas padre.
El caballero perfecto, debía ser un hombre valeroso y leal como los héroes de la poesía épica, pero sobre todo debía ser generoso servidor del Bien, de la Justicia y de la Verdad a la vez que debía ser un incansable buscador de la realización en la tierra de los más altos ideales, que, por ejemplo, en el Ciclo Artúrico, estaban representadas por la figura del Santo Grial. El caballero ideal debía servir a los pobres y a los necesitados, a su Señor y a su Dama. Curiosamente los ideales de Servicio y Generosidad en el caballero eran tan fundamentales que etimológicamente el término inglés que definía a un caballero medieval, KNIGHT, derivaba del vocablo anglosajón CNIGHT que significa “Sirviente” y posteriormente, en el Siglo XIX, al resurgir en el Romanticismo el ideal caballeresco, el prototipo de caballero inglés era el GENTLEMAN que textualmente significa “hombre generoso”.
El caballero no solo debía ser hombre de armas, sino también de letras e incluso de ciencias pues no solo de las ciencias precisaba por razones de poliorcética sino también por cuestiones médicas y farmacológicas, que le llevaban a ser aceptable botánico y gran amante de bosques y montes en los que encontraba sustento en no pocas ocasiones y por los que habitualmente vagaba en busca de aventuras o grandes ideales sirviéndole también, en ocasiones, de refugio en momentos de melancolía.
La vida del caballero y sus aventuras fueron inagotable fuente de inspiración de poetas, juglares y trovadores hasta tal punto que, remontándonos a las primeras obras literarias de la humanidad difícil será encontrar alguna que no verse sobre hazañas o amores caballerescos, contribuyendo definitivamente la figura del caballero al origen mismo de la literatura, porque, aunque haya quien con razón afirme que la “Iliada” fue escrita con anterioridad a la aparición de la caballería ya en esta obra de Homero encontramos la primera acción caballeresca: La Tregua de Aquiles.
En el presente, cuando el egoísmo individual de los hombres es la medida de todas las cosas, cuando el becerro de oro ha vuelto a ser forjado para la general veneración, cuando los bosques son calcinados, la tierra sobre explotada, la mayoría de la humanidad condenada a una vida inhumana y toda ética o moral reducida a un valor mercantil ¿No existen motivos para añorar aquella caballería? Más aún, ¿No existen motivos para desear el retorno a los altos ideales y a las acciones generosas?. El regreso de los ideales caballerescos es factible y además es imprescindible para que el género humano tenga futuro siendo el retorno a dichos ideales fácil, muy fácil: Solo es necesario amar la belleza sublime, la naturaleza mítica, la cultura sabia y, sobre todo, estar dispuesto a “quererse el último”.

LA PELIGROSA INDEPENDENCIA DE KOSOVO


La Unión Europea, en su reunión en Portugal, del pasado día 14 de Diciembre de 2007, ha acordado apoyar la independencia de la provincia Serbia de Kosovo, lo que resulta una decisión errónea y peligrosa para la seguridad y la estabilidad europea y su lucha contra el terrorismo.
Si bien es cierto que la Unión Europea, ha manifestado que Kosovo es una situación excepcional y que será la última vez que se reconozca una independencia en Europa, tales afirmaciones no son creíbles ni pueden serlo porque, ya en 1992, se afirmó que los reconocimientos de las independencias de Bosnia, Croacia y Eslovenia serían las últimas.
El reconocimiento de la independencia de Kosovo no solo ratifica la muerte del Tratado de Estocolmo (que ya entró en fase Terminal tras el reconocimiento de las nuevas repúblicas balcánicas en 1992) por el que se aseguraba a todos los estados europeos que jamás “se reconocerían fronteras alteradas por la fuerza” sino que además sienta dos peligrosos precedentes: el primero al haber dado, durante los bombardeos sobre Yugoslavia de 1999, cobertura aérea y reconocimiento de beligerancia a un grupo terrorista como era el llamado “Ejército de Liberación de Kosovo” (UCK) y, el segundo al reconocer la independencia de Kosovo, cediendo a las pretensiones políticas del mencionado “Ejército de Liberación de Kosovo” (UCK), en una reunión donde, además, no ha participado el estado directamente afectado, es decir, Serbia.
Es de recordar que Kosovo es una provincia sentimentalmente muy unida a Serbia por haber tenido lugar allí la sangrienta Batalla del Campo de los Mirlos (Kosovo Polje), en 1389 donde el ejército serbio del Príncipe Lazar fue derrotado por los turcos, lo que supuso la sumisión de prácticamente la totalidad de los Balcanes al Islam. Durante siglos fue un territorio prácticamente despoblado donde apenas había unos pocos miles de familias serbias, cuando, en 1912; fue cedido por Turquía a Serbia, tras la primera guerra balcánica. Desde esa fecha, y a pesar de los muchos avatares políticos de Yugoslavia, Kosovo siempre ha pertenecido a Serbia como simple provincia primero y como provincia autónoma después, siendo reseñable siempre su escasa población hasta que en los años sesenta el Mariscal Tito, con la intención de atraerse a Albania hacia su modelo comunista, empezó a ofrecer terreno en Kosovo a familias albanesas para que construyeran sus casas. Miles de familias procedentes de Albania acudieron al llamamiento de Tito y se establecieron en Kosovo entre otras cosas porque el nivel de vida de Yugoslavia era muy superior al existente en Albania. Con el paso del tiempo y el crecimiento demográfico de los Albaneses, éstos pronto superaron en número a los Serbios que quedaron reducidos a unos 250.000 surgiendo graves problemas de convivencia al serle limitado a la población Serbia, por parte de las autoridades autonómicas albano-kosovares, derechos fundamentales. Como curiosidad, se ha de señalar que Kosovo es el territorio donde, proporcionalmente, existen más monasterios, iglesias y conventos ortodoxos del mundo y que desde los bombardeos de la OTAN en 1999, la población serbia se ha visto reducida a unos 100.000 (es decir, más de la mitad ha tenido que abandonar sus hogares) y se han destruido mas de cien edificios religiosos ortodoxos.
Por último hay que indicar que la decisión adoptada por la Unión Europea en su reunión de Portugal, al igual que la que adoptó, en su día, la Conferencia de Berlín de 1884 (en la que se liquidaban tratados como el de Tordesillas al exigirse la ocupación efectiva y física del territorio para que se pueda considerar como parte de una potencia), afecta directa y gravemente a España al alentar y dar nuevos bríos a las fuerzas centrífugas, independentistas, insolidarias que operan, incluso con violencia, en nuestro país.

EL CABALLERO HECTOR DE SAINT HERMINE


Con este título se ha publicado recientemente la que fue la última gran novela de Alejandro Dumas padre y que, a causa de su muerte, quedo inconclusa y, durante más de un siglo, inédita al haberse publicado exclusivamente a modo de folletín sin haber sido jamás recopilada por el propio autor, como era su costumbre, para ser publicada como libro.
“El caballero Héctor de Saint Hermine” es ofrecida por el editor como un relato de venganza a modo del “El Conde de Montecristo” pero nada más lejos de la realidad pues esta obra constituye la última de las tres novelas que pone punto y final a una trilogía de historia novelada dedicada por Alejandro Dumas a la Revolución Francesa e integrada por las novelas “Los Compañeros de Jehú”, primera de la trilogía y “Blancos y Azules” estando más vinculada al estilo de la trilogía de los mosqueteros (“Los Tres Mosqueteros”, “Veinte años Después” y “El Vizconde de Bragalone”) donde los avatares acaecidos a los personajes, aunque interesantes y capaces por sí solos de mantener el interés del lector, sirven sobre todo para hilar la exposición histórica del periodo narrado mientras que en “El Conde de Montecristo” lo fundamental es la vida y milagros del protagonista pasando, la siempre excelente narración de Dumas, de puntillas sobre el momento histórico que vive Edmundo Dantés como puede demostrar el hecho de que apenas se dediquen tres comentarios indirectos de menos de cuatro líneas en total a la intervención Francesa en la Guerra Carlista que se desarrollaba en España o a la conquista de Argel que en ese momento estaba realizando el ejército francés.
Por lo demás “El caballero Héctor de Saint Hermine” es una novela de vale la pena leer por ser de lectura agradable, históricamente documentada de forma excelente y que viene a ser una de las escasas obras literarias publicadas en castellano que tiene por objeto la lucha contra la Revolución Francesa llevada a cabo por una parte importante del pueblo francés engrosando la muy pequeña bibliografía sobre el tema existente en la lengua de Cervantes e integrada por “Los Chouanes” de Balzac, “Diario de la Marquesa de la Rochejaquelein” de Madame Rochejaquelein y “Noventa y Tres” de Víctor Hugo.
No obstante, no quiero terminar sin reclamar o protestar contra esa extraña política editorial que jamás he entendido y que publicando la novela última de una trilogía nos impide disfrutar a los lectores de la plena inmensidad de la obra completa ya que lo lógico, normal, deseable, y desde luego por mi deseado, sería que se publicaran también las otras dos novelas de la trilogía es decir “Los compañeros de Jehú” y “Blancos y Azules”.


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