CONTACTO (indicando como asunto El Chouan Ibérico): arturoen@hotmail.com

domingo, 31 de agosto de 2008

CON SORNA E IRONÍA: CONTRA LA DEPRESIÓN, LA COLECCIÓN

Finalizado ya el mes de Agosto y con él, el periodo vacacional y estando próximos a iniciar nuevamente la actividad laboral, aparece en muchos ciudadanos el síndrome postvacacional que se manifiesta a modo de depresión tendente a amargarnos la existencia durante el mes de Septiembre, pero ¿Qué importa tal depresión? ¿Quién necesita psicólogos para superarla?. Para aminorarla e incluso hacer que pase desapercibida bastan solo dos cosas simples: en primer lugar, pensar en las próximas vacaciones o, todavía mejor, en el aún más próximo fin de semana en el que uno podrá evadirse haciendo excursionismo por los lugares próximos a nuestras respectivas residencias y en segundo término iniciar una de las numerosas colecciones que se nos ofrecen por televisión.

Como espejismo playero emulando las horteras tiendas de souvenirs para turistas, reabren en el mes de Septiembre los kioscos de prensa diaria ofertando por módicos precios iniciales variopintas y variadas colecciones capaces de satisfacer al más exigente y voraz acumulador, que no coleccionista, de trastos inútiles, de pobre calidad y de dudoso gusto.

Así, en este mes de Septiembre, un amante de los barcos e ingeniero naval frustrado, podrá disfrutar comenzando la construcción del acorazado “Bismarck” en tamaño reducido, sin importar que tal vez la miniatura tardará más en construirse que el mismísimo buque original y eso sin considerar la posibilidad de que la empresa suministradora de piezas no deje de suministrarlas nada más poner la quilla.

Igualmente, cualquiera de nosotros puede emular al emperador Carlos I en su afición adquiriendo, por poco menos de mil de la antiguas pesetas, una serie de relojes de bolsillos, réplicas exactas de relojes pertenecientes a personajes históricos que ofrecen decorativas cajas y esferas, pero que son incapaces de marcar las horas con seguridad y exactitud, salvo, claro está, que cada reloj marque, inamoviblemente, la hora del fallecimiento del supuesto propietario de la pieza original.

También se nos ofrece la posibilidad de reconstruir en nuestra casa la Biblioteca de Alejandría, con libros semanales de los más variados temas y autores que casi ninguno de quienes los compran los leerán, lo cual es curiosísimo pues resulta que ni siquiera tienen una encuadernación estética que permita utilizarlos como objetos decorativos y eso sin considerar el hecho irrefutable de que solo los necios decorarían una casa con libros porque constituye un medio inmejorable para acopiar polvo en nuestro domicilio.

No obstante, este año en el que nos encontramos, porque no todos los años van a ser lo mismo, la novedad del coleccionable se encuentra en los muñequitos de plomo. Superadas ya las colecciones de soldados y maquinaria militar de todas las guerras, que podían poner en duda la existencia de tanto uniforme y de tanta guerra y guerrero y que hacían que uno tuviera en su casa más divisiones militares que toda la OTAN junta, se ofertan como novedad figuritas de plomo de los “superhéroes” de Marvel, de personajes del Salvaje Oeste y de personajes y naves espaciales de la saga cinematográfica de “La Guerra de las Galaxias”. ¡¡¡Que hermoso poder iniciar estas tres colecciones y hacer que “Superman” luche al lado de Luke Skywhalker y en un acto fantástico ayuden al Sheriff y al pistolero en la defensa de “la Diligencia” contra los indios apoyados por el eternamente risueño “Jockey”!!!.

En conclusión señores… que las vacaciones se han acabado y quién no se consuela es porque no quiere. La mayoría de quienes inician una o varias de estas colecciones no las terminarán jamás y eso es conocido por las empresas que las venden y ofertan, pero que mejor manera de superar una depresión y entretenerse entre vacación y vacación que haciendo una colección. Estando como está estadísticamente probado que el primer abandono masivo de las colecciones que se inician en Septiembre coincide con el gran puente de Diciembre no cabe duda de que muchas personas utilizan este medio como sistema paliativo del síndrome postvacacional o es que tal vez este coleccionismo otoñal constituya un síntoma de tal síndrome, pero que nadie se asuste… solo restan tres meses para el puente de Diciembre y cuando llegue cogeremos el autocar, el tren, el avión o el barco, nos olvidaremos de encargar al dueño del kiosco que nos reserve la entrega semanal correspondiente a nuestro coleccionable y a la vuelta, entre las preocupaciones de las compras navideñas y la planificación del nuevo año con la proximidad de la nueva edición de la “Operación Bikini”, tan solo unos polvorientos objetos que ocuparán un espacio importante generándonos el problema de qué hacer con ellos nos recordarán la depresión postveraniega y que iniciamos una colección.

jueves, 14 de agosto de 2008

CONSIDERACIONES SOBRE LA CLASE MEDIA EN ESPAÑA

Siempre que ha surgido el debate no falta quien ponga punto y final al mismo afirmando “sí, pero Franco murió en la cama” como echando en cara al contrario la cobardía y mal hacer de una supuesta oposición al régimen del General en superlativo (que ciertamente ambos factores existieron) e ignorando el desarrollo, por parte del Franquismo, de una política socio-económica que si no le iba a proporcionar el apoyo entusiasta de la mayoría de la población sí, le aseguraría, al menos la neutralidad política de la misma. Tal política consistió en la formación de una clase media que hasta principios o mediados de los años sesenta del pasado siglo jamás había existido en España. Pero ¿Qué es la clase media?, ¿Cuales son los requisitos para su existencia?, ¿Cuál es su característica política? y ¿Cuál es su futuro?.

No faltara quien desde un discurso teórico y abstractamente académico defina a la clase media como el más amplio sector de una población que, sin problemas económicos relevantes para el desarrollo de la vida cotidiana, carece de un nivel de rentas suficientemente elevadas para vivir de ellas sin desarrollar actividad laboral personal alguna, pero sin ningún género de dudas la clase media española es, concretamente, aquel sector de la población que tiene un trabajo por el que percibe una remuneración segura cada mes, una vivienda en propiedad, un medio de transporte adecuado a sus necesidades y unos pequeños ahorros en el banco. Es decir la existencia de una clase media exige el desarrollo de una política macroeconómica que, a nivel microeconómico, permita disfrutar a los individuos o, en su defecto, a las familias que éstos han constituido de un puesto de trabajo seguro y estable del que se obtenga la renta principal y constante para el sustento y la inversión en bienes de consumo, una vivienda en propiedad que a corto o medio plazo se encuentre libre de cargas y la conservación de un nivel de ahorro por pequeño o insignificante que sea.

Por otra parte la característica política fundamental de la Clase Media es su indiferencia y/o neutralidad política. Así, la Clase Media puede ser requerida o convocada a elecciones o manifestaciones y sin duda votará y se manifestará, pero si se observa con atención solo acudirá a las convocatorias realizadas por y desde el poder (o sus aledaños) y de forma mecánica. La Clase Media siempre apoyará por omisión al poder establecido sea éste de la tendencia que sea y siempre buscará en política su comodidad huyendo de todo radicalismo de cualquier clase y proporcionando al estado del que forme parte estabilidad, tranquilidad y grandes periodos de paz social. De hecho los intereses de la Clase Media coinciden prácticamente en su totalidad con los intereses del Estado o Gobierno que la crea y la defiende. Así en los estados donde no existe una sólida clase media porque ésta jamás ha existido (por ejemplo en los países islámicos) o esta desaparece (como por ejemplo en la Argentina de la dictadura militar de 1976) surgen en muy poco tiempo radicalismos de toda especie y una inestabilidad política creciente porque los integrantes de la disuelta Clase Media pasan a defender planteamientos radicales. No obstante, la Clase Media, también requiere una contraprestación política del Estado del que forma parte y que no es otra que la que le proporcione seguridad u orden y le garantice el mantenimiento de los requisitos económicos que le proporcionan su “bienestar”.

Hasta aquí, hemos definido lo qué es la Clase Media y apuntado sus características económicas y políticas, ahora debemos disertar, aunque sea brevemente, sobre el futuro de dicha clase. Con una simple ojeada a la realidad económica, social y política que nos rodea no se puede llegar a otra conclusión de que la Clase Media, al menos en España, se encuentra gravemente amenazada por motivos económicos, sociales y políticos.

Desde las circunstancias económico-sociales, el constante incremento de los precios en general y el de la vivienda en particular esta acabando con una de las características que definen a los miembros de la Clase Media que es la del disfrute en propiedad de, al menos, la vivienda habitual. En este sentido es de indicar que, en el mejor de los casos, y con cargas hipotecarias que gravan la vivienda hasta los próximos cuarenta años, se acaba con toda posibilidad de ahorro y prácticamente se requiere de todo el salario mensual para dedicarlo a la vivienda por lo que ya existen informes bancarios que afirman que el acceso a la propiedad de una vivienda será imposible para la próxima generación. Por otra parte, la inestabilidad del puesto de trabajo que tiende cada vez más a ser precario y no “para toda la vida” todo ello con el aplauso y favor de los propios gobiernos que de forma constante modifican el mercado de trabajo para mayor flexibilización del mismo, siendo tal expresión el eufemismo con el que tratan de ocultar un progresivo acercamiento al despido libre, acabará con otra de las características de los miembros de la Clase Media que es la existencia de una renta periódica (generalmente mensual) y segura dimanante de su personal actividad laboral.

Igualmente, la generalización de las rupturas matrimoniales y que, objetivamente, constituyen una forma de rápido empobrecimiento de los núcleos familiares y el aumento de la esperanza de vida con el notable incremento de los gastos a los que los mayores tendrán que hacer frente en los últimos años de su vida para pagar la imprescindible atención y asistencia geriátrica y que deberán ser satisfechos no solo con sus pensiones de jubilación sino también con los ahorros de su vida, afectará gravemente a la posibilidad de adquirir bienes por herencia repercutiendo, tal reducción de la posibilidad de heredar, sobre el ahorro, la morosidad, el acceso a la vivienda y en todos los aspectos de la economía de las familias en general y especialmente en las familias integrantes de la Clase Media.

Por último, la Clase Media también se esta viendo amenazada, por circunstancias políticas no solo dimanantes de inestabilidades que surgen a consecuencia de debates ficticios entre partidos, sino también y sobre todo a consecuencia de políticas migratorias erróneas o inexistentes y que están llevando a un incremento de la inseguridad ciudadana (y por tanto a la liquidación del estado de seguridad que requiere la Clase Media) y a un incremento del gasto público que esta siendo sostenido prácticamente en su totalidad por los miembros de la Clase Media, los cuales no pueden beneficiarse de las ventajas que produce disfrutar de grandes rentas y, por obtener rentas que simplemente les permiten llegar malamente y con ahogo a fin de mes, están excluidos de toda posibilidad de beneficiarse de ayudas y subvenciones públicas.

Así pues, con tal panorama, solo cabe presagiar un futuro muy negro a la Clase Media y la progresiva deriva hacia una sociedad en la que solo exista un grupo de personas que pueda poseer y disfrutar de todo y otro grupo que paulatinamente tenga acceso a menos cosas y derechos.

viernes, 1 de agosto de 2008

LA FILOSOFÍA DEL AJEDREZ


No cabe duda que de todos los juegos de mesa y de ingenio inventados por el hombre el más conocido y que ha sido elevado a la condición de deporte con campeonatos mundiales incluidos ha sido y es el Ajedrez.

No faltará quien considere al Ajedrez un juego elitista al que solo sesudas personalidades pueden jugar a un nivel medio o superior al ser conocedores de las grandes técnicas, pero lo cierto es que el juego del Ajedrez, responde más a una enseñanza filosófica frente a la vida que a una técnica.

Analizado a la ligera, el Ajedrez es un juego aburrido pues toda acción que se emprende tiene su reacción y es ahí mismo donde encontramos la primera enseñanza filosófica para la vida: todo lo que hacemos tiene consecuencias.

Por otra parte, considerando que toda acción genera una reacción contraria que la neutraliza y la contrarresta, la terminación correcta de una partida de Ajedrez serían las tablas, no la victoria de unas piezas sobre otras. Aquí surge otra enseñanza filosófica, pues en el Ajedrez al igual que en la vida no gana quien juega bien, sino que pierde quien juega mal.

La derrota en el juego del Ajedrez nace de la ausencia de determinadas virtudes o de la concurrencia de ciertos vicios. El juego comienza de forma equilibrada, cada jugador tiene las mismas piezas con las mismas facultades y cuando los jugadores comienzan con los primeros movimientos, éstos son bloqueados por las piezas contrarias, que cubren las piezas propias o amenazan a las contrarias, siendo cuando unos de los jugadores comete el error de creer en una victoria rápida o se resiste a sacrificar una pieza determinada, cuando se comienza a perder o incluso se pierde. Por tanto en el Ajedrez, pierde quien tiene prisa y carece de paciencia, quien es tan cicatero que, olvidando el objetivo principal del juego (proteger al Rey propio y capturar al contrario) pretende no pagar un precio por alcanzar dicho objetivo, igualmente pierde aquel que cree que puede obtener la victoria sin sacrificio alguno y, por último, termina perdiendo también, aquel que comenzando ganando, juega utilizando siempre los mismos movimientos que en las primeras partidas le dieron la victoria, pero que al no innovarlos, terminan siendo conocidos por su adversario quien aprenderá a contrarrestarlos con otros movimientos siendo coronado con la victoria. De esta forma el Ajedrez esta en cierto modo inspirado en la filosofía de los estoicos requiriendo paciencia, sacrificio, generosidad y capacidad de renovación respondiendo su invención y práctica más bien a una intención pedagógica y preparatoria para la vida que a una mera voluntad lúdica o a una más que supuesta preparación técnica para la guerra real.

No faltará sin duda quien sostenga que el Ajedrez se asemeja a la vida al sacrificarse los peones en favor de los reyes, pero desprovisto tal pensamiento de la momentánea nota jocosa resulta estrictamente errático, pues los peones a pesar de estar situados en la vanguardia y ser generalmente con sus movimientos con los que se inician las partidas, los peones equivalen a la reserva al poderse convertir en piezas más importantes al llegar al extremo contrario del tablero y son principalmente apoyo y protección de las figuras que son las que realmente se han de ofrecer en sacrificio para poder inducir a error al contrario.

El juego del Ajedrez consiste matemáticamente en una numerosa, pero finita, serie de combinaciones de movimientos, por tanto, descartando a los grandes campeones mundiales que tienen memorizadas todas o la inmensa mayoría de dichas combinaciones, lo que les lleva a jugar de una forma rápida, científica y despersonalizada al no influir en ellos las emociones humanas; el arte del Ajedrez radica en obligar al contrincante a caer en una total falta de paciencia, engendrar en él ilusiones de victorias rápidas y fáciles y por último hacerle incurrir en un grave error que hará que todas sus piezas desaparezcan sucesivamente del tablero, llevándolo a una situación crítica y desesperada, cosa esta imposible de conseguir si se fuera capaz siempre de conservar las virtudes morales y filosóficas cuya enseñanza inspiraron al inventor del juego.

viernes, 25 de julio de 2008

¿QUÉ ES UNA CRISIS ECONÓMICA?


En estos días cuando mucho se habla de crisis, pero sobre todo mucho se sienten sus efectos por las dificultades económicas con las que la inmensa mayoría de los ciudadanos afrontan sus compromisos pecuniarios y sus necesidades vitales, es imprescindible explicar que toda crisis económica responde a las exigencias de los mercados no siendo nada más que un fuerte reajuste de las economías que atiende, como el propio sistema capitalista, a criterios darwinistas de selección y oportunidad.

Creo que fue el economista británico John Maynard Keynes quien en contestación a la pregunta ¿Qué es economía? Dio la respuesta de “¿Sabe usted eso de los seis años de vacas gordas y los seis años de vacas flacas?... pues bien, eso es la economía” dando explicación con esa sola y escueta frase a su teoría de los ciclos económicos en la economía de libre mercado. Pues bien, Keynes tenía toda la razón.

Lo que el común de la gente llama crisis económica y como tal la percibe por sus particulares dificultades para llegar a fin de mes, no es más que un reajuste de la economía que tiende a expulsar del mercado a los que en el ciclo de bonanza no han sido lo suficientemente previsores y no han sabido replegarse a tiempo queriendo abarcar demasiado y que, llegado el momento de reajuste, se ven sin posibilidad de seguir avanzando ni poder retroceder quedando completamente endeudados y obligados a cerrar sus empresas o cesar en sus actividades, provocando el incremento del paro, el aumento del déficit público al aumentar el gasto del estado en prestaciones por desempleo, etc… y arrastrando a otros individuos y empresas en su caída al igual que caen las fichas de un dominó chino.

Durante estos reajustes del sistema, denominados “crisis económicas”, muchas empresas cerrarán para no volver a realizar actividad alguna, lo cual no quiere decir que sus respectivos propietarios o accionistas queden desamparados pues sin duda, habrán tenido la previsión de incrementar sus patrimonios particulares durante el tiempo de alza de la economía y aunque sus empresas terminen quebradas o en suspensión de pagos no ocurrirá lo mismo con sus economías particulares.

Asimismo, son en los momentos más duros de la “crisis”, cuando se empieza a preparar el siguiente ciclo alcista de la economía y si bien hay empresas que quiebran, otras se crean con la finalidad de especular a la baja con los escombros de los negocios que cierran, surgiendo la nueva generación de empresarios de moda que rentabilizarán el futuro ciclo expansivo, siendo la cuestión fundamental en el momento presente entre esos empresarios “si estarán comprando demasiado caro”.

Realmente estos reajustes de la economía suelen ser fatales y más bien significan ruina económica que “crisis” para los que dependen de otros para trabajar o tener ingresos y además se encuentran endeudados a medio o largo plazo. Así, por ejemplo para las pequeñas y medianas empresas que vean retrasados o suspendidos el cobro de las prestaciones o servicios realizados a empresas mayores quebradas o en suspensión de pagos, este reajuste económico significará su cierre y para los trabajadores por cuenta ajena de estas empresas o de otras que también cierren y que encima se encuentren endeudados a medio o largo plazo por hipotecas o por otro tipo de préstamos con bancos significará prácticamente su ruina total.

Si al menos, los “seis años de vacas gordas” del que hablaba Keynes se utilizara por parte de los empresarios y de los gobiernos para preparar los “seis años de vacas flacas” los reajustes económicos serían mucho menos traumáticos, pero el “factor humano”, individual o colectivamente considerado, no está exento de responsabilidad en los duros momentos de las cíclicas “crisis económicas” del capitalismo porque la tendencia humana generalizada en los buenos tiempos económicos es consumir más y más a prisa, invertir lo que se tiene y lo que se pide para obtener descomunales ganancias invadiendo todos los aspectos de la vida al culto al becerro de oro, olvidando por completo que la economía y el beneficio económico esta al servicio de la humanidad y no a la inversa, la humanidad al servicio de la economía y del beneficio como parece reflejar la actual política imperante en el mundo capitalista globalizado.

Por último me gustaría hacer reflexionar sobre este punto: todas las “crisis económicas” responden en cierto modo a criterios democráticos y naturales pues afectan a todos lo mismo que una gran tormenta en el océano afecta a todos los buques que en él navegan, pero no afecta por igual a un acorazado que a un pequeño balandro.

sábado, 19 de julio de 2008

HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA por Jules Michelet

Sorprendentemente y contradiciendo mis reiteradas y ya publicas opiniones sobre la extraña y rara política editorial, tendente siempre a editar como completas obras en extracto o empezar a publicarlas por el último volumen haciendo esperar al lector un año o quizás más a que aparezca la ansiada continuación, la editorial Ikusager de Vitoria ha editado en colaboración con la Fundación Pablo Iglesias y en tres volúmenes perfectamente editados y presentados la célebre obra del historiador, panfletista y sociólogo francés Jules Michelet “Historia de la Revolución Francesa”.

La edición que ofrece en el presente la editorial Ikusager, reproduce la primera edición en español preparada y traducida por Vicente Blasco Ibáñez, entre los años 1898 y 1900, para la editorial valenciana “Biblioteca Popular” y al igual que ésta se encuentra amenizada con ilustraciones de gran calidad a cargo de Daniel Urrabieta Vierge, fiel discípulo de Gustavo Doré cuyo estilo informa todos los bellos grabados que aparecen en la obra.

“Historia de la Revolución Francesa”, fue escrita por Jules Michelet entre los años 1848 y 1852 y siendo una obra perfectamente documentada, ya que su autor gozó del privilegio de escribirla mientras estuvo a cargo de los Archivos Nacionales en París; resulta necesaria y justificadamente extensa (posee casi tres mil páginas) pero su estilo, sin duda copiado o inspirado del que su antagonista, el también historiador francés Jacques Crétineau-Joly, desarrollase en su “Historia de la Vendee Militar”, la aleja del aburrimiento científico para acercarla a la agilidad de exposición novelada sin apartarse en ningún caso del rigor que ha de mostrar toda obra histórica, haciendo que esta obra de Michelet sea la fuente documental principal de la novela histórica que, ambientada en el periodo de la Revolución Francesa, se escribe actualmente.

La edición presentada por la editorial Ikusager se enriquece con la inclusión de un estudio preliminar a cargo del propio Vicente Blasco Ibáñez sobre la vida y obra de Jules Michelet en el que se echa en falta una disertación sobre el paralelismo y la rivalidad que, sin duda debió existir en vida, entre Michelet, historiador liberal, republicano y anticlerical y Crétineau-Joly, historiador, sacerdote, monárquico y antiliberal. Este paralelismo y rivalidad se demuestran, no solo en la temática tratada por ambos autores sino, sobre todo, en la práctica coincidencia cronológica en la publicación de sus respectivas obras. Así por ejemplo parece que la “Historia Religiosa, Política y Literaria de la Compañía de Jesús” publicada por Cretineau-Joly entre los años 1844 y 1846 es la refutación a las teorías vertidas sobre los jesuitas por Michelet en diferentes conferencias pronunciadas a lo largo de 1841 y que la propia “Historia de la Revolución Francesa” es una contestación a la “Historia de la Vendee Militar” publicada por Crétineau en 1842.

Siendo “Historia de la Revolución Francesa” de Jules Michelet una obra interesante, amena y de lectura altamente recomendable es de lamentar que, hasta el momento, ninguna otra editorial española haya publicado alguna de las numerosas obras escritas por Jacques Crétineau-Joly (preferentemente alguna de las dos mencionadas anteriormente o las dos) que permitiera observar a los lectores la rivalidad entre estos dos magnos historiadores franceses del Siglo XIX y disfrutar de dos puntos de vista radicalmente opuestos sobre unos mismos acontecimientos para un mejor enjuiciamiento de la historia contemporánea en sus mismos orígenes.

sábado, 12 de julio de 2008

LAS MUJERES Y LA MILICIA

A pesar de lo que pudiera suponerse o imaginarse, la existencia de mujeres en los ejércitos, no solo no es cosa nueva, sino que fue mucho más relevante en tiempos pasados que en el presente. Es lógico y normal que los actuales propagandistas del liberalismo y de los movimientos feministas y de defensa de la universalidad de derechos quieran hacernos creer que el acceso de la mujer a la milicia responde a un reconocimiento de sus derechos en vez de a una necesidad imperiosa en el reclutamiento de personal para las fuerzas armadas profesionales, ya que si hoy tal reclutamiento resulta deficitario, más deficitario sería todavía de actuarse exclusivamente sobre un universo masculino importando muy poco o nada el hecho que al dirigirse la recluta tanto a hombres como mujeres, se está reconociendo y poniendo en práctica uno de los criterios de la peligrosa e inhumana Guerra Total.

Si ya en la época antigua, se hablaba entre los antiguos griegos de la existencia, más mítica que real, de una tribu de mujeres guerreras conocidas como “las amazonas”, siendo los romanos los primeros en documentar la existencia de mujeres entre las filas de los guerreros britanos y germanos, habrá que esperar a la Edad Media, para documentar fehacientemente el primer caso de mujer, no solo combatiente en un ejército regular, sino comandante en jefe del mismo: Juana de Arco, allá por el año 1429 y durante la Guerra de los Cien años (1).

La acción militar del ejército comandado por Juana de Arco, que bajo su mando tuvo a los capitanes más bravos y duros de toda Francia como La Hire o, el posteriormente considerado el primer asesino en serie, Gilles de Rais, obtuvo victorias decisivas sobre los ingleses que cambiaron el curso de la guerra siendo debate intrascendente el hecho de que ella jamás desenvainara la espada en combate ni la esgrimiera contra enemigo alguno.

Más documentados casos aparecen en el renacimiento ligados sobre todos a importantes sitios de ciudades. Así, en el sitio puesto por los turcos a la ciudad, entonces saboyana, de Niza destacó la lavandera Carmela Segurana que desde lo alto de las murallas golpeaba a los asaltantes turcos con su tabla de lavar haciéndoles caer al vacío. Caso similar es el de la española María Pita durante la defensa de La Coruña en 1589 contra las fuerzas del pirata británico Drake que en la situación desesperada del asalto final iniciado por un alférez inglés que había abierto una brecha en las murallas, al grito de “quien tenga honra que me siga” se abalanzó sobre el oficial enemigo matándolo, aunque no está claro si con la espada de su marido, Gregorio de Recamonte, o con los cuchillos de su profesión (María Pita era pescadera), igualmente está documentado el hecho de que en la defensa de La Coruña participaron otras mujeres como Inés de Ben que llegó a ser herida por dos balas británicas.

Otro caso documentado en el Renacimiento y que se diferencia de los anteriores equiparándose al de Juana de Arco porque no se dio en una situación de lucha desesperada sino que se produjo en el seno de un ejército regular es el de Catalina de Erauso, la “Monja Alférez”, que escapada del noviciado de San Sebastián, marchó al Perú donde vestida de hombre y ocultando su condición femenina se alistó como soldado participando en la Guerra de Arauco (famosa por la obra de Alonso de Ercilla “La Araucana”) donde destacó por su arrojo y valentía alcanzando el grado de Alférez y participando en la vida común de la soldadesca con los innumerables duelos y reyertas que eran propios de la vida militar de aquella época. Catalina de Erauso solo descubrió su condición femenina para evitar su ajusticiamiento tras una pelea siendo recibida por el Rey Felipe IV quien la confirmó el empleo de Alférez y por el Papa Urbano VIII quien la autorizó a continuar usando ropajes masculinos (2).

En plena edad contemporánea, los ejemplos vuelven a reproducirse y, aunque se mencionan casos no documentados de mujeres que combaten contra la Convención y el Terror en los ejércitos de la Vendee y Bretaña (3), solo mencionaré a la catalana Agustina Raimunda Maria Zaragoza Doménech, más conocida como “Agustina de Aragón”, cuya gesta disparando el cañón sobre las fuerzas napoleónicas que asaltaban Zaragoza y penetraban exitosamente por la Puerta del Portillo poniéndoles en fuga es sobradamente conocida para volver a reiterarla aquí. Mucho menos conocido, pero no por ello menos ejemplarizante, es el caso de Francisca Guarch, “la heroína de Castellfort”, acaecido durante la III Guerra Carlista y quién ocultando su condición femenina, se alistó en el Ejército Real que defendía los principios representados por el Rey Carlos VII, alcanzando la graduación de Cabo y siendo condecorada por el propio rey con la Cruz al Mérito Militar y con la Cruz de Carlos VII.

Ya en el Siglo XX, se produce un mayor número de casos de mujeres alistadas en los ejércitos, no solo a titulo individual, sino incluso colectivamente formando batallones enteros. Tal es el caso de la rusa Maria Leontievna Bochkareva quien es la primera mujer que consigue permiso oficial de un Jefe de Estado, en este caso del Zar Nicolás II, para alistarse en un ejército regular europeo durante la I Guerra Mundial tras haber sido rechazada, por su condición femenina, en el 25 Batallón de Reservistas de Tomsk. La bravura demostrada en diversos asaltos a las trincheras alemanas y en la lucha cuerpo a cuerpo la hicieron merecedora de numerosas condecoraciones (entre ellas la Cruz de San Jorge) y centro de la prensa aliada quien se refería a ella como “la Juana de Arco Rusa”. Tras dos años de guerra y ante el desmoronamiento del ejército ruso provocado por las continuas derrotas y la riada de deserciones, Maria Bochkareva ofrece al mando del ejército ruso la posibilidad de crear unidades militares exclusivamente integradas por mujeres dando así lugar a los “Batallones Femeninos de la Muerte”, llamados de esta forma por el fanatismo y el desprecio hacia la muerte con el que combatían. El “Primer Batallón Femenino” de la muerte estuvo al mando de la propia Maria y uno de estos batallones defendió el palacio de la Tauride durante el asalto de los bolcheviques en 1917 quedando posteriormente integrados en el ejército del General Kornilov durante la Guerra Civil Rusa en la que fueron exterminados con ensañamiento por el Ejército Rojo y la Checa. La característica de estos “Batallones Femeninos de la Muerte” es que las mujeres que los integraban asumían totalmente la disciplina militar, renunciaban a todo privilegio por su condición femenina y en cierto sentido renunciaban también a su feminidad al adoptar el uniforme y las formas masculinas (no usaban de ninguna prenda femenina y llevaban el pelo al uso de soldado ruso, es decir, al cero).

Más tarde, durante la II Guerra Mundial, la movilización femenina para la guerra fue muchísimo mayor, pero reducida sobre todo a tareas administrativas, logísticas y de producción militar en retaguardia, no existiendo casos documentados de mujeres combatientes en los ejércitos regulares en conflicto aunque sí en la resistencia francesa, en unidades partisanas en los países ocupados y, al final de la guerra, como auxiliares en la defensa antiaérea alemana, pero ni siquiera fue movilizada para formar parte del Volksturm (reserva alemana).

De todos los casos documentados en la historia y mencionados anteriormente, se pueden deducir varias características comunes que presenta la movilización femenina:

1º. La actuación femenina en la guerra se producía espontáneamente en circunstancias excepcionales y desesperadas, como la defensa de La Coruña o los sitios de Niza y Zaragoza cuando la situación podría calificarse de vida o muerte.

2º. La mujer se integraba como tal y con publicidad de su condición femenina en unidades combatientes guerrilleras o irregulares donde la disciplina era más laxa y que tendían a actuar autónomamente y según el criterio del mando directo de la unidad.

3º. En los casos en los la mujer se incorporaba a unidades militares regulares, lo hacia ocultando su condición femenina y/o renunciando a su feminidad, procurando confundirse, hasta en su aspecto físico con los hombres (caso por ejemplo de Juana de Arco, Catalina de Erauso, Francisca Guarch o de los “Batallones Femeninos de la Muerte”).

Así pues, la incorporación de la mujer a los actuales ejércitos profesionales y que tiene su origen en la conversión del ejército norteamericano de un ejército de quintas a un ejército profesional en 1975 y en la escasez del personal para el mismo, no es un avance en los derechos de la mujer sino más bien un retroceso de toda la humanidad al responder a criterios de guerra sin restricciones y a un erróneo concepto de lo que es o debe ser un ejército regular.

(1) En la misma Edad Media corrieron muchos rumores de la participación de algunas mujeres vestidas de hombres que participaron en las cruzadas llegando alguna de ellas incluso a adquirir el Orden de Caballería, aunque ninguno de estos rumores aparece objetivamente documentado.
(2)
Cosa nada baladí esta de la vestimenta masculina por parte de las mujeres de aquel tiempo si consideramos que una de las acusaciones que llevaron a la hoguera a Juana de Arco fue la de vestir ropajes masculinos.
(3)
Aunque el caso de la Duquesa de Berry es conocido y está documentado que en 1832 intentó sublevar la Vendee a favor de los derechos de su hijo Enrique V, no se la puede considerar una mujer-soldado pues más bien su labor fue más conspirativa que combativa, por mucho que estuviera ocultándose por los bosques y fuera arrestada con dos pistolas en la mano.

domingo, 6 de julio de 2008

¿EL CASTELLANO EN PELIGRO?


Recientemente una plataforma de intelectuales ha publicado un manifiesto para que se proteja constitucionalmente la lengua castellana en todas las comunidades autónomas y ha solicitado el mayor número de adhesiones posibles de los ciudadanos con el apoyo de dos importantes periódicos de ámbito nacional como son “El Mundo” y el “ABC”.

Tal manifiesto resulta manifiestamente innecesario, contribuye a la discordia entre los pueblos hispánicos y responde exclusivamente a cierto oportunismo político, pero sobre todo resulta gravemente absurdo si atendemos a la pretendida vocación intelectual de sus redactores porque ¿Realmente corre peligro la lengua castellana de desaparecer en ciertas comunidades autónomas?.

El castellano es una lengua viva que está presente en la literatura española actual (la mayoría de ella, por cierto, publicada por editoriales catalanas y vascas), en los medios de comunicación de masas y en Internet, por tanto es imposible pensar que, por mucho que se reduzca su utilización en las aulas escolares e instituciones públicas, la lengua castellana este en peligro de extinción en determinadas zonas de la geografía española.

La pervivencia o extinción de una lengua, no responde a criterios históricos, legales o políticos, sino que por el contrario es fruto de la voluntad de sus hablantes de continuar hablándola y usándola. La historia nos demuestra que por mucho que se desee reprimir el uso de una lengua, jamás se podrá impedir que se siga utilizando en el seno particular de las familias y jamás se podrá limitar la presencia social de la misma mientras que esté presente en los grandes y modernos medios de comunicación de masas, sobre todo en la televisión, radio e Internet capaces de emitir en esa lengua y de ser recibidas sus emisiones a miles de quilómetros de distancia.

Aun hoy en día, en las zonas italianas del Trentino, Alto Adigio, Venecia y Trieste, incorporadas a Italia hace menos de cien años, está presente en sus respectivas sociedades la lengua alemana que es hablada por la mayoría de sus habitantes. Igualmente ocurre en Croacia y Eslovenia, donde a pesar de ser el serbo-croata la lengua oficial, sigue permaneciendo la utilización del alemán por parte de sus ciudadanos.

Los intelectuales firmantes del manifiesto en defensa del castellano, más bien debieran haber redactado uno en defensa y promoción del bilingüismo. Si bien comúnmente por bilingüismo se entiende que una persona sea capaz de manejar dos idiomas y entenderse en los dos, lingüísticamente hablando, el bilingüismo es la facultad que tiene una persona de hablar, escribir, leer y PENSAR en dos idiomas, por tanto la condición de bilingües la tienen menos personas en el mundo de las que se cree y generalmente son personas que han disfrutado desde la niñez de la posibilidad de utilizar dos lenguas, así por ejemplo en determinadas zonas de Bélgica y en la extinta Yugoslavia sus respectivas poblaciones son totalmente bilingües porque desde la niñez han utilizado indistintamente, al menos dos lenguas (el francés y el flamenco en el caso belga y el serbocroata y el alemán o el magiar en el caso yugoslavo). En sentido estricto y lingüístico, el bilingüismo es una característica muy difícil de alcanzar pero una vez que se alcanza, esta científicamente probado que facilita inmensamente el conocimiento de nuevas lenguas, considerándose en este sentido que las personas que más fácilmente adquieren el conocimiento de lenguas de todo el mundo son los ciudadanos de la extinta Yugoslavia.

Si en algunas comunidades autónomas se pretende marginar al castellano, penalizando su utilización e impidiendo que sus habitantes lo conozcan y lo usen no solo estarán condenados al fracaso de antemano sino que además de estar reproduciendo la tiranía caciquil de los curas en las Islas Filipinas, que se negaron a enseñar el castellano a los filipinos para mantenerlos en la ignorancia; estarán robando a sus habitantes una posibilidad cultural infinitamente beneficiosa, empobreciéndolos y poniéndolos en la senda de la marginalidad y del tercermundismo.

Por su parte, el castellano es una lengua universal, la tercera lengua más hablada en el mundo y, dígase lo que se quiera, goza de muy buena salud y de suficiente protección constitucional al garantizarse el derecho a usarla y la obligación de conocerla (otra cosa es que las leyes no se apliquen por el continuo abandono y deserción de la autoridad que padecemos los españoles) siendo más peligroso para nuestro común idioma, los despropósitos verbales de la ministra de igualdad, doña Bibiana Aído, y los abusos ortográficamente erráticos de la Z del actual señor presidente del gobierno, don José Luís Rodríguez Zapatero, que todas las leyes y reglamentos que tiendan a arrinconarla.

Las lenguas, todas las lenguas, están pensadas para que las personas se comuniquen y se entiendan no para que se utilicen como armas en luchas políticas de oscuros intereses particulares y quién esto no lo quiera o no lo entienda es que tal vez desee dar la razón a aquel liderzuelo fascista cuando afirmaba que “a tiros también se entienden las gentes”.

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