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lunes, 16 de agosto de 2010

COMUNEROS Y CARLISTAS

Fue Plutarco quien descubrió que en las vidas y hechos de celebres personajes de la antigüedad existían significativas similitudes, de ahí que se decidiera a escribir la serie de biografías comparativas conocidas por el título genérico de "Vidas Paralelas". Pues bien, este paralelismo descubierto por el insigne autor griego en las vidas de personajes célebres, sin duda se da también entre las grandes causas políticas que existen o han existido a lo largo de la historia. Así es de reseñar la gran semejanza que existe entre la causa de las Comunidades de Castilla de 1520 y la causa Carlista de siempre.

Si bien la historiografía insiste en reducir al carlismo a una simple cuestión dinástica y al comunerismo a una mera reacción local frente al nuevo estado que surge de la aceptaci6n del rango imperial por parte de Carlos I, entre ambos movimientos políticos surgen, ya a simple vista importantísimas semejanzas dignas de mención.


La primera semejanza que se encuentra es sociológica. Tanto el comunerismo como el carlismo son movimientos interclasistas que se nutren de una misma base social: baja nobleza, pequeños artesanos urbanos y sobre todo una gran masa de campesinado medio y bajo unidos todos en defensa de unos intereses comunes beneficiosos para todos ellos.


Otra semejanza la encontramos en el programa político de ambos movimientos. Si en el Carlismo se alude a los fueros como medio de defender las características culturales y políticas propias de cada uno de los reinos hist6ricos que forman Las Españas, las Comunidades Castellanas se alzan en defensa de los derechos de Castilla frente a la mas que previsible tentación imperial de gobernar los reinos peninsulares desde la lejana capital del imperio con una idea altamente centralizadora y homogeneizadora.


La siguiente semejanza la encontramos en la gran religiosidad católica de ambos partidos políticos. Si bien en el Carlismo existe en su origen un cuatrilema que se ha venido actualizando periódicamente hasta nuestros días iniciado y encabezado por Dios (el cuatrilema original era Dios, Patria, Fueros, Rey), los comuneros, tras su organización en la Junta celebrada en Ávila en Agosto de 1520 pasan a denominarse a sí mismos "Santas Comunidades" y dicha Junta recibe el nombre de "Santa Junta" con lo que queda manifiestamente patente la gran religiosidad de los comuneros.


Pese a la opinión que puedan mantener algunos historiadores sobre que una importante diferencia entre comuneros y carlistas radica en la opción monárquica y legitimista de estos últimos hemos de señalar que en este punto, lejos de encontrar diferencia alguna, encontramos otra similitud. Para el Carlismo, la defensa de la persona de don Carlos como legítimo rey de Las Españas siempre ha sido un elemento catalizador de todos los principios políticos mantenidos por los carlistas. Don Carlos, para el Carlismo, es la personificación de todo su ideario político. Igualmente ocurre con el Comunerismo, aunque en este caso se fracasa a la hora de personalizar el ideario político; solo así se comprende la reunión que tiene lugar en Tordesillas entre los líderes de las comunidades (Bravo, Maldonado y Padilla) con doña Juana la loca, de la que pretenden un apoyo personal a sus pretensiones, llegando a considerar la posibilidad de elevarla al Trono de las Españas en oposición a su hijo don Carlos, posibilidad esta solo desechada ante el lamentable estado mental que presentó doña doña Juana durante la entrevista.


Por ultimo y para terminar es de señalar que tras la derrota en Villalar en 1521, el gobierno de Carlos I asumió gran parte de las pretensiones comuneras, aunque las Iibertades e idiosincrasia castellanas se fueron diluyendo con el tiempo en la medida que Castilla se identificaba con el gobierno imperial y la política europea de los diversos monarcas de la casa de Habsburgo. Solo de este modo se puede llegar a explicar el por qué durante la defensa de los derechos históricos de los pueblos de las Españas que hizo el Carlismo durante el siglo XIX y XX, solo hubo en Castilla, pequeños levantamientos de partidas irregulares y no grandes levantamientos de masas como ocurrió en Euskalherria, Aragón, Cataluña y Valencia.

miércoles, 17 de junio de 2009

LA RUEDA DIABÓLICA DE LA ECONOMÍA ESPAÑOLA

En estas fechas, cuando el Gobierno ha reconocido finalmente que la crisis en España durará varios años y que será peor de lo que se creía en un principio, se sigue insistiendo, incluso por parte del principal partido de la “Leal Oposición”, en una serie de medidas que únicamente aspiran a “ir tirando” mientras se produce una recuperación económica internacional que nos permite volver al modelo económico basado en la especulación, las subvenciones y los servicios.


Para comprender la especialidad que la crisis económica presenta en nuestro país es imprescindible analizar en qué consiste el modelo económico español que lejos de ser un modelo productivo basado en la industria y el comercio, se basa en una especie de rueda maligna que, de no mejorar la situación económica internacional, se colapsará de igual forma que se colapsó la economía de la extinta Unión Soviética.


Con la entrada de España en la Unión Europea, a mediados de los años ochenta del pasado siglo, se tuvo que aceptar el desmantelamiento de nuestra agricultura y de nuestra incipiente industria a cambio de recibir unas ayudas europeas para infraestructuras que administraría el Estado Español. Esto generó que la economía española abandonara toda aspiración a tener un modelo económico productivo y se convirtiera en una curiosa rueda donde el estado se constituía en el principal empresario del país al ser, directa o indirectamente, el mayor promotor de empleo y el que mayor número de trabajadores tiene.


De esta forma, de las Instituciones Públicas (Estado, Comunidades Autónomas y Municipios) viven directamente unos ocho millones de personas que se dividen entre tres millones de funcionarios públicos y cinco millones de pensionistas que, tras duros años de trabajo y largo tiempo de cotización, disfrutan de unas pensiones no tan justas como se merecerían. A este número de personas hay que añadir por lo menos un millón más que, entre cargos políticos electos, cargos políticos de libre designación y empleados en empresas de carácter público viven igualmente de forma directa de las Instituciones.


Por otra parte, en la economía española, existe por lo menos un millón de puestos de trabajo que están directa y totalmente subvencionados por las Instituciones públicas que son aquellos que se desempeñan por parte de “liberados” en partidos políticos, ONGs y sindicatos que, de no ser por las subvenciones que estas organizaciones reciben a cargo del Presupuesto General del Estado no podrían mantenerse.


Igualmente existe otro millón de empleos parcial e indirectamente subvencionados por el presupuesto general que son aquellos que generan las empresas privadas y profesionales, que de una forma u otra, trabajan o prestan servicios a las instituciones públicas y que, sin dichos trabajos o servicios, tendrían que desprenderse de gran número de sus plantillas o cerrar definitivamente.


Ahora bien, considerando que la población española, a fecha de 1 de Enero del 2008, asciende a 46.157.822 de habitantes de los cuales el 14,3% tiene menos de 15 años de edad y por tanto no está en situación de trabajar, el 69,0% tiene entre 15 y 64 años y el 16,7% de la población tiene 65 años o más y por tanto forma parte de los millones de jubilados que tampoco se encuentran en situación de trabajar, la pregunta que surge irremediablemente es la siguiente: ¿Cómo se mantiene económicamente a los once millones de personas que directa o indirectamente viven de los presupuestos públicos?


La respuesta a esta pregunta es simple: la economía española constituye una rueda malévola donde los once millones de personas que directa o indirectamente cobran del presupuesto nacional al mismo tiempo, a través de los impuestos directos e indirectos, de las tasas, de los precios públicos y también a través del consumo, devuelven parte de lo que cobran al estado y favorecen que el sector servicios (el único sector económico minimamente productivo que existe en España) se sostenga y ayude decisivamente a través de los impuestos y de las tasas al sostenimiento de la rueda económica que nos hace vivir en una burbuja ideal donde todos creemos que el país tiene una economía cuando realmente no existe economía en España.


En los años de la pasada bonanza económica generada por la especulación inmobiliaria, tanto o más que las constructoras, han sido las diferentes instituciones públicas las primeras en lucrarse a través del impuesto de Transmisiones Patrimoniales, del IVA y del impuesto de sucesiones pretendiendo hacer creer a los administrados que luchaban por conseguir una reducción de los precios de la vivienda cuando nunca consideraron la posibilidad de reducir ni el tipo impositivo del IVA ni el de Transmisiones Patrimoniales.


La crisis económica que sufre España, a diferencia de la crisis económica que sufren otros países, no es solo una crisis industrial o energética, sino que fundamentalmente encuentra su origen en que ha existido en los últimos años, seguramente debido a un incremento excesivo de la población (en los diez últimos años la población española se ha incrementado en ocho millones de habitantes) un desvío de importantes medios económicos que sostenían el funcionamiento de la rueda hacia un sector de población que, recibiéndolos, no introducía en la rueda su parte correspondiente lo que ha provocado que las diferentes Instituciones Públicas no tengan liquidez para seguir pagando los once millones de salarios que directa o indirectamente subvenciona, haya incurrido en retrasos en pagos y en morosidad y haya tenido que rescindir algún que otro contrato con alguna empresa privada obligándola a una reducción de plantilla. Todo esto lleva a que muchas empresas quiebren o suspendan pagos, el paro se incremente y que la importante parte de la población que recibe emolumentos de las Instituciones Públicas reduzca el consumo arrastrando así al sector servicios a la crisis y al mismo tiempo se reduzca los ingresos del estado que ve reducir la recaudación a pesar de incrementar los impuestos indirectos y subir los precios públicos.


No cabe duda de que los lumbreras económicos del actual régimen español están aplicando la máxima del doctor Negrín de que “Resistir es Vencer”, poniendo parches a la situación con la subida de los impuestos indirectos, las subvenciones al consumo y las futuras reformas laborales que ya se vislumbran, y en parte tienen razón pues una recuperación económica internacional, permitirá a España ir saliendo de este inmundo pozo en el que se encuentra gracias al turismo, a la inversión exterior que vendrá atraída por un mercado laboral donde el trabajador tenga menos derechos y a las ayudas o subvenciones europeas. No obstante, todo eso es “pan para hoy y hambre para mañana” porque la única política acertada sería la romper las cadenas que han hecho de España un país de servicios y construir, con esfuerzo y sacrificio, una economía productiva y competitiva basada en la industria, el comercio y también en la agricultura, ya que de otra forma, no cabe duda de que, tras superar esta tragedia y disfrutar de unos años de bienestar, la rueda diabólica de la economía española volverá a pinchar y millones de españoles volverán a sufrir quedando muchos de ellos en las cunetas de la ruina y de la pobreza.


lunes, 16 de febrero de 2009

ELECCIONES EN EUSKAL HERRIA


Ante la nueva convocatoria electoral del 1 de Marzo del 2009, esta vez en Galicia y Euskal Herria, “El Chouan Ibérico”, no pudiendo ni queriendo ser neutral ante tal acontecimiento y habiéndose enterado de la concurrencia por la circunscripción electoral de Bizkaia de una candidatura carlista encarnada en el Partido Carlista de Euskal Herria, Euskal Herriako Karlista Alderdia-E.K.A. quiere sugerir a todos sus lectores vascos en general y vizcaínos en particular, y en definitiva; a todos aquellos que estén empadronados en la circunscripción de Bizkaia y que puedan votar el próximo día 1 de Marzo, que dirijan su voto a tal candidatura.

El Carlismo no solo representa la única opción política de las Españas de la que no ha quedado sobradamente probada su corrupción y vileza y por tanto, no sólo constituye una esperanza de regeneración política ya sea a nivel estatal, autonómico y municipal, sino que además presenta unas sólidas propuestas de organización política del Estado con pleno respeto a los derechos individuales y colectivos de los pueblos que integran esta unión de convivencia que es España además de proponer un novedoso programa de transformación económica y social de autogestión productiva fuertemente contrario al modelo liberal-capitalista imperante en el mundo globalizado.

En un universo político donde la corrupción y la podredumbre de las instituciones hacen que las personas crean no tener donde elegir cundiendo el desánimo aún le quedan a los ciudadanos algo hacia lo que dirigir sus esperanzas: el Carlismo encarnado en el Partido Carlista.

Por tanto, si se está cansado de oír siempre lo mismo y que siempre suceda lo mismo:


Vota Honradez,

VOTA PARTIDO CARLISTA DE EUSKAL HERRIA-E.K.A.

BOZKATU EUSKAL HERRIKO KARLISTA ALDERDIA-E.K.A.

www.eka-partidocarlista.com

sábado, 12 de julio de 2008

LAS MUJERES Y LA MILICIA

A pesar de lo que pudiera suponerse o imaginarse, la existencia de mujeres en los ejércitos, no solo no es cosa nueva, sino que fue mucho más relevante en tiempos pasados que en el presente. Es lógico y normal que los actuales propagandistas del liberalismo y de los movimientos feministas y de defensa de la universalidad de derechos quieran hacernos creer que el acceso de la mujer a la milicia responde a un reconocimiento de sus derechos en vez de a una necesidad imperiosa en el reclutamiento de personal para las fuerzas armadas profesionales, ya que si hoy tal reclutamiento resulta deficitario, más deficitario sería todavía de actuarse exclusivamente sobre un universo masculino importando muy poco o nada el hecho que al dirigirse la recluta tanto a hombres como mujeres, se está reconociendo y poniendo en práctica uno de los criterios de la peligrosa e inhumana Guerra Total.

Si ya en la época antigua, se hablaba entre los antiguos griegos de la existencia, más mítica que real, de una tribu de mujeres guerreras conocidas como “las amazonas”, siendo los romanos los primeros en documentar la existencia de mujeres entre las filas de los guerreros britanos y germanos, habrá que esperar a la Edad Media, para documentar fehacientemente el primer caso de mujer, no solo combatiente en un ejército regular, sino comandante en jefe del mismo: Juana de Arco, allá por el año 1429 y durante la Guerra de los Cien años (1).

La acción militar del ejército comandado por Juana de Arco, que bajo su mando tuvo a los capitanes más bravos y duros de toda Francia como La Hire o, el posteriormente considerado el primer asesino en serie, Gilles de Rais, obtuvo victorias decisivas sobre los ingleses que cambiaron el curso de la guerra siendo debate intrascendente el hecho de que ella jamás desenvainara la espada en combate ni la esgrimiera contra enemigo alguno.

Más documentados casos aparecen en el renacimiento ligados sobre todos a importantes sitios de ciudades. Así, en el sitio puesto por los turcos a la ciudad, entonces saboyana, de Niza destacó la lavandera Carmela Segurana que desde lo alto de las murallas golpeaba a los asaltantes turcos con su tabla de lavar haciéndoles caer al vacío. Caso similar es el de la española María Pita durante la defensa de La Coruña en 1589 contra las fuerzas del pirata británico Drake que en la situación desesperada del asalto final iniciado por un alférez inglés que había abierto una brecha en las murallas, al grito de “quien tenga honra que me siga” se abalanzó sobre el oficial enemigo matándolo, aunque no está claro si con la espada de su marido, Gregorio de Recamonte, o con los cuchillos de su profesión (María Pita era pescadera), igualmente está documentado el hecho de que en la defensa de La Coruña participaron otras mujeres como Inés de Ben que llegó a ser herida por dos balas británicas.

Otro caso documentado en el Renacimiento y que se diferencia de los anteriores equiparándose al de Juana de Arco porque no se dio en una situación de lucha desesperada sino que se produjo en el seno de un ejército regular es el de Catalina de Erauso, la “Monja Alférez”, que escapada del noviciado de San Sebastián, marchó al Perú donde vestida de hombre y ocultando su condición femenina se alistó como soldado participando en la Guerra de Arauco (famosa por la obra de Alonso de Ercilla “La Araucana”) donde destacó por su arrojo y valentía alcanzando el grado de Alférez y participando en la vida común de la soldadesca con los innumerables duelos y reyertas que eran propios de la vida militar de aquella época. Catalina de Erauso solo descubrió su condición femenina para evitar su ajusticiamiento tras una pelea siendo recibida por el Rey Felipe IV quien la confirmó el empleo de Alférez y por el Papa Urbano VIII quien la autorizó a continuar usando ropajes masculinos (2).

En plena edad contemporánea, los ejemplos vuelven a reproducirse y, aunque se mencionan casos no documentados de mujeres que combaten contra la Convención y el Terror en los ejércitos de la Vendee y Bretaña (3), solo mencionaré a la catalana Agustina Raimunda Maria Zaragoza Doménech, más conocida como “Agustina de Aragón”, cuya gesta disparando el cañón sobre las fuerzas napoleónicas que asaltaban Zaragoza y penetraban exitosamente por la Puerta del Portillo poniéndoles en fuga es sobradamente conocida para volver a reiterarla aquí. Mucho menos conocido, pero no por ello menos ejemplarizante, es el caso de Francisca Guarch, “la heroína de Castellfort”, acaecido durante la III Guerra Carlista y quién ocultando su condición femenina, se alistó en el Ejército Real que defendía los principios representados por el Rey Carlos VII, alcanzando la graduación de Cabo y siendo condecorada por el propio rey con la Cruz al Mérito Militar y con la Cruz de Carlos VII.

Ya en el Siglo XX, se produce un mayor número de casos de mujeres alistadas en los ejércitos, no solo a titulo individual, sino incluso colectivamente formando batallones enteros. Tal es el caso de la rusa Maria Leontievna Bochkareva quien es la primera mujer que consigue permiso oficial de un Jefe de Estado, en este caso del Zar Nicolás II, para alistarse en un ejército regular europeo durante la I Guerra Mundial tras haber sido rechazada, por su condición femenina, en el 25 Batallón de Reservistas de Tomsk. La bravura demostrada en diversos asaltos a las trincheras alemanas y en la lucha cuerpo a cuerpo la hicieron merecedora de numerosas condecoraciones (entre ellas la Cruz de San Jorge) y centro de la prensa aliada quien se refería a ella como “la Juana de Arco Rusa”. Tras dos años de guerra y ante el desmoronamiento del ejército ruso provocado por las continuas derrotas y la riada de deserciones, Maria Bochkareva ofrece al mando del ejército ruso la posibilidad de crear unidades militares exclusivamente integradas por mujeres dando así lugar a los “Batallones Femeninos de la Muerte”, llamados de esta forma por el fanatismo y el desprecio hacia la muerte con el que combatían. El “Primer Batallón Femenino” de la muerte estuvo al mando de la propia Maria y uno de estos batallones defendió el palacio de la Tauride durante el asalto de los bolcheviques en 1917 quedando posteriormente integrados en el ejército del General Kornilov durante la Guerra Civil Rusa en la que fueron exterminados con ensañamiento por el Ejército Rojo y la Checa. La característica de estos “Batallones Femeninos de la Muerte” es que las mujeres que los integraban asumían totalmente la disciplina militar, renunciaban a todo privilegio por su condición femenina y en cierto sentido renunciaban también a su feminidad al adoptar el uniforme y las formas masculinas (no usaban de ninguna prenda femenina y llevaban el pelo al uso de soldado ruso, es decir, al cero).

Más tarde, durante la II Guerra Mundial, la movilización femenina para la guerra fue muchísimo mayor, pero reducida sobre todo a tareas administrativas, logísticas y de producción militar en retaguardia, no existiendo casos documentados de mujeres combatientes en los ejércitos regulares en conflicto aunque sí en la resistencia francesa, en unidades partisanas en los países ocupados y, al final de la guerra, como auxiliares en la defensa antiaérea alemana, pero ni siquiera fue movilizada para formar parte del Volksturm (reserva alemana).

De todos los casos documentados en la historia y mencionados anteriormente, se pueden deducir varias características comunes que presenta la movilización femenina:

1º. La actuación femenina en la guerra se producía espontáneamente en circunstancias excepcionales y desesperadas, como la defensa de La Coruña o los sitios de Niza y Zaragoza cuando la situación podría calificarse de vida o muerte.

2º. La mujer se integraba como tal y con publicidad de su condición femenina en unidades combatientes guerrilleras o irregulares donde la disciplina era más laxa y que tendían a actuar autónomamente y según el criterio del mando directo de la unidad.

3º. En los casos en los la mujer se incorporaba a unidades militares regulares, lo hacia ocultando su condición femenina y/o renunciando a su feminidad, procurando confundirse, hasta en su aspecto físico con los hombres (caso por ejemplo de Juana de Arco, Catalina de Erauso, Francisca Guarch o de los “Batallones Femeninos de la Muerte”).

Así pues, la incorporación de la mujer a los actuales ejércitos profesionales y que tiene su origen en la conversión del ejército norteamericano de un ejército de quintas a un ejército profesional en 1975 y en la escasez del personal para el mismo, no es un avance en los derechos de la mujer sino más bien un retroceso de toda la humanidad al responder a criterios de guerra sin restricciones y a un erróneo concepto de lo que es o debe ser un ejército regular.

(1) En la misma Edad Media corrieron muchos rumores de la participación de algunas mujeres vestidas de hombres que participaron en las cruzadas llegando alguna de ellas incluso a adquirir el Orden de Caballería, aunque ninguno de estos rumores aparece objetivamente documentado.
(2)
Cosa nada baladí esta de la vestimenta masculina por parte de las mujeres de aquel tiempo si consideramos que una de las acusaciones que llevaron a la hoguera a Juana de Arco fue la de vestir ropajes masculinos.
(3)
Aunque el caso de la Duquesa de Berry es conocido y está documentado que en 1832 intentó sublevar la Vendee a favor de los derechos de su hijo Enrique V, no se la puede considerar una mujer-soldado pues más bien su labor fue más conspirativa que combativa, por mucho que estuviera ocultándose por los bosques y fuera arrestada con dos pistolas en la mano.

lunes, 31 de marzo de 2008

“LOS MISERABLES” de VÍCTOR HUGO O LA NOVELA COMPLETA


Cuando en 1862 Víctor Hugo escribió “Los Miserables”, no pudo ser consciente de que posiblemente estaba escribiendo, no una de sus obras más emblemáticas, pues “Nuestra Señora de París” también lo fue para su autor, sino la que posiblemente sea la mejor novela de la literatura contemporánea.

“Los Miserables” adquiere su condición de mejor novela de la literatura contemporánea tanto por su argumento como por su estructura narrativa.

En cuanto al argumento de la novela pretende ser una epopeya popular que extrae de las clases populares la mayor parte de sus protagonistas principales (los cuales resultan ser en numerosos casos de noble y heroica condición) siendo el mensaje subliminal y principal de la obra la idea de que hay individuos que se ensalzan desde su más baja condición mientras que otros, por la maldad intrínseca a su personalidad, serán siempre unos miserables morales. En este sentido, “Los Miserables” es una novela que, aunque escrita en un momento en el que el anticlericalismo y el laicismo militante hacían furor en el mundo literario y político, esta totalmente impregnada de un mensaje social y moral cristiano (no en balde el protagonista Jean Valjean, es redimido al principio de la historia por un obispo) que la hacen una obra literaria atemporal cuya lectura no desmerece por el tiempo transcurrido desde su publicación.

No obstante, es en su estructura narrativa donde “Los Miserables” alcanza una cota de perfección difícilmente lograda por otras obras posteriores. Así en primer lugar, nos encontramos en la extensa obra de Víctor Hugo con historias de multitud de personajes, en principio independientes las unas de las otras, que terminan confluyendo en la historia principal donde finalmente todos los personajes están históricamente relacionados y guardan conexión. Así, por ejemplo; Thenardier guarda relación con Mario Pontmercy por haber sido el primero un saqueador de heridos en Waterloo donde intentando robar un reloj al padre del primero, éste cree que le está salvando la vida y le queda eternamente agradecido haciendo también deudor de gratitud a su hijo. Igualmente ocurre con el personaje del pilluelo parisino de Gavroche quien, teniendo aparentemente una historia sin relación alguna con ningún otro personaje, resulta ser hijo de Thenardier. En gran medida esta estructura donde los personajes siempre guardan íntima relación aunque en un principio no sea aparentemente así hace que el lector de “Los Miserables” mantenga siempre el interés y no deje de asombrarse de lo que va descubriendo según va recorriendo las páginas.

Por otra parte, “Los Miserables” es una novela completa porque en ella se aparecen felizmente reunidos infinidad de estilos prosaicos, siendo a la vez un folletín amoroso y de aventuras, una novela social y una novela histórica, siendo la descripción de la batalla de Waterloo que contiene de una belleza y perfección tal que el mismísimo ex Ministro de Asuntos Exteriores francés Villepin no pudo prescindir de tal descripción para escribir su reciente historia de “Los Cien Días”. Además de contener todos los estilos novelísticos anteriormente mencionados, existen en “Los Miserables”, varias digresiones técnicas que, manteniendo el hilo de la narración, constituyen auténticos ensayos de diversas materias como es el dedicado al “Caló”, que se convierte en un discurso lingüístico sobre el argot de las gentes del hampa propio de un académico de la lengua.

Todo esto hace de “Los Miserables” no solo la mejor novela de la literatura contemporánea a cuya calidad muchas se le han acercado pero ninguna la ha igualado (y mucho menos superado), sino también una novela completa o novela de novelas que vale la pena leer y releer aunque solo sea por puro deleite.

domingo, 16 de marzo de 2008

LA CARGA DEL HOMBRE BLANCO de RUDYARD KIPLING



Llevad la carga del Hombre Blanco.
Enviad adelante a los mejores de entre vosotros;
Vamos, atad a vuestros hijos al exilio
Para servir a las necesidades de vuestros cautivos;
Para servir, con equipo de combate,
A naciones tumultuosas y salvajes;
Vuestros recién conquistados y descontentos pueblos,
Mitad demonios y mitad niños.

Llevad la carga del Hombre Blanco,
Con paciencia para sufrir,
Para ocultar la amenaza del terror
Y poner a prueba el orgullo que se ostenta;
Por medio de un discurso abierto y simple,
Cien veces purificado,
Buscar la ganancia de otros
Y trabajar en provecho de otros.

Llevad la carga del Hombre Blanco,
Las salvajes guerras por la paz,
Llenad la boca del Hambre,
Y ordenad el cese de la enfermedad;
Y cuando vuestro objetivo este más cerca
En pro de los demás,
Contemplad a la pereza e ignorancia salvaje
Llevar toda vuestra esperanza hacia la nada.

Llevad la carga del Hombre Blanco.
No el gobierno de hierro de los reyes,
Sino el trabajo del siervo y el barrendero,
El relato de cosas comunes.
Las puertas por las que vosotros no entrareis,
Los caminos por los que vosotros no transitareis,
Vamos, hacedlos con vuestra vida
Y marcadlos con vuestra muerte.

Llevad la carga del Hombre Blanco,
Y cosechad su vieja recompensa
La reprobación de vuestros superiores
El odio de aquellos que protegéis,
El llanto de las huestes que conducís
(¡Tan laboriosamente!) hacia la luz:
“Oh amada noche egipcia,
¿Por qué nos librasteis de la esclavitud?,

Llevad la carga del Hombre Blanco,
No oséis rebajaros,
Ni clamar ruidosamente por la Libertad,
Para encubrir vuestro cansancio.
Por todo lo que gritáis o susurráis,
Por todo lo que hagáis o dejéis de hacer,
Los silenciosos y descontentos pueblos
Os juzgarán a vuestro Dios y a vosotros.

Llevad la carga del Hombre Blanco,
Olvidad esos tiempos de la infancia,
Los laureles ligeramente concedidos,
La fama fácil y sin fundamento;
Venid ahora, a buscar vuestra hombría,
A través de todos los años ingratos,
Frutos, aguzados con la costosa sabiduría,
El juicio de vuestros pares.

sábado, 23 de febrero de 2008

EL HOMBRE Y LOS MITOS


En todos los tiempos el hombre ha creído en cosas fantásticas y por esas creencias ha realizado grandes proezas y también, justo es decirlo; algunas barbaridades. No obstante, en los tiempos actuales, ya no cabe duda alguna de que existe un interés, oscuro e interesado, por derribar creencias en aras de un supuesto rigorismo científico e historiográfico.
Este afán destructor, que en el Siglo XX ha alcanzado su mayor virulencia, se ha marcado como último objetivo atacar la estatua de la Loba Capitolina afirmando que la escultura de bronce que se exhibe actualmente en el Ayuntamiento de Roma, no es etrusca ni data con anterioridad al nacimiento de Cristo, sino que, por la técnica utilizada en su construcción, es de época medieval. Poco importa que la Loba Capitolina aparezca en antiguas monedas romanas, lo que avalaría que, si no la estatua actual otra idéntica, existió en la Roma de los Césares. Lo verdaderamente importante para la ciencia historiográfica actual es engendrar la duda entre la humanidad de que la estatua de la Loba que se contempla en Roma no es auténtica, con lo que también se engendra la duda sobre si tal estatua existió realmente alguna vez en la Roma Antigua y más aún, se hace creer que la leyenda de Rómulo y Remo, no es ya ni una parábola ni un cuento para niños, sino simplemente una solemne tontería.
Tan sólo hace unos pocos años, el ADN se encargó de destruir uno de los mas hermosos mitos surgidos en la edad contemporánea cual era “El misterio del Temple” que tantas aventuras reales engendró (como la del zapatero Maturin Bruneau) y tantas historias literarias inspiró siendo uno de los mitos románticos por excelencia.
Las leyendas y los mitos, la inmensa mayoría de los cuales datan de tiempos antiquísimos, han inspirado durante siglos a poetas, artistas y literatos siendo por ello fuente de constante inspiración y sobre todo un imprescindible y hermoso adorno para la existencia humana. El ser humano necesita mitos y leyendas que inspiren su mente y sirvan de alimento para espíritu. Si tales mitos no se dan, la humanidad no tarda en crear otros sin duda menos bellos, menos auténticos y mucho más nocivos, llamando la atención que la comunidad científica, tan presta a destruir los bellos mitos clásicos, guarde silencio, cuando no, jalee la invención de nuevas y fantásticas historias que solo sirven para generar zozobra y enriquecer a sus creadores, como ocurre con el caso del autor del “Código Da Vinci” al tiempo que somete al rigor de la investigación el caso de la “Sábana Santa de Turín” cuando posiblemente estemos ante la única reliquia auténtica que se guarda de Nuestro Señor Jesucristo, pues ¿Cómo creer, tal y como pretende la comunidad científica, que estamos ante una pintura medieval, cuando tal pintura contradice toda la iconografía cristiana de esa época?.
Se puede ignorar si en Santo Grial existe o no y, en su caso, donde puede estar oculto, pero no se debe olvidar que si la humanidad pierde el interés por tales mitos y da la espalda a su eterna búsqueda, habrá renunciado a la belleza sublime de su existencia.

martes, 19 de febrero de 2008

LA NOTA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DEL 30 DE ENERO


El pasado día 30 de Enero, quizás como homenaje al actual Papa y ex “PanzerCardenal”, la Conferencia Episcopal Española hacía pública una “nota ante las elecciones generales 2008”. En dicha nota y como es costumbre cural, no se dice ni a quien hay que votar ni a quien no hay que votar, lavándose al respecto las manos como en su momento hizo el que podría considerarse el primer caso documentado de cristiano liberal de la historia, Poncio Pilatos, que además fue el primero en optar por el llamado “Mal Menor”.
La “nota” de tres folios de extensión (incluida la portada), es el ejemplo perfecto de cómo “nadar y guardar la ropa” y tras emplear dos párrafos introductorios en los que justifica cierta intervención orientadora de la Iglesia ante las próximas elecciones empieza pidiendo comprensión y, en cierto modo disculpas, (punto 3 de la “nota”) a los que, ya de antemano se sabía, que la publicación de tal nota no les iba a sentar muy bien, haciendo por tanto y en puridad lógica, innecesarias las disculpas o bien innecesaria la nota.
A continuación prosigue la “nota” con una serie de párrafos, hasta un total de 10, en los que reitera todo el magisterio de la Santa Madre Iglesia sobre temas morales con el que no se puede estar más de acuerdo y he ahí donde se detecta la más grave bilocación psicológica de los señores obispos que hacen dudar de que en el momento de redactar la “nota” estuvieran en Gracia Divina pues a los que, sin tener memoria histórica nos preciamos de tener buena memoria, nos llama la atención ciertas posturas digamos… farisáicas de los señores obispos.
En primer lugar y a tenor de lo expuesto en el párrafo 1 de la “nota”, la Conferencia Episcopal habla y se dirige a la sociedad española como “pastores de la Iglesia que tienen la obligación y el derecho de orientar el discernimiento moral que es necesario hacer cuando se toman decisiones que han de contribuir al pleno reconocimiento de los derechos fundamentales de todos y a la promoción del bien común”, pues bien, considerando que se atribuyen la obligación de orientar a fieles y no fieles y siendo la fundamental obligación de un pastor aquella que consiste en impedir que sus ovejas se extravíen, los Señores obispos deberían haberse alejado del barroquismo del que adolece toda la “nota” y haber dicho simple y claramente a quien había que votar y a quien no había que votar.
Más aun, la “nota” alejada de toda la sapiencia eclesial hispánica que debió agotarse por completo en las sesiones del Concilio de Trento, viene a caer en gravísimas contradicciones entre lo que dice y lo que los señores obispos han venido haciendo en estos últimos quince años (por no irnos más lejos). Así pues, la Conferencia Episcopal, avisa a los votantes, principalmente a los votantes católicos, que no hay que votar a partidos abortistas y divorcistas, llamando poderosamente la atención el silencio de la Conferencia Episcopal, (que no el Silencio de Dios, que siempre es estruendoso) sobre el tema del divorcio y del aborto durante los años de gobierno del Partido Popular en los cuales incluso se llegó a legalizar la píldora abortiva RU-2.
Por otra parte y en materia de terrorismo, la conferencia episcopal afirma en el punto 8 de su “nota” que “El terrorismo es una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión moral de la vida justa y razonable. No sólo vulnera gravemente el derecho a la vida y a la libertad, sino que es muestra de la más dura intolerancia y totalitarismo (n. 65). Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, ni puede tenerla como interlocutor político”, olvidando la intención mediadora que la Iglesia Española pretendió tener o tuvo durante la tregua de ETA del año 1998 y su negativa a sumarse al “gran pacto político y social contra el terrorismo” que impulsó el Gobierno del Sr. Aznar.
Finalmente, y para asegurarse el bajar un escalón más en la descendente escalera hacia los infiernos, terminan los Señores Obispos en sus puntos 9 y 10 de su “nota” coqueteando, como alegres quinceañeros que nacen con inocencia al flirteo amoroso, primero con las opciones nacionalistas olvidando la reiterada doctrina de condena o entredicho que la Santa Madre Iglesia mantiene sobre los “nacionalismos exacerbados” desde prácticamente la Primera Guerra Mundial y luego con las “preocupaciones juveniles” como la vivienda, la ecología, la emigración, etc… sin duda para no ser mal vistos en algunos territorios en el primer caso y para parecer jóvenes activistas frente a los problemas de la modernidad en el segundo.
Una cosa sí que es de agradecer a tan nobles almas cristianas como las de los Señores Obispos españoles y es que piden en su “nota” que Dios, Nuestro Señor, “ilumine y fortalezca a todos” yo, como católico también pido por ellos, pido a Nuestro Señor Jesucristo que interceda por ellos y les evite persistir en los errores en que están cayendo, pido a Nuestra Señora, la Santísima Virgen María, que interceda por ellos ante su hijo para que les impida seguir descendiendo por ese camino que han emprendido hace muchos años y que conduce al infierno y afirmo con Fe, Pasión y deducción lógica que DIOS EXISTE, no porque me lo encontrará, sino porque solo la verdad de la existencia Divina, explica que aun exista este país nuestro, donde las personas cada vez más viven de milagro y solo la existencia de Dios justifica que, con pastores como estos, aún haya Iglesia Católica en España.

lunes, 4 de febrero de 2008

LA ECONOMÍA INCOMPRENSIBLE

Cual ciencia esotérica y oculta, así actúa la economía sobre los individuos y las sociedades pues incomprensible resulta que la crisis económica que empieza a vislumbrarse y que sin duda arrasará gran número de economías domésticas de los más menesterosos se de en una zona monetaria tan estable como es la Zona Euro a la que pertenece España y donde la divisa, el Euro, no deja de cotizarse al alza, superando notoriamente al Dólar que es la moneda de las grandes transacciones internacionales.
La progresiva desaceleración económica que se ha producido en la Unión Europea se achaca a la imparable subida del precio del petróleo que el mundo viene sufriendo desde la desestabilización de Irak en el año 2003, no obstante tal incremento en el precio del crudo debería paliarse en gran medida por la revalorización del Euro frente al Dólar ya que el petróleo se compra en los mercados internacionales con Dólares norteamericanos y éste se encuentra en tan baja cotización frente al Euro que por dos Euros se consiguen casi tres Dólares.
El imparable incremento de los precios de los alimentos también se achaca a la subida del petróleo porque derivados del petróleo, como el gasoil agrícola, se utilizan en la producción, recolección y distribución de los alimentos, pero como hemos dicho antes, la subida del petróleo en España, debería ser paliado por el cambio Euro-Dólar, cosa que no ocurre en gran medida.
La verdad es que la crisis económica, viene, se nos echa encima y a algo o a alguien hay que echar las culpas y a qué mejor que a la subida del precio del petróleo.
Lo cierto es que detrás de la subida imparable de los precios y de la inflación que padecemos esta la entronización en el mundo globalizado del economicismo que supone la subordinación de todo, incluida la política, a la economía y esa subordinación se ha traducido en nuestro país en tener una política que ha creado una economía cuasi-bananera que dando la espalda a la producción agrícola e industrial se ha centrado en la construcción, en el sector servicios y en el turismo, tres sectores de riesgos mínimos donde las inversiones se amortizan rápidamente y que, al prácticamente no existir más sectores económicos, se encuentran endiabladamente conectados entre sí ya que constituyen una especie de rueda económica. Así, la construcción crea, directa e indirectamente, millones de puestos de trabajo para personas que a su vez consumen en ocio, en servicios, en bienes de equipo que, por cierto, en su mayoría no se fabrican en nuestro país o que de fabricarse se hacen en plantas situadas en territorio español pero propiedad de multinacionales y por supuesto, compran viviendas. El problema es que al incrementarse el número de créditos con el consiguiente endeudamiento de las familias así como los precios, la política bancaria aconsejaba ya no conceder más préstamos lo que ha llevado a un gran descenso en la demanda de viviendas y por ende un descenso en la construcción que genera desempleo y reducción en el consumo y de ahí nos viene una gran crisis económica que poco o nada tendrá que ver con las crisis que puedan afectar a otros países de nuestro entorno.
La sana economía de un estado moderno debe basarse en la producción diversificada. Si no hubiéramos desmantelado nuestra agricultura para entrar en la Comunidad Económica Europea en 1986, sin duda habría más producción agropecuaria que contendría los precios de los alimentos básicos e igualmente si hubiéramos favorecido el mantenimiento y desarrollo de nuestro tejido industrial, tendríamos una economía competitiva que nos permitiría producir bienes de equipo con los que comerciar. Asimismo, si hubiera habido una legislación moderadamente intervencionista en los sectores estratégicos y de primera necesidad, se habría evitado la especulación que es la que al final ha matado en gran medida “la gallina de los huevos de oro” que era la construcción.
En fin, como siempre; la crisis económica viene, pero para unos más que para otros. Ahora lo importante es que los que siempre sufren las crisis económicas saquen conclusiones y dejen de confiar en los que les venden motos que no funcionan o que, en el caso de funcionar, lo hacen por muy breve tiempo.

sábado, 2 de febrero de 2008

UN DEBATE IRREAL


“Seguiré luchando por la tercera república española y malditas las guerras y canallas los que las apoyan”. Con estas lacónicas palabras comenzaba don Julio Anguita, pocas horas después de enterarse de la trágica muerte de su hijo en Irak, una conferencia con motivo del aniversario de la República Española de 1931. Sin duda la afirmación relativa a la guerra se puede y se debe compartir pues recordando a Herodoto “no hay nadie que en su sano juicio prefiera la guerra a la paz porque en tiempos de paz, los hijos entierran a sus padres y ello resulta normal; mientras que durante las guerras son los padres los que entierran a sus hijos y ello, alejado de toda normalidad, resulta antinatural”, pero la mención a la forma de gobierno, monárquica o republicana, siempre es cuestionable y en cualquier caso no se puede aceptar una u otra alegremente sin que existan unos mínimos análisis y estudios de los que, por otro lado, tanto agradan al dirigente comunista.
No cabe duda que la creciente aparición de banderas tricolores en las pasadas manifestaciones antibelicistas supone un revulsivo y un escándalo para los beatos de la monarquía encastillados en cierta centenaria corte de papel que apresuradamente comenzaron una denodada defensa de la institución monárquica personificada en Juan Carlos de Borbón; no obstante, todo este debate sobre la Monarquía o la República, aparece como irreal y ficticio por no decir claramente que resulta inútil y estéril.
Es innegable que la república tiene sus ventajas sobre la monarquía, así como también es innegable que la monarquía tiene sus ventajas sobre la república siendo una de ellas, cuando no la fundamental y única, que la función del monarca es constituir una magistratura que, estando por encima de toda opción y ambición política y económica (que no por encima de la ley), conserve la prerrogativa de garantizar en último extremo los derechos de los más desfavorecidos frente a todo abuso de los poderes políticos o económicos y sirva de garantía infranqueable frente a todo desviacionismo de la acción de gobierno hacia la tiranía y la ilegalidad. Pero hoy en día la cuestión no es esa, no es hacer grandes y eruditas disertaciones propias del clasicismo o del renacimiento sobre las formas de gobierno, hoy la cuestión es menos sabia y más grosera. En el mundo actual todo esta mezclado y confundido, no hay formas de gobierno puras y toda forma de estado responde a intereses espurios en los que el pueblo solo es un convidado de piedra en el carrusel electoral.
Si se observa y analiza la república moderna más antigua existente encarnada por Estados Unidos de América, vemos en ella elementos comunes a todos los estados occidentales contemporáneos con independencia de que se trate de monarquías o repúblicas. En ella el pueblo es convocado a las urnas con periodicidad y teóricamente cualquier ciudadano puede acceder a la Presidencia de la República, pero hay datos objetivos que no pueden dejar de llamar la atención como es el hecho de que en la República de los Estados Unidos el poder político esta en manos de algunas familias que históricamente han intervenido directa o indirectamente en el gobierno desde su independencia en 1776, así podemos citar entre otras muchas a la familia Roosvelt que dio dos presidentes y numerosos graduados en West Point, a la familia Kennedy que dio un presidente, varios candidatos a la presidencia y multitud de políticos menores (diplomáticos, senadores...), a la familia Bush, con otros dos presidentes proporcionados al emergente imperio y algún que otro Gobernador. A este hecho hay que añadir que los presidentes norteamericanos deben su acceso a la presidencia a grupos económicos y financieros encarnados también por un número reducido de familias como la Rockefeller (que también desempeña actividades políticas directas), la Morgan, la Vanderbilt, la Hearts, la Carnegie... que controlan poderosas multinacionales y medios de comunicación y que imponen la política a seguir al mismísimo gobierno a cambio de su apoyo siendo la forma de gobierno que realmente rige en Norteamérica no una república ni una monarquía sino una verdadera aristocracia en la que los intereses del pueblo resultan irrelevantes no gobernando por y para el interés general y bienestar común sino para el interés particular de esa misma aristocracia político-económica.
Por lo que respecta a nuestro país (que francamente, es el único que me interesa), a pesar de que la Constitución de 1978 viene a confirmar como forma de gobierno la monarquía que fue instaurada por voluntad exclusiva de “Su Excelencia” en 1969, viene a suceder lo mismo que en la anteriormente mencionada República Norteamericana y que en las demás repúblicas y monarquías del Hemisferio Norte. En Las Españas, desde hace más o menos doscientos años, el poder político es patrimonio casi exclusivo de unas pocas familias que, capeando incluso muy sangrientas turbulencias políticas, han mantenido siempre su presencia política con monarquías, repúblicas y dictaduras. Estas familias entre las que se encuentran los Aznar, los Suárez, los Cabanillas, los Fernández Cuesta, los Primo de Rivera, los Calvo Sotelo, los Morán, etc. ... perpetúan sus cargos transmitiéndoselos a sus descendientes y llevando una muy interesante táctica de enlaces matrimoniales entre ellos que les permiten conservar siempre su influencia con independencia del partido que resulte vencedor en las elecciones. A estas familias “políticas” hay que añadir la existencia de otras familias “económicas” que se perpetúan en la vida económica del país del mismo modo y que aportan el apoyo financiero, económico y mediático al poder político para que éste gobierne en beneficio de sus intereses. Así podemos observar con estupor que nuestra política europea esta dirigida por grupos financieros e industriales, nuestra reciente política internacional en Oriente Medio, concretamente en Irak, ha estado condicionada gravemente, desde 1991, por los intereses económicos de las petroleras y constructoras españolas y que las relaciones diplomáticas con los países hispanoamericanos esta en su práctica totalidad en manos privadas, en manos de empresas multinacionales como Telefónica, el Banco Bilbao-Vizcaya o el Banco Santander Central Hispano. También resulta claramente manifiesto que la política interior ejecutada por el gobierno central o por los gobiernos autonómicos no es efectivamente elaborada y planteada por el Congreso de los Diputados, por las Cámaras Autonómicas o por el Consejo de Ministros sino por ciertos consejos de administración de entidades financieras y empresariales.
Así pues, atendiendo a estos hechos difícilmente cuestionables, la discusión sobre la Monarquía o la República resulta un debate altamente irreal, no tanto por la verdaderamente escasa militancia monárquica o republicana como porque, hoy en día, ni la República es sinónimo de libertad ni la Monarquía equivale a estabilidad. Actualmente ha quedado sobradamente probado que tan bananera puede ser una Monarquía como una República y que tan criminal y tiránica puede ser una República como una Monarquía, siendo el sistema de gobierno universal que impera en todos los estado occidentales sin excepción un sistema neoaristocrático nacido de una muy provechosa simbiosis entre un reducido número de familias que ejercen el poder o la influencia política y otro numero igualmente reducido de familias que disponen del poder y la influencia financiera y económica.

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